Sin tacto
Precandidatas priistas (8)
Los últimos cinco distritos locales que nos faltan por revisar son también
prolíficos en el número de mujeres priistas que aspiran a la candidatura por
la diputación.
Cosoleacaque, que es el distrito 26, ya ve venir como segura candidata
priista a Karla Enríquez Merlín, a quien se la deben porque se retiró
convenientemente -y hasta apoyó- de la contienda por la diputación federal.
Hija de la ex presidenta municipal y actual diputada local Gladys Merlín
Castro, y nieta de don Heliodoro Merlín Alor, Karla ha trabajado muy bien
las bases partidistas de la sierra de Soteapan desde la Asociación de
Mujeres Indígenas de Cosoleacaque, de la que fue dirigente. Actualmente, es
Subsecretaria de Fomento y Gestión Ambiental, desde donde se mantiene con al
bat al hombro para entrarle a una campaña triunfadora.
Dicen que alguna de las hermanas Vázquez Saút querría que le dieran el
distrito de Cosoleacaque, en caso de que su otra hermana fuera nominada por
Acayucan, pero ya sería demasiado que se alzaran con sendas diputaciones.
Por eso, en el Distrito 27 aparecen Fabiola y Regina como probables, y
seguirían las hermanitas repartiéndose el pastel entre la alcaldía y las dos
diputaciones -local y federal- de su tierra natal (“¿Ustedes son de
Acayucan?”, dicen que alguien les preguntó alguna vez, y ellas respondieron
al unísono: “No, ¡Acayucan es nuestro!”). Fabiola es actualmente
Subsecretaria de Desarrollo Rural en la Sedarpa de Ramón Ferrari Pardiño’s.
Muchos no lo van a querer creer, pero en el Distrito 28 con cabecera en
Minatitlán, ¿quién creen ustedes que la quiere otra vez? ¿Se imaginan? Pues
sí, aunque parezca increíble para todos menos para ella, Guadalupe Porras
parece no tener llenadero y otra vez quiere ser diputada, después de que ya
lo fue, y alcaldesa, y dirigente estatal de la CNOP. Bueno, a un lado del
colmo de la Porras, suena fuerte otra vez la actual presidenta del DIF
municipal, doña Reina León Cheluja, esposa del líder petrolero Jorge Wade
González, que sí podría ganar la elección.
En los dos distritos de Coatzacoalcos aparecen con posibilidades la ex
diputada federal Patricia Peña Recio; la titular de la Dirección de
Migrantes del Gobierno de Veracruz, Claudia Ramón Perea; Guadalupe Félix
Porras, esposa del exalcalde Marcos Theurel y que tiene como madre a quien
usted ya sabe; la regidora quinta, de Coatza Genara Yep Cruz.
Mención aparte merece que la esposa del gobernador Javier Duarte, Karime
Macías Tubilla, está siendo encartada en las listas preliminares, aunque
ella asegura que no la quiere de ningún modo, pues está dedicada de lleno a
su función como Presidenta del Patronato del DIF estatal, y piensa quedarse
en su trinchera de trabajo hasta el 30 de noviembre de 2016.
Bueno, pues ahí están las mujeres priistas y entre ellas hay muchas que son
aguerridas, leales a su partido, ruidosas y apoyadoras… pero también
preparadas, inteligentes, honestas y honorables.
Ahora sólo falta que las tomen en cuenta.
Sin tacto
Precandidatas
priistas (7)
En los primeros 20 distritos que hemos repasado se han consignado aquí los
nombres de decenas de mujeres que con toda justicia aspiran a ser nominadas
como candidatas del PRI para la próxima Legislatura local. Y si la cifra es
alta en lo cuantitativo, también es notable en cuanto a la calidad de sus
integrantes, puesto que en los currículos podemos encontrar licenciaturas y
maestrías varias, así como una relación de puestos públicos y partidistas de
primer nivel en el ámbito estatal.
Entresaco al azar de esa lista a una fémina, sólo para ofrecer un ejemplo de
la calidad de las priistas veracruzanas mencionadas en esta serie. Y doy con
Erika Ayala Ríos. Me encuentro con que ella estudió la licenciatura en
contaduría pública, que tiene estudios de maestría y que durante varios
lustros ha sido catedrática del Colegio de Bachilleres de Veracruz (Cobaev),
originalmente en el plantel de Coatzintla. Y veo que desde hace más de 12
años ha sido la dirigente indiscutida del sindicato muy mayoritario del
Cobaev. También se observa que ha bregado en otros espacios, y ha sido jefa
de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Xalapa, así como Secretaria General
e inmediatamente después Presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI de
Veracruz. Ítem más: fue suplente del diputado Silvio Lagos Galindo y lo es
actualmente del senador cañero Héctor Yunes Landa.
Mujeres de esa categoría son las que compiten ahora por su mitad de los
espacios electorales en el PRI veracruzano.
Y bueno, a lo que sigue: el Distrito 21, Ciudad Mendoza, parece que tiene la
aspirante más fuerte en Maricela Espinoza Silva, que es la suplente de la
diputada federal Lilian Zepahua y por tanto goza de las simpatías y los
recursos electorales de don Mario Zepahua.
En la zona india de Zongolica aparecen una mujer de raigambre indígena y
seria identificación con su raza, Lucía Tepole Ortega, y junto a ella, María
Isabel Pérez de los Santos, quien fue ya diputada federal.
Para Cosamaloapan no van a tener que buscarle mucho porque allí están la
profesora y ex diputada local Elena Zamorano Aguirre, la actual alcaldesa,
doctora Adriana Mass Michel, y Janeth Romero, Presidenta del Ejército de
Mujeres Revolucionarias en aquella zona cuenqueña.
El Distrito 24 de Santiago Tuxtla tiene una posible buena candidata en la
figura de la contadora Esperanza Burela Villegas, quien hizo un papel
decoroso y encomiable como presidenta municipal de Tlacotalpan.
Por hoy cerramos con el Distrito de San Andrés Tuxtla, el número 25. Ahí
suena María Elena Solana Calzada, quien fuera la candidata suplente del
presidente municipal Manuel Rosendo, y resuena también, aunque no muy
templadamente, la ex diputada y ex alcaldesa Marina Garay Cabada (¿otra
vez?, grita un coro de sanandrescanos hartos). No deje de anotar en la
lista, por si las dudas, a Petra Rosendo Pelayo, hermana de Manuel de los
mismos apellidos y quien apoya a su congénere con buenas obras y mejores
trabajos.
En la siguiente entrega terminará por fin la larga lista de los 30 distritos
y las decenas de mujeres veracruzanas y priistas que buscan y merecen su
oportunidad.
Será la garra suave…
Sin tacto
Precandidatas
priistas (6)
Una lectora experta en aritmética electoral me hace el favor de corregir lo
que dije cuando escribí en la columna pasada: “Lo cierto es que con las
posibles alianzas con otros partidos, el número de candidatas del partidazo
podría ser menor que 15”. Y tiene su razón, porque aunque el PRI solamente
presentaría candidatos en unos 20 distritos y dejaría los restantes para sus
aliados (que terminan poniendo también a priistas conspicuos como sus
candidatos), para éstos también aplica la equidad de género (o paridad de
sexos) y deberán presentar el mismo número de hombres y mujeres. Así que de
manera directa o por interpósito partido, tendremos en Veracruz 15
candidatas a diputadas locales por el lado del priismo en 2016.
Servida(s). Bueno, el 17, Medellín, va a ser una especie de distrito
comodín, o más bien comodón, porque la pelea dura va a ser por las otras
tres diputaciones de la zona conurbada. Ahí está creciendo la posibilidad
para una joven jarocha que genera amplias simpatías, Kenia Cadena Cabrera,
alumna destacada de la escuela de cuadros que tanto ha impulsado Alfredo
Ferrari, y quien fuera princesa del pasado Carnaval de Veracruz (que no
distraiga su grata presencia, porque en ella hay además intelecto y
preparación). Y lo que son las cosas, Amparo Molina Vela insiste en buscar
la candidatura, no obstante que perdió la elección a presidenta municipal de
Camarón de Tejeda, donde su esposo, Luis Palacios Ortega, era el alcalde.
En el distrito 18 la yeguada está robusta (si las feministas a ultranza me
perdonan el símil) y volvería a aparecer la hija del ex líder sentista
Rafael Ochoa, Zaira Ochoa Valdivia, si es que alguien quiere convencerla de
que regrese al redil tricolor. Anote igualmente a la actual presidenta
municipal de Comapa, Aurora Cantón Croda; a la ex alcaldesa huatusqueña
Nadia Torres Demuner, y a la muy movida joven Frida Celeste Rosas Peralta.
Córdoba es la tierra del “primer priista de Veracruz” y ahí quienes la
quieren saben que dependen de su buena voluntad. Con esa idea en mente,
aparecen en automático los nombres de Daniela Nadal -quien fue diputada
suplente y sustituta del ahora Gobernador- y de Astrid Elías Manzur, la
actual Directora del DIF estatal, muy cercana a la familia Duarte-Macías.
Persiste, como casi siempre, el nombre de Paulina Muguira Marenco, quien ya
fue diputada local y tiene fuerte presencia familiar en la zona. Bueno,
habría que completar la lista con Virginia Merodio Trujillo, aunque es
probable que la busque por otro lado, con eso de que están de moda las
candidaturas independientes.
Y extrañamente, si en el 19 hay varias aspirantes, para el Distrito 20 de
Orizaba aparecen por el momento tres. Una de ellas: la eterna Elvia Ruiz
Cesáreo, ex diputada local, quien fuera dirigente de la CNOP estatal y
Subsecretaria fugaz en la SIOP. Ahí parece que Osie Pirez de Diez, la esposa
del alcalde Juan Manuel Diez Francos, es la aspirante que tiene mejores
credenciales para llegar. Finalmente, una grata sorpresa sería la maestra
Guillermina Esquivel Kuri, la eficiente y querida coordinadora de zona del
Cobaev en Córdoba, quien asimismo fue diputada local y lo hizo bastante
bien, de acuerdo con la consideración de sus paisanos orizabeños.
Y ya nos van a faltar solamente 10 distritos de ésta que se volvió larga
enumeración. Paciencia, señoras… y señores.
Sin tacto
Precandidatas
priistas(5)
Y sigue la mata dando, o como
dice la canción: la cosecha de mujeres... nunca se acaba.
Hay un fenómeno que se repite
incansable, el de muchas (y muchos) candidatos perdedores en elecciones
anteriores que piensan que se pueden sacar la espinita, convencer ahora sí a
los electores y revertir las penosas derrotas que sufrieron, de modo que
vuelvan a ser lo que antes fueron.
Pero lo cierto es que el humo no
finca, que no retorna el tiempo.
Por eso parecen sueños vanos los
de Sharife Osman de ser nominada ahora por el Distrito 13 de Emiliano
Zapata. Y lo son ciertamente porque quienes deciden y quienes decidan saben
que como candidata perdería hasta contra una vaca. Tiene entonces más
posibilidades de llegar, por ejemplo, la actual alcaldesa de Paso de Ovejas,
Ana Rosa Valdés -hija de la gentil y gentil ella Anita Salazar, toda
eficiencia, discreción y amabilidad-.
Para alguno de los dos distritos
de Veracruz campea Sheyla Flores, con muy buenas relaciones en el Icadep
nacional, que suma a sus talentos una movilidad digna de una diputación,
cuando menos, aunque sea local. También hay que poner en esta lista a Luz
Baxzi García, que al parecer fue la candidata suplente de Anilú Ingram, pero
eso ya no importa. Lo que sí, es que conjuga familiarmente una buena
cantidad de votos a su favor. Sume usted a Leticia Martínez Reyes y si
considera que es la esposa del líder tamsero Pascual Lagunes ya tiene un
tercio de féminas que le darán la lata a aspirantes adelantados como Marlon
o el buen Daniel -pero ésa es otra historia-.
El Distrito 16, Boca del Río, es
una papa caliente (¿o un hotdog?) pero no faltan las priistas que se
atreverían a ir hasta donde las águilas se atreven, con tal de hacerse de
una curul. Ahí tiene una buena posibilidad la actual regidora novena, la
priista y doctora Graciela Tejeda Martínez, hija del mandamás de la CROC,
Tomás Tejeda Cruz, quien aún parece mantener un buen porcentaje del voto
corporativo que otrora lo hacía tan indispensable. No obstante, la esposa
del alcalde alvaradeño Tavo Ruiz, la señora Marliz Platas, también
levantaría la mano si alguien preguntara quién la quiere. Ella desde el DIF
va sumando voluntades a su favor, aunque le falta mayor presencia en los
otros municipios del distrito.
Intermedio.
La lista de mujeres en el PRI es
más gruesa de lo que podría suponer un columnista despistado, como es la
ocasión. Cuando se empiezan a barajar nombres, salen de todas partes -menos
por una- los de muchísimas militantes de postín, que muestran conocimiento y
experiencia, simpatías y alianzas, complicidades y conjunciones.
Lo cierto es que con las posibles
alianzas con otros partidos, el número de candidatas del partidazo podría
ser menor que 15, pero a como están las cosas, una decena de posibles
candidaturas para las antes denigradas y ninguneadas féminas suena bastante
apetitosa.
Antes, en el pasado no tan
remoto, las candidaturas femeniles se otorgaban como una concesión graciosa,
pero ahora hay la exigencia legal y la superexigencia de las más combativas
representantes del género como para que ya no puedan hacerse a un lado, o
quitarlas y ponerlas al antojo.
Por eso los nombres que aquí van
apareciendo son los de muy probables candidatas, que ya se rozan con los
hombres, antaño tan impresionantes.
El lunes le seguimos, si me
siguen teniendo paciencia.
Sin tacto
Precandidatas
priistas (4)
Y hoy siguen más, muchas más porque en los distritos del centro político
(Xalapa) y económico (el Puerto de Veracruz) del estado la rebanada del
pastel parece más apetitosa, y permanece en ellos el grueso de la clase
política estatal.
Perote se convirtió en una posición soñada desde que uno de sus hijos
preclaros, el primogénito de don José Yunes Suárez, el propio Pepe Yunes
Zorrilla, fue subiendo como la espuma en el escalafón político nacional y
ahora muchos ven en él al aspirante con mayores posibilidades a abanderar al
PRI como su candidato para la gubernatura de dos años, ésa que nadie quería.
Bueno, por eso mismo y por razones de familia, para la local del Distrito 9
no falta quien menciona a la señora Emilia Yunes Suárez, tía carnal del
senador y madre del diputado Juan Manuel Velázquez Yunes. Doña Emilia fue
presidenta del DIF municipal cuando su vástago fue alcalde, puesto desde el
cual concitó simpatías y consolidó afectos.
Igual se debe mencionar a Alejandra Perdomo García, ex alcaldesa de
Jalacingo que también conserva un buen recuerdo entre sus otrora gobernados.
Y como parte de una comuna que trabaja duro y hace ruido del bueno, la
regidora cuarta del Ayuntamiento de Altotonga -que bien dirige el joven y
entusiasta Carlos Morales-, Camelia Aburto Torres, aparece en la lista con
buenas posibilidades.
En los dos distritos de Xalapa está fácil y difícil. Fácil, porque el
partido tricolor tiene dos abanderadas naturales: la Secretaria General del
CDE, Corintia Cruz Oregón, y la dirigente de la CNOP estatal, Erika Ayala
Ríos. Difícil, porque por un lado la maestra Ayala tiene un panorama de
trabajo y de posibilidades bastante amplio, mucho más que una simple
diputación local cuando puede ser investida como senadora de la República o
cuando tiene ante sí la enorme responsabilidad de rescatar al sector popular
veracruzano, tan de capa caída en los últimos tiempos.
Difícil también por el otro lado, porque aunque Corintia ha desarrollado una
incansable labor de acercamiento personal con las bases en las populosas
colonias xalapeñas, ronda sobre el distrito el fantasma de las derrotas
apabullantes de dos personajes de la política capitalina, Reynaldo Escobar y
Elízabeth Morales.
Parece mentira, pero ante este difícil y complicado panorama no dejan de
encartarse algunas priistas con arrojo, como la actual síndica Michelle
Servín González o la ex funcionaria municipal Zazil Reyes. Y más aún
increíble: no falta quien revela que en el corazoncito de Elízabeth Morales
y en el de Diana Santiago, a pesar de sus pesares alienta el fuego de la
pasión por la curul de los distritos 11 y 12, la que sea. Quién lo fuera a
decir…
Bueno, en Coatepec el PRI tiene la oportunidad de impulsar a una joven
inteligente, preparada y con experiencia parlamentaria, la politóloga y
maestra Varenka Servín Arcos (sí, sobrina cercana de la maestra Acela pero
una persona que viene de la cultura del esfuerzo académico), quien ya tiene
mucho terreno ganado a su favor.
También quedan anotadas para el distrito 12 la ex panista y ahora
funcionaria de turismo estatal Silvia Monge; la suplente de Noemí Guzmán,
Linda Rubí Martínez Díaz, y la alcaldesa de San Andrés Tlalnelhuayocan,
Ariana Ángeles Aguirre.
Y nadamás nos faltan 18 distritos… más las plurinominales.
Sin tacto
Precandidatas
priistas (3
En la medida en que nos acercamos al centro de la entidad, el número de
mujeres aspirantes por distrito empieza a crecer.
En Poza Rica, como ya quedó dicho, las mujeres no se duermen, pues hay
varias con nombre, talento y talante, como Yolanda Nayeli del Valle Toca,
exalcaldesa de Coatzintla, quien dejó un buen sabor de boca por su actuación
en los tres años que estuvo sentada en la silla municipal. Otra mujer muy
destacada en el ámbito político-partidista es la presidenta del Instituto de
Capacitación y Desarrollo Político del PRI, Lilia Christfield Lugo, quien
fue regidora en el ayuntamiento petrolero y aparece bien posicionada en las
encuestas. También se anota Araceli Sánchez de Quiroz, Presidenta del DIF de
Poza Rica y esposa del alcalde Lorenzo Quiroz Cruz. Culmina la lista la
profesora Dulce María Carpizo Bauza, funcionaria educativa municipal y muy
cercana al maestro Juan Nicolás Callejas Arroyo, con lo que sus
posibilidades suben grandemente.
En la capital del Totonacapan, cabecera del Distrito 6, aparece el nombre de
Marcela Vicente de la Luna, quien se dice cenecista (y podría ser
considerada así, aunque no por su militancia en la “CNC”, sino por sus
relaciones e influencias con funcionarios que estuvieron recientemente en el
“CEN” del PRI, que es desde donde la empujan). También suena fuerte en y
para Papantla Heydi Salazar Espinosa, que promete ganar ahora sí la
elección, si la llegan a designar. Y un caso que se repite en otros
distritos, la reciente exdiputada federal, Jeanny Arroyo Ruiz acaricia la
idea de regresar al Congreso, aunque sea el estatal, o de perdis impulsar a
su hermana Nancy de los mismos apellidos -como dicen los que acostumbran
escribir con lugares comunes-.
Y si Papantla y Poza Rica son ubérrimas en mujeres, el Distrito 7 de
Martínez de la Torre no se queda atrás y ve discurrir por sus municipios los
nombres de la exregidora martinense Aracely Herrera, el de Lorena Piñón
Herrera -quien hubiera sido la candidata del PRI a diputada federal, si no
es porque se atravesó la fuerza distrital de Edgar Espinoso- y el de Nayeli
Manterola, que proviene de la poderosa familia radiofónica en esa región.
Hay que consignar que suena también la dama del buen decir, la mujer que
agarra la vida a cachetadas, la grácil y amabilísima síndica Karla Estrada
Gómez, aunque difícilmente lograría que se olviden sus gracias ante los
pobres policías municipales.
Dicen algunos malintencionados que el nuevo distrito de Misantla fue
conformado a gusto y satisfacción de una aspirante, que de todos modos
garantizaría el triunfo priista: Marilda Rodríguez, quien fue presidenta
municipal de Vega de Alatorre, diputada local y actualmente trabaja como
Directora del Instituto Veracruzano de Desarrollo Municipal (y lo de que
pusieron las cosas a su favor se explica porque quedaron incluidos los
municipios de Vega y Nautla, que es su región natal, y el de Alto Lucero,
donde es alcalde su esposo). Atrás de Marilda aparece la presidenta de
Jilotepec, María de Lourdes Lara López, que mantiene un buen cartel en la
zona alta y serrana del Distrito 8. Hay que sumar también a la joven
regidora Lizet Espinosa Hernández, hija del exalcalde Julio Espinosa, ambos
bien queridos en el pueblo y reconocidos en el distrito.
Y mañana siguen más…
Sin tacto
Precandidatas
priistas (2)
Y continúo con la enumeración de las aguerridas mujeres priistas que están
buscando la candidatura a la diputación local por sus distritos para la
elección del año entrante, en donde harán campaña junto con quien finalmente
sea el abanderado hacia la gubernatura de dos años.
Hay mucha carnita en esta lista, porque está compuesta de verdaderas
campeonas del priismo veracruzano, quienes han dado batallas épicas, junto y
a menudo adelante de los varones tricolores que blasonan tantos triunfos
electorales.
Este inventario de precandidatas podría ser también la totalidad del
escalafón partidario de un sector que antaño había sido desdeñado y aventado
al rincón de las asociaciones mujeriles químicamente puras y que servían
para nada. Al ver las historias de lucha que representan muchas de ellas, no
podemos menos que pensar que han cambiado las reglas del juego de antaño,
cuando para subir y conquistar posiciones sólo se pedían cabellos largos e
ideas cortas, una figura atractiva y un criterio amplio, sea lo que sea que
esa expresión quiera significar.
Hoy hay mujeres pensantes, preparadas académicamente, con conciencia social,
con criterio político y una presencia que produce respeto y consideración,
no deseos insanos y malos pensamientos (en el sentido confesional de la
expresión).
Bueno, decía ayer que en el Distrito 2, de Tantoyuca (de nueva creación, que
incluye además de la cabecera los municipios de Naranjos, Citlaltépetl,
Chalma, Chiconamel, Chicontepec, Chontla, Ixcatepec, Platón Sánchez, Tancoco
y Tepetzintla), se la deben desde hace mucho a una priista incontrovertible,
militante de siempre, con reconocimiento entre las bases, Sandra Soto
Rodríguez. Formada en la región indígena de Chicontepec y en la cultura del
esfuerzo, ella es actualmente Presidenta de la Asociación Nacional de la
Unidad Revolucionaria en Veracruz y consejera política estatal del PRI, y
fue coordinadora del Programa Estatal de Mujeres y suplente de diputada
local plurinominal. Muy apegada al dirigente nacional de la Asociación,
Humberto Roque Villanueva, no se duda que tendrá su apoyo y el de muchos
ciudadanos en su región natal, lo que le garantiza el triunfo para el
tricolor en ese distrito, que se puede volver conflictivo si no lleva el
partido a un candidato bien visto y aceptado, como es el caso de Sandra.
En el Distrito 3, Tuxpan, mucho tendrá que opinar el diputado federal y
exalcalde Alberto Silva Ramos, quien tiene la fórmula de ganar las
elecciones para su partido en su municipio y su distrito. Entre las mujeres
se mueve cercana a Beto la ex alcaldesa de Cerro Azul, Ludivina Ramírez
Ahumada, y también levanta la mano la diputada federal suplente de Poza
Rica, Michelle Gustin Cárdenas, exesposa del alcalde de Tihuatlán, José Luis
Rodríguez Rivera.
Por el Distrito 4, Temapache, campea en busca de su primera oportunidad
Norma Adelaida Castillo Solís, quien ya quiso ser alcaldesa y diputada.
Tendremos que ver si por esta vez se ve beneficiada por la equidad de género
y consigue la anhelada nominación.
En Poza Rica, las mujeres no se duermen y aunque es terreno sindical, por
los petroleros y los profesores, muchas están creciendo por cuenta propia.
Pero eso -si me perdonan la vida, como a Scherezada en Las mil y una
noches- lo dejaremos para mañana…
Sin tacto
Liderazgos
femeninos
Es digno de tomarse en cuenta que en la carrera hacia la silla gubernamental
de Veracruz, hay una buena cantidad de aspirantes (aunque sólo tres tienen
una posibilidad real), pero no hay ninguna mujer en esa lista larga.
Una primera razón puede ser que en la grilla jarocha el machismo ha seguido
imperando, y todavía muchos quieren entender la política como una cosa de
hombres, con lo que desdeñan las indudables capacidades del sexo ¿débil?,
así como su particular visión de las cosas, que le permite a las damas ver
otros aspectos y proponer soluciones distintas y mejores a muchos problemas
de la vida en sociedad.
La segunda es atribuible a las propias féminas: muchas siguen pensando que
el hombre es más importante o más poderoso o más preparado para la política,
y se ubican en una posición de sumisión que no se corresponde con la
actualidad, una vez que la mujer logró desasirse del yugo del hogar y ha ido
ocupando el lugar que se merece en el ámbito profesional, superando en
muchas cosas al hombre.
La tercera causa es un asunto de percepción. En el imaginario colectivo
persiste la idea de que la sociedad veracruzana no está aún preparada para
tener una gobernadora, como si en el tema de los pueblos hubiera madureces y
desarrollos igual que pasa con un ser humano. Digamos que cualquier sociedad
siempre está preparada para tener el gobernante que quiera, y lo está porque
ella es la que decide (o debería decidir) quién debe estar al frente de las
instituciones. Y la Constitución dice que el poder reside y emana del
pueblo, que lo concede o concesiona a quienes están en el gobierno. Así que
maduros estamos y siempre hemos estado para tener una gobernadora.
Con ésas y otras razones similares se ha decantado la situación actual, y
por eso no hay mujeres en la lista de aspirantes, aunque debería haberlas.
Y un motivo final es que han faltado liderazgos femeninos fuertes que
obliguen a tomar en cuenta a esa parte de la población que representa un
poquito más de la mitad de todos los ciudadanos.
Yo pienso que una mujer como la actual Rectora de la Universidad
Veracruzana, la doctora Sara Ladrón de Guevara, debería ejercer un liderazgo
social tan fuerte o más que el académico hacia el que se ha encaminado.
Quien dirige los destinos de la máxima casa de estudios de nuestro estado
podría tener atrás la representación de las decenas de miles de estudiantes
que se forman en ella, de los miles de catedráticos e investigadores que
deben darle lustre con su trabajo a la institución, de los cientos de
artistas y creadores que han hecho de nuestra UV la más importante en el
país en la difusión cultural. Pero al parecer Sara no quiere pegar ese
brinco, y se mantiene firme en su torre de cristal universitaria.
Hay un liderazgo que está emergiendo con fortaleza, el de la flamante
dirigente de la CNOP, la maestra Erika Ayala, quien además es dirigente del
sindicato de trabajadores del Cobaev. Sin duda, a Erika le esperan buenos
tiempos, pero aún no ha llegado su tiempo para que despegue hacia los
estadios superiores a los que sin duda llegará.
Y seguro hay otras…
Sin tacto
Laco
Su hermano Manolo me dijo: “Estoy muy triste”, y me dio la noticia infausta:
Laco Zepeda falleció a las dos y cuarto de la mañana de este miércoles 17 de
septiembre, en su querida y natal Tuxtla Gutiérrez, donde había nacido el 24
de marzo de 1937, por lo que tenía 78 años muy bien cumplidos y mejor
vividos, pues su paso por este mundo fue productivo, alegre, notable.
Con Laco se va un grande de las letras mexicanas, pero también una tradición
que heredó de su padre, de don Laco, que era la de cuentero mayor: un oficio
que se fue forjando en pueblos antañones, en largas noches de velorio y en
las mesas de las familias de hace muchos años, cuando a falta de los
prodigiosos medios de comunicación que ahora tenemos se usaba el prodigio de
la charla cotidiana, que trasmitía conocimientos, emociones y pasiones.
Y eso era Laco como escritor, un apasionado de la charla. Por eso sus
cuentos indígenas eran platicaditos, irremisibles, capturantes. Lo leí por
primera vez en Benzulul, el libro que le publicó -como a tantos
otros- Sergio Galindo en la Colección Ficción de la UV, ésa de la que sigue
viviendo de sus glorias la Editorial que el Xalapeño fundó en los años 50
del siglo pasado.
Pero de Laco recuerdo sobre todo las largas noches que tuve la dichosa
experiencia de escuchar su palabra dicha; sus largas historias que nos
mantenían atentos y divertidos mientras él, en plan de maestro de la
palabra, hacía gala hasta el amanecer de su arte centenario.
Y nos contaba de su tía, que era dueña del don de describir con certeza
geológica cómo se formaba un terremoto; o del carnicero que dio con el
secreto de la naturaleza humana viendo cómo estaba conformada la columna
vertebral del cerdo; o del hotel de Pijijiapan, que no tenía más remedio que
llamarse PijiHilton; o del chino que a todos los mexicanos nos veía pálidos,
de ojos redondos ¡e igualitos!
Las historias se desgranaban de la boca del gran Laco, y todos nos metíamos
en su mundo maravilloso, adornado con la palabra sabia, con el colorido de
los adjetivos, con el manejo crucial del verbo, que siempre fue en el
principio.
Y adosado con un humor que hacía que terminaras doblado de la risa.
Laco fue muchas cosas más que escritor y poeta, y tenía guardada en un
rincón de su memoria la vez en que participó a favor de la Revolución Cubana
como soldado valeroso en la defensa de Playa Girón. Y también recordaba
cuando fue diputado federal por el PSUM, el primer partido que aglutinó las
fuerzas de la izquierda en México, cuando las izquierdas eran respetables,
como él.
Hace unos pocos meses todavía tuve oportunidad de ver a Laco, cuando vino a
Xalapa a presentar el libro de su gran amigo Rubén Pabello Rojas. Se veía
contento y satisfecho con la vida que había llevado y con lo que había hecho
de ella. Y cómo tenía razón.
Lo vamos a extrañar; vamos a necesitar su prosa diáfana y su extensa
sabiduría en este México enmarañado, en el que ya empezó a hacer falta.
Descansa en paz, amigo.
Sin tacto
Candidatas
Para lo que
se viene electoralmente hablando en 2016 y 2017, los partidos políticos en
Veracruz tienen una bronca porque allá por febrero o marzo del año entrante
deberán tener nominadas a 15 candidatas para las diputaciones locales
uninominales y a 10 para las pluris de la próxima legislatura estatal y un
año después a 106 candidatas a alcaldesas.
141
abanderadas por cada uno de los diez partidos con registro para las dos
próximas elecciones estatales, nos darían un total de 1,410 militantes
distinguidas en busca de una silla municipal o una curul, en el caso de que
todos los partidos presentaran candidatos a todas las opciones. Como no será
así, sí se puede estimar que habrá hacia marzo del año entrante unas 200
mujeres y hacia marzo del 17 unas 600 que andarán en campaña, ofreciendo
toda la gama de ideologías y promesas y buenas intenciones que se alojan o
debían alojarse en nuestros partidos políticos.
[Bueno,
para los que lo olvidan, enlisto la decena de institutos políticos que en
nuestro estado reciben la dádiva pública para vivir, sobrevivir y en casos
para que se hagan ricos sus líderes/propietarios: los tres grandes: PAN, PRD,
PRI; el casi grande Morena; los aliados priistas PVEM y Panal: el Movimiento
Ciudadano de Dante delgado; el PES de Gonzalo Guízar en la entidad, y los
locales Alternativa Veracruzana de Alfredo Tress y Partido Cardenista de
Toño Luna.]
Por eso en
los partidos políticos se andan tronando los dedos, porque por más que
levantan piedras en los caminos y veredas, y salen con su lámpara por las
noches a las calles para buscar las mujeres justas que puedan hacer un buen
papel, pues las cuentas no les dan.
Y no es que
no las haya, que en la mujer veracruzana encuentro un dechado de virtudes y
capacidades que rebasan al hombre, sino que como el machismo sigue asolando
las conciencias políticas de hombres y hasta de mujeres, montones de féminas
se quedan sin la oportunidad de brillar por cuenta propia.
En el PRI
ha salido a refulgir la maestra Erika Ayala Ríos, quien se echó a cuestas la
tarea de revivir al sector popular, la CNOP que ahora ella comanda, cosa que
ningún hombre había podido hacer antes y mucho menos Lupita Porras (de quien
dicen que no hizo nada durante el largo tiempo que estuvo al frente de la
organización, aunque se equivocan porque sí hizo algo: hizo diputado local a
su hijo).
De la mano
de Erika, apoyadas por Erika, impulsadas por Erika seguramente saldrán
muchas candidatas de fuste que darán una buena batalla y aportarán triunfos
contundentes en las elecciones del primer domingo de junio de 2016 y el
primero de junio de 2017.
Los
panistas van a tener que echarle mucha imaginación al asunto, sobre todo en
el ámbito de las municipales, porque difícilmente les redituará algo la
fallida estrategia de nombrar candidatas a esposas de sus militantes
distinguidos.
Y en los
demás partidos, la cosa está en chino -o en china-, porque no tienen cuadros
numerosos para completar la cifra mágica del 50/50.
Lo bueno de
todo, es que muchas mujeres que siempre habían sido relegadas en sus
partidos políticos, ahora van a tener oportunidad de demostrar su valía.
Y habrá
muchas sorpresas.
Pd.
Con motivo del asueto por las fiestas patrias, esta columna se volverá a
publicar hasta el jueves 17.
Sin tacto
¡Denle otra
oportunidad!
Después de muchísimos años de historia futbolística, en España se dio por
fin el caso de que un gallego fue nominado para jugar en la selección
nacional. Ya pensará la conocedora lectora, ya imaginará el fanático lector
la ebullición que causó el hecho en todas las galicias (incluida la parte
que se adentra en Portugal), y para más regocijo de los hinchas se anunció
que el partido que celebraría el conjunto hispano sería contra la poderosa
escuadra argentina -con todo y Lionel Messi y sus otros estrellas- y tendría
lugar en el Estadio de Riazor, en la plena Coruña, capital de la provincia
gallega.
El día del anhelado juego, como es de comprenderse, el estadio estaba
repleto de paisanos, que iban a ver por primera vez a uno de los suyos en la
gloria de patear la pelota dentro del equipo mayor, el mismo que ganó una
vez la Copa del Mundo y que está representado por la furia.
Todo estaba a punto, los jugadores en la cancha y por dar el silbatazo
inicial el árbitro, cuando se escuchó este ominoso anuncio por el equipo de
sonido:
“De acuerdo con las reglas de la selección nacional española, no podrá jugar
en ella quien no haya completado al menos tres años de primaria”.
Segura de que era su congénere el que no cumplía el requisito, de inmediato,
la gallegada en pleno empezó a gritar:
“Denle otra oportunidad. Denle otra oportunidad”.
Fue tal el clamor, que a los minutos se escuchó un nuevo anuncio por el
sonido local:
“En el caso de que un jugador no haya completado los tres años de primaria,
podrá participar si logra dar respuesta correcta a una pregunta de
aritmética”.
Bueno, llamaron al jugador al centro de la cancha, y el árbitro le preguntó:
—¿Cuánto es 7 más 6?
El gallego se rascó la mollera y contestó:
—¿Doce?
De inmediato, el estadio se volcó en su solicitud primigenia:
“Denle otra oportunidad. Denle otra oportunidad”.
Ante el griterío, que corría el peligro de pasar a mayores, decidieron
hacerle otra pregunta al jugador, que por cierto se llamaba Venancio. El
árbitro tomó el micrófono y le inquirió:
—¿Cuánto es 8 por 3?”
El otro hizo una señal de alegría, y respondió:
—24.
De inmediato y en automático, todos los gallegos que llenaban el estadio se
volcaron en su grito original:
“¡Denle otra oportunidad!”
El chistecito, con ser bueno, ilustra también sobre el hecho de que en
ocasiones la multitud tiene una mala percepción sobre las respuestas que dan
sus representantes, ya sea por desconocimiento o por incredulidad, o por las
dos cosas.
Algo similar, guardadas las diferencias notables, sucede con aquellos que se
asumen como críticos, y solamente ven cosas malas y oscuras intenciones en
cualquier acción o medida que tome la autoridad, ya sea municipal, estatal o
federal.
De ahí a la anarquía hay un corto trecho, un solo paso, un menudo empujón,
porque no es posible que un gobierno haga todo mal, cuando es tanto lo que
tiene que hacer.
Pensar que todo, todo, todo es corrupción, es soslayar el principio
fundamental de la crítica, que es reconocer también aquello que está bien
hecho.
Aunque fuera poco…
Sin tacto
Educación tasa cero
Ayer que escribía sobre el presupuesto tasa cero que ha propuesto el
Gobierno de la República para diseñar la ley de ingresos y el proyecto de
egresos de la federación para 2016, se me ocurrió que algo similar podría
hacerse con el programa de estudios que llevan los niños y jóvenes mexicanos
en la educación básica.
¿Que por qué? Pues porque así como teníamos un presupuesto cuyos vicios
veníamos arrastrando desde hace décadas, en nuestras escuelas se siguen
enseñando contenidos anacrónicos y se dejan de lado aprendizajes relevantes,
sólo por la fuerza de la costumbre, y por la abulia de muchos profesores que
no quieren hacer el esfuerzo de instruirse, de modernizarse y de ponerse a
tiempo con la modernidad para enseñarle a sus alumnos cosas que
verdaderamente les sirvan y los formen como ciudadanos preparados.
Ah cómo cuesta trabajo convencer a los maestros de que integren un nuevo
contenido en sus clases. La flojera de pensar y tener que preparar nuevas
asignaturas, es mayor que cualquier asomo de nacionalismo que tengan; es más
grande que la vocación de enseñar.
No por nada se da el hecho revelador de que si comparamos un quirófano
actual con los de hace 100 o 50 años, se puede encontrar una enorme
diferencia por el uso de las nuevas tecnologías y por las técnicas
quirúrgicas que utilizan actualmente los cirujanos.
Pero si la comparación es entre un salón de clases actual y alguno de
principios o mediados del siglo pasado, ¡resulta que son prácticamente
iguales! Hay un pupitre y una silla para el docente, y al frente un pizarrón
de madera sobre el que se escribe con un pedazo de tiza (prefiero usar este
término, que viene del náhuatl “tizatl”, al de “gis”, que proviene del latín
“gypsum”, yeso; extrañamente, en los otros países de Latinoamérica emplean
más nuestro nahualismo, y en México preferimos el latinajo).
¿Imagina la graciosa lectora, acata el grácil lector lo que sería que se
pusieran los especialistas y los profesores a hacer un programa de estudios
para primaria y secundaria que partiese de cero? Algo que quitara toda la
bola de enseñanzas que no sirven para nada y que permanecen en nuestros
planes de enseñanza sólo por la fuerza de la costumbre.
En el nuevo programa de estudios base cero sólo cabrían o estarían en
lugar preeminente los conocimientos que realmente sirven para la vida
cotidiana.
Se me ocurre que sería mucho más provechoso que en los primeros años de
la primaria enseñaran a los alumnos a usar con propiedad el celular y las
redes, a respetar las normas de vialidad para peatones, a encender una
computadora, a hacer preguntas en Google, a tener cuidado con la información
personal que se vierte en Internet, a definir un número máximo de selfies
que se pueden tomar por día.
Todos esos conocimientos relevantes y muchos más podrían ofrecerse en el
aula mexicana, en lugar de que nuestros niños se aprendan de memoria las
capitales de países desconocidos y que en cualquier momento pueden
desaparecer.
Tendríamos así menos pérdida de tiempo en los salones, y estudiantes
mucho mejor preparados para enfrentar la vida… y en una de ésas, hasta
mejores profesores.
Sin tacto
Presupuesto
base cero
El presupuesto de la federación para el año 2016 se está haciendo por
segunda vez en la historia contemporánea de México a partir de una base
cero. La primera debió haber sido cuando lo elaboraron primigeniamente, tal
vez después del Constituyente de 1917.
Significa que en lugar de tomar el presupuesto del año anterior de las
dependencias gubernamentales y hacerle algunos incrementos para establecer
la ley de egresos del año siguiente, ahora se analizarán concienzudamente
todas las acciones y programas oficiales, para asignarles los recursos que
realmente necesitan.
Así, cada oficina que quiera ejercer un peso deberá sustentar el costo y la
viabilidad de su petición.
Nos vamos a llevar muchas sorpresas, con toda seguridad, porque van a
aparecer dependencias superfluas, programas duplicados, nóminas abultadas.
Y será algo bueno, muy bueno, para las finanzas de la nación, tan maltrechas
por tantos factores externos y externos, y por la corrupción.
Y así como las dependencias de los tres poderes, los otros niveles de
gobierno le van a tener que entrar a la explicación y la justificación de
sus peticiones presupuestales ante el Gobierno de la República.
El monto de las participaciones federales que cada año recibían -con su
correspondiente aumento- los gobiernos estatales y los ayuntamientos, ahora
se van a determinar de acuerdo a cómo argumenten su petición los
responsables de las áreas de finanzas en cada entidad y en cada municipio.
Nada de que “el año pasado nos dieron 3 mil, así que ahora auméntale el 5
por ciento y pídeles 315 mil millones”. Noooo, ahora los secretarios de
finanzas y los tesoreros tendrán que justificar cada peso que soliciten, por
la vía de proyectos de factibilidad y de necesidades realmente demostrables.
Mucho tendrán por hacer también los flamantes diputados federales, para
apoyar las peticiones de sus representados, de sus alcaldes y de sus
gobernadores, e irlas haciendo realidad en el que será un sorprendente
presupuesto hecho esta vez a partir de la realidad del país.
Habrá que ver lo que sucederá con el presupuesto educativo, que este año
ascendió a 240 mil millones de pesos, de los cuales casi 210 mil millones se
fueron en salarios y prestaciones para el millón 800 mil profesores y
empleados que laboran para el sector de la educación pública.
Habrá que ver en que quedarán las enormes sumas que se destinan ahora a
sustentar nuestra democracia… y a los partidos políticos… y a los
funcionarios electorales.
Habrá que ver si los diputados y senadores le entrarán a la base cero
también para que ya no nos salgan tan caros sus sueldos, sus viáticos y sus
asesores.
Base cero, bendita sea, si en realidad va a servir de algo para evitar el
dispendio, legalizado a través de autorizaciones presupuestarias que no
nunca estuvieron debidamente fundamentadas.
Realizar un presupuesto nacional a partir de la base cero es una verdadera
hazaña por todo el trabajal que implica. Es de esperarse entonces que en
esta primera oportunidad habrá fallos y dilaciones, y a medida que se
acerque la fecha en que debe estar autorizado, seguro habrá carreras,
apresuramientos, errores.
Pero finalmente, será para bien, y para ir saliendo del hoyo.
No nos queda de otra.
Sin tacto
El Gurú y el jefe
—Mira bien, mi cabecita blanca —el Gurú se ha quedado viendo hacia el mar,
como contando y escudriñando las olas, y se ha puesto filoso y filósofo
después de tomar cantidades abundantes de agua de coco (es abstemio por
cierto)—, mira bien: hay un término muy empleado en la jerga de la grilla,
sobre el que se podría y debería hacer todo un estudio psico-lingüístico
—pronuncia la palabra con toda propiedad, al grado que se escucha la “p”
muda inicial y casi se puede ver el guión entre “psico” y “lingüístico”—.
¿Que cuál es? Uno que se escucha en todos los pasillos, se repite
constantemente en las salas de espera y se expresa con respeto y hasta
alguna veneración en el interior de los privados:
—¡Jefe!
—¿El jefe? —hago una pregunta totalmente retórica, sólo con el fin de
animarlo para que profundice en su reflexión.
—Sí, —contesta en automático y enhebra el hilo de su charla, con lo que
consigo mi objetivo—, el que es cabeza en cada departamento, el que es
director general, el que es titular de algún organismo público o de
cualquier poder, el que es secretario, el que es presidente municipal. Y ya
en la cúspide del escalafón: el que es gobernador, y el jefe de todos los
jefes, el preciso, el Uno y el Hombre así con mayúsculas; el propio
Presidente de la República.
La brisa nocturna trae arenas y olores distintos, y el aire marino invita a
dejar discurrir la mente entre las olas que vienen y van (es inevitable
acudir al Cementerio marino de Valéry: La mer, la mer, tojours recomencée).
Yo prefiero mantenerme a la escucha, porque he decidido ser más oreja que
lengua y aprender en lugar de querer enseñar.
—“Jefe” sustituye a otros términos que podrían ser más comprometedores, como
“maestro”, “padre”, “gurú” —nuestras miradas se cruzan en automático—.
Porque jefe puede ser cualquiera; no se necesita tener respeto, ni
conocimiento, ni título alguno. El jefe lo es, simplemente porque está en el
cargo. Jefe para acá, jefe para allá, y el día que se entrega la oficina o
que es aceptada la renuncia, vuelve uno a ser un mortal como todos, al que
ya se puede tratar nuevamente con un simple Quihubo, cabrón, ¿cómo estás? Se
acaba el respeto, empieza el tuteo; se difumina el aura que da el poder; se
cierra el círculo y, como antes, uno es tocado, palmeado, abrazado con
fuerza y no con miedo.
—Hace muchos años, en la época del PRI temprano, el término se empleaba con
veneración, sobre todo porque provenía de la jefatura de las armas. La
Revolución nos dio centenas de generales y miles de jefes que basaban su
preeminencia en el rango. De los generales, cuando la Revolución se bajó del
caballo, pasamos a los licenciados, que son los jefes de ahora.
—Y hay una contraparte que habría que revisar también, la de la jefa, o
jefecita, poderosa e inmaculada, pero eso es cuento para otro día, porque ya
hay que dormir —y se dirigió a su alcoba sin decir más.
Sin tacto
Secretaría de
Cultura
Digo, en el cotarro intelectual de México cayó de perlas el anuncio que hizo
el presidente Enrique Peña Nieto -en el mensaje con motivo de su tercer
informe de Gobierno- de que se creará la Secretaría de Cultura.
Vale la pena poner aquí el texto completo que se refiere a esa acción. Es la
séptima de 10 medidas que propone el Presidente “para hacer frente a los
grandes desafíos nacionales”:
“Daremos un renovado impulso a la cultura de nuestro país. Es convicción de
este Gobierno que todos los mexicanos tengan acceso a la cultura y, al mismo
tiempo, puedan crear y expresarse a través del arte.
“México debe tener una institución de Estado que esté a la altura de este
desafío.
“Por ello, en breve presentaré una Iniciativa para crear la Secretaría de
Cultura. Esta decisión es resultado del análisis del presupuesto de Base
Cero y de la metodología que hemos empleado. Lejos de implicar un mayor
gasto, permitirá optimizar y dar mayor relevancia a la inversión que se
realiza en cultura.
“Con esta decisión, hoy el Gobierno de la República confirma que la cultura
es una prioridad nacional para impulsar el bienestar y el desarrollo
integral de los mexicanos.”
Así, México se suma a países que le dan tal importancia a la cultura, como
Francia y Argentina, y se aleja de la displicencia de los gringos, que ni un
departamento tienen para esos fines.
Es seguro que el primer Secretario de Cultura será el titular del Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa, quien sin
afirmar nada dejó entrever que ya conocía la intención presidencial de crear
la nueva dependencia, y hasta adelantó algunas precisiones, como la de que
no desaparecerán el INBA ni el INAH, y que en adelante los dineros
destinados al desarrollo cultural serán negociados directamente ante
Hacienda y no a través de la SEP, que es donde estaba sectorizado el
Conaculta.
Con esta medida presidencial, lo que sigue es que en muchos estados en donde
no haya, se apresuren a dar el rango de secretaría a los organismos
estatales que se ocupen del tema cultural.
Jalisco, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Guerrero y el Distrito Federal
ya tienen sus secretarías, pero otros tendrán que hacer la modificación para
crear las nuevas instancias.
Es el caso de Veracruz, en donde el Instituto Veracruzano de la Cultura está
sectorizado a la Secretaría de Turismo, seguramente porque ahí despacha el
cultísimo Harry Grappa.
¿Quién se iba a imaginar que le tocaría el honor de ser el primer secretario
de Cultura veracruzano a Rodolfo Mendoza Rosendo, un literato egresado de la
Facultad de Letras de la UV, quien es un ensayista reconocido y una de las
personas más cercanas, profesionalmente hablando, a nuestro más laureado
escritor, el maestro Sergio Pitol?
Bien que sea un hombre de letras, y no un ignorante que llegue como fruto de
una negociación o una recomendación.
Y junto al estado, algunos municipios tendrán que ir creando sus propias
secretarías de cultura, como existe por ejemplo en el Ayuntamiento de
Guadalajara.
¿O no, mi estimado alcalde de la Atenas Veracruzana?
Sin tacto
Anilú, de regreso
A quienes les gusta el deporte de enviar o interpretar mensajes
cifrados... a quienes le creyeron a don Jesús Reyes Heroles eso de que la
forma es fondo... a quienes son expertos en el grácil arte de la exégesis
política... a todos ésos les cayó todo un veinte el pasado 1º de septiembre,
cuando el propio Secretario de Gobernación, don Miguel Ángel Osorio Chong,
llegó al Palacio Legislativo de San Lázaro, en el DF, para entregar en
tiempo y forma el documento que contiene el tercer informe de labores del
presidente Peña Nieto.
Y les cayó el veintote porque en la comitiva que lo acompañaba iba, ni
más ni menos que Anilú Ingram, vestida con un elegante y rabioso vestido
rojo, guapa como siempre, segura de sí como antes.
Raro, extraño, paradojas de la vida: ella que no llegó a la curul, fue la
única veracruzana que estuvo presente en esa importante ceremonia, la más en
este momento en que acaba de integrarse la LXIII legislatura federal.
Esa invitación del titular en el edificio de Bucareli le dijo mucho a
muchos acá en el cotarro, y ya se andan haciendo cábalas de hacia dónde
dirigirá su carrera política en adelante la diputada local con licencia por
el Puerto de Veracruz, quien fuera Presidenta de la Mesa Directiva del
Congreso estatal.
Algunos enterados afirman en voz baja pero con toda seguridad que el
propio licenciado Osorio invitó a Anilú a que se integrara en un puesto
importante dentro del gabinete peñanietista, que podría ser una dirección
general en Gobernación o hasta una subsecretaría en Turismo.
Otros dicen que no, que la licenciada Ingram Vallines más bien vendrá a
Veracruz como delegada, ya sea de la Secretaría de Desarrollo Agrario,
Territorial y Urbano, en lugar del eficiente Pedro Yunes Choperena -quien a
su vez iría a una posición relevante en el gabinete estatal- o de la
Secretaría de Desarrollo Social, ahora que Marcelo Montiel Montiel está a
punto de presentar su renuncia por motivos de salud y otras pequeñeces.
Estos días de informe presidencial han estado demasiado ocupados como
para que se dé la solución al pendiente de Anilú, pero la próxima semana
seguramente estaremos escuchando noticias sobre esta inteligente mujer
dedicada en cuerpo y alma a la política, que además añade la fortuna de
estar casada y mantener una estable pareja con un misanteco-español, lo que
no es poco.
Pasadas las vicisitudes de la elección de junio, digerida la derrota
multirrazonal que le vedó la diputación, restañadas las heridas y con el
ánimo recompuesto, Anilú Ingram Vallines toma la enseñanza de su madre, de
la siempre luchona Ana María, y se dispone a continuar su carrera. Frente a
ella hay un nuevo desafío, sus horizontes se han ensanchado y sus
expectativas son mejores porque ella las ha sabido hacer crecer.
Va a tener más éxito en lo sucesivo… ya se irá viendo.
Sin tacto
Más de la
estatua
Leo la entrevista de Miryam Rodríguez Hernández -corresponsal en Orizaba de
Al Calor Político- con Eugenia Díaz Gastine, biznieta de Porfirio Díaz, y me
parece explicable que la señora hable bien de su famoso pariente, aunque
considero que exagera cuando le afirma a la reportera del periódico digital
más visitado de Veracruz que:
“La ciudad de Orizaba sentó precedente y ya destacó en todo México con la
colocación de una estatua del ex presidente Porfirio Díaz Mori, al
conmemorarse los cien años de su fallecimiento”.
Y en ese mismo tono y circunstancia, le agradece a Juan Manuel Diez Francos
que haya tenido “la calidad humana de reconocer oficialmente el valor de un
mexicano como lo fue Porfirio Díaz”.
Ella, es de esperarse, justifica a su célebre antecesor de la mejor manera
que puede, aunque tiene un yerro a la Nemi cuando dice que quien “está
inconforme” [con la estatua] “es gente a quien toda su vida le han dicho que
Porfirio fue quien mató a muchos. ¿Cuántos mataron en Río Blanco y ahora
cuántos van con estos benditos presidentes? Pues miles; pero de eso no dice
nada nadie”.
La señora Díaz Gastine siente que “en la actualidad hay un interés de
conocer la verdad sobre la historia de este mexicano que llegó a ser
presidente, ‘para el General, México tenía que reconstruirse porque estaba
hecho pedazos. ¿Cómo empezó Porfirio Díaz? Con orden y con seguridad, y eso
le permitió que hubiera progreso’”.
Sí, un orden y una seguridad conseguida a costa de muertes y represión, y un
progreso alimentado con la sangre de muchos mexicanos que fueron víctimas
del régimen autoritario del segundo indio oaxaqueño que fue Presidente de
México.
Orizaba es y ha sido cuna de hombres cultos y enterados: de prohombres del
liberalismo en el siglo XIX, de revolucionarios en la primera mitad y de
nacionalistas en la segunda mitad del siglo XX, de pensadores postmodernos.
Por eso se avecina una respuesta -o más bien una larga serie de respuestas,
muchas de ellas acompañadas de la acción- en contra de esa estatua, que para
muchos es un oprobio.
Ya veo a intelectuales de la talla de Rafael Junquera, a políticos de la
envergadura de Armando Ruiz Ochoa o a periodistas del nivel de Salvador
Muñoz dando contestación puntual al alcalde Diez Francos sobre esta parte
tan polémica de su gobierno.
Yo no le auguro mucho tiempo de permanencia pública a esta estatua (que por
cierto es bastante fea, no guarda el sentido de la proporción y poco se
parece al presidente/dictador).
Seguramente, don Juan Manuel terminará llevándola a su casa (afirma sin
comprobar que él pagó de su bolsillo la obra hecha en bronce, y si no, los
orizabeños con gusto se la regalaran, con tal de que la sacara de su plaza
pública). Ahí, en su domicilio, en donde él manda sobre su privacidad y la
de los suyos, podrá dar rienda suelta a sus preferencias ideológicas, aunque
tal vez el busto le recuerde el traspiés que cometió con ella durante su
segunda oportunidad como alcalde de Pluviosilla.
Bueno, nadie es perfecto, y mucho menos si no conoce la historia.
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