JUICIO POLITICO
Del llamado "crimen organizado"
(Viernes 09 de Diciembre de 2011)
La debilidad del gobierno mexicano ante
el narcotráfico o el llamado crimen organizado se llama ignorancia,
desconocimiento y pérdida en el control de grupos y personas
relacionadas con el llamado crimen organizado.
Y es que, para ser un buen policía, debe
partirse de un principio básico, haber sido antes el mejor de los
mafiosos o delincuentes. Como lo fueron Arturo Durazo y Josè Lòpez
Portillo.
Al Presidente de la República Felipe
Calderón Hinojosa, vecino de la elitista y conservadora Colonia del
Valle, definitivamente "le hizo falta calle", recibir o dar uno que otro
madrazo y partirse la madre en las calles de México, para hacerse hombre
o conocer como es que piensa el ciudadano común y corriente, el que
diariamente tiene que salir a buscar su sustento o el de su familia, si
es que ya cuenta con mayores responsabilidades.
La existencia del llamado crimen
organizado, no es un mero producto criminal, y jamás se resolverá por la
vía del homicidio o el vil asesinato. El exterminio de la raza humana
siempre será la vía más equivocada, para tratar de hacer justicia e
iniciar una verdadera readaptación social de aquellos grupos criminales
que se han alejado de la convivencia civilizada o pacìfica.
EL crimen organizado es un producto
neto, natural y original de toda sociedad, y más cuando el gobierno
introduce sus narices, para organizarlo.
El delito siempre genera su mercado.
Quien vende unifornes, botas, chalecos, cascos, armas, màscaras antigas,
etc. ¿Acaso dejarà de venderlas o fabricarlas de la noche a la mañana?
De un tiempo a la fecha, y esto no
comenzó con el gobierno de Felipe Calderón, empezaron a surgir en México
y de forma desorganizada, los servicios de "Seguridad Privada",
anidándose en ellos personajes de dudosa reputación o que antes fueron
policías y que fueron dados de baja de una o más corporaciones
policíacas. ¿A que se iban a dedicar, si no tenìan cerebro, sòlo fuerza
bruta?
La seguridad se convirtió en el
principal negocio; y la gran empresa, habría de desembocar en lo
político. Sólo citaremos el nombre de dos policías que se hicieron
famosos: Leonel Godoy y Marcelo Ebrard, de quienes son conocidas sus
fructíferas carreras político policiacas. Uno de ellos, incluso estuvo
en las listas de los candidatos presidenciales al 2012, y no descansará
hasta después de su fracaso en el 2018.
Y es que, la inseguridad, el crimen
organizado y lo ilícito, pasó a formar parte de la política. Muchos
policías han sido diputados, gobernadores o munícipes. Su misma
actividad los ha relacionado con grupos o con criminales específicos. De
ahí que la interrelación entre políticos y criminales sea una natural
simbiosis, y más cuando los métodos para combatir al delito sean casi
similares. Cuando el delito se combate, cometiendo o solapando otros
delitos, o la abierta violación a la aplicación de la ley y la justicia
la distancia entre lo legal y lo ilìcito no existe, desaparece.
No hay nada que temer a la participación
del crimen organizado en las elecciones presidenciales del 2012, más
bien, sòlo es un problema de tipo administrativo, donde la organización
gubernamental debe recuperar el control y tener la capacidad de
controlar a todas esas mafias que a lo largo de los años ha solapado o
inventado, y que ahora incluso son gobierno, o hasta se dan el lujo de
pagar impuestos o deducirlos, con el mismo dinero del gobierno. Asi es
nuestro Mèxico de maravilloso.
En nuestro debate sobre México, no
teníamos contemplado incluir la criminalística económica y ese còmo se
amafiaron los grupos para controlar el ramo de las comunicaciones,
telecomunicaciones, transportes, aserraderos, turismo, hoteles,
petróleo, electricidad, bosques y selvas, productos básicos, abasto y
abarrotes, gastronomía, bienes raíces, seguros, industria de la
construcción, minería, armamento, automotriz, vestimenta y equipo, etc.
Y obviamente los temas relacionados en materia de seguridad y
vigilancia, donde pudiesen estar los ramos más productivos del momento.
Amèn las medicinas, aeropuertos, lìneas aèreas y carreteras.
Es cómico leer y sobre todo escuchar los
temores de los hombres en el gobierno, sobre la participación del crimen
organizado en los asuntos del gobierno y las elecciones. ¿Acaso no han
estado siempre atentos o dentro de dichos asuntos? Hoy màs que partidos
existen organizaciones y alianzas criminales.
¿Qué es el gobierno, si no es el crimen
organizado hecho o convertido en gobierno?
El gobierno todo lo controla. Inventa y
modifica impuestos, cada vez que necesita dinero. Y lo que no puede
legislar -por falta de mayoría- lo proyecta y decreta por la vía de los
bienes y servicios. Hoy se paga hasta cinco veces más cara la energía
eléctrica, teniendo un servicio sumamente deficiente. Ya no se diga en
materia de gasolinas o combustibles, para transitar por las costosas
autopistas de México.
¿De que crimen organizado y de que
participación estamos hablando en las elecciones presidenciales del
2012? Si cada seis años las promesas y las mentiras son las mismas.
Desde hace 18 años se ha prometido
empleo; empleos bien remunerados, siendo la misma respuesta, desempleo y
miseria acelerada.
Ojala y la delincuencia organizada nos
escuchara y no votara por ellos en el 2012, los cientos o millares que
siempre se han beneficiado de un voto que no se cuenta, culpándolos de
todos nuestros males a todos ellos. Para que ellos, cómodamente, se
sigan hinchando de alcohol, comida y de dinero. El crimen organizado,
siempre ha estado presente en todos nuestros procesos electorales.
Siendo más concretos y específicos, un
Presidente de la República, al ser electo, pasa a formar parte de un
todo, donde todo tiene dueño y esta todo controlado, el Presidente entra
a un nucleo, donde participa de todo. Simplemente se convierte en la
cabeza, incluso en materia de narcotráfico y crimen organizado.
El narcotráfico, es un negocio de
Estado. Por lo mismo, en estos momentos la DEA no dice ni expresa nada.
Y menos en materia de lavado de dinero.
Nos vemos en enero, feliz navidad y pròspero año
nuevo
JUICIO POLITICO
Lady peñuelas
(Miércoles 07 de Diciembre de 2011)
El 25 de octubre del presente año que
está por concluir invitamos a debatir México, más allá de panfletos y
libelos, como los que ahora proliferan y pretenden presentarse como Best
Sellers en exposiciones y ferias internacionales, cuando a leguas se ve
que son claros promocionales de tipo político y no responden a una sola
autoria o confección intelectual.
La gran mayoría son compilaciones y
puntos v de vista respetables, pero distantes de lo que es hoy nuestro
México y sus problemas coyunturales.
A la fecha, no hemos encontrado eco ni
nivel en nuestro debate, pareciera que México sigue inmerso en los
chismes y trivialidades del momento, donde los rumores y comentarios son
más importantes que un verdadero análisis de fondo sobre la personalidad
de nuestro próximo Primer Mandatario. Un hombre o una mujer cuyas
características se debaten entre asesino o Presidente de la República,
por aquello de la herencia que dejará el actual Presidente de México. Y
no es precisamente un destino manifiesto.
El compromiso es único, continuar la
guerra en contra del crimen organizado, iniciada el 1º de diciembre de
hace cinco años y que seguirà hasta que se agoten y cumplan los
contratos ya firmados hace años. Parece que la fecha ya la ha dado
Ernesto Cordero, y no será antes del 2015 en que se renueven o se
agoten.
México se debate entre lo sublime y lo
ridículo, donde un simple comentario -de banqueta- es motivo de grandes
derroches de tinta y toneladas de papel, donde muchos periodistas se
desgarran las vestiduras y otros le hacen al avestruz que aterrado
oculta la cabeza. Quizá sabe que esas notas pronto iràn a parar al bote
de la basura, ya no se diga de los comentarios radiofónicos que sólo han
servido para expiar frustraciones y descargar adrenalina matutina,
cuando es conocido el aullido de una jauría orquestada y que no responde
a sus verdaderos instintos. Todos los perros en México, tienen dueño,
salvo algunos que cuando lo hacemos, lo hacemos por nuestra cuenta y de
manera solitaria. No somos adoradores ni seguidores de los profesantes
de la Simonía ni del Nicolaismo.
Los problemas de México son más serios
que una o dos lecturas o el memorizar textos y novelas sobre
determinados autores y personajes del mundo o de Mèxico.
Los mexicanos estamos a punto de entrar
de lleno en la contienda más violenta y sucia de la historia, donde la
disputa por la "Banda Presidencial", puede llegar a implicar mayores
sacrificios. Obviamente humanos o como es el estilo del presente
gobierno, "colaterales", por errores de nuestros cuerpos policiacos o
militares, que son unos salvajes.
Los mexicanos, antes que chismes,
chistes y frustraciones personales, deberíamos estar debatiendo el tipo
de gobierno que queremos, más allá de locuras e imposiciones de grupos y
personales. Sean estos civiles o militares. Aunque el regreso del
militarismo sea casi un hecho consumado.
Mientras la sociedad se pierde y
regocija entre trivialidades y "twits" se sigue abriendo la brecha de
las desigualdades, donde sólo puede verse un negro abismo, cavado ex
profeso por aquellos que buscan la destrucción y pulverización de
México. Los mismos que antes han canalizado enormes sumas de dinero,
para el "control" de los grandes grupos criminales, y que hoy se niegan
a mostrar sus números, sin mayores argumentos. Lo grave es que nosotros
mismos se los hemos permitido. Se nos ha olvidado la estrofa y el coro..
màs si osare...
Nuestras autoridades se han dejado
comprar o son tan débiles que nada pueden hacer.
Sea como sea, es cosa de pensar y de
actuar, ante tales derroches de prepotencia y de cinismo.
El debate sobre México es un espacio que
continua abierto, y donde caben todas las opiniones, aun las de la
"plebe" o los lacayos que pudiesen sentirse ofendidos por una Lady asi
sea de Atlacomulco y que ya puso su nombre en nuestra historia.
El racismo no nos define ni nos
caracteriza, aunque observemos conductas similares de ambos lados de la
barrera, en un dialogo ilusorio y sólo apto para "pendejos", donde sòlo
se sabe quien arrojò la primera piedra.
Quien no se equivoca en la vida, no
tiene derecho a aprender. Por Duro que sea, esta vez le tocó a Enrique
Peña Nieto, quien algún día lo debía de experimentar. Y es que, más vale
aceptarlo que demostrarlo, lo segundo cuesta mucho más trabajo. A veces
es mejor guardar silencio, para no seguirse hundiendo.
JUICIO POLITICO
Asesino o Presidente en el 2012
(Lunes 05 de Diciembre de 2011)
El miércoles 11 de mayo de este año que
está por concluir, anotábamos la frase siguiente: Asesinar no es
gobernar y menos puede ser una oferta política.
En su delirium tremens, el actual
Presidente de la República recién ha invocado esas fatídicas palabras,
hacia los miembros de su partido, y sobre todo para quienes buscan la
Presidencia de México.
El o Ella, el que quiera ser, habrá de
sellar con sangre dicho compromiso. Más claro ni el agua, el combate al
narcotráfico y el crimen organizado habrá de seguir los mismos
derroteros, los adoptados desde hace cinco años, ese 1º de diciembre de
2006, anunciados desde el Auditorio Nacional.
En este sentido ya no podemos ser
crípticos ni enviar mensajes cifrados o entre líneas, Andrés Manuel
López Obrador y Enrique Peña Nieto deben entender a quien se están
enfrentando en esta contienda presidencial.
El Presidente de la República no es su
amigo, y menos pertenece a su partido polìtico. La herencia que deja es
totalmente despreciable, y según sus palabras el que siga habrá de
continuarla, al pie de la letra.
Hace 24 años la publicación de un libelo
estremeció a la población de México. El texto contenía un fuerte
ingrediente político, era la oposición abierta hacia el hombre que en
unos meses se convertiría en el próximo Presidente de México. El titulo:
Un "Asesino en la Presidencia". Y es que, luego de quitarle la paja al
libelo, el único texto rescatable y motivo para escribir una nota, tenia
que ver con un hecho sangriento ocurrido en la Colonia Narvarte, donde
tres infantes fusilaron, con una escopeta, a la sirvienta de la entonces
lujosa residencia. Raúl, Carlos y Alfonso fueron sus nombres, el de la
victima nunca se supo y menos se conocieron los nombres de sus
familiares, ni su lugar de origen. Los padres de los involucrados
simplemente eran influyentes.
Si bien es cierto que Carlos Salinas de
Gortari, el primer Presidente Ilegitimo de Mèxico, llegó a la
Presidencia de México con las manos manchadas de sangre, su mandato no
chorreo ni genero albercas o mares de sangre. Sus errores fueron
políticos y económicos, sobre todo al momento de entregar la codiciada
Banda Presidencial. Salinas definitivamente se equivocò con Ernesto
Zedillo. Todos los Presidentes de la Repùblica se equivocan.
Y es que, es a partir de la sucesión
presidencial de Carlos Salinas cuando todo en México comienza a
descomponerse vertiginosamente.
A las reformas constitucionales del
salinato pronto comenzaron a sumarse los muertos. Abrieron la tanda:
Manuel J. Clouthier y el Cardenal Posadas, a los cuales se sumarían:
Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu. Este último,
diputado electo y en vías de ser coordinador del grupo parlamentario del
PRI en la LVII Legislatura.
Es obvio que Ernesto Zedillo no quería
trabajar con una cámara heredada, y menos por su antecesor, con quien se
sigue disputando los privilegios de seguir siendo el empleado favorito
de los intereses financieros y económicos del mundo globalizado, mismos
que siguen saqueando y ahogando a México. Luego entonces, el problema
del narcotráfico y el llamado crimen organizado no es tan complicado,
simplemente no hay jefes y menos un jefe para muchos jefes.
El narcotráfico es un negocio de Estado,
por no decir de los Estados Unidos, los mismos que son capaces de
inventar un delincuente como Saddam Hussein o un líder en las montañas
como Osama Bin Laden, para quedarse con todo el gas y el petróleo
existente en las tierras del Medio Oriente.
La
casa se sigue quemando, decíamos el viernes 8 de Abril del 2011.
Y sí, mientras la casa se sigue quemando, continuamos haciendo blanda
literatura. De la simple escritura, ahora intentamos pasar a la poesía.
Pero no sabemos y sólo nos "encabronamos". ¿Cómo enfrentarnos a un
gobierno de ineptos, insensibles y corruptos?
Recurramos a la prosa simple para ubicar
el origen de tanta violencia en México; dado que esta ola de asesinatos
no responde ni corresponde a ningún desequilibrio provocado por el
llamado crimen organizado. El cártel más peligroso se encuentra
instalado entre Oyameles y Pinos, donde todavía hace unos meses se oía
gritar, desaforadamente a un baterista: "mátalos, mátalos...mátalos"...
cuando alguna nota periodística no era del parecer o tersa a los oídos
de su jefe.
Si bien es cierto el incremento de los
"daños colaterales" y las decenas de víctimas mortales son todos los
días, los orígenes y las causas parten de un sólo punto: la nulidad en
las políticas de Estado y de Gobierno que nos han llevado al deshonroso
mote de ser un "Estado Fallido".
Matar no es gobernar, ni aquí ni en
China, señor Felipe Calderón. Aún está a tiempo de detener a sicarios y
gatilleros incrustados en las nóminas de la PFP. Hombres y mujeres que
se manejan con toda la prepotencia e impunidad del mundo, aún en las
calles de la Ciudad de México y en horas pico. Aunque ya hayan cambiado
de instalaciones varias veces.
Viremos los ojos de los miles de
cadáveres sembrados a lo largo y ancho del territorio nacional durante
los últimos diez años. Ya no reparemos en los "grandes" cadáveres
políticos. Observemos y señalemos a los culpables de estos
acontecimientos, sobre todo a los políticos y sus respectivos partidos
políticos, señalemos a todos los que han arrastrado a México hacia ese
callejón sin salida, donde el desempleo y la falta de oportunidades de
desarrollo nos han conducido hacia el incremento de los cinturones de
miseria y subdesarrollo, amen a las filas del llamado crimen organizado.
México se encuentra al borde de la guerra civil y ya se sienten los
primeros vientos del caos.
La guerra de Felipe Calderón, anunciada
el 1º de Diciembre de 2006, ha fracasado rotundamente. Tan es así que
hoy sus estrategas recurren a todo tipo de argucias y métodos, con tal
de evadir su responsabilidad histórica y pasársela al resto de la
población. Sólo, de esa manera, es posible entender una serie de
acuerdos y medidas que pretenden violentar y acomodar una serie de
acontecimientos hacia las elecciones presidenciales del 2012, cual si ya
fuera propaganda de tipo político. Y es que, la violencia será su única
herencia política. Aunque matar no sea precisamente la mejor manera de
gobernar.
La idea es clara y el objetivo también,
involucrar a la sociedad en todos y cada uno de los actos violentos
ocurridos durante su sexenio. Hacer de SU guerra, un problema
generalizado; como si el negocio de la venta y consumo de drogas formara
parte de las ilusiones y esperanzas de un pueblo que a diario se muere
de hambre y de pobreza. ¿Dónde están los empleos prometidos señor Felipe
Calderón? ¿Acaso quedaron en el fondo de una mina, o en una tumba
colectiva? Matar no es gobernar y menos puede convertirse en una oferta
política, porque así sea el deseo de los gringos.
Sin duda, detrás de la ejecución de un
grupo de jóvenes, pueden caber todo tipo de conjeturas. Y más si las
muertes las inventa el mismo gobierno. Ya pasó antes con los estudiantes
en el Tecnológico de Monterrey, y ahora le tocó a los del Estado de
Morelos. Jóvenes que no tenían antecedentes criminales, al contrario,
poseían un claro historial de ser personas sanas y decentes. ¿Tiene
acaso algo en contra de los jóvenes el señor Presidente Felipe Calderón?
Sólo es una simple pregunta.
La ejecución en Monterrey, Nuevo León,
como la de Cuernavaca, Morelos, forma parte de un todo. No son islas y
menos son parte de un archipiélago; son resultado de un hecho concreto,
el haber sacado a las calles al Ejército Mexicano y asignarles labores
de policías. En este trabajo sucio y desesperado, obviamente hay que
mencionar a la única Armada que realiza labores sobre tierra firme y
descuida los mares y litorales. Si alguna policía ha fracasado es la PFP
que ni son policías ni son militares. Al día de hoy, no se sabe que son,
sólo se sabe que saben cobrar y alojarse en hoteles de lujo, mientras
soldados y marinos comen desperdicios y duermen en lugares insalubres.
Suena loco, descabellado, pero desde
hace un par de semanas se comenzaron a detectar una serie de movimientos
tendientes a justificar la permanencia de la violencia
institucionalizada en México. Cómo si fuese lema de campaña política.
Precisamente en el momento que la ciudadanía ya comenzaba a pedir el
retiro de los militares de las calles. Y es que, no nos engañemos, a los
soldados únicamente se les prepara para matar y nunca para razonar. Y es
que, matar no es gobernar.
Los soldados no son policías, no son
detectives, no son personas normales y menos comunes ni corrientes. Un
soldado únicamente recibe órdenes y las ejecuta. Su formación
profesional lo conduce y prepara para la muerte, dado que todas sus
acciones las esta haciendo en "nombre de la patria". Un soldado no tiene
madre, ni padre, sólo lo cobijan los colores nacionales.
La guerra de Felipe Calderón, una guerra
perdida, pero que nadie ha ganado, se esta convirtiendo en un peligroso
boomerang, que no puede resistir un minuto más, y menos los siete años
más que ha pronosticado el Secretario de Seguridad Pública Genaro García
Luna. Así los Estados Unidos de Norteamérica digan que ese problema "ya
tocó fondo" y los "resultados se verán en tan sólo dos años", en pleno
2012. Y es que, sin temor a equivocarnos, a los gringos se les olvida
que el 1º de julio del 2012, ya tendremos otro Presidente de la
República, y otros serán los factores de análisis. A menos que ellos ya
hayan decidido otra cosa.
El futuro de México no depende, ni puede
depender de quien comenzó una guerra, suponiendo ese era el principal
problema de México y no de los Estados Unidos de Norteamérica. Antes que
las drogas y el llamado narcotráfico, Felipe Calderón tenía de frente:
La generación de cientos, miles de empleos; la atracción de inversiones
y capitales; garantías y seguridad para dichas inversiones; etc. Hoy
México no es seguro ni confiable para los grandes capitales. México es
un Estado Fallido.
Un país como México, aislado de gran
parte del mundo, y sobre todo distante con América del Sur y el Caribe,
como se lo heredó Vicente Fox, ¿qué destino podía tener, más allá del
negocio de las drogas?
Si se le pregunta a un joven mexicano
que prefiere traer, un Mercedes o un carro de paletas o hot -dogs,
seguro se inclina por el primero. Y eso en este y otro país del mundo,
sólo puede dárselo el narcotráfico. Por cierto ¿sabe usted el promedio
de edad que tienen los 40 mil cadáveres que ha sumado esta guerra? Ese
si que es un secreto de Estado. Sòlo obsèrvese la edad de los "fiambres"
que se encuentran conservados en un termo king en el Estado de Veracruz,
a manera de ejemplo. Ese camino ya no se puede seguir. Matar no es
gobernar.
Las declaraciones del gobierno de
Washington, como las de México y otras autoridades internacionales, sólo
vienen a confirmar lo que ya todos sabemos. México es un Estado Fallido,
como fallido resultó ser el experto Carlos Pascual en su intento por
"salvar a México". No obstante esa dimisión, la intromisión del gobierno
norteamericano en los asuntos de México es directa y vergonzante. Los "gueros"
caminan tranquilamente por las calles de Mèxico o se alojan en hoteles
de lujo, desde donde realizan sus nefastas actividades.
Bien decía aquel policía, perseguido por
la UEDO y la SIEDO en su momento, "si quieres prosperar en tu carrera,
no te pelees con la DEA". Esperemos que Marisela Morales no sea la
próxima víctima de Genaro García Luna, quien ya lleva varios
procuradores removidos.
Así que, el poeta Javier Sicilia puede esperar sentado, Felipe Calderón
nunca les dará esa cabeza, ya que no le pertenece y menos está
autorizado para removerla.
La PFP y Garcìa Luna, llegaron para
quedarse y extenderse por la faz de nuestras tierras, hasta tener el
mando ùnico.
JUICIO POLITICO
Peña nieto se sigue hundiendo
(Domingo 04 de Diciembre de 2011)
¿Quien pierde con la salida de Humberto
Moreira del PRI?
Sin duda, Enrique Peña Nieto, Elba
Esther Gordillo Morales y Carlos Salinas de Gortari.
Los dardos envenenados lanzados desde
Los Pinos, vía RTC y la Secretaría de Hacienda, en contubernio con el
"sistema" financiero mexicano, terminaron por hundirlo; su cabeza al
frente del CEN del PRI era ya insostenible. Aunque fuera el rostro vivo
de todo y cuanto ahi acontece y ocurriò por lustros.
Humberto Moreira escupió al cielo y en
consecuencia tenía que revertírsele.
Por inepto que sea, se enfrentó a un
Presidente de la República, a quien intentó "aplastarlo".
Sin duda, fueron de mal agüero los
servicios del tabasqueño y ex comunicador de Vicente Fox, Carlos Salomón
Cámara, quien fue puesto a sus servicios por la ex delegada en Gustavo a
Madero, en las épocas de Víctor Manuel Camacho Solís.
Empero, vayamos más allá del chisme y el
comentario corto.
El descabezamiento de Humberto Moreira,
habrá de traer una serie de reacomodos y nuevas estrategias donde la
pandilla del Estado de México tendrá que hacer política y no sólo
verborrea barata, como lo está haciendo el precandidato Enrique Peña
Nieto, al tratar de justificar la salida del coahuliense del la
presidencia nacional del PRI, como si fuera poca cosa. Humberto Moreira
fue sòlo el primer personaje señalado como corrupto y falsificador de
documentos, un caso comprobado, pero no cerrado.
La salida del Coahuilense no
"privilegia" nada y menos a Enrique Peña Nieto, a menos que el cinismo
sea un valor supremo que se comparte en dicho instituto político.
Enrique Peña Nieto debe comenzar por
cambiar ese discurso de frases y palabras viejas que lo envejecen, a
pesar de su joven y lozana presencia.
Quizá la experiencia del echeverrista
Pedro Joaquín Coldwell contribuya en algo, claro está, si el mexiquense
decide escucharlo, y no permanece como está, cerrado a toda idea que no
provenga de sus elitistas cúpulas, léase: Arturo Montiel y Alfredo del
Mazo.
Como ya habíamos anotado antes. Y es que…
La sucesión presidencial:
Ni concurso de belleza, menos una telenovela
Como lo comentamos ese Viernes 21 de
Agosto de 2009 y que de nueva cuenta les compartimos:
De pronto y como verdadera epidemia de
"Gripe Porcina", han brotado por todo el territorio nacional los
primeros infectados con el virus del futurismo presidencial. Y es que,
en política no existen los espacios vacíos, estos siempre se llenan, así
sea con lo peor que haya dado la raza humana o nuestro sistema político.
Decía cierto Pass Master, allá por los
rumbos de Sadi Carnot: "si nosotros lo permitimos, las bestias vendrán y
ocuparan nuestro lugar". Y, así parece ha sido en materia política los
últimos tres sexenios, comenzado por Ernesto Zedillo, donde el que no
fue muerto o asesinado brutalmente, finalmente resultó suicidado.
Acteal únicamente fue una de las
efemérides del sexenio 94 - 2000. Para el caso que se estudia, o que
extrañamente estudia el CIDE, sobre Chiapas, sólo recuérdese - además de
Acteal 1997 - la matanza de Aguas Blancas en el Estado de Guerrero y los
casos de Ramos III y
Jaime Izabal, éste último, Oficial Mayor en la PGR, durante el
paso del entonces Procurador Jorge Madrazo Cuellar, el sucesor del
panista Antonio Lozano Gracia, el primero que intentó limpiar - sin
éxito - a la policía judicial federal y que ùnicamente provocó una
diáspora de policías federales hacia las filas del llamado crimen
organizado.
A pocos días de llegar al III "Informe
Presidencial" de Felipe Calderón, otrora la cúspide de todo Primer
Mandatario de la Nación durante su sexenio, las muestras de irreverencia
y falta de respeto hacia quien porta La Banda Presidencial ocurren todos
los días. Hace un año fueron las granadas de fragmentación lanzadas
sobre el zócalo de Morelia el 15 de septiembre, hoy son viles y
violentos asesinatos perpetrados sobre prominentes hombres de la
política local en el vecino Estado de Guerrero, donde el gobernador
Zeferino Torre Blanca lleva tiempo pidiendo esquina para bajarse de la
gubernatura.
En el contexto nacional no existe en
todo México un alma que respete al Presidente de la República o que no
sienta una gran compasión; todo lo que intenta decir o hacer, siempre le
sale mal. Y es que, a un Presidente de la República debe recordársele
por lo que hizo, no por aquello que dejó de hacer o prometió sin
cumplir, como parece ser el caso de Felipe Calderón.
Al ex presidente Vicente Fox, en el
pasado sexenio, se le permitió todo, incluso que gobernara su mujer,
pues se sabía desde siempre de su mucha gracia y ocurrencia y nula
capacidad para administrar y gobernar. Vicente Fox fue un Presidente
chistoso, ocurrente, dicharachero y como tal le atinó cuando dijo: "Me
van a extrañar", refiriéndose al futuro. Si, es cierto, Vicente hoy todo
México te añora. El guanajuatense lo supo desde siempre, pero nadie le
creyó. Hoy, todo México está comprobando esas proféticas palabras del
hombre que sacó al PRI de Los Pinos, pero que no pudo con la corrupción.
Más aún, lo grosero tampoco se le quitó.
Vicente Fox Quezada, a diferencia de
Felipe Calderón, tuvo un equipo aguerrido, sobre todo en materia de
comunicación. Y, aunque quiso gobernar a base de promocionales en
televisión, todos ellos siempre en contra del Congreso, nunca llegó a
saturar su imagen o se confundió entre los números y estadísticas que
hoy le muestran al Presidente de México para decirle que su imagen va
viento en popa, siendo que esta se encuentra cerca de la propela y sin
visos de avanzar. Por más ayudas que le envíen del "pentágono".
El papel del ex vocero presidencial
Rubén Aguilar, visto a la distancia de tres años, cumplió con creces su
cometido. Las ideas de Marta María Sahagùn siempre fueron mejores, y lo
serán, si se les compara con el equipo actual, el de Max Cortazar, donde
impera la improvisación y desorganización sistematizada. No se diga el
manejo oscuro entre autoridades y empresarios, sobre todo en materia de
radio comunicación y cumplimiento legal de los llamados
Tiempos Oficiales en materia de Radio y Televisión.
Lo malo no es que lo hayan hecho en años
recientes, sino que lo continúen permitiendo, a espaldas del patrón,
léase del Señor Presidente de la República. Empero, pasemos a otro tema,
más actual, más interesante; la sucesión presidencial de Felipe
Calderón.
Quiérase o no, la sucesión presidencial
de Felipe Calderón está más que adelantada; los aspirantes y suspirantes
así lo han manifestado por diversas vías, sea por boca propia o por
medio de sus promotores, sus nombres ya están sobre la pasarela. Empero,
para el gran evento del 2012, todavía restan muchos días. Muchas cosas
pueden ocurrir, nadie tiene la vida comprada y menos puede asegurar que
llegará a las fiestas del bicentenario. Más aún, los escenarios todavía
no se construyen y seguramente serán más complejos que un simple
certamen de belleza o la producción de una telenovela, donde todo
termina con un final feliz y no con un funeral: Recuérdese, a propósito,
que la empresa Televisa ya no produce telenovelas, ahora las importa de
centro y sur América.
Si quisiéramos hacer una proyección
política hacia las elecciones del 2012, deberíamos comenzar por las
condiciones en como Felipe Calderón dejará a la nación. En primer lugar,
estará hundida, anegada e inundada en un gran charco de sangre y como
ribete una macro crisis económica, donde el desempleo galopante sólo
servirá para engrosar las filas del llamado crimen organizado. Ese es el
único futuro de México, donde las nuevas generaciones no tienen otra
salida. Los contratos para la compra de armas ya estàn firmados hasta el
2018. Amèn los "regalos" para supuestamente combatir al crimen
organizado.
El delito siempre genera su mercado y, los
que están en bonanza con la venta de armas, uniformes militares, botas,
chalecos, aviones, helicópteros y autos blindados, entre otros enseres
domésticos; no están dispuestos a perder tan suculento presupuesto.
Sumemos a todo ello los intereses entre miembros del Ejército Mexicano y
la Armada de México, en cuanto a la aplicación y reparto de recursos
hacia determinadas regiones y zonas militares. No es lo mismo Tijuana,
Ciudad Juárez, Sonora, Tamaulipas o Sinaloa que Valladolid, una zona
militar de castigo para todos aquellos elementos que se portan mal o no
hacen bien su tarea.
La militarización de México llegó para
quedarse y, ya los puede ver usted controlando las aduanas.
Los requisitos para ser Presidente de la
República aún no se han escrito y, no son los que las empresas
televisoras o radiofónicas de México nos quieren meter, tomando como
base el burlesque y la farándula. Antes que bonito o popular, un
candidato a la Presidencia de la República deberá demostrar ser serio y
contar con agallas, inteligencia y capacidad para enfrentarse a un
México marcado por la extrema violencia: El asesinato de ayer en el
Estado de Guerrero sobre la persona más importante en el poder
legislativo local, sin duda marca un precedente de suma importancia
política. El crimen organizado ya no va por número, como lo venía
haciendo antes, ahora busca "calidad" o más bien notoriedad. La
frivolidad, por tanto, no puede ser divisa presidencial o de
presidenciables, con una Marta en Los Pinos, México ya tuvo suficiente,
para que queremos más.
El México del futuro inmediato requiere,
entre otras cosas, una Primera Dama que se maneje con discreción y se le
respete. La Primera Dama debe saber que ella es una figura importante,
pero que es de ornato y que ni siquiera tiene derecho para aparecer en
una nómina, y menos puede gobernar. Ella, sólo es la señora esposa del
hombre que fue electo como Presidente de la República. Claro, si es El y
no Ella.
Superando ese gran escollo, que parece
ser el signo de los nuevos tiempos políticos, los aspirantes a la
presidencia en el 2012, deberán verse al espejo y reflexionar sobre el
proyecto que tienen para una nación que ya no soporta el engaño o la vil
mentira.
El México del 2012 - 2018 será, sin
duda, más crítico y mucho más violento, la migración centro y sur
americana se incrementará exponencialmente durante los próximos años. La
falta de expectativas de vida de los latinoamericanos en general,
convertirá a los Estados Unidos Mexicanos en una mortal madriguera,
donde se seguirán imponiendo las leyes de la naturaleza sobre aquellas
diseñadas por los hombres para "controlar" el uso y distribución de
drogas o el tránsito de mano de obra barata hacia los países de Estados
Unidos y el Canadá.
Imaginemos desde ahora ese año 2012,
luego de crisis, recortes económicos y un sin número de mentiras.
Sumemos a todo ello el desempleo y la ambición política. La falta de
escrúpulos y el total cinismo para gobernar.
Sin duda, viene el caos y la crisis de
la crisis en materia política. ¿Quiénes entonces, bajo estas premisas,
serán los precandidatos a la Presidencia de la República?
El de Felipe Calderón: Ernesto Cordero,
ante la ausencia de Juan Camilo y la autodestruccciòn de Cèsar Nava; los
de Vicente Fox: Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota; el de Carlos
Salinas: Manlio Fabio Beltrones Rivera; el de Televisa: Enrique Peña
Nieto; el ambicioso: Andrés Manuel López Obrador; el pelele: Marcelo
Ebrard Casaubòn y ya no hubo más, el veracruzano Fidel Herrera Beltrán,
decidió no entrarle y manejarse en la reserva estratégica.
Una cosa es cierta, la sucesión
presidencial para el sexenio 2012 - 2018 no será un concurso de belleza
y menos el film de una telenovela, donde todo mundo queda feliz y
contento.
El simbolismo del tapadismo en México
era única y exclusivamente un método de protección o un salvavidas para
el próximo Presidente de la República.
Armando Chavarría Barrera, guardada la
proporción, abriò la tanda: era el más viable para la gubernatura de
Guerrero. Esperemos y no sea esa la forma en como los grupos y partidos
políticos pretendan resolver la sucesión presidencial de Felipe
Calderón. En política no existen las casualidades. Rodolfo Torre Cantu,
fue el segundo en no llegar.
"Tapar" al candidato siempre fue un
mecanismo de protección y motivo de seguridad nacional. En el bravo
Estado de Guerrero, parece comenzó la fiesta. Armando Chavarría Barrera
era la cabeza política de uno de los tres poderes en la entidad que
nunca supo gobernar el "empresario" Zeferino Torre Blanca.
Todo parece indicar que en Acción
Nacional será finalmente "Ella".
Santiago Creel deberá aclarar primero
¿Quién le abrió la puerta al "Chapo" desde gobernación? y Ernesto
Cordero debe dejar de ser pendenciero o de hacerle al "López Obrador"
del panismo. Una actividad que quizá aprenda en los próximos años y a la
sombra. Nadie votaria por èl y sus seis mil pesos.
Sucesión Presidencial narco-aromatizada; asì
se veìa venir desde el 2005
(Viernes 02 de
Diciembre de 2011)
¿Algo ha cambiado?
Se necesita estar loco, drogado o bajo
los efectos de algún alucinógeno para decir lo que esta diciendo Felipe
Calderòn Hinojosa. Y es que, el que habla no lo hace como ciudadano
común y corriente, lo hace como Presidente de la República y no como el
comic de "Dumbo", el día que se emborracho y comenzó a tener otras
visiones y percepciones de las cosas.
El poder del narcotráfico
se ha dejado sentir brutalmente. La muerte de dos reconocidos "narcos",
más el segundo que el primero, ha desatado una polémica sobre
el cuestionado sistema penitenciario mexicano, controlado en su
totalidad por las mafias y grupos del llamado crimen organizado.
Los eventos de los
últimos días, donde se han anunciado muchas narco-ejecuciones, ya no
impactan a la población mexicana, porque "por primera vez en la historia
de México", un Presidente de la República y su costoso aparato de
seguridad y justicia ha sido rebasado por los llamados cárteles de las
drogas.
El
problema del narcotráfico es otro de los tantos asuntos que quizá
ignoraba
Vicente Fox, antes de su arribo a la Presidencia de México. Al señor
Fox nunca se le dijo cuál es el papel que debe jugar un Presidente de la
República en el negocio más productivo del planeta, cuyas utilidades
netas oscilaban en aqellos años del 2005, entre 500 y 700 mil millones
de dólares anuales.
Hablar
del "narco" es hablar de palabras mayores. Es tocar una fuerza cuyo
poder podría superar a la de las mismas fuerzas coercitivas del Estado,
si no es que éstas ya han sido controladas por el crimen organizado.
Detrás de un peligroso delincuente del fuero común o federal siempre se
encuentra toda una compleja red de complicidades, que después de los
últimos sucesos se perciben con mayor claridad. Quizá sea cierto lo que
se dice en el medio penitenciario, que el control sobre el crimen
organizado se perdió luego del cierre del Palacio Negro de Lecumberri,
hoy sede del Archivo General de la Nación.
La
historia moderna del narcotráfico arranca en el "triángulo de oro",
constituido por Vietman, Camboya y Laos. Ahí circulaba todo y todo
estaba controlado. La heroína provenía de Europa y también se encontraba
debidamente pesada y supervisada, sobre todo la que tenía como destino
el continente americano.
El
triángulo de oro se rompió después que terminó la guerra de Vietnam, y
todo aquél mercado pasó a América, donde América Latina hacía las veces
de productor y Mèxico de tránsito hacia el país número uno en consumo de
drogas, alucinógenos y estupefacientes. El mercado era rentable y sobre
todo se encontraba bajo estricto control y supervisión de los Estados
Unidos.
La
calidad de los productos bien pudo tener un ISO 9000 o mayor, sobre todo
para los enervantes que se "producían" en los Estados de Sonora y
Guerrero, donde se ubicaban los principales cultivos de la droga. Y es
que, dicen los mismos adictos, "la golden" de Acapulco es y ha sido lo
mejor que ha existido en el mundo.
Las
historias del narcotráfico son nuevas en México, arrancan después de los
años cuarenta del siglo pasado. Comienzan con el llamado "contrabando"
de mercancías extranjeras que fue sustituido por otras de mayor
potencial económico. Sin importar a los introductores y vendedores el
riesgo que este negocio traería para la misma seguridad nacional de un
país en condiciones tan lamentables como las que padece México.
Hoy
es público el desastre que existe en Colombia y en México, donde el
narcotráfico parece que ya se encuentra inmerso en las mismas
estructuras políticas de ambas naciones. No sería nada extraño que en
los próximos días, desde Washington, se anunciará la implementación de
un gemelo o siamés al ya existente Plan Colombia. Y asì es como nos
llegò el Plan Mèrida y las operaciones "Ràpido y Furioso".
La
guerra anunciada por los cárteles de la droga en México no es cosa de
risa, es algo que va en serio y más aún, hasta podría contar con las
simpatías de millones de mexicanos que han perdido toda expectativa de
vida. Millones de seres humanos que no encuentran trabajo o que viven en
la pobreza extrema.
El
narcotraficante no es un delincuente común, no arrastra la carga de un
violador, un asesino o un simple ladrón. El narcotraficante es un
delincuente a quien se respeta en los penales y quizá sólo pueda
comparársele en status con los grandes defraudadores de cuello blanco o
los asalta bancos. Es gente de mucho poder económico. Entiéndase, el
dinero puedo comprarlo todo, dentro y fuera de los penales, aún en los
llamados pomposamente "de alta seguridad", que ya se vio, no sirven para
maldita la cosa. ¿Cómo es posible que un recluso pueda pasar
desapercibido por cinco aduanas, antes de cruzar la reja que separa la
prisión con la libertad?
El
asunto del narcotráfico y sus variantes ha venido sufriendo cambios
bruscos en los últimos años. Desde que se les comenzó a combatir, muchos
grupos salieron del Estado de Sinaloa, hacia otras partes del país. Con
los años se han roto códigos y reglas que se pensó jamás se
violentarían. Hoy el problema de los narco juniors si que es un
conflicto, es lo más sanguinario que se ha visto en los últimos tiempos.
No respetan familia, no los detiene nada, no saben de piedad y por
supuesto nada de derechos humanos.
Cuando
había reglas y jefes, el sistema funcionaba perfectamente. Era raro ver
asesinatos sin motivo o por mero gusto. Las historias aún no escritas
sobre el control de los giros o negocios ilícitos en México registra la
construcción de una enorme mesa, para 60 comensales y donde todos los
días primero de cada mes en los años 30 - 40, a las cinco de la mañana,
debían pasar los jefes de las aduanas del paìs a depositar el "diezmo",
la cuota correspondiente para continuar firmes en el cargo. Hay de aquél
comandante que llegaba tarde o no cumplía con la cuota. Al informal, se
le cruzaba el rostro de un fuetazo y se le hacía ver su incompetencia.
Y,
aunque es época remota de la cual hablamos, hay que decir que la enorme
mesa aún existe, no ha sido destruida. Ojala la madera y el tule de las
sillas hablaran y sumaran para que dieran cuenta de cantidades e
historias hoy perdidas para la negra historia de México.
Del
contrabando en México, los vinos, cigarros y licores, se pasó al
comercio de otras mercancías más sofisticadas. Poco a poco, con la
legalización y generalización del consumo de cerveza y licores, el
comercio de lo ilícito buscó otro tipo de mercancías, tan codiciadas
como prohibidas.
Es
extraño o significativo que en 500 años nunca haya existido un retén
policíaco o militar entre el puerto de Veracruz y la Ciudad de México. Y
que ahora se persiga a un ex gobernador veracruzano por tener supuestas
ligas o nexos con los "Z". Si el Presidente de la Repùblica tiene
pruebas, que no sea hablador y cobarde y lo detenga.
Entre
Veracruz y la Ciudad de Mèxico siempre ha existido vía libre para el
tránsito de bienes y todo tipo de mercancías. Del contrabando, del
simple tráfico de mercancías que buscaban burlar las aduanas de Mèxico
para ganarse unos pesos, el llamado crimen organizado fue buscando otros
giros negros más rentables y productivos, sobre todo cotizados en
dólares. Y, obvio, muchos de esos negocios tuvieron o han tenido el
control y supervisión de personas infiltradas en el aparato del Estado y
sus fuerzas policíacas o armadas. Asi que, busquemos entre Generales,
Almirantes y otras gentes del Gobierno, donde pudiesen encontrarse
algnas sorpresas.
¿Dónde
y cuándo se perdió el control sobre el crimen organizado? ¿Desde cuándo
es que no existe un jefe real que controle todas las mafias y cárteles
mexicanos? Todo parece indicar que dicho control se perdió a la muerte
del ex presidente Miguel Alemán, pues ninguno de sus sucesores en la
Presidencia de México pudo obtener y sostener dicho control sobre el
mundo del contrabando y las drogas. Los que buscaron tener ese manejo
sobre las organizaciones criminales de México no pudieron; otros
simplemente fueron rebasados en tiempo y circunstancias. Otros màs
simplemente se hicieron viejos y murieron.
Cuando
desapareció aquél triángulo de oro en Asía, las actividades comerciales
del enervante se centraron en el Estado de Sinaloa, pero vino una lucha
feroz en contra de los productores de Marihuana, Amapola y goma de Opio,
lo que provocó una expulsión hacia tierras cercanas. Pronto, los Estados
de Jalisco, Michoacán, Colima y Nayarit, fueron huéspedes de lo que con
los años se llamarían cárteles mexicanos de la droga. El termino
"sicario" es un invento reciente, un mero recurso de tipo publiciatario
y obviamente polìtico, para definir o aminorar el de narcotraficante o
jefe en el mundo de las drogas.
El
narcotráfico invadió pronto el Pacífico, el Golfo y Ciudad Juárez.
Actualmente se han puesto de moda otros centros de operaciones, donde
destaca el Municipio de Cancún; Quintana Roo, lugar donde hace unos años
falló la llamada "operación sellamiento" implementada por la PGR de
Madrazo Cuellar y Ernesto Zedillo, cuyas cuentas y administradores aún
siguen prófugos y pendientes del control en el mercado de los
estupefacientes.
Después
de Miguel Alemán se comenzó a "desgranar la mazorca", el control se
perdiò totalmente. En la Actualidad ya nadie pudo recomponer el aparato
de operación y control del narcotráfico que se había confeccionado para
dichos fines, despuès de los primeros gobiernos "revolucionarios. El
negocio se pulverizó, hasta terminar por salirse fuera de control. Hoy,
nadie controla a nadie. No hay cabezas, no existen jefes a los cuales se
les obedezca y respete.
Vinieron
muchos presidentes de la Repùblica, pero ninguno pudo ejercer el control
que se había mantenido por muchos años. El mismo narcotráfico generó sus
propias estructuras y logró infiltrarse en muchas áreas del gobierno
mexicano, sea este federal, estatal o municipal.
Los
cadàveres de hoy, no son una casualidad, muchos de ellos son de un
abierto tinte polìtico o de control migratorio. Incluso, ahora la fuerza
del narcotràfico se siente en los ámbitos legislativos. El narcotráfico
y sus redes, se encuentran inmersos a lo largo y ancho del país. El
negocio compite dentro de la legalidad y cuenta incluso con poder y
fuero constitucional.
El
llamado crimen organizado ha logrado lavar su dinero, sus inversiones se
dan en todos los campos de la economía mundial, sobre todo en el ramo
turístico y el mercado de los bienes raíces. Los notarios de Mèxico lo
saben, igual la totalidad del sistema financiero mexicano. Ya no
hablemos de otras actividades, pues estaríamos prácticamente abarcando
todas. El crimen organizado se encuentra difuminado por todas partes en
el territorio continental de los Estados Unidos Mexicanos.
Esperemos
no equivocarnos el próximo año, pues con nuestro voto, igual y
estaríamos avalando
la elección del primer narco- presidente en la historia del México
moderno. El que apoyo con todo a Vicente Fox y el que parece ya
comenzò a sentir las pesadillas que le provocan màs de 50 mil muertos.
Igual y ese es el mensaje que dejó la semana pasada tanta narco-
ejecución, tanto crimen colectivo, derivado del crimen organizado. Hoy
es 17 de Octubre de 2011, y nada ha cambiado desde el 17 de Enero del
2005.
Dos
datos para reflexionar hasta donde hemos llegado en la descomposición
del aparato de Estado, son sin duda las preguntas ¿Dónde está Rubén Zuno
Arce y Raúl Salinas de Gortari? Y es que, en materia de narcotráfico y
elecciones, aún no se ha escrito nada. Lo único cierto es que, la
sucesión de Vicente Fox Quesada, será una sucesión narco-aromatizada,
donde los hechos saltan a la vista todos los días.
¿Algo hacambiado en
èsta historia? Si, la oposiciòn radical de Felipe Calderòn a ser o
convertirse en el Jefe Nato del narcotràfico y el crimen organizado. Y,
sòlo quedarìa una duda ¿Podràn sus sucesores mantener esa tendencia? Màs
aùn, despuès de haberse sostenido en este mismo espacio de reflexiòn
polìtica que el pròximo Presidente de la Repùblica serìa impuesto por el
llamado crimen organizado. Y es que, en el caso de Felipe Calderòn,
sucesor de Vicente Fox, al parecer si nos equivocamos, a menos que entre
el primer panista en Los Pinos y el segundo, se haya dado un rompimiento
polìtico que dio origen a una guerra por el poder y la supremacia en el
negocio de mayores utilidades en el mundo. La polìtica de ahora,
incluida la misma sucesiòn presidencial de Felipe Calderòn, no està
exenta a este tipo de eventualidades. Y es que, aunque no se quiera, ahì
vienen las mulas a competir en la carrera presidencial del 2012. Esta
vez señores, no habrà caballos ni corceles, al parecer, sòlo se veràn
dòlares y càrteles.
Asi que, a seis años de distancia,
Felipe Calderòn debe responder las siguientes preguntas:
Existe un rompimiento entre èl y Vicente
Fox?
Se negò a ser el "Jefe Nato" del
narcotràfico y el crimen organizado? O,
Fue demasiado tarde que se le abrieron
los ojos?
Y es que, màs que combate o guerra, el
narcotràfico necesita un verdadero Jefe Nato del narcotràfico y el
crimen organizado en el año 2012.