JUICIO POLITICO
Por Felipe Moreno
La sucesión presidencial a través del caos
(Domingo 30 de mayo de 2010)
La sucesión presidencial de Felipe
Calderón Hinojosa tendrá un sabor suigéneris: el de la hemoglobina
con la cual se ha "irrigado" nuestro país los últimos 15 años, y no
estamos hablando de los 24 mil muertos que ha dejado la llamada
lucha en contra del crimen organizado.
La descomposición que vive nuestro
país tiene orígenes y cadáveres políticos. La guerra en contra del
llamado crimen organizado hay que verla en otro contexto, el de
todas las luchas armadas: la guerra es, antes que todo, un negocio,
y por lo tanto, nuestra guerra en contra del crimen organizado debe
llegar hasta el 2014, ya lo dijo la DEA y se opusieron los Estados
Unidos de Norteamérica al paso de armas y municiones por la frontera
de México con Arizona. Más aún, ya militarizaron sus líneas
fronterizas en Arizona, el Estado norteamericano por donde cruza el
mayor número de armas, granadas y cartuchos hacia México y
Centroamérica. Pero ese, por ahora, no es nuestro tema de este
domingo.
El tópico de hoy sigue siendo la
desaparición política del "Jefe" Diego Fernández de Cevallos, un
abogado que recién cumplió 69 años el pasado 16 de marzo y cuya
biografía, sin entrar a detalle, arroja datos dignos de análisis en
estos momentos donde su desaparición se encuentra cubierta con el
manto del silencio, operada y manipulada por uno de sus más cercanos
colaboradores y "amigos", el también abogado Antonio Lozano Gracia;
procurador general de la República de diciembre de 1994 a noviembre
de 1996 y quien, recuèrdese contrato a Pablo Chapa Bezanilla, fiscal
especial para los casos de Luis Donaldo Colosio y José Francisco
Ruiz Massieu para atender el caso Raùl Salinas de Gortari. No
olvidemos en esta historia a Francisca Zetina, "La Paca", confidente
y vidente de Raúl Salinas de Gortari y al propio Chapa Bezanilla al
lado del triunvirato: Un cúmulo de personajes menores, sin carácter
y en verdad protagónicos, pero con funciones relevantes en lo que
suele llamarse telenovela.
La desaparición política del "Jefe"
Diego es política y su secuestro también lo es. Ya lo hemos dicho,
el móvil principal no es dinero, se trata de una oscura negociación
polìtica al más alto nivel de nuestra política, donde se han
comenzado a develar las siluetas y detalles de dos enormes bloques
políticos, el encabezado por la actual administración y sus alianzas
con el pasado zedillista y foxista y el encabezado por Carlos
Salinas de Gortari y su "grupo compacto", quien el día de ayer, hizo
uso del Estado de Querétaro y su gobernador, para ungir al próximo
presidente del CEN del PRI, sobre la zalea del "Jefe" Diego
Fernández de Cevallos. La unción del yucateco Emilio Gamboa Patrón
como dirigente de la CNOP, entre aplausos y vítores proporcionados
por el gobernador del Estado de México, y precisamente en Querètaro,
puesto de moda últimamente, guarda y da para muchos significados y
posteriores análisis de tipo no criminal y si polìtico.
Para entender los alcances y
proyecciones en la desaparición política del "Jefe" Diego y la
unción del priìsta Emilio Gamboa, es necesario recurrir a nuestra
memoria política, y sobre todo al debate del 94, donde Fernández de
Cevallos, ganando el debate, decidió arrepentirse y no ganar la
Presidencia de México. Recordemos ese articulo de Jucio Polìtico y
que se publicò en la Revista Impacto de mi querido hermano Juan
Bustillos, con el tìtulo: "De Perry Mason al Jefe Diego". Y màs
ahora, cuando de un lado se encuentran: Felipe Calderón, Vicente Fox
y Ernesto Zedillo y del otro Carlos Salinas de Gortari, Manlio Fabio
Beltrones, Emilio Gamboa y Diego Fernández de Cevallos en los
primeros planos de la polìtica. Después de esta lectura, quizá
entendamos un poco del por qué tanto silencio en el caso Fernández
de Cevallos, incluida la destacada colaboraciòn de Televisa.
El post debate, cuando huyó el "jefe" Diego
Fernández de Cevallos
Por Felipe Moreno
Hacia los años 60, cuando el México
criollo marcaba severas diferencias entre pobres y ricos; cuando la
llamada clase media era casi inexistente o en vías de aparición, el
hoy llamado "Canal de las Estrellas" - entonces denominado
Telesistema Mexicano- tenía al aire un programa dominical titulado
"Perry Mason", donde un abogado norteamericano, clase-mediero por
cierto, era, con sus argumentos jurídicos la aspiración de todo un
pueblo.
Para verlo por la televisión, muchas veces se tenía que pagar la "enorme"
cantidad de veinte centavos -cobre-, pues poca gente contaba en esos
años con los adelantos que hoy nos presta la tecnología más moderna
y digital. No era nada confortable, ni recomendable, para un infante
o adolescente, ver dicho programa televisivo entre los humores y
olores más variados de una muchedumbre que prefería otro tipo de
programación. En fin, la televisión en aquellas pocas era un lujo al
cual no tenían acceso las llamadas clases marginadas; aquellas que
tenían que emplearse en las artes manuales, las artes y los oficios.
En esos años era fácil encontrarse a un amigo metido a bolero,
vendedor, repartidor de periódicos o simple subempleado, fuera como
"chícharo" de peluquería o "coime" en algún billar de la localidad.
Era normal en los años sesenta que
la gente fuera a los establos por la leche bronca y el pan a la
panadería, o bien a las tortillas o; en términos generales, a
cumplir con un "mandado", para llevarse unos cuantos fierros a la
bolsa.
Eran las épocas en que había
toreros, artistas, actores, literatos, ingenieros, médicos
prominentes compositores y músicos de la talla internacional de
Agustín Lara y, por supuesto, también había políticos. El entorno
era difícil, pero todavía se podía escalar la pendiente de la
marginación social, económica y política, hasta lograr mayores
estadios de mayor bienestar y confort familiar.
En este contexto histórico, la
imagen dominical de "Perry Mason", era confort para unos y
sacrificio para otros que, en un país de iletrados, preferían otros
programas menos "complicados". El asunto era trivial y sencillo.
Hasta pareciera que en nada hemos cambiado; en este "México
moderno", y de supuestos "cambios", pues el fenómeno aun se
encuentra presente en la mente de muchos mexicanos, sobre todo en
las muchas cabezas de aquellos hombres y mujeres cuyas edades ahora
oscilan entre los 40 y cincuenta años -de edad fisiológica- y que
son hijos, padres y abuelos de las nuevas generaciones que ayer
votaron por el PAN.
Esta pequeña referencia histórica no
es un retroceso o querer volver al pasado, se trata tan sólo de un
señalamiento histórico para tratar de entender la profundidad de lo
ocurrido el 12 de mayo de 1994, donde las palabras de un abogado,
penalista en sus principios y defensor de giros negros; y después
metido a consultor bursátil, se llevó la aquella noche, sin que el
pueblo de México se percatara que detrás de aquella cara tan
risueña, amable, generosa, incluso hasta bondadosa, podrían estar
escondidos -todavía- los intereses que cobijaron un día de 1939, la
aparición del partido Acción Nacional, desde aquellas oficinas las
del entonces Banco de Londres y México, cuna de la reacción bursátil
que hoy nos mal gobierna. Sea desde la presidencia de México, sea
desde el Senado de México y desde Acción Nacional.
Las comparaciones nunca son buenas
y, en esta ocasión, pueden ser desastrosas, más, si aquella
"muchachada" de los años sesenta o la de los años 90, hoy con el
futuro en sus manos, todavía anhela ver en su televisor -ahora de
color- al inmortal Enrique Alonso -"cachirulo"- y su "Teatro
Fantástico", claro esta con su clásico saludo "Adiós Amigos"; o
algún otro programa más ameno, como lo fue "Chucherías", con los
inolvidables Chucho Salinas, Leonorilda Ochoa y, por supuesto, el
ácido aromático y cómico melancólico de Héctor Lechuga. Un México
alejado de los pleitos jurídicos de un brillante abogado que hoy no
existe en las pantallas de televisión, como muchas otras cosas que
el canal de "ponchivisión" quiere recuperar.
Hoy, la realidad es otra, muy
diferente. En política, el PRI dejó de ser el partido del gobierno o
en el gobierno, Acción Nacional dejó de ser la "leal oposición" que
pintaba su propaganda en los postes de las calles de manera
rudimentaria, usando para ello una pintura de baja calidad,
fortalecida con un poco de cal y sal, para que resistiera los
embates meteorológicos. Ahora Acción Nacional ejerce el co-gobierno
o "pluralidad" fragmentada, donde seguramente los pobres y
marginados sociales permanecerán como siempre: aglutinados
mayoritariamente en un partido como el de la familia Cárdenas, en
espera de que la "Revolución" o "Robolución" les haga justicia".
Para quien sabe lo que significa la
palabra "Debate"; el "esperado debate del siglo" entre los
aspirantes de los tres "grandes" partidos nacionales no fue un
debate, ni siquiera un alegato. No hubo materia, no hubo "cuerpo" a
debatir y menos temas de fondo para una polémica de altura, quizá
por ello, los contendientes de Fernández de Cevallos reservaron sus
mejores armas para otros momentos u otras vidas. ¿Qué quién fue
mejor? Es un asunto subjetivo y muy personal. Quién tuvo ojos y
oídos, pudo ver y constatar los hechos, también sacó sus propias
conclusiones.
Al margen de ganadores y perdedores,
al margen de trivialidades sólo vistas en los certámenes de belleza
y los concursos que se organizan para "descubrir" nuevos "talentos"
artísticos en televisión, se debe reconocer que todos los mexicanos
ganaron, claro esta, sí como avance democrático queremos ver la
"presentación en sociedad" de los candidatos más conocidos en ese
momento a la Presidencia de la República.
Hasta aquí podemos estar de acuerdo
con lo dicho y expuesto por Cuauhtémoc Cárdenas, Diego Fernández de
Cevallos y Ernesto Zedillo Ponce de León; es decir, fue‚ sólo el
primer "round" de una pelea a muchos "asaltos", donde los
contendientes sólo desfilaron por la pasarela y, uno más que otros
aprovecho el descuido para conectar algunos golpes espectaculares
que cautivaron a la ciudadanía, pero que no lograron convencerla
pues todo quedo en la expectativa, ante la ecuanimidad o desdén de
un Cuauhtémoc Cárdenas o un Ernesto Zedillo, quienes no cayeron en
posturas protagónicas y estúpidas que atacaron más el sentimiento de
los mexicanos que a su raciocinio político.
En nuestra pasada colaboración
decíamos que los difíciles momentos políticos por los que atraviesa
el país debían ser motivo de análisis y reflexiones profundas,
alejados de recriminaciones y acusaciones mutuas. Los contendientes
deberían entender que son o eran momentos de dignificar la política
y colocarse en los niveles de un mundo al que se aspiraba llegar, y
no querer seguir confundiendo a nuestros electores con posturas de
"histriones de circo taurino". En esos momentos, no sólo estaba en
juego el más elevado cargo público de la nación, estaba en riesgo el
futuro de una sociedad que "nada" en la nada del desconcierto, como
se esta viendo ahora.
En toda contienda política, más
tratándose por la Presidencia de la República, el asunto más serio y
problemático era el relativo al aspecto ideológico. En el se
centraba todo un proyecto, la personalidad de un líder y los
propósitos de un futuro estadista. Eso era lo que todos los
mexicanos querían ver y no lo que ayer fue una lucha "oculta" que
hoy se muestra en todo su esplendor. México esperaba una "guerra" de
ideas que convencieran y no una pila de epítetos y calificativos
innombrables. Sí existían ideas y proyectos -decíamos hace años,
habrá que verlos, conocerlos y analizarlos.
Retomando este contexto, cabe decir
que las ideas fueron muy pocas y los proyectos brillaron por su
ausencia. Se señalaron y aceptaron errores. Todos coincidieron en el
cambio democrático, pero ninguno aporto vía o soluciones.
No fue como se esperaba: El debate;
fue una simple discusión, quizá la primera, más no la última. ¿Qué
no hubo propuestas concretas?, ya se sabía de antemano; que Mayte
Noriega no estuvo a la altura, era de esperarse; que Fernández de
Cevallos se le iría a la yugular a Cuauhtémoc Cárdenas y luego a
Zedillo era algo conocido por los profesionales de los medios de
comunicación. En suma, no hubo sorpresas; y aquí, puede seguirse
engañando quien quiera. Quien quemó sus mejores cartuchos fu‚ el
panista Diego Fernández de Cevallos, quizá traicionado por una
formación jurídica donde se tiene siempre presente que "el primero
en tiempo es primero en derecho". El panista fue claro, aunque
limitado por cuestiones de tiempo y contrincantes.
Si queremos ser justos, hay que
decir que no hubo debate, discusión, polémica, contienda o litigio.
Fernández de Cevallos iba preparado, con los pelos en la mano, como
aquél "Perry Mason" de los años sesentas, a quien nunca se le vio
perder un alegato. Incluso, puede decirse que se jugó el todo por el
todo cuando mostró la verdadera cara de un perredismo a quien acuso
de tener dos caras: una como oposición, otra como gobierno. El
panista fue claro al decir que Acción Nacional ve hacia el futuro,
no hacia el pasado.
El embate hacia el PRD fue‚
lapidario, quizá por el conocimiento que se tiene de las otras
alternativas democráticas. Las imputaciones al PRD no fueron buches
de hígado, cuando dijo que el PRD es un partido que oferta una
democracia que no representa. Lo sustento con argumentos, como la
ley electoral que promovió Cuauhtémoc como gobernador priísta de
Michoacán, que atentaba no sólo contra los estudiantes michoacanos,
sino contra toda la población. Leyes de ese tipo hubo muchas, la de
educación, que según Fernández de Cevallos es una negación en la
campaña que viene realizando por universidades e institutos de
educación superior, donde el perredista Cuauhtémoc Cárdenas, por
cierto, reunió - en la UNAM- unas 100 mil almas. Con esa ley, según
el panista, todos los estudiantes del 68 hubieran quedado excluidos,
no sólo de la educación, también de todo proceso democrático.
Sin duda, Fernández de Cevallos, actual
presidente de la Junta de Gobierno en el Senado de la República, se
fue a la médula espinal del PRD, a lo indefendible, cuando le
increpò a Cárdenas haberle dado dinero al PRI cuando fue gobernador
de Michoacán y cuando le sostuvo que llegó a dicha posición mediante
el cuestionado método del dedazo y la imposición, apoyado en las
enaguas de su señora madre, doña Amalia Solórzano de Cárdenas.
Palabras más, palabras menos, le recordó que él mismo hace unos días
había dicho que le comento esa inquietud al entonces Presidente de
la República, José López Portillo, luego vino lo demás.
Las dos caras del PRD, las conoce el
PAN, sobre todo después de aquella platica privada en una suite del
Hotel Reforma en Julio de 1991, donde Luis H. Álvarez, Cuauhtémoc
Cárdenas y el desaparecido luchador social Salvador Nava Martínez,
decidieron entablar una alianza para deponer a Fausto Zapata como
gobernador en San Luis Potosí y preparar la caída de Ramón Aguirre
en Guanajuato; quizá por ello, como muestra de lealtad a aquella
alianza, Cárdenas sólo pudo decir: "no oculto nada, ni me arrepiento
de mi pasado; siempre he hablado por la democracia".
Es cierto, el perredista no cayó en
la provocación panista, sólo defendió a Vicente Fox. Sería bueno
saber que quiso decir Cárdenas cuando sostuvo que sus palabras no
siempre quieren decir lo mismo. ¿Acaso prefirió salirse por la
tangente? Los argumentos de Cárdenas fueron endebles ante el
panista, incluso cuando Diego sostuvo que en Guanajuato habían
ganado y bueno, desaseada o no, con la llegada de Medina Plascencia
a la gubernatura de Guanajuato "recuperaron algo". Por si Cárdenas
rebatía, Diego tomó ventaja cuando dijo, de Michoacán y de su
partido "aquí tengo 23 casos" donde el beneficiado fue el PRD.
Los argumentos del panista fueron
más jurídicos que políticos y acorraló al perredista, al grado de
decirle: "no rechazo usted ningún cargo". O sea, el que calla
otorga, señor Cárdenas. Y es que, había que ayudar al inepto de
Ernesto Zedillo.
No obstante los positivos resultados
del multicitado encuentro", los mexicanos continúan en la
indefinición democrática. A pesar de lo que se diga hoy, el futuro
está en peligro. En este sentido, los potenciales votantes el
próximo 21 de agosto, no querían ver sólo un capítulo de cargos o
una simple compilación de datos que podía narrar un erudito de
biblioteca. Se trataba de ver con otra óptica, templada al calor de
las ideas del porvenir, y con la experiencia de las cosas del pasado
esa enorme dificultad para ocuparnos de cosas a la vista, de hombres
y mujeres en la lucha por la vida; de intereses resistiendo para
permanecer sobre otros que pugnan siempre por alimentarse del poder.
Como después fue el caso de Vicente Fox.
Diego Fernández de Cevallos no pudo
resistir los atractivos del líbelo; lo que siempre le gusta. Se paro
en los linderos de la adulación; ahogo los impulsos del libre
albedrío ante el inflexible dominio de la razón, haciendo justicia a
los contrarios y castigando a los amigos. Nunca excuso confesiones
nobles para no dar armas de ataque al opositor; ni considero
caritativamente a los hombres hasta en sus debilidades y, levantó la
cuchilla del razonamiento contra las instituciones orígenes del mal
y del bien.
El debate de mayo del 94 debió
destruir muchos errores del presidencialismo, no del priísmo,
perredismo o salinismo; debió desgarrar muchas vendas, esclarecido
muchos conceptos y atesorado todos los asuntos palpitantes de
utilidad nacional. Esos mismos velos que hoy le pesan terriblemente
a Vicente Fox.
Y que le siguen pesando a Mèxico
para su pleno desarrollo democràtico.
Las otras partes el caos: Greg
Sànchez a Nayarit... elecciones del 4 de Julio... Lìderes Petroleros
en la càrcel desde el viernes pasado... Cananea...electricistas...etc.
JUICIO POLITICO
Por Felipe Moreno
Si el "Jefe" Diego verdaderamente aparece, Felipe Calderón
desaparece
(Viernes 28 de Mayo de 2010)
Se necesita inteligencia para robar,
auto robarse y sobre todo no ser descubierto. Asi lo comentábamos en
este espacio de reflexión política el sábado 15 de mayo de 2010,
cuando la PGR daba por desaparecido al ex senador y ex candidato
presidencial del Partido Acción Nacional para el sexenio 94 - 2000.
Desde el momento del anuncio y la
extensa difusión que se le otorgó por parte de los medios que
después callaron, anotamos que todo había sido minuciosamente
cuidado, incluso el lenguaje, pues se desautorizó escribir la
palabra "sicario" o cualquier otra relacionada con la delincuencia
organizada o el llamado narcotráfico. Era obvio que el asunto era
totalmente político o con fines electorales hacia el año 2000.
Ayer, a casi dos semanas de la súbita
desaparición política del "Jefe" Diego Fernández de Cevallos,
aparece una nota en el elitista periódico Reforma, y en el cual
colaboran directamente algunos jefes de prensa. Un diario que
únicamente leen los ricos o influyentes o la alta clase política,
desde los tiempos en que el gobierno de la Ciudad de México desocupó
los terrenos y paraderos de la desaparecida Ruta 100, para dar
cabida y permiso a las modernas construcciones donde antes estuvo un
estacionamiento que hacia colindancia con avenida universidad. Ahí,
en el periódico Reforma, finalmente se avaló una fotografía que los
modernos desaparecedores colocaron vía Twiter y que muchos medios,
todos ellos controlados por el gobierno federal, hicieron después
del conocimiento público. Menos la empresa Televisa, quien
únicamente contribuyó con su silencio.
¿Con cual familia se comunicaron los "desaparecedores"
profesionales del "Jefe Diego Fernández de Cevallos, señor
Presidente de la República? Esa es nuestra primera pregunta. Con la
primer familia, donde Fernández de Cevallos sólo vivió en amasiato y
donde el "Jefe" Diego es padre de dos hombres mayores, o con la
última esposa, donde el distinguido panista si contrajo matrimonio y
no como en el primer caso, con una casi niña, sin caer abiertamente
en el delito de pedofilia; donde han caído otros personajes oriundos
de nuestra política y precisamente en el Estado de Querétaro y, por
supuesto amigos o cómplices del llamado "Jefe" Diego Fernández de
Cevallos. Por cierto, una de esas pequeñas damas que aspiró a ser la
segunda en el Estado, llegó a placearse por los principales zócalos
y alamedas en aquel Estado, un poco después de que fuera
literalmente corrida de la Cámara de Diputados, dado que ahí no se
iba a mantener a ninguna prostituta.
Hace días no le encontrábamos la cuadratura al círculo, para
entender la relación entre el caso Diego Fernández de Cevallos y el
asunto Paulette ¿Cómo establecer la relación entre uno y otro,
siendo, como son, o debieran ser, cosas muy distantes del dinero, el
poder o la política? La clave corporal y verbal nos la ha dado la
Señora Lisette Farah. La semiótica se ha vuelto nuestra mejor fuente
de información.
Entremos de lleno en el municipio de
Huixquilucan, donde ahora despacha uno de los hijos de Alfredo del
Mazo González, el hermano que nunca tuvo Miguel de la Madrid,
Hurtado y donde apareció, durante el gobierno de Arturo Montiel, el
cuerpo sin vida de Enrique Salinas de Gortari.
En Huixquilucan se había montado un
silencioso operativo que por destino tuvo que cruzarse con el caso
Paulette. La Señora Lisette Farah había montado otro operativo
publicitario para encontrar a la niña desaparecida. Lisette Farah
armó, en horas, un verdadero escándalo. Paulette Gebara Farah (q.e.pd.)
Traía una misión que todavía no concluye. Una niña como ella y no
por sus características materiales, era capaz de mover emociones,
incluso donaciones si hubiese sido el caso. Las redes sociales, es
cierto, juzgaron y condenaron a la madre de la niña. La hicieron
prácticamente pedazos.
Lo extraño del caso Paulette y el cómo se sucedieron los hechos
desde el anuncio de su desaparición, habla de que algo no salió bien,
entre la desaparición del cuerpo y su reaparición sin vida.
El asunto que se atravesó en el caso
Paulette, fue la captura del Indio, un peligroso narcotraficante,
competidor de los Leyva Beltrán, donde se dieron fuertes roces entre
los cuerpos de seguridad, tanto estatales como federales. Comentan
los residentes de la zona más exclusiva de Huixquilucan que había un
número indeterminado de retenes y patrullas en esos días, y a todo
aquel que era detenido, en lugar de pedirle su licencia de manejo,
le solicitaba su credencial de elector, no sin antes pedirles
abrieran la cajuela de su automóvil.
Algo grande se esperaba en las tierras
del alcalde Alfredo del Mazo Maza, uno de los favoritos al relevo
estatal de Peña Nieto, y vaya que el evento sucedió. La detención el
Indio se dio con la espectacularidad del caso. A la fecha, y
coincidimos con la Señora Lisette Farah, la resolución final del
deceso anunciado por la Procuraduría Mexiquense respecto a Paulette,
no ha dejado satisfecho a nadie. sólo que en ese expediente, también
vienen las firmas de la PGR y el FBI. El dictamen pericial final no
convence a nadie, ni siquiera a los que sostienen y avalan la teoría
de que todo se debió a un accidente, sin especificarlo y menos
detallarlo.
Queda claro que había o existe gato
encerrado en las indagatorias sobre el caso Paulette. El cómo
desapareció, como se anuncio el evento y después el como hicieron
para aparecer su cuerpo sin vida, en un lugar, donde se sostiene -
estúpidamente - nunca se movió.
Al analizar los detalles del caso y resaltar el quien hizo la
denuncia pública sobre la desaparición de la niña, resulta que fue
la madre, la misma que contrato y compró los servicios para hacer de
la desaparición de su hija todo un montaje de anuncios
espectaculares. Que le puede explicar la autoridad o los expertos,
sobre un legajo de papeles.
Tanto en Huixquilucan como en la Ciudad
de México, donde llegaron a aparecer mantas sobre los principales
puentes del periférico, viaducto y otras vías de principal
circulación, ya sólo existe el recuerdo de quienes las vieron.
La niña Paulette Gebara Farah
desapareció, pero estaba viva. La intención siempre fue la misma o
asi parece, obtener dinero. ¿Quién no iba a donar para una niña en
las condiciones en que se le describió? Y efectivamente, a los pocos
días, Paulette iba a aparecer en algún supermercado o debajo de
algún puente en las inmediaciones del Estado de México o la zona
conurbada de la Ciudad de México. Pero ¿que creen? Se les murió en
el camino, y si fue un accidente.
El error de Alberto Bazbaz fue sólo uno,
no asegurar el apartamento, donde hubo toda una expedición, no
olvidemos a los perros. Sòlo hicieron falta los Camellos para hacer
un pic-nic. Bazbaz no pudo comprobar un homicidio, ya juzgado por la
sociedad y las redes sociales. Lisette Farah siempre será la
culpable, más no la responsable de todos los acontecimientos. Al
menos no judicialmente. El caso esta cerrado por esa vía; empero
será usado políticamente, para debilitar al precandidato más popular
con que cuenta el Partido Revolucionario Institucional hacia las
elecciones presidenciales del año 2012.
Cuentan las buenas y santas lenguas que el
Gobernador Enrique Peña Nieto recibió una llamada importante, la
cual le dijo con energía: "Enrique, la niña ya está muerta, por
favor cierra ya ese caso como sea".
Nunca se va a saber realmente que
ocurrió con Paulette, como se accidentó y cómo es que murió y si lo
hizo sola o acompañada; sólo se tiene conocimiento de que alguien se
espantó y comenzó a cometer estupideces, antes de su deceso. Una de
ellas, regresar el cuerpo de la niña, de donde había en principio
desaparecido.
La ventaja para los Gebara Farah fue
que se encontraban arraigados y no se les pudo culpar en la siembra
del cadáver. sólo perdieron el dinero que ya habían invertido y
esperaban recuperar con crecientes intereses.
Hoy el móvil del caso Paulette se ha
tornado hacia la política. Es la piedra con la cual David pretende
derribar al Goliat del Estado de México. Hoy todo es político, dado
que el asunto de la desaparición de Paulette, iba a servir, a fin de
cuentas, para golpear al más viable candidato del PRI, Enrique Peña
Nieto, una vez removido de su puesto el procurador Alberto Bazbaz.
Un hecho que ya se dio y que coincide con otros hechos de tipo
netamente político.
En Huixquilucan se mueven hoy los más
diversos intereses. Hay mucho dinero en el ambiente y muchos
paisanos que no hubieran vacilado para donar un puñado de denarios,
y menos tratándose de una niña con las características de Paulette.
La energía de Paulette sigue moviendo otras energías que no podrán
unirse en un buen rato.
En los próximos días o meses se verá
más clara la estrategia, dado que el caso Paulette ya se ha
convertido en un asunto de rentabilidad política, primero en contra
del inexperto Bazbaz y posteriormente hacia quien ocupa la
gubernatura en el Estado de Mèxico. La solicitud de revisar el
expediente, por parte de Lisette Farah, tiene objetivos más
políticos que jurídicos o judiciales, sólo es cosa de ver el
acercamiento que ya tiene con el partido Acción Nacional.
No sería nada extraño que en uno o dos
años, Lisette Farah resultara candidata a diputada federal o
representante de una ONG, para hacer de su tragedia un proyecto de
tipo social y político.
La actuación de Lisette Farah encuadra
a la perfección con los últimos acontecimientos que se están
viviendo en México, donde ya no hay secuestros de alto impacto, sino
únicamente desapariciones. El silencio y complicidad de los llamados
medios de comunicación, resulta verdaderamente reprobable. No se
debe jugar asi y menos cuando una socieda completa quiere saber la
verdad.
El asunto de Paulette Gebara Farah fue
una desaparición, donde nunca hubo denuncia judicial; en el caso del
llamado "Jefe" Diego Fernández de Cevallos tampoco. Aún asi, se
abrieron -por oficio- las averiguaciones correspondientes. más aún,
en el caso de Fernández de Cevallos, todo parece indicar, se
corrigieron las fallas, y a diferencia del caso de la niña,
solicitaron el silencio absoluto de Televisa. Ningún medio
permaneció en el lugar de la noticia, informando de los
acontecimientos.
No sabemos todavía donde y cómo
aparecerá el llamado "Jefe" Diego Fernández de Cevallos, pero si
sabemos lo que pasará en caso de que reaparezca, en ese mismo
momento desaparecerá Felipe Calderón, como Presidente de México,
para usar al icono como símbolo político y placearlo por todo el
territorio nacional, sobre todo en los lugares donde próximamente se
darán procesos electorales. Aunque, conociendo al "Jefe" Diego y su
natural soberbia y arrogancia, cabe la posibilidad de que decrete un
silencio total y su retiro absoluto de la política y no conceda más
audiencias ni entrevistas, y todo esto durante el tiempo que le
reste de vida. Diego Fernández de Cevallos desaparecerá de la
política, no olvidemos que, desde hace muchos años, padece de
enfisema pulmonar y quizá ya sea momento de marcharse.
En un escenario extremo, como pudiera
ser la misma desaparición mediática del Presidente Felipe Calderón,
los panistas ya tienen preparado un "clon", para que el "Jefe" Diego
siga ganando más batallas, aún después de muerto.
Ya lo dijo Flipe Calderón, durante la
celebración de la última Asamblea Nacional del Partido Acción
Nacional y donde él y su grupo se despacharon con la cuchara más
grande, jamás vista en Acción Nacional.
Si Lisette Farah cumple su compromiso y
sigue golpeando al gobernador del Estado de México, Enrique Peña
Nieto, sin duda será candidata a una diputación federal o local. Lo
único que no es farsa en todo esto, es la muerte y entierro de una
niña, Paulette Gebara Farah.
La actuación de Lisette Farah, hasta el
momento, es de primera y seguro no desmerecerá la del "Jefe" Diego
Fernández de Cevallos, en caso de darse o presentarse, Diego es un
verdadero histriòn de la polìtica, no olvidemos la sucesiòn
presidencial de Carlos Salinas de Gortari, cuando despuès del debate
con Ernesto Zedillo, decidiò dar marcha atràs. Y seguramente no fue
una decisiòn personal, màs bien trasnacional.
La captura del Indio, un operativo no
esperado durante el montaje del caso Paulette, habría conmovido al
mundo. Pero por fortuna existe la justicia divina, donde los muertos
son los únicos que no pueden hacer alabanzas al Señor. Y Paulette,
en el sentido bíblico, no se encuentra en ese contexto. Ella vive y
se encuentra presente en muchos corazones. Su sacrificio no fue en
vano y muy pronto se verà.
JUICIO POLITICO
Por Felipe Moreno
Diego Fernàndez de... Paulette
(Jueves 27 de Mayo de 2010)
El Presidente de la República sigue
de viaje, esta vez por Canadá. Dicen que los viajes ilustran, aunque
también sirven para olvidar. Y, estamos de acuerdo con Felipe
Calderón, el "Jefe" Diego seguirá ganando batallas, asi ya no
estuviese entre nosotros, a pesar de los anuncios publicitarios
difundidos este día en el periódico Reforma, sobre unas supuestas
negaciones entre la familia de Diego Fernández de Cevallos y sus
secuestradores.
México vive una pesadilla, de la cual ya quiere despertar. Noche a
noche se va a la cama, con la ilusión y la esperanza del nuevo día.
No obstante, recién abre los ojos, la realidad circundante es la
misma, tiene que zigzaguear al caminar, para no pisar la sangre que
se vierte día con día. Quizá por ello, la gente de ahora camine más
por las calles que por las banquetas.
No vamos a entrar en detalles ahora
sobre la proverbial noticia aparecida en el periódico Reforma, donde
se afirma la posible resurrección de Fernández de Cevallos. Vamos a
tocar el como se cocinan las notas en ese diario.
Ayer se publicó, en Templo Mayor del Reforma, la siguiente nota
AL MEJOR ESTILO de los billaristas profesionales, Beatriz Paredes
está preparando una carambola de tres bandas que pegará en Francisco
Rojas, rebotará en Emilio Gamboa y rematará en el Antiguo Palacio
del Ayuntamiento.
¿FANTASÍA? No, pura real politik. Según dicen a la tlaxcalteca le
urge que Gamboa tome las riendas de la CNOP para, de manera
adelantada, entregarle en la primera oportunidad los trastos de la
dirigencia nacional priista.
DE ESTA FORMA Beatriz podría quedarse como coordinadora
parlamentaria -¡ouch!, sorry Paco Rojas- para de ahí saltar a la
candidatura tricolor por el gobierno del Distrito Federal.
LO INTERESANTE del asunto es que, al parecer, la diputada Paredes
está tejiendo una alianza extraña con los cardenistas, o mejor dicho
los cuauhtemistas, o para ser más exactos: con aquellos perredistas
que nomás no comulgan en la iglesia del lópezobradorismo.
PERO NO PIENSEN, por favor, que Beatriz es una mujer complicada.
Es sofisticada.
Vayamos más allá de las líneas
anteriores y observemos el porque, ya que ese aviso para el yucateco
Emilio Gamboa trae dedicatoria y forma parte de los pendientes en la
agenda de Beatriz. Como antaño se manejó Eduardo García Puebla con
Samuel Ocaña en Sonora y más recientemente con Tomás Yarrrington en
Tamaulipas, nada ha cambiado en el, salvo los primeros síntomas de
un posible Parkinson avanzado.
Antier, por la noche, fue marcado el
teléfono celular 04455 35399258 de Nextel, donde una voz contestó, a
nombre de Eduardo Cayetano García Puebla, el conocido como "Rey
Midas" desde los tiempos del gobernador sonorense Samuel Ocaña: "Buenas
noches" ¿que se le ofrece?... ¿Está Eduardo García Puebla? No, está
cenando aquí, en el periódico Reforma…
El reciente comunicador de la
tlaxcalteca Beatriz paredes, quien lo considera poco honorable, y no
sólo por su modesta extracción popular y si por su visible bonanza
econòmica a partir de los años 80, pues tiene propiedades en México,
Estados Unidos y Europa, es un experto en guerra sucia, filtración
de datos y sobre todo mensajes que alguno de sus jefes no tienen la
capacidad o el valor de encarar.
Es sabido, en el CEN del PRI, que
Emilio Gamboa Patrón detesta a García Puebla, pues quizá ya supo que
la DEA lo está investigando como residente de San Antonio, en el
Estado de Texas. Pero más allá de la DEA u sus investigaciones, vean
ustedes lo que se cocinó la noche de antier por los rumbos de San
Lorenzo y Avenida Universidad en la Ciudad de México.
Quien redacta Templo Mayor en el
periódico Reforma sacó su Lap y comenzó con la misiva que, si eres
suscriptor, puedes consultar en el papel o en Internet:
Dice Templo Mayor:
AL MEJOR ESTILO de los billaristas profesionales, Beatriz Paredes
está preparando una carambola de tres bandas que pegará en Francisco
Rojas, rebotará en Emilio Gamboa y rematará en el Antiguo Palacio
del Ayuntamiento.
¿FANTASÍA? No, pura real politik. Según dicen a la tlaxcalteca le
urge que Gamboa tome las riendas de la CNOP para, de manera
adelantada, entregarle en la primera oportunidad los trastos de la
dirigencia nacional priista.
DE ESTA FORMA Beatriz podría quedarse como coordinadora
parlamentaria -¡ouch!, sorry Paco Rojas- para de ahí saltar a la
candidatura tricolor por el gobierno del Distrito Federal.
LO INTERESANTE del asunto es que, al parecer, la diputada Paredes
está tejiendo una alianza extraña con los cardenistas, o mejor dicho
los cuauhtemistas, o para ser más exactos: con aquellos perredistas
que nomás no comulgan en la iglesia del lópezobradorismo.
PERO NO PIENSEN, por favor, que Beatriz es una mujer complicada.
Es sofisticada.
Hasta aquí el dictado y los deseos
de Beatriz Paredes, falta que se le hagan realidad.
Esperemos que ayer, o antes, Lozano
Gracia, representante de la Familia Fernández de Cevallos no haya "cenado"
en el periódico Reforma y haya filtrado los detalles de una supuesta
negociación -econòmica- que sólo dejaría al descubierto que la
desaparición del "Jefe" Diego formó parte de una vil farsa, para
reacomodar el Consejo Nacional en el PAN.
Y, parte de la misma negociaciòn "econòmica" o como cuerpo principal
de la negociación también haya sido la detención de Greg Sánchez en
el Estado de Quintana Roo. Porque ese sapo, aunque le conocemos
varias cosas turbias, no lo matarìa ninguna piedra. Todo es
estrategia electoral del PAN pero con vistas a la sucesiòn
presidencial, donde su principal argumento serà la detenciòn de un
alto polìtico por sus ligas con el narco, y donde el "Jefe" Diego
estarìa màs que involucrado. Recordemos a Carlos Ahumada, y a Lòpez
Obrador.
Asi, de aparecer Diego Fernández de
Cevallos, sorpresivamente y con vida -lo cual seguimos dudando-
después de la pasada Asamblea Nacional del PAN, sólo se confirmaría
que fue una desaparición política. Un secuestro express - vip, pero
en lugar de suceder en un taxi, se dio en una cabaña.
¿Por qué con Diego si y NO con Fernando
Marti y Silvia Vargas? ¿Acaso los políticos están blindados contra
secuestros o ellos los programan? ¿O el secuestro de Diego no puede
ser por motivos políticos, cuando sus fines, todo apunta, si lo son?
Esperemos y aparezca Diego, porque
igual se decide, como ya pasò con los dichos de la PGR, que el señor
de la cabaña no fue recibido en el cielo por San Pedro, no habìa
hecho reservaciòn.
Buena noticia señores, para un pueblo
al que consideran realmente idiota.
Diego Fernàndez de... Paulette. Y es
que, si Bazbaz pudo pasar como p... porque Lozano Gracia no, sòlo
recordemos a la "Paca".
JUICIO POLITICO
Por Felipe Moreno
De Pedro Escobedo, Querètaro a ¿San Pedro Sula, Honduras? …Todo
puede ser
(Miércoles 26 de Mayo de 2010)
Han
pasado las primeras dos semanas de su desaparición y el silencio
continúa marcando la agenda en materia de seguridad nacional en
Mèxico. Y, no creemos que sea el silencio en el triple sentido de lo
hermético la clave para resolver el caso Diego Fernàndez de Cevallos;
aunque pudiera darse el caso de un "chiripazo" que lo hiciera
coincidir. Los grandes crímenes, como los grandes secretos, jamás se
dejan por escrito, y de ese tipo el "Jefe" Diego guardaba màs de uno.
La desaparición del "Jefe" Diego pudo
venir de cualquier parte, incluso más allá de nuestras fronteras,
dado que todo indica, se trató de una operación minuciosamente
diseñada y operada con la mayor discreción.
Como decíamos desde el pasado 15 de Mayo de 2010, día de su
inesperada desaparición todo se cuidò, hasta el lenguaje y sobre
todo los adjetivos, fueron seleccionados.
La PGR, quien indebidamente se tomó
atribuciones en un caso no atraído por la administración de justicia
federal, tuvo que recular y recapacitar dìas despuès sobre su ukaze
del día 15, mediante el cual descalificaba cualquier versión de los
hechos que no pasara su tamiz.
Hoy, a dos semanas del hecho más
significativo en lo que va del tercer milenio en Mèxico, las
versiones sobre la desaparición del "Jefe" Diego continúan cual
metástasis del primer tumor canceroso extirpado de nuestro sistema
político. Y es que, la tesis sobre su desaparición continúa siendo
la misma, el "Jefe" Diego jamás reaparecerá, su "secuestro" fue por
motivos políticos y no por dinero. El "Jefe" Diego tenía la
capacidad física y la voluntad - aunque fuera forzada- de extender
un cheque u ordenar una o más transferencias bancarias, sin que
nadie preguntara o supiera. El "Jefe" Diego, ya lo hemos comentado,
no atendía negocios menores, el mínimo para ser cliente del
connotado abogado o su despacho de jurisconsultos era un millón de
dólares.
En materia de seguridad nacional es
obvio que estamos en pañales, si no es que aún no hemos nacido. Y es
que, no se sienten ni perciben acciones de inteligencia, donde
cualquier acción sospechosa debe ser urgentemente atendida. La
desaparición de un personaje como Diego Fernández de Cevallos, o un
secuestro de alto impacto debe ser motivo para prender los focos
rojos y mirar hacia todos lados. Incluso ir en busca de la
colaboración internacional. Los actuales momentos, no son tiempos
exclusivos para el fùtbol. Quizà ahì radique la verdadera razòn del
silencio decretado por la televisiòn en materia de informaciòn.
Es aquí, donde queremos detenernos en
estos momentos, para resaltar un hecho que ocurrió el pasado 20 de
mayo en San Pedro Sula, Honduras, el cual se suma a una cadena o
cantidad de eventos cuya naturaleza es altamente sospechosa, igual y
como
fue hace tres años el remate de un jet tipo Grumman G-II-59,
catalogado en Honduras como "el avión misterioso" y que el gobierno
de Mèxico jamàs atendio, ya no digamos la prensa escrita y
electrònica. La aeronave fue declarada en abandono por la Dirección
de Aeronáutica Civil en aquel país, y posteriormente rematado.
El 20 de mayo pasado, a cinco días de la "desaparición" del "Jefe"
Diego Fernández de Cevallos, aterrizó en Honduras la avioneta -con
matricula mexicana XB-HDN, a las seis de la tarde. La aeronave,
igual que el citado GRUMMAN GII-59, al día de hoy no tiene dueño y
seguramente tampoco aparecerà. Fueron capturados los pilotos
mexicanos José Mauro Mendoza Castejón y Aarón Virgilio Vieytez
Ghetel. Un hecho que por los tiempos y los momentos políticos por
los que atraviesa México, debiera ser motivo de investigaciòn, y
donde los medios mexicanos deberìan desviar su atenciòn y no sòlo
pensar en el fùtbol o si el Presidente de Mèxico debe asistir en
Junio al mundial.
Si el "Jefe" Diego fue sacado del paìs, que mejor que San Pedro
Sula. Aunque en estos momentos sea una mera especulaciòn. Aquì la
foto de la modesta aeronave, si se le compara con el GRUMMAN GII-59,
cuyo reclamo aùn se encuentra en las cortes internacionales.
JUICIO POLITICO
Por Felipe Moreno
La "zalea" del "Jefe" Diego
Ya pasó la primera semana y nada;
vamos en camino de la segunda y seguimos contando los días y las
horas.
El silencio sigue marcando la pauta, dando lugar a todo tipo de
apuestas y especulaciones. La voz del pueblo es la voz de Dios y hay
que seguirla.
Cada día que transcurre toma fuerza la
tesis
aquí expuesta el 15 de Mayo pasado. El mismo dìa que fue "levantado".
El asunto del panista Diego Fernández de Cevallos es netamente
político; ya no aparecerá jamás, asì se dijo. Su desaparición
obedece a una razón de Estado, más que a un asunto del orden
criminal. Y es que, a confesión de parte, relevo de pruebas.
Robar siempre ha tenido sus riesgos.
Pero hacerlo con charola o mediante el tráfico de influencias o
directamente con fuero Constitucional, siempre había sido sinónimo
de impunidad, por no decir máxima crueldad hacia los mexicanos.
Hoy, y no en el hoy, hoy, hoy, del
fracasado slogan de Vicente Fox y el PAN de Marta Sahagùn, robar o
intentar hacerlo puede tener un alto precio y no sólo político, como
pudo ser el caso de René Bejarano, Carlos Imaz, Rosario Robles y
muchos otros que de un día para otro fueron eliminados por una
pantalla de televisión. Hoy esas mismas pantallas han callado o sido
dejado de transmitir informaciòn, por orden presidencial.
Hoy, cualquier cabeza puede rodar,
quizá no como aquellas que han aparecido -en nuestros días- en los
Estados de Guerrero, Veracruz y Oaxaca, principalmente. La mira
telescòpica apunta hacia la clase polìtica, y no viene dirigida
desde los àmbitos del llamado crimen organizado.
Quizá no aparezca, en esos términos, la
cabeza del llamado "Jefe" Diego y tal vez no la tiren sobre una
escalinata o a las puertas de un recinto legislativo, eso dependerá
de los objetivos y propósitos políticos de sus captores, sobre todo
si son aficionados a la fiesta del fútbol o la fiesta brava.
La "Zalea" del "Jefe" Diego ha
comenzado a subastarse por Internet, incluso ya tiene un alto precio
en el mercado de los objetos exóticos que alguna vez hicieron de un
acaudalado junior, objeto de revisión en las aduanas de los
aeropuertos de México.
Es de llamar la atención que en el caso
del "Jefe" Diego Fernández de Cevallos y, hasta el momento, no se
hayan contratado los servicios del FBI para recuperar la valiosa
pieza de cetrería. La "zalea" del "Jefe" Diego ya se cotiza en
varios millones de pesos. Es extraña la no presencia del FBI en
México por el caso Fernández de Cevallos ¿caso la niña Paulette
Gebara Farah era más importante en materia de seguridad nacional?
Diego Fernández de Cevallos es, o fue,
un importante político de México, mucho más que la niña Paulette
Gebara Farah. Su desaparición es razón de Estado y motivo de una
amplia investigación en materia de seguridad nacional. Diego
Fernández de Cevallos tenía o tiene, información que puede
comprometer la seguridad nacional de los Estados Unidos Mexicanos y
el futuro de ciertos notarios, jueces y políticos de Mèxico.
Recordemos que Diego Fernández de Cevallos no manejaba negocios
pequeños y recientemente había contribuido a cerrar abultadas
negociaciones en Querétaro, todas ellas relacionados con marcas o
matriculas de procedencia extranjera, y que bien pudieron generar
ciertas molestias con nuestros vecinos al norte de Mèxico, los
celosos depositarios de la Doctrina Estrada: América, para los
Americanos, siempre y cuando los dólares tengan como destino al país
de las barras y las estrellas. Las líneas de investigación sobre la
"desaparición" del "Jefe" Diego deben extenderse a nuestro espacio
exterior, quizá ahí se encuentren los verdaderos motivos de su
súbita desaparición y su silencio.
El destino fatal del "Jefe" Diego,
quizá no sea como el de Juan Camilo Mouriño, no así de dramático
como fue la desapariciòn física del campechano, originario de la
madre patria. Pero a fin de cuentas Juan Camilo está desaparecido,
hoy su cuerpo físico ya no se encuentra entre nosotros, sólo se le
percibe de manera espiritual. Igual ocurre con Diego Fernàndes de
Cevallos, a quien ahora sòlo vemos en uno que otro póster o anuncio
espectacular. Si apareciera de pronto el "Jefe Diego", incluso se
diría "Diego para Presidente.
Juan Camilo Mouriño Terrazo y no es
un secreto que no se conozca en Europa, pretendió otorgar todos los
grandes negocios de Estado hacia grupos españoles o europeos. Ese
era su compromiso, sobre todo en materia de renovación de la flota
pesquera mexicana, y más concretamente, la deteriorada flota
camaronera. Eso señores, es traicionar o pretender burlar los
intereses directos de los Estados Unidos de Norteamérica, hoy
preocupados en tapar las fugas petroleras en el Golfo de México que
ellos mismos provocaron. Tragedia ecológica que al final de cuentas
repercutirá en el cambio climático y en la economìa de estados como
Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Campeche.
Revísense las últimas inversiones
federales en el Estado de Querétaro, concretamente las relacionadas
con empresas francesas y canadienses, igual y por ahí pudieran salir
alguna liebre o conejo y más líneas de investigación sobre el caso
Fernández de Cevallos. Tesis que se fortalece, día a día, después de
escuchar las palabras del Presidente de México, quien, ante la
cadena Televisiva CNN, en su gira por los Estados Unidos, afirmó que
la "desaparición" del panista Diego Fernández de Cevallos -amigo
personal y de su familia- está lejos de formar parte de los trofeos
obtenidos por el llamado crimen organizado, y concretamente por el
narcotráfico.
El asunto de Fernández de Cevallos
sigue siendo un asunto político de primer orden, y no tiene que ver
con dinero, no concretamente. Es como diría algún miembro de la
Mafia, nada personal, quizá sólo fue un asunto de negocios o un mal
entendido entre dos partes. El debate a los altos niveles de nuestra
polìtica està dàndose entre la participación de un tipo solitario,
que se espantó al ver de quien se trataba, o un grupo dedicado a la
inteligencia y contra inteligencia. Nosotros optamos por lo segundo.
El o los criminales sabían lo que estaban haciendo.
No obstante, a una semana del hecho,
parece no haberles caído el veinte a muchos, sobre todo a los
comunicadores, de la importancia que tiene la desaparición del
connotado militante panista y sus repercusiones para la vida
nacional: Su "zalea", porque así debe verse, ya incluso se cotiza en
Internet, cual si fuera la mejor pieza de cetrería jamás lograda por
el mejor cazador.
Y es que, si no fue este suceso parte
de la guerra emprendida por el gobierno de Felipe Calderón, sería
bueno que alguien nos dijera ¿de parte de quién? O por donde nos
vino el ramalazo del "Jefe" Diego Fernández de Cevallos. ¿Dónde, en
qué lugar, en que piso o pared será colocada esa pieza que aún no
tiene dueño o depositario?
Si el crimen organizado no fue el autor,
¿quién sí fue?; porque es seguro que alguien lo hizo, y no fue por
error, terror o inocencia.