Sin tacto
EL GURÚ:
REMEDIO PARA ACELERADOS
—En esto de la sucesión de Veracruz, los
aceleres son y han sido inevitables siempre, mi pequeño Salta —el maestro me
ha encajado el apodo y no me queda más que aceptar su sentido del humor y su
calidad inenarrable de jodón, dicho con todo respeto.
Una vez más estamos frente al mar. En ese
mismo mar por el que llegaron tantos invasores que nos dieron a los
veracruzanos las muchas H -de heroicos, de humildes, de honorables, de
honestos, de hijos… de la patria-.
Las olas vienen y van, acompasadas con el
ritmo que siempre han marcado los vientos: las que van, van, y las que
vienen, vienen (gracias Juan Rulfo, gracias Yayo Gutiérrez cuando te ponías
en plan de poeta).
Estamos frente al mar, ante esa inmensidad
que siempre recomienza y que tiene la capacidad de volver filósofo hasta a
un diputado… ummm… bueno… sí… hasta a un diputado local. El Gurú ha tocado
el tema inevitable, el que está (como antes el sexo) en la boca de todos,
pero ataca con fervor un subtema que también es recurrente: el de los
acelerados. Ya verán.
—De los acelerados está lleno el camino de
las buenas intenciones, ése que lleva empedrado hasta el infierno Y son los
que hacen aún más difícil este proceso, que de por sí es complicado. Como
tenemos tiempo y la ocasión, podría ahora mismo intentar una taxonomía de
los tipos de aceleres que estamos viviendo y sufriendo:
—1. Los que la buscan para ellos mismos, y
creen que el asunto se puede resolver con un madruguete, con una
mentirijilla que a fuerza de repetirse se vuelva verdad, con una marrullería
propia de su formación entre corruptelas y golpes bajos.
—2. Los que están a rabiar con un solo
aspirante, porque consideran que su llegada les va a resolver los problemas
económicos y la necesidad de poder que han sufrido a lo largo de su vida.
—3. Los que piensan que este asunto se
resuelve a punta de periodicazos y en lugar de publicar objetivamente,
obligan a los lectores a hundirse en un mundo de mentiras, calumnias,
infamias y filtraciones malintencionadas.
—4. Los que están con un aspirante, aunque
éste ni se dé por enterado de que tiene tan formidables aliados.
Representan la cargada o bufalada que nunca falta en estas ocasiones, y como
siempre, no sirven para nada en la definición de quien será el elegido.
—5. Los huérfanos del poder, las viudas
de grandes personajes ya idos, los hijastros adoptivos que buscan un nuevo
asidero y se aferran a un aspirante como si en ello les fuera la vida… que
les va.
Un fuerte viento nos llenó de arena hasta el
entresijo, nos desparramó el orden del ambigú y nos puso a trabajar
intensamente para reducir los eólicos estropicios. Fue un aire momentáneo
que también en un instante fue reparado en sus consecuencias, así que en
unos minutos estábamos de nuevo ante nuestras bebidas rescatadas y con el
maestro en franca salida de sus filosofadas:
—El remedio para estos acelerados es que entiendan que su voluntad no cuenta
para nada en el asunto; que la decisión viene de arriba, de muy arriba, y
tomará en cuenta factores de orden estrictamente político, no personales;
que no tienen el poder para inclinar ninguna balanza, … que hagan lo que
hagan, la solución será una que está fuera de su alcance, como ellos lo
están de todo.
Sin tacto
RAFAEL
OLVERA CARRASCOSA
Manuel Rosete y yo caminábamos por los
pasillos de Plaza Ánimas, apenas el pasado martes 24, cuando se acercó a
nosotros y nos saludó con su educada cortesía y con una sonrisa franca que
siempre le iba muy bien a su talante de hombre honesto y sincero:
—Hola, Sergio. Hola, don Manuel… tal vez
usted no me recuerde, pero nos presentó un amigo común hace varios años.
El prestigiado columnista, que tiene una
memoria muy efectiva para el manejo de nombres y rostros, le contestó de
inmediato que claro que se acordaba de él, que conocía y había seguido su
carrera profesional, desde cuando había sido funcionario de la Universidad
Veracruzana, en tiempos del rector Rafael Hernández Villalpando, después
como académico y últimamente en el Ayuntamiento xalapeño, al lado de su
amigo el Presidente Municipal.
Por eso no quería leer y menos creer el
twitter que puso su amigo entrañable:
"@americozuniga: Lamento con un profundo
dolor el repentino fallecimiento de nuestro querido amigo y compañero Rafael
Olvera Carrascosa. #QEPD".
Y enseguida otro que confirmaba la noticia,
y su cercanía:
"@americozuniga: A nombre del @AytoXalapa
deseamos fortaleza y pronta resignación a su familia".
Lo he dicho antes: la muerte siempre es
devastadora, pero parece aún peor cuando fallece una persona joven y
productiva.
¡Y vaya que Rafael Olvera Carrascosa estaba
en la flor de la vida, en plena madurez, en su mejor momento como ser
humano!
Yo lo recuerdo también hace años como un
joven talentoso, recién egresado de la Facultad de Administración de la UV,
que iniciaba una carrera prometedora y cumplía una función importante en el
manejo de los recursos de la casa de estudios. Siempre eficiente, siempre
con una respuesta positiva; nunca con un mal modo o dilaciones sin sustento.
Desde ese entonces, nació una amistad
perenne, que reforzábamos cada que el destino nos juntaba en alguna calle,
en algún evento, en algún centro comercial como el pasado martes, cuando no
supe porque nunca se sabe que me estaba despidiendo de él definitivamente.
Ya no lo volveré a encontrar para escuchar
su comentario inteligente, su frase atinada, pero sé que Rafa está en alguna
parte, viendo cómo va la cosa en este mundo.
Y se sigue divirtiendo…
Debida aclaración:
Circula una carta firmada por periodistas
veracruzanos en la que se manifiestan en contra de que la Secretaría de
Seguridad Pública acredite a los reporteros que cubrirán la evaluación
educativa este fin de semana en Veracruz. Aparte de que tengo mi propia idea
sobre ese asunto -que he manifestado públicamente en los medios en los que
escribo o participo-, veo que aparece entre los firmantes un “Sergio
González”, que espero sea un homónimo al que sí le hayan preguntado y que
haya estado de acuerdo en signar el documento.
Pero yo no soy ése, conste.
Sin tacto
TIEMPO DE REFLEXIÓN
Pueblo sin Alameda. Pueblo
de sol, reseco, brillante. Pilones de cantera, consumidos, en las plazas, en
las esquinas. Pueblo cerrado. Pueblo de mujeres enlutadas. Pueblo solemne.
(Agustín Yáñez, Al filo del
agua)
Pueblo con Plaza Américas.
Pueblo de niebla, húmedo, oscuro. Pilones de gente, consumidora, en las
plazas, en las esquinas. Pueblo comprado. Pueblo de mujeres enfiestadas.
Pueblo avorazado.
(Nuestra realidad)
[Cada año y por estas fechas, hago el ejercicio de
escribir sobre el peligro de gastar sin medida nuestras gratificaciones de
fin de año; cada año, acudo a don Agustín Yáñez y su poderosa novela para
encontrar el tono adecuado que se debe usar en este tema; cada año,
optimista irredento, pienso que algo voy a lograr para evitar que cuando
menos alguna persona gaste de más y en lo que no debe; cada año…]
Es la época del dispendio y el derroche, tal vez ahora
más que nunca, ante la amenaza sin par de que el terrorismo terminará de
asolar al mundo occidental, nuestro mundo, con su amenaza fanática que nos
llena de temor porque nuestro país ya está indiciado por los terroristas
islámicos.
Antes de la temporada decembrina, como para calentar el
músculo hacia el consumismo voraz, el Gran Comerciante ha inventado un nuevo
programa para exprimir lo poco que ha quedado antes del aguinaldo. Y así
nació El Buen Fin, que ha resultado todo un éxito para los mercaderes
modernos, que son dueños del dinero, del templo y de todo.
Y así como en El Mal Fin, a partir de diciembre las colas
en las cajas de los negocios que son de Carlos Slim y de algunos otros
resultaran inéditas, como si en lugar del cataclismo económico viviéramos en
medio de la bonanza; como si el aguinaldo no tuviera que ser utilizado como
siempre, pero ahora sí en serio, a modo de tabla de salvación para evitar el
acoso de los bancos, la usura sin igual, la cobranza salvaje, el embargo, la
pérdida de bienes; los réditos hasta la punta de la pirámide de la riqueza.
Parece que comprar desmedidamente es la solución a todas
nuestras congojas (cuando es en realidad todo lo contrario): La gente se
arremolinará en las plazas con cierta ansiedad, con prisa por llevarse la
prenda nueva, el accesorio de moda, el regalo para los seres cercanos, en el
afecto o en la nómina. Es que muchos creen que será su última oportunidad de
comprar en la vida, porque lo que viene será la miseria inmisericorde, la
misericordia miserable, la inconmensurable miserabilidad.
Ahí los veremos: buen espectáculo el de los atenienses
xalapeños arremolinados ante los aparadores, dándole vuelo a la tarjeta de
crédito, gastando hasta lo que no tendrán nunca, porque pronto todo pasará
al poder de los que tienen todo ya. Aunque el fanatismo termine con el mundo
que nos prometieron.
Pueblo con Plaza Américas. Pueblo con tarjeta de crédito;
con un arma suicida.
Pueblo de mujeres enlutadas.
Será la garra suave…
Sin tacto
UNIÓN PRIISTA
Será eso solamente: una comida para redimir la unión interna del PRI en
Veracruz. Eso solamente, que es mucho, y muy abundante para estos tiempos
que corren.
Como siempre, los anfitriones serán quienes son los mejores en Veracruz:
la familia Yunes Zorrilla, encabezada por don José Yunes Suárez.
En su rancho de Las Vigas, que se llama San Julián -un nombre enraizado
en la historia de la familia, el del patriarca, y que llevó dignamente su
hermano querido, un hombre de bien y abogado capaz, a quien extrañamos desde
que se adelantó en el camino apenas hace unos meses-… en su rancho, decía,
por años don Pepe y sus hijos, Pepe el senador y Ramsés el extraordinario
comunicador, han recibido a toda la clase política de Veracruz y a buena
parte de la del país. También han disfrutado su generosa hospitalidad los
más reconocidos periodistas y los más importantes empresarios, y todos
coinciden en que se sienten como en casa, ante el excelente trato que
reciben.
Comida insuperable, bebida de la mejor calidad, música de primera y sobre
todo el calor de la amistad que derraman todos los integrantes de esta
familia, orgullo de todos los que tenemos sangre peroteña.
Como en muchas otras ocasiones en San Julián, el inminente viernes 27
habrá un evento de suma importancia para los intereses del partido tricolor,
que ha sido hegemónico en Veracruz y se plantea seguirlo siendo. Y es
importante, crucial, porque ahí se dará la versión más acabada de una de las
mayores fortalezas del Revolucionario Institucional: la unidad de todos los
grupos y liderazgos que convergen; unidad que se levanta por encima de los
intereses particulares para poder competir con las mejores condiciones en la
campaña electoral que habrá el próximo año, en la que los ciudadanos
veracruzanos decidirán el nombre del nuevo Gobernador a partir del 1 de
diciembre de 2016 y de los 50 diputados de la LXIV legislatura, que entrará
en funciones el 1 de octubre del año entrante.
En esa comida de la unidad priista estarán todos, todos, todos.
Vendrá el líder nacional del partido, Manlio Fabio Beltrones; acudirá a
la invitación igualmente el Gobernador de Veracruz, doctor Javier Duarte de
Ochoa; estará el otro senador priista veracruzano, Héctor Yunes Landa; se
presentará el presidente del CDE tricolor en Veracruz, Alberto Silva Ramos,
en congruencia con su reiterada convocatoria a la unión de todas las fuerzas
internas del partido.
Habrá mensaje… y mensajes. No faltarán quienes quieran leer las señales
para el futuro inmediato que anhelan. Pero será una reunión de políticos
experimentados y capaces, no de párvulos e inocentes aspirantes.
Por eso será una comida en la que habrá un mensaje importante, crucial
para todos los priistas veracruzanos. Y el mensaje será que todos irán
unidos para retener el poder estatal que no han soltado en años.
No habrá ningún destape. Lo siento por los desesperados y por los que se
les acabó el tiempo. No habrá pronunciamientos en favor de nadie. Y no los
habrá porque aún no es el tiempo de desvelar la cortina.
La definición del candidato será en las últimas semanas de enero
entrante. Y será el mejor para todos los priistas, que se aglutinarán en
torno a él.
Lo del viernes será el primer paso del priismo veracruzano hacia el 2016.
Y una vez más en la historia, el histórico rancho San Julián será el
escenario más adecuado.
Sin tacto
FOTOMULTAS
Antes de que se piense lo contrario, debo decir que estoy a favor del
programa de las fotomultas, porque considero que cualquier medida que
obligue a los conductores es reducir la velocidad es necesariamente buena.
Y es buena, porque al ir más despacio, los vehículos se vuelven menos
peligrosos. Es algo similar a lo que ocurre con el alcoholímetro.
Cuántas vidas no se habrán preservado al aplicar unas y el otro.
Sin embargo, todo es perfectible, y el manejo de las fotomultas tiene
algunos asegunes.
Me cuenta un amigo que un día de finales de septiembre se descuidó y
circuló por la Avenida Murillo Vidal a 72 kilómetros por hora. Reconoce su
error, y por tanto el día que llegó a su domicilio el requerimiento se
dispuso a pagar la multa. Pero se encontró con algunas singularidades, que
les iré relatando con la mejor de las intenciones de que otros conductores
tengan una mejor información sobre qué hacer cuando se encuentren en ese
caso… mientras la autoridad competente no mejora el sistema de envío y
cobranza.
Por principio de cuentas, el sobre le llegó el 12 de noviembre, pero el
sello de correos traía como fecha de entrega el 10. Así que pensó que si el
reglamento le daba cinco días para realizar el pago con un descuento del
75%, en realidad solamente tendría dos para hacerlo.
Por esa razón, se apresuró a ir a una sucursal bancaria, hizo la larga
cola inevitable, y por fin llegó con la cajera, quien le ofreció dos cosas:
la mejor de sus sonrisas y la información de que le cobraría los poco más de
mil pesos de la multa, pues si quería pagar con descuento tenía que ir antes
a una oficina de Hacienda del Estado o a alguna delegación de Tránsito para
solicitar la quita.
Según le dijo la chica, en una de esas oficinas le expedirían un nuevo
comprobante, con el precio reducido, y entonces podría ir nuevamente al
banco a hacer su pago.
Pero, ¿qué creen? Que era viernes por la tarde, y tuvo que esperar a que
pasara el fin de semana, pensando que tal vez iba a tener que pagar la multa
total porque se le habían agotado los días de gracia.
No fue así, por fortuna… pero no nos adelantemos.
El lunes fue a la Dirección de Tránsito del Estado en Xalapa, llegó a la
oficina de informes y ahí le dijeron que había sido innecesario que fuera
personalmente, porque lo que tenía que hacer era entrar a la página
www.sspver.gob.mx y buscar ahí la sección de fotomultas, en donde podría
acceder a los datos de su infracción, solamente con el número de placas y
los últimos cinco dígitos del número de serie de su auto.
Regresó a su casa, prendió la computadora y ahí pudo ubicar un
comprobante de la infracción, con el descuento aplicado. Ahí también se
enteró de que tenía hasta el 25 de noviembre para hacer el pago de sólo el
30%.
Imprimió el recibo y con él se dirigió nuevamente al banco. Digamos que
todo fue bien, aunque se encontró con la pequeña sorpresa de que la
institución bancaria le cobró una comisión de 13 pesos por recibirle el
depósito de 260 pesos.
Si desde el primer papel que recibió en su casa se hubieran especificado
todos los pasos para cubrir el pago, se hubiera evitado muchas vueltas y
molestias.
¿Será mucho pedirle a la autoridad de Tránsito o a la de Finanzas que
hagan el esfuercito de mejorar su información?
Sin tacto
LA LEY
Veo una manifestación de taxistas en el puerto de Veracruz, que se oponen
a que se aplique el nuevo Reglamento de Tránsito; miro a los profesores
simpatizantes de la Coordinadora, que se oponen a que otros maestros
presenten el examen de evaluación de la SEP; observo a muchos grupos que a
la menor provocación se apuestan en las calles y carreteras, y las bloquean
contra toda legalidad, porque se oponen contra cualquier tipo de
normatividad…
Lo cierto es que resulta imposible entender la lógica de todas esas
personas, que por lo general operan en grupos cohesionados por su rebeldía
ante el orden y la justicia.
Son los anarquistas de la anarquía. Están en contra de todo lo que huela
a un principio de organización civil. Quieren hacer siempre su voluntad,
toda su voluntad y nada más que su voluntad.
No pueden entender que todos viviríamos mejor si nos mantuviéramos bajo
el imperio de la ley.
Los taxistas que no quieren que se les impongan multas cuando cometen
infracciones, desoyen las voces que les dicen que se han reducido los
accidentes de tránsito, y que se han salvado vidas de personas que evitaron
ser atropelladas porque ahora las unidades van a velocidades controlables.
Los profesores que agreden a sus colegas porque aceptaron presentar un
examen con la esperanza de mejorar sus condiciones de trabajo, no quieren
comprender que el único medio ético para que un docente consiga un sueldo
mayor y prestaciones, es el estudio y la preparación.
Los lidercillos que mandan a sus huestes a las calles a estorbar la vida
de los ciudadanos, no acatan que sus medios de presión atentan contra el
bien común y en realidad afectan a los ciudadanos de a pie, no a los
funcionarios.
La ley debe ser el principio bajo el que se ordene la vida cotidiana. Es
la que nos hace más humanos y que nos permite mantener una vida civilizada.
Los cafres, los vándalos, los encuerados, los anarcos, no representan
ningún principio. Piensan que la única ley posible es la del más fuerte.
Viven al abrigo de la violencia. Para ellos está mal ser buenos ciudadanos,
respetar las normas, condescender con los derechos de los otros, tolerar a
los respetuosos.
No entiendo para nada esa lógica. Y es una forma de pensar que se ha
vuelto endémica, que se contagia masivamente y que impera en estos tiempos
convulsos, en que por necesidad y supervivencia deberíamos estar acudiendo
al cultivo de los valores humanos.
¿Alguien me puede explicar por qué tenemos que circular a velocidades
extremas? ¿Por qué siempre se debe retar a la autoridad? ¿Por qué estaría
mal saber y ser educado?
No, en verdad que no lo entiendo…
Sin tacto
EL GURÚ Y LA SUCESIÓN
—Mira, mi pequeño saltamontes (perdón, ¡pero no pude resistir la
tentación de llamarte así!), en esto de la sucesión, que traerá un nuevo
gobernante para Veracruz a partir del 1º de diciembre del año próximo, hay
muchas ideas, ocurrencias, puntos de vista y calenturas, de modo tal que
prácticamente cada ciudadano trae su propia interpretación de las cosas.
Aprovecho un respiro del Gurú y meto mi cuchara, para ver si equilibro
algo el chistecito del pequeño saltamontes:
—Pues puede haber cinco millones de opiniones diferentes, pero la
realidad es una, mi querido Gurú.
—Una y diversa, y por eso permite la exégesis al infinito. Eso no es
malo, la versatilidad en el análisis siempre es conveniente. El problema
aquí es que todos defienden su impresión particular como si fuera la única
que se puede tener: Va a ser éste, porque tiene todo el apoyo de tal
secretario… No, va a ser aquél, porque es íntimo de cual secretario…
Mentira, va a ser otrosí, porque ya dio la orden el Presidente.
Alcanzo a percibir un dejo de exasperación en nuestro personaje, como que
ahí podría estar el detonante que por fin orillaría a sacarlo de sus
casillas; él. que es tan comedido.
—Veo en la mayoría de la gente una necesidad completamente inútil de
tener la razón, de ganar las discusiones, cuando lo que verdaderamente
importa es deducir quién sería el mejor hombre para que Veracruz vaya bien.
Hermanos contra hermanos, hijos contra padres, esposas contra esposos…
amigos que se convierten en enemigos feroces… todos quieren que su candidato
sea el bueno, no porque lo sea para el estado, sino porque va a
cumplimentarles -según quieren creer- sus necesidades y sus sueños.
El Gurú se ha ido impacientando, al menos en la voz y la actitud. Veo que
está afectado por esta exhibición de las bajezas de la naturaleza humana.
—¿Y el interés supremo de Veracruz? —la pregunta es más bien retórica, y
la contesta a renglón seguido—. Pareciera que a nadie le importa. Todos
quieren que sea uno u otro para, a partir de ahí, obtener poder y riquezas;
para estar en condiciones de “vengarse” de tantos años de ostracismo (las
vidas de muchos son una larga serie de fracasos); para volver a ser o llegar
por primera vez al pináculo del éxito, ése que consiste en estar cerca del
Hombre y ser su consejero, aunque sea áulico…
El momento que sigue es un silencio largo. El maestro se ha quedado
callado, se ensimisma y recupera la compostura que estaba perdiendo. Ha sido
un buen espectáculo verlo con sus pasiones sueltas, aunque nunca desbocadas.
Y más interesante contemplar su capacidad de autodominio, de autocontrol.
—En fin, Saltita, —encajo el diminutivo con toda paciencia, porque
conozco su sentido del humor— ya nos tocará ver los saltos descompuestos de
los que se fueron de bruces con un candidato y les resultó otro; las trampas
de la fe que tendrán que ejecutar para enrolarse en la carreta de la que se
habían bajado. Volverán de nuevo con sus cabriolas los artífices del
chaquetazo, y una vez más no les resultará la jugada.
—Caray, —la clase llegaba a su fin— si es tan fácil acogerse a la frase
del Hombre Leyenda: Contra Veracruz nunca tendremos razón.
Sin tacto
CARLOS ACEVES Y LOS TRIUNFOS DEL COBAEV
Hace tantos años como en 1973, cuando el país era otro pero ya
vislumbraba crecimientos que iban a imponer necesidades, la educación media
superior representaba un verdadero desafío para el ya enorme sistema
educativo nacional, porque cada vez más muchachos seguían de frente con sus
estudios al terminar la secundaria, y empezaron a crear una presión sobre
los bachilleratos y preparatorias que apenas asomaban en el país.
Los Colegios de Bachilleres se crearon con el fin de ofrecer una solución
viable a la demanda creciente de jóvenes que soñaban con llegar a la
educación superior. El 26 de septiembre del 73 se publicó el Decreto
Presidencial que creaba el organismo público descentralizado llamado Colegio
de Bachilleres, y pronto empezaron a surgir planteles por toda la República.
El de Veracruz se creó el 30 de julio de 1988, y su primer director fue un
universitario legendario, el maestro Jesús Morales Fernández, quien durante
muchos años había sido el director y el medio de contención de la Facultad
de Humanidades de la UV.
Originalmente, los Colegios estatales dependían directamente de la
Dirección de los Cobas en la SEP, pero fueron descentralizados y su
administración se entregó a los gobiernos estatales.
Hoy en Veracruz hay 71 planteles del Cobaev, que dan educación de calidad
a 42 mil muchachos veracruzanos. Es el subsistema escolarizado más grande
del estado en el nivel de educación media, pero además es un orgullo por las
conquistas de sus alumnos, de sus docentes y de sus planteles.
Los Colegios de Bachilleres se extendieron por todo el país, pero sobre
todo florecieron en la región sur-sureste, al grado tal que conformaron un
grupo con relación estrecha y permanente. Desde hace varios años, los Cobas
de esta parte del país se reúnen en una fiesta deportiva, cultural,
académica y artística en la que compiten lealmente los alumnos de cada
estado.
Y casi siempre gana Veracruz, como lo hizo en el Encuentro más reciente,
que se celebró en Tabasco hace unos días, y del que los muchachos se
trajeron 35 medallas -15 de oro, 8 de plata y 12 de bronce-, con lo que
quedaron nuevamente en el primer lugar de los ocho estados que compiten cada
año.
Feliz y satisfecho regresó de Villahermosa el Director General del
Cobaev, Carlos Aceves Amezcua, quien acompañó a la delegación y le insufló
el entusiasmo y la pasión para que sus alumnos hicieran valer la calidad de
su preparación.
En deportes de pista y campo, individuales y de conjunto; en concursos
académicos y de conocimientos; en presentaciones artísticas; en debates
sobre temas de interés nacional… en todos los campos, los alumnos del
Colegio de Bachilleres de Veracruz llevaron la bandera enhiesta del orgullo
veracruzano.
Vaya el reconocimiento a Carlos Aceves, quien se adecuó al éxito de sus
alumnos con un logro personal, pues apenas ayer recibió su título de Maestro
en Administración Pública por la Universidad Anáhuac.
Dicen los que saben que a Aceves Amezcua le espera un brillante futuro en
lo inmediato, y que no hay que perderlo de vista ante los cambios y las
elecciones que se avecinarán en el estado en 2016 y 2017.
Sin tacto
FRANCISCO RANGEL Y LA EDUCACIÓN
TECNOLÓGICA
Lo digo porque me consta: el éxito que ha conseguido el gobernador Javier
Duarte de Ochoa en el área de oportunidad de la educación tecnológica ha
tenido en el doctor Francisco Rangel Cáceres a un soldado leal y eficiente.
Es un éxito que los números y los indicadores resaltan claramente. No voy
a abrumar a la pitagórica lectora o al aritmético lector con cifras que poco
nos dicen a los legos, pero sí resulta revelador para todos que los 21
institutos tecnológicos, las tres universidades tecnológicas y la
universidad politécnica del sector público de Veracruz han tenido un repunte
excepcional en los últimos años, tanto en la cantidad de los alumnos que
preparan como en la calidad de su enseñanza.
A la fecha, los alumnos tecnológicos de Veracruz se acercan al número de
los muchachos que prepara nuestra máxima casa de estudios, la Universidad
Veracruzana: 66,239 contra 79,180.
Y con un presupuesto mucho menor. En números gruesos, los tecnológicos
operan anualmente con menos de 460 millones de pesos, y la UV con poco más
de 3 mil millones.
Consigno el dato para dar una idea de la efectividad de los tecnológicos,
aunque también debe decirse que la UV gasta más dinero porque cumple otras
funciones, como la investigación, la difusión cultural y la extensión
universitaria.
Lo dicho arriba sobre el doctor Francisco Rangel se sostiene a la vista
de su destacado currículum, que empieza con estudios de ingeniería en el
Instituto Tecnológico de Aguascalientes, sigue con una maestría en el Tec de
Monterrey y culmina con un doctorado en Administración de Negocios por la
Universidad de Newport en California.
El doctor Rangel fue Rector de la Unitec de Aguascalientes, considerada
por la autoridad educativa nacional en 2003 y 2004 como la mejor universidad
tecnológica del país.
En abril de 2005, Francisco Rangel Cáceres asumió como el Rector fundador
de la Universidad Tecnológica del Centro de Veracruz, asentada en el
municipio de Cuitláhuac, cerca de Córdoba. Como era de esperarse, a
consecuencia de su férrea disciplina y su intachable actuación, en 2009 la
UTCV se convirtió en la mejor Unitec del país, y gracias al inmejorable
cuerpo docente y administrativo que se formó ahí, ha conseguido mantener esa
preeminencia.
El 15 de marzo de 2013, el gobernador Duarte colocó al doctor Rangel como
Secretario Técnico del Consejo Interinstitucional Veracruzano de Educación
de la SEV, y el 12 de junio de 2014 fue nombrado Director de Educación
Tecnológica.
La suma de un gobernante comprometido con el avance y la calidad de la
educación tecnológica, más un especialista de éxito comprobado en la
administración de planteles, ha dado un resultado inmejorable.
Hay que reconocer -no sea que involuntariamente vayamos a meter en un
problemilla a nuestro personaje- que las autoridades educativas de la SEV,
encabezadas por la secretaria Xóchitl Osorio, la subsecretaria Denisse
Uscanga y el oficial mayor Vicente Benítez, han puesto todo de su parte en
la cruzada personal del doctor Duarte en pro de la mejor educación
tecnológica.
Conste.
[Y para no dejar el tema educativo, mañana me referiré al extraordinario
papel que hicieron los alumnos del Cobaev en el Encuentro deportivo,
cultural y académico de la Región Sur-Sureste, que se realizó la semana
pasada en Tabasco].
Sin tacto
CRÍTICOS Y CRITICONES
Sí, hay de críticos a críticos, porque entre quienes se dedican a esto
existe una porción que confunde la crítica con el insulto, el señalamiento
con el denuesto, la información con la calumnia.
Y hay críticos que son verdaderamente profesionales: entienden que hacer
una crítica no es lo mismo que criticar; fundamentan lo que afirman con
datos duros y razones válidas; estudian y conocen; reflexionan y analizan.
Digamos que los primeros son simplemente unos criticones y los segundos
son los críticos propiamente dichos.
Quien se inicia en el terreno de la crítica puede tomar dos caminos. Uno
es el facilón, el que da respuestas inmediatas. Consiste en irse a la
yugular del criticado, meterse personalmente con él, censurar todo lo que
haga, buscar el frijol en medio del arroz de todas sus obras.
El criticón recibe la acogida inmediata de un público ávido de sangre, la
aquiescencia del creciente conglomerado de lectores que consideran que
atacar es la única forma de hablar del conjunto de obras y acciones de quien
se ha convertido en un personaje público.
El criticón es más aplaudido entre más feroces sean sus ataques, y se le
acepta aunque lo que diga no se acerque para nada a la realidad (o tal vez
es más aceptado mientras más mentiras diga). Dice no lo que es, sino lo que
la gente quiere escuchar que es.
Calumnia, infama, agrede, inventa, deshonra, desacredita… echa a perder
vidas y honras… es feliz destruyendo (o más bien: cree que es feliz
destruyendo).
Por el contrario, el crítico serio señala los errores si los ve, pero
también reconoce los aciertos. Y no tiene empacho en elogiar lo que merece
ser encomiado.
Entiende que cualquier obra, por mínima que sea, tiene una enorme
infinidad de aristas, que debe estudiar y considerar al hacer su evaluación.
Ah, y nunca se mete con la persona porque ésa no es su función. Entiende
que el autor de cualquier obra es un ser humano, con yerros y alcances, pero
siempre con la intención de hacer las cosas lo mejor posible y para el gusto
de la mayoría de las personas.
Tal vez por un accidente de la naturaleza o quizás por el empecinamiento
del equilibrio en todas las cosas, por lo general el criticón escribe mal,
sin sintaxis, sin prosodia, mientras que el crítico se acerca lo más que
puede al lenguaje de los poetas y al de los creadores.
El primero recibe elogios inmediatos, banales y frívolos; es el triste
pago por su criticable actuación. El crítico debe esperar a que los lectores
inteligentes desbrocen lo escrito y lleguen a un juicio de valor; recibe
también elogios, pero mediatos, verdaderos y honestos.
Uno recibe porras; el otro, reconocimiento.
Uno, ditirambos; el otro, juicios de valor.
Como se ve, entre el criticón y el crítico hay un abismo, y lo separa la
cordura, la sapiencia, la inteligencia…
Obvio, la lectora fugaz y el fugado lector ya se habrán dado cuenta de
que me he estado refiriendo a los críticos… pero a los críticos literarios,
que cumplen la crucial función de revelarnos los misterios que contienen las
grandes obras de los escritores mayores.
Que yo sepa, no hay de otros.
Sin tacto
J. REFUGIO ESPARZA REYES
—Profe Cuco, ¿cuándo desayunamos? —la pregunta se la hacía yo a menudo,
porque era una delicia escuchar a este hombre, toda historia y todo
conocimiento de la naturaleza humana, quien fue Gobernador de Aguascalientes
de 1974 a 1980, e inició el despegue industrial de aquel estado, que trae un
crecimiento anual de siete u ocho puntos y condiciones económicas
insuperables en el país.
El profe siempre me contestaba con su sonrisa socarrona:
—Déjeme pedir permiso en mi casa, mi querido amigo, porque debo
confesarle que yo soy víctima de un matriarcado feroz.
Lo cierto es que su esposa, doña Jesusita Reyes de Esparza, siempre ha
sido un dulce de mujer y una de las personas más queridas entre los
aguascalentenses.
Hoy me he acordado de aquella pregunta, porque ya no la podré hacer más:
el jueves 12 de noviembre a las 10 de la mañana, el Profe Cuco dejó de
existir, a la temprana edad de 94 años (él me aplaudiría la expresión) y
rodeado del inmenso amor y agradecimiento de su compañera de vida y de sus
hijos, todos hombres de bien, sencillos y amables como lo fue su padre toda
la vida.
El niño J. Refugio nació en Mexiquito, una minúscula comunidad ejidal de
Asientos, Ags., cerca de Villa Juárez, que es la población más grande del
municipio. De familia muy pobre pero decente, como muchos vio en la
educación una oportunidad de salir de la miseria, y estudió en la Normal
Rural de San Marcos, Zacatecas, de donde salió para dar clases en
comunidades marginadas, hasta que se insertó en la política sindical, con
tan buen fario que llegó a ser líder de la sección 1 en su estado natal, y
de ahí desarrolló una carrera ascendente que culminó con la gubernatura,
aunque siguió en otros puestos y asesorías hasta el último de sus días.
Hoy Aguascalientes está de luto. El gobernador Carlos Lozano de la Torre,
quien le tenía un profundo respeto y un gran cariño al profe Cuco, decretó
hacerle una gran homenaje de cuerpo presente a uno de los aguascalentenses
más queridos, si no el que más. No pude estar, pero tengo la certeza de que
fue un evento emotivo, honorable, multitudinario.
Don Cuco será recordado como uno de los políticos más honestos en este
México tan señalado por la corrupción. Murió sin haberse enriquecido y tuvo
oportunidad de hacer el bien a lo largo de su carrera.
Y será recordado por sus paisanos, porque muchas llevan su nombre: el
Plantel 1 de Conalep, la Villa Charra de la capital, la Casa del Maestro
Jubilado, el Auditorio del Supremo Tribunal de Justicia del Estado y la
Medalla al Mérito Sindical que se otorga cada año.
Hay además un busto suyo en lugar preeminente de la Plaza de Maestros
Distinguidos, en las instalaciones de la Sección Uno del SNTE.
Se nos ha ido el Profe Cuco a todos los que aprendimos a querer a este
viejazo que siempre tuvo un apoyo, una sonrisa y un elogio para quienes se
le acercaban. Nos queda su recuerdo, y el ejemplo de un hombre honesto, leal
y sincero… se dice poco.
A mis queridos amigos Baudelio y Rubén, sus hijos mayores, mi solidaridad
en esta hora triste, que no lo será tanto ante el recuerdo de la inmensa
obra humana y material de J. Refugio Esparza Reyes, quien seguramente
descansa en paz.
Sin tacto
NO COMAN
ANSIAS
Perogrullo: los sexenios duran
seis años completos, ni un día más ni un día menos. En Veracruz, empiezan un
primero de diciembre y terminan un 30 de noviembre, seis años después, ni
modo.
Claro que siempre ha habido los
acelerados -por lo general, políticos que están o se sienten fuera del
círculo cercano del poder- que quisieran que el tiempo de la administración
estatal se adelantara, para que quien será el siguiente mandatario tome las
riendas gubernamentales.
Pero eso nunca ha sucedido,
aunque las calenturas de los adelantados se han sudado copiosamente en cada
fin de sexenio, digamos desde un año, o año y medio antes.
He ahí una razón (y el corazón
tiene razones que la razón no conoce) por la que los adelantados que nunca
faltan, quisieran que ya se decidiera el destape del candidato del PRI a la
gubernatura, porque enfebrecidos creen que con eso dejará de mandar el
actual gobernante en los asuntos públicos del estado.
Pero eso no va a suceder: ni que
se adelanten los tiempos partidistas, ni que el doctor Javier Duarte de
Ochoa deje de ejercer su función constitucional antes del término de su
mandato.
Hay otros que creen que una
decisión apresurada sería el escenario ideal para que quedara el aspirante
que está más cerca de su corazón y de sus sueños (guajiros), pero no quieren
comprender que los tiempos del partido están determinados por la experiencia
y por la normatividad electoral que obra en poder del OPLE (Organismo
Público Local Electoral, por sus siglas que apenas estamos conociendo).
Así que candidato ya destapado y
ungido lo tendrá el PRI veracruzano hasta fines de enero, que es cuando lo
señalan las reglas del actual proceso electoral.
Las prisas son malas consejeras y
las condiciones pueden cambiar para algunos aspirantes. Por eso algunos
calenturientos temen que sus preferidos se caigan en las cifras que traen y
que pueda surgir un personaje que los baje del pedestal en el que se sienten
colocados.
Lo cierto, lo único real y
cierto, es que el partido (o quienes toman las decisiones en el interior del
partido) dará el fallo final de acuerdo con las condiciones que prevalezcan
en el momento en que deberá salir el humo blanco, cuando los sectores y
organizaciones se pronuncien en favor del elegido, por el sistema que sea.
Están fuera de la realidad las
voces que hablan de que de un momento a otro se revelará el nombre del
candidato. Faltan los días que restan a noviembre, los 31 de diciembre y
casi todos los de enero del año próximo, casi 90 jornadas en las que los
priistas repetirán sus rituales, sus auscultaciones, sus negociaciones y su
institucionalidad (entendido el término en el sentido peculiar en que lo
interpretan ellos) hasta llegar a la culminación del proceso, que arrojará
un nombre y un hombre aqededor del cual se arroparán los grupos y los
militantes.
No hay priista
veracruzano que coma lumbre, y después de una lucha encarnizada asistiremos
al espectáculo de todos reunidos alrededor de un proyecto, con lo que podrán
enfrentar con buenas expectativas de éxito la que será la abuelita de todas
las batallas electorales, cuando arranquen las campañas allá por abril de
2016.
Sin tacto
LOS DESTAPES Y LO IMPORTANTE
Estamos en tiempos de cambio
Corren los tiempos de fronda porque en Veracruz, señoras y señores, en
dos meses habrá cuatro o cinco o seis candidatos para la gubernatura, y
cuatrocientos, quinientos o seiscientos candidatos para las 50 diputaciones
locales (30 uninominales y 20 plurinominales) que los ciudadanos
aparentemente definiremos el primer domingo de junio de 2016, en la singular
elección en la que votaremos para elegir un gobierno y una legislatura de
dos años.
Todo el mundo se pregunta, todos lo traen en la boca, todos comentan en
todas partes que si puede ser uno u otro el elegido, que si el seguro es
tal, que si llega el que soñamos, resolveremos por fin el dilema de nuestra
vida.
Veracruz, que es el estado más político del país, está en esta época
repolitizado y no hay conversación en la que no aparezca el tema de la
sucesión; como en La Boa de la Santanera, no hay quien no hable de ello:
amas de casa, choferes de taxi, meseros varios, boleros, abogados,
periodistas (¡), profesionistas, burócratas, sacerdotes de todas las
iglesias y todas las creencias, políticos corruptos, políticos honestos (si
los hay), malandrines… todos, todos, todos.
Y estamos tan inmersos en ese asunto, que se nos terminan de olvidar
muchas cosas realmente importantes.
Va un ejemplo, para ver si se ilustra mejor lo que digo:
El sábado anterior hubo un evento masivo que encabezó el gobernador
Javier Duarte de Ochoa, en Acayucan, en el que se congregaron miles de
campesinos veracruzanos porque recibieron, a un precio mínimo, semillas de
maíz híbrido, que les servirán para cultivar 50 mil hectáreas. Este tipo de
acciones de apoyo al sector primario son decisivas para fundar nuestro
futuro sobre las mejores bases. En la producción agrícola reside nuestra
mayor esperanza, y una acción como ésta es un gran paso hacia adelante.
Pero a muchos les preocupaba solamente ¡si el Gobernador iba a destapar a
Erick Lagos como su candidato para la gubernatura! Qué falta de interés por
lo que verdaderamente importa; qué manera de anteponer lo anecdótico a lo
crucial.
El de Acayucan fue un encuentro del Gobernador y de los hombres del campo
veracruzano; un evento organizado por el nuevo y reluciente liderazgo de la
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos (en la persona de Juan
Carlos Molina, que ha resultado toda una revelación); un acto por y para los
ejidatarios, que recibieron un apoyo que les permitirá mejorar su
productividad y con ello la calidad de vida de sus familias.
Un caso similar se presentó ayer, cuando el presidente Enrique Peña Nieto
vino a Xalapa a inaugurar el clúster Biomimic, del Inecol, que será un
centro importantísimo en el que reconocidos investigadores del país y el
mundo harán su trabajo para seguir descubriendo los secretos de la
naturaleza vegetal. De ahí saldrán muchos conocimientos que también será
aplicados en bien de la producción agrícola de Veracruz.
¡Y muchos solamente fueron a ver si el señor Presidente destapaba
mediante señales a quien será el candidato del PRI a la gubernatura jarocha!
Falta de interés verdadero, sueños húmedos de quienes añoran regresar a
la gloria del presupuesto, guajiradas de los apresurados.
Lo que importa es Veracruz.
Sin tacto
FELIPE AMADEO, EL FACTOR (2)
Felipe Amadeo Flores Espinosa, líder político de la plural asociación Vía
Veracruzana, representa un factor para el priismo veracruzano.
Y lo es indudablemente porque tiene una hoja de servicios en el sector
público impresionante, por decir lo menos:
Recién desempacado de la Facultad de Derecho de la UV, empezó en 1973
como Agente del Ministerio Público en Misantla, lo que le dio la oportunidad
de conocer a quien era el diputado federal por aquel distrito, el licenciado
Rafael Hernández Ochoa, que al convertirse en Gobernador de Veracruz en 1974
impulsó la carrera del joven nacido en Cotaxtla, con tan buen ánimo que
llegó a ser Presidente del Tribunal Fiscal, y al iniciar el siguiente
sexenio, el de Agustín Acosta Lagunes, ya estaba enfilado hacia la carrera
brillante que ha desarrollado a lo largo de su vida. Precisamente entre 1980
y 1086 ascendió de jefe de la policía a Director de Seguridad Pública y a
Secretario General de Gobierno.
Y es factor dentro del priismo también porque Felipe Amadeo siempre ha
militado dentro de su partido, para el que ha sido en Veracruz Presidente de
la Fundación Colosio, Secretario General y Presidente del Comité Directivo
Estatal, así como delegado especial en cada uno de los distritos electorales
locales. Y en el Estado de Guerrero, Delegado especial del CEN.
Flores Espinosa ha sido diputado local en dos ocasiones, y en ambas
fungió como Presidente de la Mesa Directiva de la Legislatura. Para
equilibrar su currículum, ha sido también diputado federal dos veces. Por
cierto, en la segunda ocasión fue Vicepresidente de la Mesa Directiva.
Sí, es cierto, Felipe Amadeo fue considerado más de una vez en su carrera
como precandidato a la gubernatura de Veracruz.
Ya dije que fue Director General de Seguridad Pública (en esa época, el
equivalente actual a Secretario) y Secretario General de Gobierno con don
Agustín, pero hay que añadir que ha sido en otros sexenios Secretario
Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública y Procurador General de
Justicia del Estado de Veracruz.
El más reciente cargo que ocupó fue en el Gobierno federal: Director
General de Desarrollo Agrario en la Secretaria de Desarrollo Agrario,
Territorial y Urbano.
¡Impresionante! Difícilmente algún otro político puede igualar este
currículum, al que hay que adosarle la calidad y la responsabilidad con que
nuestro personaje ha cumplido todas y cada una de sus encomiendas. Y se debe
aumentar que en muchas de ellas arribó cuando las condiciones eran difíciles
y complicadas, como cuando llegó a poner orden en la convulsa Seguridad
Pública de Acosta Lagunes y cuando en ese mismo sexenio compuso la política
interna del estado para allanar el camino y que concluyera bien, como lo
hizo, esa administración.
Y qué decir cuando tomó posesión como Procurador estatal, apenas a unos
días del complejísimo asunto de los cadáveres tirados en el paso a desnivel
de Ruiz Cortines en el Puerto de Veracruz.
Hay muchos adjetivos que le quedan a este cumplido político veracruzano:
serio, adusto, efectivo, conciliador, inteligente, experimentado, y con
todos ellos a cuestas se conforma en un factor para el PRI, un factor de
unión, y al mismo tiempo un factor de decisión, que goza del respeto y el
afecto del “primer priista de Veracruz”.
Ni más ni menos.
Sin tacto
FELIPE AMADEO, EL FACTOR (1)
En todos los rincones de Veracruz ya se está notando la ebullición de los
asociados de Vía Veracruzana, quienes -como lo hacen cada año- se aprestan a
organizar su comida decembrina, que congrega en Xalapa alrededor de su líder
moral, Felipe Amadeo Flores Espinosa, a los miles de priistas -y no priistas-
que pertenecen a este grupo, y que conforman la primera línea de la
militancia recia, convencida, que integra el voto duro tricolor con el que
tantas elecciones se salvan para los intereses del partido en el poder.
Ya Mario Tejeda Tejeda está haciendo lo que mejor sabe hacer (además de
ciertos tratos con el ganado vacuno, al que se conoce que es afecto), y
organiza a las huestes vía-veracruzanistas para que participen una vez más,
llenas de entusiasmo, en esta reunión a la que asisten igualmente invitados
especiales, encabezados generalmente por el Gobernador de Veracruz.
En ese sentido, el doctor Javier Duarte de Ochoa, que tanto afecto y
respeto le tiene a su amigo Felipe Amadeo, casi siempre ha asistido, y es
seguro que lo haga también el sábado 5 de diciembre al convivio, que esta
vez se realizará en el Museo Interactivo de Xalapa.
Sin duda y sin necesidad de encuestas, Vía Veracruzana es la asociación
política más importante de la entidad. Y lo es tanto, que no han faltado las
voces que han propuesto en varias ocasiones se eleve su rango al de partido
político. Pero su cuerpo directivo y sus miembros activos no han caído en la
veleidad del poder. Por ello es que se mantienen firmes en su calidad de
militantes distinguidos; distinguidos, sobre todo, por su apego y lealtad al
partido y al “primer priista de Veracruz”, y por las victorias que han dado
al instituto político del que la mayoría de ellos forma parte tan
importante.
Es singular que la comida no se hace con patrocinios oficiales o
partidistas, o embozados. No: cada uno de los asistentes paga religiosamente
su boleto, y entre todos sufragan esta fiesta política, que ya es un
referente en el horizonte estatal, tanto por la calidad de la convocatoria y
de la asistencia, como por lo que se platica y arregla en las mesas, y por
la puesta en punto que significa el discurso al final de las viandas.
A lo largo de los años, la Comida de Vía se ha terminado por convertir en
un gozne del desarrollo político-electoral para el priismo estatal. De esta
toma de posición, ha surgidos mensajes específicos y muchas líneas de acción
que dan línea clara para enfrentar los procesos electorales siguientes.
Y hay que recordar que esta ocasión será muy importante, puesto que la
siguiente elección, es ni más ni menos que la pelea por la gubernatura del
estado, junto con la integración de la Legislatura local.
Vía Veracruzana no es una asociación de un solo hombre, pues conjunta a
muchos militantes históricos del PRI que trabajan a lo largo de la geografía
estatal, que están prácticamente en todos los rincones de la entidad y que
significan una fuerza especial. Son ni más ni menos que la reserva
experimentada e invicta del priismo veracruzano.
No lo es, y sin embargo sí lo podría ser, por la fuerza moral y real de
su fundador, de Felipe Amadeo Flores Espinosa, quien representa un factor
para el priismo veracruzano.
Y lo es indudablemente porque…
Sin tacto
MOTA LEGAL
Hay cuatro mexicanos que en este momento yo
diría que son de excepción, históricos. Se llaman Josefina Ricaño Bandala,
Armando Santacruz González, José Pablo Girault y Juan Francisco Torres Landa
Ruffo.
Ellos pueden salir a la calle, a cualquier
calle de cualquier ciudad o pueblo de México y encenderse una bachita, un
chumo o hasta un churro de dimensiones considerables (todas estas cosas,
rellenas obviamente de cannabis índica, como se le llama vulgarmente
a la mota) sin que algún policía, ministerial o preventivo; federal, estatal
o municipal; de azul, de café, de negro o de paisano; algún militar naval,
de tierra o de aire… sin que ninguna autoridad competente -o no- les pueda
decir ni la más mínima cosa y mucho menos hacerles una reconvención,
amenazarlos o arrestarlos.
Y es que de acuerdo con un ordenamiento de
la Suprema Corte de Justicia de México, esos tres señores y esa dama
recibieron un amparo que protege sus derechos humanos consagrados en la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y por tanto pueden
sembrar, cultivar, cosechar y consumir mariguana hasta donde les dé el deseo
y la voluntad.
Son una cuarteta por ahora única entre los
118 millones 400 mil mexicanos que dice el Consejo Nacional de Población que
somos. Nadie más. Sólo ellos. Aunque pronto vendrán otros amparos en el
mismo tenor, y la corte dará cuatro sentencias más iguales y entonces se
hará jurisprudencia.
Y todos podrán fumar mota en la calle y en
cualquier lugar público sin que los lleven a la cárcel, al bote, a chirona.
Bueno, de acuerdo con la sentencia, podrán fumar la yerbita milagrosa
siempre y cuando no atenten contra el derecho de terceros a mantenerse
sobrios (en términos técnicos, permanece prohibido darle hornazos al
vecindario).
Mi compadre, que fue jipiteca de hecho en
sus años mozos y lo sigue siendo de corazón a su edad, dirá feliz que por
fin este país vale la pena, que ya se instaló en la plena modernidad, que
estaremos pronto a la altura de Holanda y Uruguay, mientras se prende
discretamente un carrujo de la mera Golden, de esos que siempre trae a la
mano, por lo que se ofrezca.
Bueno, esos cuatro mexicanos que están
amparados, en realidad no van a consumir mariguana porque ellos no tienen
ese vicio (como nunca lo tuve yo, y mírenme hablando bien de la
despenalización de la mota). Hicieron el procedimiento legal no por una
adicción, sino por un principio: el de que cualquier ser humano tiene
derecho a meterse entre pecho y espalda las sustancias que quiera, si así es
su voluntad, siempre y cuando no atenten contra su vida, en lo inmediato.
Y por eso fundaron la Sociedad Mexicana de
Autoconsumo Responsable y Tolerante (por sus siglas: SMART, que en inglés
quiere decir “inteligente”, y vaya que lo son).
Ellos son parte de una buena porción de la
sociedad, entre la que hay muchos intelectuales y escritores, que ve como un
remedio al azote del narcotráfico que se legalicen las drogas. Piensan bien
y consideran que al ser legal el consumo y sobre todo la comercialización de
enervantes, se acabaría el negocio clandestino que tantos dividendos deja al
crimen organizado, pues sus integrantes tendrían que entrar a la economía
formal, y ahí Luis Videgaray se encargaría de echarles a perder el negocio
por la vía de los impuestos, lo que para los delincuentes resultaría más
catastrófico que enfrentarse a las fuerzas armadas mexicanas.
Por lo pronto, nuestros magistrados acaban de dar un gran paso, y pronto
vendrán otros…
Sin tacto
GRANDES DAMAS DE CONFIANZA
Eso de que detrás de cada gran hombre siempre ha habido una gran mujer
dejó de aplicar como frase notable desde que las feministas a ultranza
exigieron que se dijera en lugar de “detrás de” una expresión más acorde con
la equidad de género, del tipo de “junto a” o “adelante de”.
Y ese caso aplica para muchas mujeres que se han partido la vida junto
con su compañero, lo han sostenido, le han dado ideas y una visión distinta
de las cosas. Muchos grandes hombres lo han sido gracias al trabajo otrora
invisible o ninguneado de sus esposas, quienes eran víctimas de las
costumbres de una sociedad machista.
Bueno, las cosas han cambiado radicalmente, pero persiste la figura de
ciertas mujeres que han permanecido atrás de grandes hombres, muchas veces
ocultas en la sombra o con presencias discretas.
Me refiero a las secretarias privadas, que son verdaderos dechados de
prudencia, de conocimiento, de sentido común y de soluciones con las que
hacen posible que los hombres con graves responsabilidades puedan ejercer su
función en las mejores condiciones de su cotidianidad.
Son las que resuelven cosas tan importantes como el pago de los servicios
del hogar de su jefe, sus cuentas personales con los bancos; son las que le
dicen a quién felicitar y las que escogen el regalo más adecuado; son las
que recuerdan los onomásticos de la esposa, los padres, los hijos, y también
el aniversario de bodas; son las que dan los pretextos exactos cuando no se
puede responder a un compromiso.
Entre ellas, descuellan muchas que son o han sido la gente de todas las
confianzas de gobernadores veracruzanos.
Recuerdo a Leticia Muñoz, que tenía la varita mágica para entender el
carácter tan especial y los desplantes del gobernador Agustín Acosta Lagunes,
lo que durante su sexenio fue una verdadera hazaña. Gracias a doña Lety,
muchos entuertos se desfacieron en la exigente oficina del político de Paso
de Ovejas que gobernó a Veracruz de 1980 a 1986.
Con don Fernando Gutiérrez Barrios, la señora Laura Vargas cumplió
excepcionalmente su función durante muchos años, desde antes de que el
hombre leyenda fuera Gobernador, y muchos después. Podemos decir que la
oficina de don Fernando siempre fue un reloj que caminó muy bien aceitado
gracias al trato amable y la eficiencia sin par de Laurita, como la
recordamos cariñosamente tantos que tuvimos trato y soluciones con ella.
El licenciado Miguel Alemán tuvo en Veracruz durante su gubernatura a una
persona toda prudencia, eficaz y puntual como nadie, honorable y honesta. La
licenciada Olivia Domínguez Armengual no tuvo un error de apreciación
durante todos los días del sexenio alemanista, que recorrió de forma
cumplida y eficiente.
Javier Duarte de Ochoa tiene en Beatriz del Toro Sánchez a quien le evita
las molestias del día a día y le resuelve no solamente asuntos personales,
sino muchos de mayor peso específico. Betty del Toro -como la conocen muchos
que han recibido las bondades de su carácter y de su capacidad para resolver
cualquier tipo de problemas- llena la oficina del Gobernador de su sonrisa
invicta, con la que no han podido las vicisitudes para muchos otros poco
soportables. Es ni más ni menos que la campeona contra el estrés, y eso no
tiene precio…
Mujeres que sacrifican su horario y buena parte de su vida, entregadas al
trabajo. Mujeres que son causa en muchas ocasiones de tantos logros de su
jefe, al que tan bien sirven. Mujeres que hoy recordamos.
Sin tacto
DE QUÉ MUEREN LOS QUE SE MUEREN
Mirando al azar las redes en este día inhábil aunque no inhabilitado,
encuentro unas curiosidades que le agradezco a Arturo Ángel, buen reportero
del buen periódico digital animalpolítico.com, quien se puso a investigar
sobre las causas más extrañas de muerte que le suceden a los mexicanos, y
dio con un estudio realizado por el INEGI que, si me permiten la por hoy
desocupada lectoral y el ocioso lector, iré detallando a continuación.
Lo primero es que en cinco años (2009 a 2013) murieron en nuestro país 2
millones 973,338 personas, es decir que cada año dejan este mundo, en
números prorrateados y redondos, 594,667 mexicanos y medio (lo que me pone a
pensar -cosas de la aritmética- cómo es posible que muera media persona, ¿o
será que más bien se medio muere una persona completa?).
Pero lo interesante es que las actas de defunción realizadas por médicos
autorizados arrojan varias muertes inexplicables, aunque todas son causas
reconocidas en los protocolos de la ONU.
Por ejemplo, hay seis casos de personas que murieron en un “accidente
provocado por viajar en una nave espacial”. Jaime Maussan debe estar feliz
-si se puede aplicar el término en tal caso- con este reconocimiento en
papeles oficiales -lástima que sean actas de defunción- de la existencia de
los OVNI.
Pero vean otras maneras extrañas de morir que han tenido algunos
paisanos: partidos por un rayo murieron 439 personas, aunque lo insólito es
que a 39 de ellas les cayó mientras estaban adentro de su casa.
De morirse, la gente se muere más de cáncer, de infartos o de
enfermedades respiratorias, y sigue siendo preocupante la enorme cantidad de
personas asesinadas: 120 mil en esos cuatro años, así como la de quienes
perdieron la vida en accidentes de tránsito: casi 50 mil.
Pero luego hay dormilones que fallecieron porque se cayeron de la cama,
cifra que alcanza los 192 casos, para la gente que se siente segura cuando
llega a su hogar. Vaya, ahí mismo hasta hubo tres personas que perdieron la
vida a causa de la podadora de pasto.
Y oigan esto: 604 personas murieron por caerse de una carreta. Y no es
que fueran en una de ellas y las atropellara un vehículo. No: murieron
simplemente porque se desbarrancaron. El dato pone a dudar a aquellos que
dicen que andando la carreta se acomodan las calabazas… habría que agregar:
“y se caen las gentes”.
Los animales también son mortales. Hay decenas de personas que murieron
por mordeduras de perros o por piquetes o mordeduras de animales ponzoñosos,
sobre todo alacranes y víboras. Y en esos cuatro años, tres mexicanos
murieron comidos por un cocodrilo (bueno, por tres cocodrilos) y seis más
fallecieron “aplastados por un reptil”, que yo imagino fue porque les cayó,
no sé cómo, un lagarto encima.
Bueno, ésas son las causas y las cifras de cinco años pasados, pero en
esta época de elecciones inminentes tendríamos que anotar a los que se están
muriendo por saber quién será el bueno por el PRI para la gubernatura de dos
años, si Pepe o Beto…
Y ésos son millones.
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