Sin tacto
EL ZORRO
Orlando García Ortiz, que está tan informado
de tantas cosas de Xalapa, de Veracruz y del mundo, me lo contó con la
nostalgia que sólo amigos tan antiguos podemos compartir:
—¡Se murió El Zorro, toda una institución!
El gran periodista se refería al bolero que
estuvo décadas dando su servicio afuera del Pasaje Enríquez, y que se nos
fue en los días de Semana Santa, a la en estos tiempos temprana edad de 70
años.
Yo volteé a ver mis zapatos y me di cuenta
de que nunca más podría volverlos a traer tan limpios, tan impecables, tan
aparentemente nuevos como los dejaba don Antonio Ortiz García, un verdadero
maestro de su oficio, único en la ciudad si me perdonan sus colegas que se
esfuerzan día a día en que los xalapeños anden con el calzado reluciente,
sobre todo los hombres, pero ahora muchas damitas que usan junto con un
femenino pantalón, zapatos o zapatillas que se prestan para la grasa y la
crema y el cepillo y la venda.
A El Zorro lo recuerdo desde siempre; desde
los años setenta en que vivía yo precisamente en el Edificio Enríquez y él
ya tenía su silla y su cajón de bolear, pero sobre todo ese carácter que lo
hacía saludarse con toda la gente, alburear a sus amigos, animar a las
vendedoras de billetes, saludar a todo el mundo y siempre tener el
comentario adecuado, la información precisa, el silbido saludador.
Por 20 pesos, quien se sentaba en la silla
de El Zorro obtenía -además de su calzado científicamente aseado- un largo
rato para observar el discurrir de la calle más xalapeña de todas, la más
céntrica; para conversar con este hombre que sabía de todo lo que pasaba
enfrente de su negocio, de su callejera empresa, que le sirvió para levantar
a su familia y hasta para ayudar a amigos en la desgracia.
Es más, don Antonio Ortiz se había dado el
lujo y el gusto de poner una silla adicional, donde llegaban a sentarse
muchos amigos suyos para pasar el rato y platicar con él sobre el mundo
inmediato, mientras desempeñaba su impecable labor a ras de suelo.
Con todo y lo modesta que pueda parecer a
algunos su profesión de bolero, su vida fue una larga sucesión de hazañas,
como sacarle brillo a unos zapatos negros que compré en un mal momento y que
sólo él lograba que parecieran presentables, o saber el chisme más inmediato
de la ciudad, a mayor rapidez que las más veloces redes del Internet y con
mejores detalles, porque era un gran narrador, que con sus palabras casi te
hacía sentir que estabas en el lugar del hecho sangriento, de la pelea
marital, del pleito entre cófrades.
Se ha ido -y hay que decirlo así- un ícono
más del centro xalapeño, más chico en dimensiones corporales, pero del mismo
tamaño sentimental del Juanote, que tiene su placa del recuerdo unos metros
más adelante.
No sería mala idea decirle al alcalde
Américo Zúñiga, tan xalapeño y sensible para las cosas de su ciudad, que don
Antonio Ortiz García merece también un homenaje y un monumento por sus
servicios a la causa de la distinción de esta ciudad, que se nota en la
conciencia limpia de sus buenos habitantes… y en los zapatos limpios que
tantos y por tantos años le debimos a El Zorro.
Sin tacto
VELANDO ARMAS
“Don Quijote se dispuso a velar sus armas.
Las colocó sobre un abrevadero que había en el corral para beber agua las
bestias. Embrazó la adarga y cogió la lanza; comenzó a pasearse por el
patio, a la luz de la luna, con aire marcial. Todos en la venta contemplaban
atónitos el espectáculo”.
De acuerdo con los libros de caballería de
fines de la Edad Media y principios del Renacimiento (con todo y el Siglo de
Oro español, que se inaugura precisamente con la primera parte de El
ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, publicada en 1605), quien
fuera a ser armado caballero, debía velar sus armas toda la noche en una
capilla, orando a Dios para que lo hiciera valiente y merecedor de su nuevo
título.
Y así lo hicieron los caballeros famosos
como el Amadís de Gaula, Palmerín, Esplandián, Florisando, Primaleón, en
libros que eran devorados profusamente por los por cierto pocos europeos que
sabían leer hace 500 años, aunque las aventuras llegaban al pueblo a través
de los graciosas narraciones de los juglares en las plazas públicas.
Dirá la perspicaz lectora, se preguntará el
ínclito lector qué tiene que ver tanta literatura en una columna como ésta,
que muchos consideran de tema político, pero voy a la justificación cuando
paso inmediatamente a decir que así como aquellos aventureros que se vestían
con unas incomodísimas armaduras, en estos días de la proximidad de las
campañas electorales, los candidatos a la gubernatura están velando sus
armas para entrar con todo el ímpetu al torbellino de los mítines, las
pláticas de convencimiento, la difusión de sus mensajes en los medios de
comunicación masiva.
Digo, si me permiten la figura literaria y
la comparación.
Juan Bueno Torio (independiente), Cuitláhuac
García Jiménez (Morena), Armando Méndez de la Luz (Movimiento Ciudadano),
Alba Leonila Méndez Herrera (Partido del Trabajo), Alejandro El Pipo Vázquez
(Partido Encuentro Social), Héctor Yunes Landa (Alianza para mejorar [a]
Veracruz -PRI, PVEM, Panal, Ave y Partido Cardenista-) y Miguel Ángel Yunes
Linares (Alianza Unidos para rescatar [a] Veracruz -PAN y PRD-) seguramente
están velando esos días, no en oración pero sí de alguna forma pidiendo a
todos los santos que los ayuden para salir ganadores de ésta, que será la
abuelita de todas las batallas electorales que ha habido en Veracruz.
Es muy poco, casi horas, lo que falta para
que llegue el fatídico domingo 3 de abril y ahora sí salgan nuestros
modernos caballeros -y una dama también muy bien armada de propuestas
electorales- a enfrentar los molinos de viento, acompañados de sus sanchos
(hago la referencia exclusiva para el personaje de la novela de don Miguel
de Cervantes: Sancho Panza es el fiel escudero que sigue a su señor durante
casi todo el libro; nada que ver con otras interpretaciones populares; ni
Dios lo mande).
Desde el primer minuto de ese día, que por
fortuna sólo tendrá 23 horas porque arranca el malvado horario de verano,
empezará la lucha por conquistar el voto ciudadano, y los abanderados
echarán mano de todos sus medios para hacer llegar su discurso a los
veracruzanos.
Eso sí, todos, todos, todos esperamos y
deseamos que la justa sea limpia, que no cunda la guerra de lodo entre los
contendientes. Tampoco es un paseo veraniego, porque el enfrentamiento puede
y debe ser fuerte, pero con las armas de la razón, de la lógica, del
discurso inteligente, de la propuesta viable.
Que todo fuera
así…
Sin tacto
ARTURO MÁRQUEZ GONZÁLEZ
Mi querido primo Arturo Márquez
-a quien en Xalapa todos conocían de joven como el famoso Pica- falleció el
viernes santo en la Ciudad de México, rodeado del amor y la pena de sus
cinco hijos: Alejandro, Arturo, Alicia, Mauricio y Leticia, de sus nietos y
de su madre Estela González de Márquez, la gran Lala, que a sus más de 90
tuvo la pena de perder al segundo de sus vástagos, a quien también lloran
sus hermanos Rosa María y Gustavo.
Cuando empecé a pensar en decir
algo para definir a Arturo, tan activo, tan inquieto, tan elusivo en sus
oficios, me vinieron sin remedio a la mente los versos de Joan Manuel Serrat
sobre Antonio Machado: “Poeta ni mártir quiso Antonio (¿Arturo?) ser, y un
poco de todo lo fue sin querer”.
Lo de un poco poeta, porque
siempre insistió en escribir textos brevísimos, montado en una necedad a la
Baltasar Gracián, que seguramente nos impidió tener las obras mayores que
hubiera producido porque era dueño de una inteligencia genial (aunque todos
reconocimos en él que siempre fue más simpático que inteligente).
De su carrera política, que la
tuvo hasta que su libertad impenetrable lo mandó por otros derroteros,
podemos rescatar en la memoria que fue líder estudiantil en la Facultad de
Ingeniería de la UNAM; que fue cercano al rector de rectores, el doctor
Javier Barros Sierra; que fue un desconcertante y eficiente Director de
Comunicaciones en el sexenio del gobernador Rafael Hernández Ochoa -quien le
guardaba un respeto en el trato que no tenía hacia otros colaboradores-,
hasta que un día decidió que lo suyo era la independencia plena y presentó
su renuncia irrevocable, e inexplicable para quienes hacen de la política su
vida y su manera de estar en el mundo. Por fortuna, Arturo logró influir de
algún modo para que su sucesor fuera un excelente profesional que hizo un
gran papel, y que para mi gusto es la persona que más sabe de caminos y
construcciones en Veracruz, el ingeniero Bernardo Silva Martínez.
Emparentado por el lado de la
copiosa familia Levet (su padre fue el doctor Mario Márquez Levet, muy
querido también), una gran cantidad de primos hemos sentido con gran pesar
su partida: sus muy cercanas María Lucila Ornelas Márquez y Guillermina
García Márquez, o su queridísimo Antonio Cassasa Blanco, o Enrique Levet
Gorozpe y Arturo Galindo Levet y mi hermano René González Levet.
Con Arturo se sigue yendo una
época de Xalapa en la que floreció la natación gracias a los esfuerzos y el
talento de Antonio Murrieta Necoechea, quien formó un equipo de muchachos
sanos y competitivos, cuyo integrante más famoso fue Eulalio Ríos (cuyo
nombre lleva orgullosamente la alberca de la UV en Xalapa) pero en el que
participaron también René Villegas González, los hermanos Tony y Pepe
Cassasa, José El Monky Rojano, alguno de los cantantes hermanos Carrión,
Samy Hayek y muchos más que siguieron siempre unidos de alguna manera hasta
que la muerte los ha ido separando.
Y lo de un poco de mártir que fue
Arturo Márquez, lo traigo porque siempre estuvo insatisfecho de sí mismo y
nunca terminó de perseguir sus sueños, de modo tal que logró que muchos
imposibles se hicieran realidad.
Te vamos a extrañar, pariente.
Sin tacto
SONIA
Supe de ella hace 26 años, estaba por iniciar la campaña de Patricio
Chirinos Calero, y su guapa esposa regresaba con él a la ciudad en la que
había hecho sus primeros estudios profesionales.
A doña Sonia la vi por primera vez afuera de El Rehilete, el centro
educativo en la calle Madero de Xalapa, ese magnífico remanso de paz en el
que Vicky Lascuráin además enseñaba las primeras letras a niñas y niños que
iban y venían felices por los salones y los pasillos y los jardines de su
querida escuela, como lo hizo María Chirinos Sánchez a sus dos años, cuando
llegó para hacer amistades que a la fecha conserva, aunque se fue muy chica
de regreso a la ciudad de México, cuando su padre terminó su sexenio, con
una buena impresión y sin ninguna deuda.
Sonia llegó de la mano de su pequeña, saludó cordialmente a todos los que
esperábamos a nuestros hijos, dejó atrás los cuchicheos de quienes la
reconocimos como la futura primera dama de Veracruz: que era muy joven, que
era preparada e inteligente… y que podría ser toda una sorpresa.
¡Y lo fue!
Yo no lo puedo asegurar personalmente porque a los pocos días me fui con
mi esposa y mis hijos a vivir a Aguascalientes y a trabajar con otro
excelente Gobernador, Otto Granados Roldán, que tanto quiere a Veracruz.
Pero mis amigos que se quedaron, mis colegas periodistas en su mayoría me
aseguran, cada quien por su lado y con sus razones de peso, que Sonia
Chirinos ha sido una de las mejores presidentas que ha tenido el Patronato
del DIF, si no que la mejor en la opinión de varios.
Ellos me recuerdan el trabajo extraordinario que doña Sonia realizó entre
la gente vulnerable de Veracruz, sobre todo nuestros indios, limpios del
corazón y toda dignidad desde su miseria centenaria.
Ella los supo entender desde el primer momento porque se acercó a ellos
no para la foto y la propaganda personal, sino para condolerse de sus males,
para tratar de arrancarlos de su vida de necesidades y exigencias, de
injusticias y abusos.
Sobre todo a las mujeres de la sierra, de las cañadas inaccesibles, de
los bosques recónditos, Sonia les enseñó que se podían organizar para hacer
un poco mejor sus productos, y comercializarlos de manera más conveniente.
Fue con ellas, durmió en sus casas de tarro y barro, y les fue contando que
podían tener una vida más sana, más limpia, más cómoda; que sus casas podían
ser verdaderos hogares, refugios para sus hijos, con pisos firmes en verdad
y estufas para sacar el peligro del humo mortal que a tantos envenenaba los
pulmones y el alma.
A sus amigas pudientes nunca dejó de empujarlas, de incitarlas, de
convencerlas para que le entraran a apoyar a los niños con cáncer, a las
madres solteras, a los sin techo, a los sin trabajo decente.
Y le entraron porque vieron la sinceridad en el corazón y las acciones de
Sonia Chirinos.
Por eso tantos la consideran la mejor.
Hoy, doña Sonia Sánchez, con estudios de maestría aunque no le gusta
blasonar sus títulos académicos, regresa a su Veracruz querido para trabajar
por la causa de Héctor Yunes Landa.
Al verla de nuevo, al escucharla hablar con entusiasmo, al mostrar su
conocimiento de nuestra realidad, me doy cuenta de que sigue siendo la misma
mujer que traía tantos sueños en aquel 1992; sueños que hicieron una mejor
vida para muchos de nuestros jodidos (si perdonan la expresión) ...
Y que los seguirá cumpliendo.
(Ah, ahora doña Sonia trae un arma adicional, que la vuelve más poderosa
para luchar contra el hambre y la miseria: María viene con ella, ya toda una
mujer, que le suma su apoyo y su inteligencia).
Sin tacto
DIPUTADOS LOCALES, LOS QUE FALTAN AL PRI
En estos momentos no está saliendo humo
blanco del edificio del PRI estatal en Ruiz Cortines. Más bien se ven rayos
y centellas porque están en lo más álgido de las negociaciones para
completar la lista de los candidatos a diputados locales.
Pero resulta que son poquitas las que quedan
libres, y muchos son todavía los que consideran que la merecen. Y todos
quieren su lugar, o negociar alguna posición paralela, o recuperar lo que
invirtieron en su precandidatura o cuando menos ser tomados en cuenta para
el próximo gabinete, para lo que sea.
Veamos, se están dilucidando aún varias
candidaturas: los dos distritos de Veracruz, los dos de Coatzacoalcos, el de
Córdoba, el de Pánuco, los tres que le tocan al verde en la alianza
(Tantoyuca, Orizaba, y el ya mencionado Veracruz 1), Coatepec (donde casi
seguro va la regidora Nora López Delgado).
Y la cosa está caliente porque en la lista
de los ya designados pululan los hombres, y para establecer la paridad de
género van a tener que poner casi puras mujeres en las que faltan.
Hay 22 distritos que ya tienen candidatos
-entre los que van solos y los que entran en la alianza Para Mejorar [a]
Veracruz- y las cuentas arrojan que sólo hay ocho damas: Michelle Gustin por
Tuxpan, Lilia Christfield Lugo por Poza Rica, Corintia Cruz Oregón por
Xalapa 1, Martha Elizabeth Platas Luna por Boca del Río, Paulina Muguira
Marenco por Córdoba, Amanda Gasperín por Santiago Tuxtla, Karla Enríquez
Merlín por Cosoleacaque y Nora López Delgado por Coatepec.
Para completar las 15 faltan siete señoras,
y sólo quedan libres ocho diputaciones, así que se puede inferir cómo están
las cosas en el inefable salón de las negociaciones, porque o tendrán que
nombrar solamente a féminas, o tendrán que bajar a candidatos hombres que ya
la sentían segura, como ha sucedido en otras ocasiones.
La persistible misoginia jarocha está
trinando una vez más por el famoso decreto del presidente Enrique Peña
Nieto, que obligó a los partidos a poner el mismo número de candidatos por
género (entendidos hasta ahora los dos sexos reconocidos, no sea que más
adelante resulte que tomen en cuenta a otros, y tendríamos 25% por ciento de
hombres, una cuarta parte de mujeres, otra de lesbianas y una más de
homosexuales o gays… y no sea que nos vaya a salir un quinto sexo).
Bueno, pero volviendo a la realidad actual,
los priistas se siguen devanando los sesos (y los sexos) para completar su
lista como indican los cánones, mientras las fechas de los registros se
acercan peligrosamente.
Vamos a ver si les da tiempo.
Al parecer, con la lista de plurinominales no tendrán mayor problema, porque
me aseguran (y lo debe saber perfectamente Arturo Reyes Isidoro, tan
informado siempre) que ya lograron poner enfiladitos, una mujer y un hombre
hasta completar a veinte candidatos, y de ahí saldrán cuatro a cinco
diputados. Entre ellos, el más seguro es el líder cetemista Carlos
Vasconcelos, un político de gran valor en el sur… y en el centro y en el
norte del estado.
Sin tacto
CUITLÁHUAC GARCÍA JIMÉNEZ
Es más de lo que parece en la primera impresión, porque el candidato de
Morena a la gubernatura de dos años enseña de inmediato su formación
académica y la tradición de lucha social y política en la que se formó desde
el seno familiar.
Este lunes 14 nos reunimos con él en una reunión privada los periodistas
del Grupo de los Diez (que para regocijo de los supersticiosos por esta
ocasión llegamos al número de 13 asistentes) y como era de esperarse, lo
bombardeamos a preguntas apenas nos sentamos a la mesa.
Todos los asistentes al convivio estuvimos de acuerdo en la necesidad de
respetar los lineamientos que marca la normatividad del OPLE, en estos días
en que ningún candidato a Gobernador puede hacer proselitismo en favor de su
causa -lo que se llama el silencio electoral, que terminará, bendito sea
Dios, hasta el 2 de abril- y en ese sentido convinimos en que ninguno haría
alguna incitación a votar por este candidato de la izquierda.
Por eso quienes decidimos escribir sobre él lo haremos sobre la base de
la descripción personal y tratando de rescatar sus ideas sobre el gobierno
que necesita Veracruz en estos momentos y para los próximos dos años.
Para empezar, Cuitláhuac se muestra confiado en repetir el triunfo que lo
llevó a la diputación por Xalapa, aunque está seguro de que en esta ocasión
no contará con el enorme hándicap a favor que representó para su causa la
pésima candidata que había puesto el PRI, la, la ex alcaldesa Elízabeth
Morales, a quien nadie quería por sus poses de soberbia.
De su campaña actual, “Quick” (como lo bautizó el ingenioso compañero
Salvador Muñoz) nos cuenta que ha ido construyendo la parte que faltaba de
la estructura de su partido y prácticamente ya tiene comités de apoyo en
todos los municipios veracruzanos, con lo que están a punto de garantizar
-según sus cuentas- que el día de la elección podrán tener representantes en
todas las casillas, para que cuiden los votos que se emitan a favor del
partido lopezobradorista.
Y sí, Cuitláhuac reconoce que la figura de Andrés Manuel es el emblema
sobre el que descansará su campaña, y han acordado con él que lo acompañará
cuando menos en cien lugares veracruzanos durante los meses de abril y mayo.
(De Arturo López Obrador, el hermano incómodo del caudillo que apoya al
PRI, dice que no le preocupa, que siempre ha hecho lo mismo, que por ejemplo
hace unos años apoyó en Tlaxcala a los priistas a cambo de ciertas
prebendas, y que en realidad no representa nada dentro de Morena; que sólo
quiere aprovechar el apellido y el parentesco).
El candidato de Morena nos explica que se opone a las campañas de lodo,
de descrédito, de señalamientos o insultos a sus oponentes. Él trae
propuestas sobre cómo gobernaría Veracruz, sobre cómo podría empezar a sacar
a nuestro estado del atolladero…
Pero se las reserva por el momento. Primero, porque el silencio electoral
lo recomienda, y segundo, porque si adelanta sus proyectos, de inmediato se
los copian los otros candidatos y los toman como de ellos, como asegura que
ya ha pasado en dos ocasiones cuando menos.
Ahí está Cuitláhuac García, quien sigue avanzando poco a poco en las
encuestas, y ya se empieza a notar apenas terminadas las precampañas.
Ya veremos a los otros.
Sin tacto
UV, LO QUE SIGUE
La mega marcha de la UV el jueves 10 fue histórica, apoteósica,
unificadora. Todos los miembros de la comunidad universitaria se regodean de
este triunfo de la unidad, de la universidad y de la universalidad.
Nuestra máxima casa de estudios mostró su músculo, la fuerza moral que
encabeza la rectora Sara Ladrón de Guevara.
Y eso fue bueno…
Lo que sigue es la lucha inmediata por lograr sus objetivos: que les
paguen los adeudos (ya se está negociando), que se derogue la reforma al
artículo 98 de la Ley del IPE (ya se echó para atrás), que se otorgue la
autonomía financiera a la UV (ya está el decreto en la Legislatura), que se
destine el 5% del presupuesto estatal a la UV, y no el 3% como propone el
Gobierno del Estado (está en veremos).
Lo cierto es que, como todas las cosas en la vida, el conflicto se
resolverá de alguna u otra manera, y nuestra universidad seguirá caminando y
haciendo la importante y delicada labor que tiene encomendada.
Y ahí está un meollo. Porque ¿qué va a pasar después, cuando la UV sea
autónoma y reciba los ingresos que merece como institución de educación
superior?
Dejo la palabra a Christian Trejo, a quien no conozco pero cuyo texto en
su página de Facebook pude conocer gracias a mi amigo y colega Salvador
Muñoz.
Para mí, Christian dice lo que muchos pensamos, y hay que atender a la
cordura de su pensamiento:
“Ya fue la rectora a pedir lo que dice se les debe; ya fue la Universidad
a acompañarla; ya fue la multitud a pedir lo que cree que es justo.
“Ahora tú, Estudiante, haz lo que te corresponde hacer; dedícale más
tiempo a tu actividad académica y menos tiempo a las quemas; dedica más
tiempo a la biblioteca que a las cantinas; dedica más tiempo a estudiar que
a andar de vago; dedica más tiempo a la educación, la cultura y las artes
que a la borrachera y a la mediocridad.
“¡Haz tu parte estudiante!, que los que en su momento hicimos lo que
pudimos, nos veamos ampliamente superados por ustedes.
“Que su Universidad se sienta tan orgullosa de usted como dice usted
sentirse de ella.
“Que sea de nueva cuenta la Atenas Veracruzana, pero por sus destacados
avances y conocimientos, no por las bacanales que en su momento, dicen,
también caracterizaban a la antigua Atenas Griega.
“Innova, crea, produce, transforma, proyecta, desarrolla, investiga,
escribe, canta, baila, defiende, cura, diseña, dirige, conduce, arregla,
siembra, construye, muévete, crece.
“Que usted, estudiante, sea el claro ejemplo de lo que cualquiera otro
quiera ser y no aquello que nadie desearía para ningún otro.
“Apoye a sus músicos, apoye a sus atletas, apoye a sus artistas, apoye a
sus académicos, apoye a sus egresados que en cada uno que usted apoye, lo
que en realidad estará apoyando será a la propia humanidad.
“Vuelva estudiante a ser aquello para lo que se creó su Universidad, sea
pues el Arte, la Ciencia y la Luz.
“EXITOOO!!!”
Lo que sigue en lo inmediato es difícil; lo que seguirá después será
mucho más complicado, pero ése es el verdadero futuro de nuestra
universidad.
¿Le entran?
Sin tacto
8 DE MARZO
Agustín Lara:
Mujer, mujer divina,
tienes el veneno que fascina
en tu mirar.
Mujer, alabastrina,
tienes vibración de sonatina
pasional.
Vicente Huidobro:
Mujer, el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en palo.
Al irte, dejas una estrella en tu sitio.
Mario Benedetti:
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Renato Leduc:
Las mujeres resultan deseables en ciertos momentos; lo que pasa es que esos
momentos son precisamente los más trascendentales de la vida.
Antonio Machado:
Dicen que un hombre no es hombre
mientras que no oye su nombre
de labios de una mujer.
Puede ser…
Félix Lope de Vega y Carpio:
Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.
Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.
Edmundo O’Gorman
¡La mujer es un lujo necesario!
Jorge Luis Borges:
Es el amor con sus mitologías,
con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Eduardo Langagne:
Una mujer asoma su rostro a una realidad distinta
es otra realidad
donde podemos ver su rostro fingiendo que se asoma
la luz atrapa los objetos
o es el ojo quien atrapa la luz en un instante
un único momento de la vida que ya no volverá.
Ricardo Yáñez:
Una mujer que canta
es un secreto que se abre, flor
sorprendiendo al corazón,
un corazón cansado
de ser lo que no es, la sombra
sólo
de lo que es…
Sin tacto
ERIKA, EMPODERADA
Con mucho, es en este momento la mujer más poderosa de Veracruz. O tal
vez habría que decir “empoderada”.
En el derecho, Erika Ayala Ríos conjunta la Secretaría General del
Sindicato Único de Trabajadores del Cobaev, el liderazgo de la CNOP de
Veracruz y el escaño como Senadora de la República, en sustitución de Héctor
Yunes Landa, quien será el seguro candidato del PRI a la gubernatura.
En el hecho, Erika Ayala es una poderosa lideresa de su sindicato, en
donde mantiene un control absoluto y la simpatía de sus agremiados, porque
no son pocas las prestaciones que les ha conseguido en el tiempo en que ha
estado al frente de la representación laboral mayoritaria del Colegio de
Bachilleres de Veracruz.
En la CNOP, Erika llegó para despertar del marasmo a esa otrora poderosa
organización del partido tricolor, que en Veracruz había terminado por
adormilarse entre la astenia presupuestal y las preocupaciones estéticas de
Lupita Porras. Hoy el sector popular vuelve ser un ente vivo, gracias a la
preocupación y al ímpetu de quien desde el primer día en que asumió la
dirigencia no ha parado en su afán de rescatar la presencia y la fuerza que
tradicionalmente había tenido dentro del partido.
La maestra Ayala ha hecho valer su pasado de priista convencida y
destacada, y así vemos que los transportistas afiliados vuelven a tomar vida
y hacen pronunciamientos en favor de su (pre)candidato a la gubernatura;
vemos también que los profesionales cenopistas vuelven a organizarse en las
ramas de su conocimiento; advertimos que las mujeres y los jóvenes populares
vuelven a ser tomados en cuenta.
Y en el Senado, por razones de su origen laboral como catedrática del
Cobaev, acaba de ser designada en la Comisión de Educación, para la que
tendrá muchas ideas, proyectos y acciones que aportar. A unas semanas de
haber tomado su lugar en el escaño, Erika ya es identificada por el
liderazgo de su fracción como una senadora eficiente, seria y responsable. Y
muchos de sus compañeros de otros partidos ya la ubican perfectamente.
Poder o empoderamiento de que goza quien fue también Secretaria General y
Presidenta del comité estatal del PRI. Poder o empoderamiento que se
entiende a partir de la enjundia con la que Erika se maneja entre una clase
política en la que aún permean rasgos de misoginia, de machismo.
Si en este momento se hicieran momios sobre qué mujer tendría las mayores
posibilidades de ser en un futuro no lejano la primera gobernadora de
Veracruz, el nombre de Erika Ayala encabezaría la lista, pues no hay otra
que tenga tantas y tan importantes posiciones, no hay otra que demuestre tal
fuerza política intrínseca, y no hay otra que se maneje con tanta eficacia
en un mundo aparentemente dominado por los hombres.
Poder o empoderamiento de la maestra Erika Ayala, quien será senadora
hasta el 30 de noviembre de 2018, quien será dirigente del sector popular
por algún tiempo más y quien seguirá conduciendo con mano firme su
sindicato, que es la razón primigenia de su fuerza.
Menuda y bien plantada, Erika Ayala Ríos seguirá creciendo hasta donde la
lleven su trabajo, su inteligencia y su tozudez.
No hay que perderla de vista en el futuro, mi buen Pepe… menos en el
presente.
Sin tacto
LA
MAESTRA
GUILLE
Como con todo lo que
tiene que ver con el buen desempeño de su puesto, Carlos Aceves Amezcua no
oculta su enorme satisfacción. Con la pasión que lo caracteriza, nos platica
que el Cobaev acaba de lograr un gran éxito académico nacional, gracias a
que una docente del Colegio consiguió el mayor puntaje en la prueba de
evaluación de la SEP.
Estamos en un desayuno
en el que los directivos del Colegio le han hecho un homenaje a quien logró
la hazaña.
Ella es menudita,
sencilla, cordial. Quien crea en los estereotipos, no podría pensar a
primera vista que es dueña de un poderoso intelecto. Pero basta con
escucharla hablar y se evidencia su pensamiento lógico, su conocimiento de
las cosas, su buena formación académica.
Nació y ha vivido en
Minatitlán, y en el instituto tecnológico de su ciudad natal estudió la
ingeniería en electrónica. También logró a base de sacrificios hacer la
maestría en tecnología educativa en el Instituto Galileo de Xalapa. Es
docente de informática en el plantel 42, Mapachapa, del Colegio de
Bachilleres del Estado de Veracruz.
La maestra Guillermina
Jiménez Rasgado presentó el examen de evaluación de la SEP para docentes del
nivel medio superior y obtuvo la más alta calificación a nivel nacional, en
el área de informática (“sobresaliente”, nos explica la maestra Carolina
Maribel Martínez Loyo, Subdirectora Académica “es la mejor evaluación que se
puede obtener en ese examen, y nuestra docente la consiguió con toda
justicia”).
Fueron 163 maestros del
Colegio en Veracruz los que se presentaron al examen de evaluación en el
Gimnasio Omega de Xalapa y en el complejo deportivo Leyes de Reforma del
Puerto, y entre ellos sobresalió refulgente la maestra Guille como una nueva
estrella del universo docente de Veracruz.
Además del valor
personal que infiere el triunfo de la maestra Guille, hay el éxito de un
equipo que permite las condiciones para que los docentes se preparen mejor y
para que los alumnos aprendan mejor también: el plantel 42, Mapachapa, que
dirige Camerino Núñez Velázquez, forma parte de la Zona VII del Cobaev.
El director Carlos
Aceves, que es muy cauto, no lo dice, pero ésta es la zona que ha obtenido
tradicionalmente los mejores lugares y puestos en concursos nacionales e
internacionales, y mucho hay que abonarle al trabajo de años de la
Coordinadora, la doctora Elvia Merlín Castro, una verdadera adalid del
trabajo en equipo y de la consecución de buenos resultados.
Para lograr tan alta
calificación, la maestra Guille tuvo que presentar un expediente de su
historial académico, pruebas de trabajos exitosos realizados por sus
alumnos, un ensayo de tipo personal, y un exhaustivo examen de 1,600
preguntas, de las que contestó bien 1,517, la única que logró esa hazaña
entre los miles y miles de profesores de enseñanza media de todo el país que
acudieron a evaluarse para demostrar su nivel.
Le pregunté a Guille
qué tipo de preguntas le habían hecho en el examen y si eran de cultura
general. Ella me dijo, toda modestia, que eran sobre su área de estudio, y
que había algunas difíciles, como la velocidad de un cable o resolver un
diagrama de flujo. Yo pensé para mí que no eran difíciles, ¡sino
imposibles!, pero ella las logró resolver de la menor manera.
“Y eso que nos quitaron
todo al entrar al examen, Teníamos que dejar la bolsa afuera, el celular, la
calculadora. Por fortuna me dejaron usar papel y lápiz y así pude hacer mis
cálculos”, me comenta como si estuviera platicando que fue al cine con sus
cuates.
Felicidades a la
maestra Guille y al Colegio de Bachilleres por este triunfo prístino, por
esta buena noticia que cae como maná del cielo, ante tantas confusiones que
estamos viviendo.
Sin tacto
EL GURÚ: LENGUAJE
FÁCTICO (2)
—Pero, como te decía
ayer, Saltita, hoy sí trataré de bordar sobre ese tema que ayer se quedó en
veremos. Tiene que ver con una función del lenguaje que es muy importante:
la fáctica.
—Escucharé con toda
atención, maestro.
—Te haré un prolegómeno
lo más rápido y claro posible. Román Jakobson, un imprescindible lingüista a
quien todo periodista debía conocer, fue quien presentó la más completa
relación de las funciones del lenguaje humano. No tiene caso que aquí te las
diga, porque otra vez se nos acabaría la columna sin entrar al tema, pero sí
te comento que una de ellas es la función fáctica.
—Maestro, llevé vi la
escuela los Ensayos de Lingüística General de Jakobson, y algo se me
quedó de ese libro
—Bien, ahora te explico
en qué consiste. Esa función fue estudiada con mayor detenimiento por un
especialista inglés, del mero Cambridge, J. L. Austin, a quien en los años
50 le publicaron póstumamente su libro Cómo hacer cosas con palabras,
que no obstante el título como de autoayuda, es un estudio muy profundo y
científico.
—Vaya, yo pensé que de
ahí me iba a recomendar un libro de Paulo Coelho, o de Cuauhtémoc Sánchez.
El Gurú no se inmutó
por mi comentario, y siguió con su línea de pensamiento como si yo no
hubiera dicho nada, que fue lo mejor:
—La función fáctica
consiste en que el lenguaje se convierte en el elemento que origina el
hecho. Para que me entiendas mejor, te pongo un ejemplo. Cuando alguien
declara inaugurado un evento, el hecho de la inauguración lo hace realidad
la emisión del mensaje. Las palabras “declaro inaugurado” hacen que la
inauguración tenga efecto. Las palabras hacen la cosa. ¿Me entiendes?
—Perfectamente.
—Bueno, pues esa
función específica del lenguaje, los políticos la han querido trasladar a
cualquier enunciado que salga de su boca, y por eso piensan que una sola
declaración suya es suficiente para convertir algo en una realidad.
—Se da a menudo,
maestro.
—¿A qué voy con esto? A
que los políticos piensan que es más importante y tiene mayor peso lo que
declaren sobre un hecho, que el hecho en sí. Y lo mismo sucede con acciones,
con datos, con informaciones de todo tipo. Para ellos, lo importante no es
la realidad, sino lo que ellos declaran sobre ella. Y a partir de ese
principio, pues ya no necesitan que sus palabras se ajusten a nada real,
porque están acostumbrados a que sus empleados y colaboradores cercanos se
encarguen de inventar todos los dislates posibles para convencer y
convencerse de que lo dicho es cierto, aunque no lo sea.
—¿Que un puente estuvo
mal construido? Fácil: hay que sacar una declaración en la que se afirme
categóricamente que es el mejor puente del mundo, aunque esté a punto de
caerse. ¿Que alguien no reúne el perfil para un puesto? Más fácil aún: hay
que decir que tiene mil títulos, aunque sea un redomado ignorante.
—Las palabras se
vuelven fácticas en la imaginación de los políticos, y se las terminan
creyendo, aunque la terca realidad insista en decir lo contrario. Y lo peor
de todo es que para muchos, eso es lo de menos…
Sin tacto
EL GURÚ: LENGUAJE FÁCTICO (1)
—Mira bien, MPS [“MPS”: Mi Pequeño Saltamontes; seré víctima eterna del
humor jodón de mi maestro], y atiende a lo que te voy a decir en esta
ocasión, porque es algo importante. Lo es tanto, que tiene que ver con la
ciencia de las ciencias, que es la semiología, y con su elemento más
trascendental: la lingüística. Vamos a hablar pues del lenguaje, lo que
tanto te gusta.
—Antes que otra cosa, señor Gurú [le encajo de regreso una advocación
burlona], quiero preguntarle por qué afirma que la semiología es la “ciencia
de las ciencias”. Estoy de acuerdo con usted en que es subyugante como área
de estudio del ser humano, y que su condición de ciencia reciente (tendrá un
siglo de existencia, contra los 3 mil años de la filosofía o la matemática
embrionarias en Grecia) la hace muy atractiva, pues todavía permite hacer
grandes descubrimientos y aportaciones. Pero hay otras ciencias cruciales,
como la filosofía, la física, la matemática, la biología…
—Son importantes, ni duda cabe, pero ninguna de ellas tiene esa calidad
congregadora de la semiología, en la que caben todas las ideas y todos los
logros de la humanidad. Porque todas las cosas que hemos hecho y que vemos a
nuestro alrededor tienen un nombre; un nombre que les hemos impuesto
nosotros, de acuerdo con nuestro idioma. Comunicarnos a través de un
lenguaje es lo que nos hace humanos y nos diferencia de las otras especies.
Por eso tu paisano Octavio Paz decía que nuestra especie se podía denominar
el mono gramático.
El Gurú se detuvo, se me quedó mirando y nuestros ojos permanecieron en
contacto hasta que ambos nos dimos cuenta de que estábamos pensando lo
mismo:
—En efecto, —me contestó/dijo con satisfacción—nos fuimos a dar una
vuelta por el circunloquio. Ya llevamos casi completa la columna de este
día, y aún no empiezo con el tema del que te advertí, sin nombrarlo. Es que
a veces es muy sabroso darle vueltas a algo, sin caer nunca en el asunto
preciso que nos ocupa. Eso le encanta hacerlo a los políticos, sobre todo
cuando la realidad se aparta de sus intereses y del resultado de sus
acciones.
—Bueno, maestro, —le dije— aunque nos hayamos apartado del tema,
considero que en lo que me ha dicho hasta ahora he tenido oportunidad de
tomar algunas buenas enseñanzas. Y si lo piensa un poco mejor, pues sí hemos
hablado de la semiología y del lenguaje, que iban a ser el tema principal de
esta charla, ¿no? Así que considero que no hemos perdido el tiempo… o al
menos no lo he hecho por mi parte.
—Bien, te diré también para no dejarlo sin decir, que así como considero
a la semiología como la ciencia mayor, pienso que lo que algunos denominan
ciencias de la comunicación y que enseñan con mucho fausto en las escuelitas
de periodismo, se me hacen verdaderas charlatanerías, que puso de moda un
charlatán verdadero que se llamó Marshall McLuhan. Este canadiense es
reverenciado por muchos que no tienen la profundidad del conocimiento, y lo
ven como el padre de las teorías respecto de la sociedad de la información.
Y en verdad que son puras pamplinas lo que dijo, como esa famosa frase que
todos citan de él, y que nadie sabe a ciencia cierta qué significa: “El
medio es el mensaje”. Lo más cuerdo que he escuchado como consecuencia de la
frase mcluhiana fue un anuncio en una casa de geishas de Tokio: “El medio es
el masaje”.
—Pero, como
te decía…
Sin tacto
DAVID BOUCHEZ GÓMEZ
Mi esposa me dio la noticia con todo tiento porque compartíamos por él un
profundo afecto, y así me enteré que nuestro amigo David Bouchez Gómez
partió a un mundo mejor este martes 1 de marzo a las 6 y media de la mañana,
acostado en su casa y en su cama, y cobijado con el cariño de su hijo David,
un joven que trae bagaje en heredad para ser tan reconocido como su padre…
pero esa será otra historia.
Muchos de sus amigos, que somos muchos porque David era un gran tipo, ya
presentíamos que nos dejaría en cualquier momento, porque su estado de salud
se había deteriorado irremisiblemente, y además él había tomado la decisión,
una de las más maduras de su vida, de no cambiar sus hábitos de vida y así
morir dignamente entre las molestias de la enfermedad.
Alguien que no haya conocido a este restaurantero sin igual se podría
preguntar por qué acumuló tanto afecto y por qué tuvo tantos amigos, y
cualquiera de nosotros le podría responder que era debido tal vez a su
carácter jovial y simpático, a su pasión por la cocina y las tradiciones
xalapeñas, y a la pasión con la que emprendía desde las más insignificantes
acciones hasta las más grandes empresas.
David, se lo pude decir alguna vez, llenó el buche de piedritas de varias
generaciones de xalapeños y de visitantes a esta ciudad, pero eran piedritas
deliciosas, como lo fueron las grandes creaciones culinarias, fruto de la
fusión entre lo tradicional y lo moderno, entre lo autóctono y lo
internacional.
Se ha ido él, pero quedan entre nosotros tantos platillos que hizo
realidad junto con sus hermanos: los champiñones enchipotlados, las puntas
de pollo al olivo, el Caviar del Golfo (frijoles con longaniza), las
enchiladas verdes gratinadas, las crepas, su versión de las pizzas en
Picrecha, su versión también de los chiles en nogada.
David y sus hermanos representan la historia culinaria de Xalapa, una
historia que empezó hace casi medio siglo en La Rana, la primera y pequeña
negociación que abrieron en los años 70 en un costado de la Casa de
Artesanía, frente a Los Lagos. Después vinieron varios éxitos turísticos y
gastronómicos: (creo recordar, aunque no estoy seguro, que también puso La
Casona del Beaterio) Picrecha, los dos restaurantes Barranquilla, la
Estancia de Los Tecajetes, El Salto de Xala… y el restaurante emblemático,
el que lo metió como parte sustancial de la historia de Xalapa: La Casa de
Mamá, que hasta hace tres o cuatro años todavía daba el excelente servicio
que siempre dio, y en la que doña Mary, su cocinera-chef inseparable, hacía
las grandilocuencias para el paladar que nos convirtieron en clientes sin
remedio.
Con Benjamín Domínguez, con Iván Hernández, con Gerardo Kuri, con Rafa
Hernández Matías, con Fernando Domínguez, con Yamil Alí y algunos otros
amigos que iban y venían por esa mesa, compartí muchos jueves de muchos años
el pan y la sal.
En una especie de complicidad que compartíamos, David siempre me saludaba
y me hablaba bien de mi hijo Camilo -a quien él y su hermano Guillermo han
querido como uno de su sangre- y me confesaba que se proponía llevarse igual
con su pequeño cuando éste creciera. Los años nos dieron una parte de esa
oportunidad y David tuvo tiempo de formar a su vástago y de compartir con él
muchos momentos de excelencia.
Hoy que David se ha ido, los recuerdos se agolpan en torno a esta figura
esencialmente xalapeña. Forma parte ahora de los hombres ilustres de nuestra
capital, y pocos como él lo ha merecido tanto.
A sus hermanos, a Rebeca, a Guillermo, a Abraham, a Rosa Aurora y
Rafael, mi más sentido pésame… que compartimos en casa con todo el corazón.
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