Sin tacto
VICENTE BENÍTEZ
Cuando su jefe le dijo a varios miembros del
equipo que se pusieran a caminar su distrito (como es la frase que siempre
acostumbró decir en esos casos), el Oficial Mayor de la Secretaría de
Educación de Veracruz, Vicente Benítez González, retomó su figura de Cid
Campeador y se fue a recorrer las suaves montañas de la sierra de Los
Tuxtlas, a navegar las aguas insondables de Catemaco, a sufrir y disfrutar
nuevamente las pasturas y los calores.
Fueron años los que Vicente le invirtió a su
tierra, con fines de semana hurtados a la familia, con esfuerzos desviados
hacia el bien común de sus paisanos, con trampas de la fe que le permitieron
mejorar un poquito aquí, un poquito allá, hasta que terminó por granjearse
el reconocimiento y el afecto de la gente en aquellos rumbos mágicos y
curanderos.
Por eso se le considera el seguro abanderado
del PRI y sus aliados (es muy probable que en su distrito el AVE enarbole la
bandera de la coalición) para buscar la diputación local de San Andrés
Tuxtla, su tierra natal.
Héctor Yunes Landa ha dicho que para la
definición de los candidatos a las diputaciones en su partido se tomará en
cuenta, como él lo pregonó en su caso, el resultado que obtengan en las
encuestas de conocimiento y de aceptación entre los ciudadanos que deberán
votar por ellos.
“Valdrá el posicionamiento entre la
población y los positivos que tenga un aspirante, para que quede
definitivamente arraigado en las listas”.
En ese sentido, Benítez González lleva las
de ganar en su distrito, en donde ha hecho una labor de hormiga que le
granjeará, no los 170 mil votos del banco de la ilusión que presume Jorge
Uscanga Escobar, sino la simpatía generalizada de los tuxtlecos, que lo
llevará a la victoria y que además le sumará una buena cantidad de sufragios
al candidato priista a la gubernatura en la elección del próximo domingo 5
de junio.
Político comprobadamente leal -que no hay
muchos- y profeta en su tierra -también escasos-, Vicente Benítez adjunta a
sus cartas como funcionario de Gobierno un notable currículum académico.
Estudió la licenciatura en economía por la Universidad Veracruzana, donde ha
sido un buen catedrático, y completó sus conocimientos con la especialidad
en macroeconomía aplicada y el máster en economía con mención en
macroeconomía por el Instituto de Economía de la Pontificia Universidad
Católica de Chile, más una ingente maestría en gestión pública por el
Instituto Tecnológico de Monterrey.
He aquí uno de los activos en el afecto y la
confianza del Gobernador de Veracruz. Javier Duarte de Ochoa sabe que tiene
en Vicente Benítez González a un amigo leal -que nunca fue fiel, si me
entienden- y también el priismo tiene la certeza que en él hay un candidato
que garantiza el triunfo y el acarreo de votos que tanto se necesitará en la
campaña que se avecina, en la cual un sufragio a favor valdrá oro, y puede
ser el definitivo.
¿De acuerdo?
Sin tacto
EL PRIMO HERMANO
Tengo un primo
hermano
Bueno, eso no es gran
chiste, porque finalmente casi todos tenemos uno, de alguna manera, y no
tuvimos que hacer nada que no sea tener un tío carnal y una tía política (o
viceversa) que hayan estado dispuestos a procrear en su momento. Un poco de
cariño y nueve meses de paciencia, y ahí está, ya tenemos un primo, como él
nos tiene a nosotros.
Lo que sigue es tener
asimismo una familia con toda una parentela en forma, con fiestas y
aniversarios y funerales compartidos, y así se crea sin que nos demos cuenta
una amistad fraternal muy intensa y fuerte.
Así que yo tengo un
primo hermano y no es gran chiste. Pero mi primo y yo hemos sido muy unidos
desde niños, crecimos juntos corriendo en los cuartos de la casa del abuelo,
nos aburrimos con las mismas pláticas de los mayores en el hogar solariego y
recibimos los mismos regaños de nuestros padres con las travesuras que
hicimos.
Nuestros conocidos
cuando nos ven, ya grandes y maduros, recuerdan las aventuras que vivimos
juntos y celebran que hayamos seguido siendo tan unidos y que manifestemos
de manera tan evidente el afecto que nos une.
Como se ve, mi primo y
yo tenemos muchas cosas en común, pero nos une además que nuestras
profesiones, con ser distintas, están estrechamente ligadas con la vida
pública, es decir, con el ejercicio de la política (sea eso lo que
signifique en México, ¡y en Veracruz!).
Y como ambos somos
hombres públicos, nuestra relación de familiares se ha tornado pública
también, por lo que no falta quien nos relacione a uno y otro en muchas de
las acciones que hacemos, aunque no tengan nada que ver.
Mi primo y yo estamos
unidos por la sangre indefectiblemente, pero también para el gran público
estamos relacionados sin remedio, debido a que compartimos el mismo
apellido.
Como primos, nos hemos
llevado siempre bien… o no: en nuestro crecimiento también tuvimos algunos
pleitos que no nos gusta recordar: cosas de chiquillos en pos del mismo
juguete, o de adolescentes peleados por una misma piel que olía a jazmines y
nos hacía sentir cosas que ignorábamos todavía, o de jóvenes que buscábamos
abrirnos una oportunidad en la vida y nos encontramos con los caminos
cruzados por intereses distintos…
…o de mayores, porque
la vida no es muy seria en sus cosas y siempre nos pone trampas a la fe y al
cariño.
Pero ¿les digo una
cosa? Entre nosotros siempre ha triunfado la sangre.
Al fin de cuentas,
después de aquellos pleitos que hemos olvidado y que en su momento fueron
cruentos, hay que reconocerlo; después de ciertos alejamientos en el cariño
y en la cotidianidad; después de ciertos enfriamientos en la relación
familiar… siempre ha terminado triunfando el afecto, y a pesar del
conflicto, y a pesar de lo que nos dijimos sin querer, y a pesar de los
pesares, hemos terminado volviéndonos a encontrar, nos hemos visto, hemos
recordado nuestra historia juntos, hemos hecho a un lado los rencores, y nos
hemos saludado el uno al otro como siempre:
—¡Quiubo primo, ¿eh?
Como dice Serrat:
“Dios y mi canto saben a quién nombro tanto”.
Sin tacto
CARTA A LOS SEÑORES CHEDRAUI
Aunque no tengo el
gusto de conocerlos personalmente o de que me conozcan ustedes, me dirijo a
ustedes porque hay un asunto en el que ambos estamos involucrados: de su
parte, como propietarios de varias plazas comerciales en la localidad; de la
mía, como un ciudadano de esta hermosa ciudad, capital de un igualmente
hermoso estado.
Y obvio, el meollo es
el cobro del servicio de estacionamiento, que han venido haciendo desde hace
varios años en algunas de esas plazas.
Como en muchas otras
cosas más para bien, Américo Zúñiga asumió su papel de mandatario municipal,
y ha velado por el bienestar de los xalapeños, del mismo modo en que ha
emprendido acciones decididas en pos del bienestar de la población.
Una de ellas ha sido
propugnar la reglamentación para que en las plazas comerciales no se cobre
por el servicio de estacionamiento, con lo que, desde su punto de vista, ha
afectado sus intereses comerciales, pues significaba un ingreso adicional a
los que ya tienen ustedes, muy significativos, en sus negocios de
comercialización de productos y otros afines o no.
Hasta donde sé, la
razón legal la tiene el joven alcalde, pues ha completado concienzudamente
la normatividad para hacer valer el derecho de los consumidores al servicio
de estacionamiento gratuito, siempre y cuando realicen algún consumo en los
locales comerciales de cada plaza.
Imagino que ustedes ya
tienen asesores que están analizando la situación, y buscarán la manera de
emprender acciones legales en contra de la medida.
Tal vez tengan éxito…
tal vez no. Pero eso es lo de menos.
Yo me dirijo a ustedes
porque con su obstinación de seguir cobrando el servicio de estacionamiento
aun cuando la reglamentación lo prohíbe, no sólo están actuando en contra de
la ley, sino que se están ganando la reprobación de los xalapeños.
Hablo por todos cuando
les digo que a nadie le gusta pagar por un servicio que la autoridad ha
señalado como gratuito.
Yo entiendo su postura
de comerciantes que consideran que ganar la mayor cantidad de dinero posible
es lo crucial de su negocio. Y les concedo la razón en ese sentido. Pero…
¿No podrían pensar de
otra manera en este caso especial?
Tomen en cuenta que
Xalapa es el lugar en donde iniciaron sus fabulosos negocios. Muchos
recuerdan la figura señera del patriarca familiar, don Antonio Chedraui
Karam, en su modesta tienda de la calle Lucio, que creció a ser el primer
súper de la ciudad y que fue la semilla de donde surgió el emporio que han
terminado por construir. Hasta hay una calle importante y una estatua
pública que recuerdan a este buen comerciante…
Pero ustedes siguen
cobrando el estacionamiento cuando debe ser gratuito. Y la gente se enoja, y
habla mal de ustedes, se los aseguro, y en una de ésas podrían hasta llegar
a enfrentar un boicot ciudadano contra sus tiendas, con lo que saldrían
perdiendo más dinero del que obtienen con esa medida indebida.
A veces perdiendo se
gana. Y en su caso ni eso, porque si dejan de cobrar el estacionamiento no
perderían nada, solamente dejarían de obtener un ingreso que a fin de
cuentas es inmoral.
El ingreso indebido
que están obteniendo de sus estacionamientos no los hará más exitosos, y
menos atentará contra su emporio. Es una minucia ante sus grandes ganancias.
Ya son inmensamente
ricos, y lo serán más porque sus negocios son florecientes.
Yo los invito a que
piensen si no querrían ser también, en su tierra natal, queridos...
Sin tacto
…Y VIO HÉCTOR
Como era de esperarse, en
el PRI veracruzano ha empezado a funcionar la maquinaria de la unidad, esa
condición de “institucionales” que pregonan sus militantes ante cualquier
decisión cupular. Así, una vez más las corrientes, grupos, asociaciones,
sectores, organizaciones, liderazgos, se han empezado a agrupar en torno a
quien fue designado candidato.
El grito tricolor ahora es
“Todos somos Héctor”, que se suma al “Estamos listos” del aspirante que este
lunes 25 se registró como único, que el martes 26 será aceptado como
precandidato único también, y que el 13 de marzo será ungido como el
candidato del partido para la gubernatura de dos años.
Estamos ante el
espectáculo de la recomposición de fuerzas que cada seis años se da en el
partido, cuando el equipo del ganador toma el poder y los miembros de los
otros equipos buscan acomodarse con los mismos razonamientos y pretextos de
siempre, que van de la desfachatez al cinismo:
1. “En verdad, yo siempre
estuve con él, aunque por estrategia mostré simpatía por otro”. 2. “Si bien
yo era de un equipo contrario, siempre que pude lo ayudé”. 3. ¿Qué yo apoyé
a otro? ¡Nunca! Son mentiras que inventan mis malquerientes”.
La unidad priista en toda
su extensión.
Monda y lironda.
[Y es “unidad”, no
“unión”, porque la semántica tiene mucho que decir y revelar en este caso:
“Unidad”, según el diccionario de la RAE, es la “Propiedad de todo ser, en
virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o
altere”. “Unión”, por su parte, es la “Conformidad y concordia de los
ánimos, voluntades o dictámenes. La “unidad” es un elemento esencial de un
grupo, en el que no participa la voluntad; la unión implica una toma de
conciencia. Los priistas siempre han formado parte de la unidad. Los
priistas no van por la unión. Son “institucionales”, según su propia
definición].
Esa unidad, ese
aparejamiento de intereses y voluntades, es la fuerza que le permitió al PRI
mantenerse 70 años en el poder.
Esa unidad, esa disciplina
del pensamiento y el gusto, es la fuerza con la que recuperaron la
Presidencia de la República 12 años después.
Esa unidad, ese
acatamiento a la decisión mayor, es la que les permite juntar voluntades y
recursos para ganar elecciones, sobre todo las difíciles y desesperadas,
como pareciera el caso en Veracruz.
Pero este lunes 25 fue la
fiesta de los priistas, recompuestos para mantener el poder en Veracruz.
Este lunes, señoras y
señores, nació el nuevo líder para el priismo en Veracruz, y todos se
alinean a su paso, indiscutido, omnipotente.
Este lunes 25 los
tricolores veracruzanos, unidos, gritaron al unísono “Todos somos Héctor” y
dijeron que “Estamos listos”.
Lo crucial de todo eso, es
que la unidad funciona; que los priistas tienen un gen que los hace
arrimarse cuando más necesario es para su supervivencia.
Está en su ADN.
La unidad en toda su
extensión…
…y al sexto
día vio Héctor todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran
manera.
Sin tacto
HÉCTOR YUNES CON EL
G-10 (3)
El inminente candidato
del PRI Héctor Yunes Landa nos platicó sobre su visión general del estado
que guardan las cosas públicas en Veracruz y nos adelantó la forma en que se
propone enfrentar la solución de los problemas. En la comida con el Grupo de
los Diez, completó la serie de cinco preguntas que le formulamos (y que le
formularemos asimismo a los candidatos o precandidatos que acepten la
invitación a reunirse con nosotros).
La tercera pregunta se
refiere a la manera en que piensa conformar su equipo de trabajo, y la
cuarta a si integrará su gabinete con veracruzanos o piensa pedir dispensas
para nombrar a oriundos de otros estados.
“Será de veracruzanos”,
nos dijo con un énfasis tal que seguramente se desilusionaron terriblemente
muchos que ya se sentían con un puesto en la mano pero que -¡lo sentimos!-
no son nacidos en este maravilloso estado o al menos hijos de nativos -a
quienes la Constitución estatal considera paisanos, con todos los derechos
políticos y legales-.
El ahora senador con
licencia especificó que ningún funcionario de la actual administración
repetirá en el puesto, y en esa reunión de reporteros hechos y derechos no
faltó quien se apresurara a preguntarle qué pasaría entonces con Yolanda
Gutiérrez Carlín, actual Secretaria de Protección Civil y comadre suya, muy
cercana en el afecto y en el proyecto.
A botepronto, como lo
sabe hacer, Héctor Yunes contestó que ella irá pero a otra posición del
gabinete próximo, o -socarronamente- “puede ser la excepción que confirme la
regla”.
Fue claro al decir que
para integrar su equipo de trabajo contarán primordialmente el perfil y el
currículum, y que los aliancistas (se refiere a los miembros de su
asociación, Alianza Generacional, que han estado con él desde hace años y a
los que ubica perfectamente, entre tanto hectorista hecho al vapor
últimamente)… bueno, que los aliancistas tendrán mano solamente en el caso
en que cubran los requerimientos profesionales, de capacidad y de
experiencia, y que no haya algún otro aspirante con mayores merecimientos.
La quinta y última
pregunta fue sobre el tono que él piensa imprimir a su campaña electoral.
Ante el hastío de la sociedad por tanta guerra sucia y tantas paletadas de
lodo de unos contra otros, hay un clamor creciente entre los ciudadanos, que
piden una lid electoral sustentada en la civilidad política, en la ofrenda
de propuestas y programas viables, en la prudencia a la hora de prometer y
la sensatez a la hora de la confrontación con los otros candidatos.
Héctor Yunes no le
responderá en términos bélicos a su primo Miguel Ángel, el seguro candidato
de la alianza PAN-PRD. Insiste: no utilizará el discurso provocador de su
consanguíneo, que se ha dirigido ya contra él mismo.
Tiene claro que en 60
días de campaña y con los topes de gastos que marca la normatividad
electoral, es imposible visitar los 212 municipios. También sabe que los
mítines multitudinarios ya no funcionan como táctica electoral, por caros e
ineficientes.
Será la del candidato
del PRI una campaña con énfasis en los medios de comunicación masiva; sin
acarreos ni camiones contratados para llenar concentraciones populares.
Habrá muchas reuniones de ciudadanos con el candidato en los parques
públicos de las poblaciones, convocadas a través del perifoneo o la
invitación puerta a puerta.
Eso es lo que nos
contestó el precandidato del PRI. En reuniones con otros candidatos, en el
G-10 les formularemos las mismas interrogantes, para que nuestros lectores
puedan ir contrastando el discurso, las propuestas y la intención de cada
uno.
Gracias por la
paciencia.
Sin tacto
HÉCTOR
YUNES CON EL G-10 (2)
Bien, de manera grupal, los miembros del
Grupo de los Diez le formulamos cinco preguntas al precandidato del PRI a la
gubernatura de Veracruz, durante la reunión que sostuvimos con él el martes
19.
La primera se refería a si había elaborado
un diagnóstico o si tenía una evaluación sobre el estado actual de la
entidad.
Las encuestas, que tan importantes han sido
en sus propósitos, son su medio más relevante para obtener información. Y de
una reciente concluye que lo que más preocupa a los veracruzanos es,
primero, la inseguridad; segundo, la falta de empleo, y tercero, asómbrese,
la falta de obra pública.
Para atacar esos tres problemas ya tiene
soluciones, y así fue respondiendo a nuestra segunda pregunta:
Para la seguridad, se ha entrevistado con
gobernadores que han sido exitosos en el tema, el de Yucatán y el de
Nayarit. En su cabeza ya bullen propuestas como la de traer la gendarmería
nacional desde el primer día de su mandato, establecer el mando único para
todo el estado, invertir en tecnología -como las cámaras de vigilancia, que
tan buen resultado dan, y poner en muchos lugares botones de pánico para
alertar a los vecinos cuando se cometa un delito-.
Y ubicar a un especialista al frente del
tema de la seguridad, intachable en su conducta, con objeto de que de
inmediato pueda dar resultados tangibles a la población.
Para el empleo, la receta es sencilla:
ofrecer las mejores condiciones posibles a los inversionistas de fuera y
sobre todo de dentro del estado para que generen fuentes de trabajo.
Ojo: eso no quiere decir que se regale nada
a nadie para que instale empresas en Veracruz, sino que se hagan buenas
negociaciones en las que ambas partes salgan ganando, y sobre todo que le
vaya bien a la clase trabajadora en la entidad.
Junto a lo que se logre dentro del gobierno
del estado, hay obras grandes que aportarán un buen paso a la solución del
empleo, como las ampliaciones de los puertos de Veracruz y Tuxpan, o las
inversiones productivas que se han conseguido dentro del sector
petroquímico.
Y en el problema de la falta de obra
pública, Héctor Yunes Landa ve que es un asunto de escasez de recursos.
“Difícilmente se puede hacer algo,” -comenta- “cuando está comprometido el
79 por ciento de las participaciones federales en el pago de la deuda”.
Sin embargo, ve muy buenas posibilidades en
el caso de las obras inconclusas. Él tiene detectadas -le agradezco las
cuentas precisas a mi amigo y colega Gabriel Arellano- 369 obras que no han
sido terminadas: 97 puentes, 99 hospitales y centros de salud (entre ellos
el Hospital “Doctor Camilo González” de Misantla), 93 sistemas de riego y 80
pozos.
Como la mayoría de ellas tiene un avance de
construcción considerable, el seguro candidato del PRI considera que se
necesitaría un esfuerzo no muy grande para finalmente ponerlas en servicio.
Él es abogado de carrera y sabe que muchas de esas obras tendrían que pasar
por un proceso judicial, pero está seguro de que encontrará los mecanismos
legales que en el corto plazo le permitan acabarlas y entregarlas para su
aprovechamiento a los veracruzanos.
Bueno, me he quedado con dos preguntas de
las cinco iniciales, pero el espacio no da para más.
Mañana le sigo, con gusto.
Sin tacto
HÉCTOR YUNES CON EL G-10 (1)
En un ejercicio periodístico y de inclusión, los miembros del Grupo de
los Diez tomamos la decisión de invitar en sendas reuniones a quienes serán
los candidatos a la gubernatura de Veracruz en la contienda cuyo inicio ya
es inminente.
Este martes 19, el primer convidado que acudió con nosotros fue Héctor
Yunes Landa, quien el 25 de enero se registrará como precandidato único del
PRI, y el 13 de marzo será ungido como candidato.
Obvio, en una reunión con tanto reportero las preguntas y los comentarios
pulularon entre la mesa. Sin embargo, ya nos habíamos puesto de acuerdo
antes en que presentaríamos a los candidatos una lista de preguntas iguales,
para poder contrastar sus respuestas ante los mismos temas.
Las preguntas que ya formulamos al primer aspirante fueron:
1. ¿Ha elaborado un diagnóstico o tiene una evaluación de la situación
actual del estado? En caso afirmativo, ¿nos puede dar una visión general al
respecto?
2. ¿Qué propuestas tiene para emprender la solución de los problemas más
graves y/o urgentes de Veracruz en los próximos dos años, en caso de que
gane la elección?
3. ¿Cómo integraría su gabinete? ¿Con miembros de su equipo cercano, en
negociación incluyente con grupos representativos o de acuerdo con perfiles?
4. ¿Sería el suyo un equipo integrado por veracruzanos? ¿O podría pedir
algunas dispensas para nombrar a nativos de otras partes de la república?
5. ¿Cuál será su forma de abordar la campaña electoral y cuál será el
tono de su discurso respecto a sus adversarios?
Si me permite la estoica lectora, si me da su licencia el apresurado
lector, empezaré por referirme a los prolegómenos del banquete, y el día de
mañana me dedicaré, lo prometo, a dar cuenta lo más frugal y claro posible
de lo que nos respondió el abanderado priista.
A la reunión en El Asadero 100 de Maestros Veracruzanos -que es la sede
de nuestras reuniones que iniciamos hace casi un año-, el senador Héctor
Yunes llegó acompañado del diputado Ricardo Ahued, lo que muchos
interpretamos como una señal de que lo integrará a su equipo cuando gane la
gubernatura.
Con él también, quien será su coordinador de comunicación social en la
campaña y en el gobierno, como lo fue todos los años de la búsqueda de la
candidatura, Esaú Valencia, gente de toda su confianza, como debe ser, y
además periodista reconocido en el medio.
Otro amigo cercano lo acompañaba, Gustavo Filobello, que tiene segura una
encomienda importante en el equipo del aún precandidato.
Héctor ya había estado en una comida con el G-10 el 20 de julio pasado,
por lo que conocía la mecánica de estas reuniones. El encuentro fue cordial,
ameno, y el invitado aguantó estoicamente todo el arsenal de
cuestionamientos con el que llegamos, en esta ocasión, 12 reporteros metidos
a periodistas.
Como se ve, fue un ejercicio de preguntas y respuestas, entre un
profesional de la política y profesionales de la comunicación. Por esto
último, no hubo de nuestra parte posicionamientos a favor o en contra del
proyecto de Yunes Landa, y menos acercamientos de otro tipo que no fuera el
interés informativo.
Héctor Yunes trae un plan de trabajo que ha venido madurando desde hace
varios años, y por eso no duda cuando lo expone en todas sus aristas.
Pero eso lo veremos mañana, si me permiten…
Sin tacto
¡FUE
HÉCTOR!
Este viernes 15 de enero ha seguido un paso
más de la liturgia priista, con la emisión de la convocatoria para que se
registre quien se considere con los suficientes apoyos y aprestos a fin de
contender como candidato a la gubernatura de Veracruz, que como ya todos
sabemos, es uno solo: Héctor Yunes Landa.
Así, a las 11.56 de la mañana fue colocado
el texto de la convocatoria en el estrado correspondiente dentro del
edificio partidista de Xalapa, y ahí se puede leer que el registro de
precandidatos (que será uno solo) será el martes 25 de enero; que un día
después se emitirán los dictámenes correspondientes (que también será uno
solo); que del 7 de febrero al 12 de marzo será la precampaña, y que el 13
de marzo se hará la convención de delegados para ungir oficialmente al
candidato, a Héctor Yunes Landa.
Como parte lateral de esa misma liturgia,
Héctor es ahora el hombre más buscado de Veracruz. Todos lo procuran; todos
reinventan los blasones antiguos de una poco conocida -aunque profunda-
relación de amistad; todos quieren estar cerca de él.
La cargada jarocha en su expresión más
exquisita.
Ganó la lid, y se merece este momento de
euforia antes de entrar al trabajo arduo del proceso electoral, que ya tiene
encima. Entre el regocijo y las felicitaciones, el inminente candidato sabe
que no tiene tiempo que perder, como lo aprendió a través de los años de una
carrera que supo de logros, de sinsabores, y hoy se ha coronado con el éxito
mayor de haber conseguido el sueño más profundamente acariciado.
[En un acto de congruencia política, que le
sobra, el presidente estatal del partido, Alberto Silva Ramos, quien fue un
importante contendiente en este proceso, le ofreció su renuncia a Héctor
Yunes Landa, para que disponga del espacio como mejor le convenga a su
interés de candidato. Ya veremos si ocurre o no ese movimiento.]
Junto a Héctor Yunes, su esposa y sus hijas
y su hijo, los hombres y mujeres de su equipo real, los hectoristas de
antaño, los cercanos en el afecto y en el proyecto, celebran la victoria en
la que colaboraron con tanto énfasis, con tanto sacrificio, con tanta
chamba.
Junto a él, muchos hectoristas añejados
artificialmente, hechos al vapor, se quieren subir al carro del triunfo, se
ostentan como simpatizantes de viejo cuño.
Junto a él, quisieran, muchos que apostaron
por otros nombres y por otros equipos ahora pretenden dar el chaquetazo,
hacer el salto de la muerte, prevaricar.
Es la naturaleza humana, qué le vamos a
hacer.
Mientras tanto, Héctor Yunes el elegido, el
inminente candidato, se prepara con su gente para construir las
singularidades de ésta que será la madre de todas las campañas, en la que
combatirá -es un decir- contra su propia sangre, contra el primo hermano
querido.
Pero la política no es juego para señoritas
delicadas (si me perdonan la expresión) sino un asunto que requiere de valor
y valores, de inteligencia y sagacidad, de voluntad y trabajo.
De unión y de inclusión.
Héctor Yunes el candidato, me dicen sus
cercanos, no se propone inventar el hilo negro sino aplicar su experiencia
en procesos electorales. Ya en su momento iremos conociendo los detalles de
su campaña, que será intensa, vertiginosa en la chamba y con muchas
propuestas para gobernar bien a Veracruz.
Y ya veremos cómo permea entre el
electorado.
Por lo pronto, la felicitación al vencedor,
y con él a quienes siempre han estado a su lado, como los colegas Esaú
Valencia, Pepe Valencia, Gustavo Cadena, y Carlos Abreu.
Están felices… se lo merecen.
Sin tacto
EL SER Y EL DEBER SER
“Dentro de lo que llamamos el mundo del
‘ser’ encontramos la realidad objetiva, es decir, las cosas u objetos
materiales e inmateriales, las personas y los seres vivos en general. Fuera
de esta realidad del ‘ser’ que es estudiada por la ontología, encontramos
una realidad que denominamos la del ‘deber ser’ que es estudiada por la
‘deontología’ y que se ocupa de determinar cómo debe ser la conducta
humana.”
Tomo la larga cita del texto de un curso
de Derecho que ofrece la Universidad de Antioquía en Colombia porque nos
permite definir y diferenciar el “ser”, la realidad objetiva, del “deber
ser”, que es una realidad posible.
Con esto trato de ir a que en el
ejercicio del periodismo actual, sobre todo en nuestro Veracruz y en estos
tiempos de sucesión gubernamental, muchos periodistas se han dejado seducir
por sus gustos, inclinaciones e intereses, y están escribiendo sobre el
deber ser, la posibilidad, en lugar de informar sobre el ser, la realidad,
que es la función primordial que tienen de los medios de comunicación.
Parece que es una mayoría la de los
textos que en lugar de informar lo que es, se ocupan de lo que sus autores
quisieran que fuera. Son notas que se publican en los medios impresos, que
se leen en los noticieros de radio y televisión, o que se difunden a través
de las redes sociales y los periódicos digitales.
Traicionan al oficio quienes se dedican a
esa infame tarea de tratar de convencer a través de argumentos falaces y con
mentiras inventadas por su afiebrada imaginación. Claudican de su calidad de
comunicadores cuando olvidan ofrecer al público una versión honesta,
profesional y apegada de los hechos, y se dedican a hacer propaganda en
favor de quien consideran su gallo.
Algunos de ellos aducen falsamente que su
interés es el bien común de los veracruzanos, pero en realidad solamente
tratan de llevar agua a su molino.
Son las plumas que se venden. Se venden
por dinero, por ciertas concesiones, por algunas consideraciones hacia su
persona. Cambian las joyas de la realidad por las cuentas y los espejitos de
su invención.
Son baratos.
Y acusan la paja en el ojo ajeno para
tratar de ocultar las enormes vigas de su lamentable actuar profesional.
Son los que inventan mentiras y las dicen
tranquilamente, sin pudor, sin límites.
Son los que ostentan blasones que no
tienen o no merecen.
Son los que viven del engaño, los
sobrados, los soberbios, los ignorantes.
A cambio, hay una pléyade de reporteros
que creen en su misión, que se desviven por conseguir una información seria
y fundamentada, para trasmitirla a sus lectores que creen en ellos.
La credibilidad es su divisa y su fuerza.
Faltan unos días para que se decidan
finalmente los candidatos de los partidos y las alianzas que contenderán por
la gubernatura de dos años.
Nos faltará ver todavía los últimos
efluvios del espectáculo de los mercachifles de la información, de los
farsantes del periodismo, que tratarán de seducir con sus notas inventadas,
con sus falsas noticias.
Contra ellos solamente tenemos las armas
de los reporteros honestos, de los buenos comunicadores, de los periodistas
serios.
Los prevaricadores no harán huesos
viejos.
Veracruz no los merece.
Sin tacto
DE ALIANZAS
Y CANDIDATOS
A días de que haya candidatos partidistas e
independientes debidamente acreditados y aceptados de acuerdo con la
normatividad electoral, el cotarro sienta sus precedentes en la sucesión de
Veracruz.
Los aspirantes se mueven en busca de ser
finalmente los abanderados de sus partidos; los directivos de los partidos
se mueven en busca de lograr alianzas que les permitan una mayor presencia
electoral; los políticos se mueven en busca de colocarse con el que sea
designado candidato, y los ciudadanos esperan que quede su favorito, para
bien… de su persona y patrimonio.
La primera alianza que se ha cocinado es la
del PAN y el PRD, después de la jugada de presión que se aventó Agustín
Basave al presentar su renuncia como Presidente del partido al Comité
Directivo Nacional, cuyos miembros se apresuraron a contentar a su
dirigente, y acordaron ir juntos por lo pronto en dos estados, Oaxaca y
Veracruz. Todo hace indicar que aquí el candidato será el panista Miguel
Ángel Yunes Linares,
En contraparte, el PRI se apresta a ir en
alianza con varios partidos de diferentes tamaños electorales: el Verde
Ecologista de México, el Panal de los profesores, el PES de Gonzalo Guízar,
el AVE de Alfredo Tress. Y también irá en unión de al menos dos asociaciones
políticas con presencia en la entidad: Vía Veracruzana de Felipe Amadeo
Flores Espinosa y Alianza Generacional de Héctor Yunes Landa -quien es un
denodado competidor por la candidatura-.
Hay otros partidos con una presencia
electoral menor, que sin embargo se han planteado ir con un candidato
propio. Es el caso del Movimiento Ciudadano de Dante Delgado, que propondrá
a Armando Méndez de la Luz, y de Morena de Andrés López Obrador, quien ya ha
designado al diputado federal por Xalapa, Cuitláhuac García (a menos que
cambie de opinión en un momento y designe a otra persona).
Hay que agregar que hay tres personajes que
buscan ser aceptados como candidatos independientes: los ex panistas Gerardo
Buganza Salmerón y Juan Bueno Torio, así como el ex perredista Elías Miguel
Moreno Brizuela.
La elección, entonces, tendría dos alianzas
y podría tener hasta siete candidatos.
Esa multiplicación de opciones beneficiaría
electoralmente a la alianza encabezada por el PRI, puesto que los candidatos
de la izquierda (Movimiento Ciudadano y Morena) más el independiente Moreno
Brizuela restarían votos a la causa perredista, y los otros dos
independientes seguro se harán con una buena cantidad de sufragios de
militantes o simpatizantes panistas.
Si sumamos a los cuatro aspirantes que tiene
el PRI y que firmaron el acuerdo de unidad (Alberto Silva Ramos, Erick Lagos
Hernández, Héctor Yunes Landa y José Yunes Zorrilla) y si tomamos en cuenta
también las aspiraciones hechas públicas y sostenidas hasta el momento de
Jorge Carvallo y Tomás Ruiz, tenemos que hay 13 personajes que han levantado
la mano como precandidatos: los siete priistas mencionados, más el
pan-perredista Yunes Linares, más el elegido por Dante (Méndez de la Luz),
más el elegido por López Obrador (Cuitláhuac García), más los tres
independientes (Buganza, Bueno y Moreno Brizuela). Extrañamente (o no) ni
una sola mujer aparece en esta lista.
En esos nombres está el de quien será el
próximo Gobernador de Veracruz, por dos años.
La cosa es atinarle (para los políticos, los
grillos y los periodistas que se sienten adivinos).
Sin tacto
EL REGRESO DEL GRUPO DE LOS DIEZ
Este lunes 11 arranca nuevamente, ahora para 2016, la costumbre de las
reuniones que durante el año pasado estuvimos sosteniendo varios periodistas
que, unidos por la amistad y la coincidencia en el oficio, formamos en
Xalapa el Grupo de los Diez.
Honor a quien honor merece: la idea de juntarnos periódicamente con
funcionarios, políticos y todo tipo de personajes públicos para
ametrallarlos a preguntas partió del colega José Ortiz Medina, director del
periódico digital Versiones y autor de la leidísima columna “En
corto… sin cortes”.
Allá a principios del año pasado, en un desayuno en el que estábamos
Pepe, Manuel Rosete Chávez y yo, nos detalló su propuesta de hacer estas
reuniones, en las que participarían periodistas reales y experimentados. Nos
explicó también que, para impulsar una agenda semanal, lo conveniente era
que se celebraran los lunes.
La verdad es que la excelente idea de nuestro colega prendió de inmediato
en quienes lo acompañábamos, y nos contagió de entusiasmo al grado tal que
ese mismo día ya estaban invitados a participar otros siete compañeros, con
los que se conformó una lista con una decena de profesionales de la
comunicación.
De ahí el nombre original de Grupo de los Diez.
Los convocados poseían ciertos rasgos en común. Primero, eran reconocidos
periodistas, dueños de prestigio y aceptación. Segundo, todos estaban en
activo. Tercero, cada uno había sido reportero en sus inicios y había
trabajado (o lo seguía haciendo en muchos casos- en la redacción de un medio
de comunicación de manera formal, cumpliendo los horarios inenarrables de
este singular trabajo, y sufriendo los inconvenientes vitales y familiares
de siempre tener que estar a deshoras en una chamba que exige el tiempo de
mayor calidad y hace imposible que uno lleve una vida decente, en el sentido
en que la considera la gente común.
Pronto nos dimos cuenta de que en el Grupo cabían muchos otros compañeros
que compartían el amor por la tinta, la pasión ante la cacería de las
noticias y ciertos otros gustos que es mejor no hacer públicos aquí (aunque,
para los mal pensados, no tienen que ver con orientaciones de ningún tipo:
política, ideológica, sexual, religiosa…). Así, el Grupo de los Diez creció
a 13, a 15, a 17… y seguirá creciendo o no, en la medida en que todos los
miembros en consenso decidan invitar a otros colegas que sean realmente
periodistas, en el sentido más estricto del término.
Lo que sí insistimos todos en decir, es que como grupo no tenemos ninguna
filiación, ni filias, ni fobias en conjunto. Vaya, ni siquiera compartimos
alguna orientación hacia alguno de los precandidatos que la andan buscando
dentro del PRI, tampoco en los otros partidos.
En verdad, la mayoría no se manifiesta por nadie, como corresponde a
reporteros de razón y con oficio tan largo como corta es su cola dentro del
medio.
Así que el Grupo de la Diez regresa, unidos sus miembros más que nunca…
aunque, como es normal, haya algunos políticos a los que no les gusta ver a
tantos reporteros puestos de acuerdo en algo, y consolidados en la amistad.
Que sea larga…
Sin tacto
SE VA
ELÍZABETH
El 14 de diciembre pasado, la licenciada
Lorena Martínez Rodríguez hizo pública su renuncia como titular de la
Procuraduría Federal del Consumidor, que tomó efectos a partir del primer
día de este desesperanzador 2016.
Lorena irá a contender a su natal
Aguascalientes, en busca de la candidatura de su partido, el PRI, para la
gubernatura estatal. Lo hizo así para cumplir con la normatividad electoral,
y para darse el tiempo y el espacio suficientes a modo de hacer campaña de
tiempo completo en su tierra.
Bien por ella, que tiene muchas
posibilidades de superar a su contendiente interno más destacado, el senador
y ex alcalde de Aguascalientes -como ella misma-Miguel Romo Medina.
Para el ámbito veracruzano, esta decisión de
la aguascalentense tendrá repercusiones en la delegación estatal de la
Profeco, toda vez que Elízabeth Morales llegó a esta posición apenas hace
algunos meses impulsada por su amiga Lorena, con quien la unen además varias
coincidencias. Una de ellas, que ambas fueron al mismo tiempo alcaldesas de
las capitales de sus estados natales: una de Xalapa y la otra de
Aguascalientes, cuando consolidaron una amistad que ya venía de antes.
Al irse su protectora, Elízabeth queda
colgada de la brocha y prontamente será retirada, porque no tiene otro
asidero que la haga mantenerse en el puesto.
Y no lo tiene porque pesa en contra de ella la mala imagen que dejó entre
sus paisanos xalapeños cuando fue presidenta municipal, al grado tal que
tuvo una derrota estrepitosa cuando contendió por el PRI el año pasado para
la diputación federal, elección que perdió ante un desconocido Cuitláhuac
García Jiménez, hijo de un líder histórico de la izquierda local, Atanasio
García Durán, lo que le valió ser nominado por Morena y le alcanzó para
sacarse la lotería.
Pero de regreso con Elízabeth, tampoco ha tenido una destacada actuación
como delegada estatal de la Profeco, no obstante que tenía todo el apoyo de
su amiga íntima, la directora nacional, y por eso se prevé su remoción
inminente.
Las delegaciones en Veracruz son un bocado apetitoso en este momento para
muchas políticas y muchos políticos veracruzanos, que quieren llegar a la
campaña para Gobernador incrustados en un puesto que les sirva de lanzadera
para tratar de acomodarse en el próximo Gobierno estatal.
Tan sólo en el Puerto, están pendientes personas muy conocidas allá como
Anilú Íngram Vallines, Sergio Pazos Navarrete y hasta Carolina Gudiño Corro,
así que más temprano que tarde le dirán a Eli que ella sí está sola, y que
tendrá que dejar su sueldo y su oficina para mejores ocasiones.
Pareciera que el futuro de la Morales está en la cercanía con Lorena
Martínez, y no faltan los que aseguran que se irá a las tierras hidrocálidas
no a disfrutar las intensas noches de la Feria de San Marcos (que tanto le
gustan), sino a hacer talacha y campaña con su amigocha.
Ya está listo el mariachi en Veracruz para cantarle las golondrinas a la
ex diputada federal, ex conductora de tv, ex alcaldesa y pronto ex delegada.
Adiós, Eli, y que te vaya bien allá tan lejos.
Sin tacto
LA DECISIÓN PRESIDENCIAL
A pesar de lo que quisieran los apresurados, a contrapelo de lo que
inventan los mentirosos profesionales, opuesto al deseo de quienes ven que
tienen las mayores posibilidades… contra todo eso, en el tema de la sucesión
gubernamental de Veracruz y en el subtema, digamos, de la candidatura
priista hay una decisión única, personal y exclusiva de la que pende todo:
la del presidente Enrique Peña Nieto.
Democracias aparte, en el Revolucionario Institucional ha vuelto a
permear la preeminencia histórica de quien es jefe del partido durante el
tiempo que dura su mandato al frente de las instituciones nacionales.
En el PRI. El Presidente decide, y todos los militantes acatan la
voluntad del Señor, arrimados a su convicción de que son “institucionales”,
como a ellos les gusta definirse. Con ello, reafirman esa condición especial
que sustentó (y sigue sustentando) por décadas la fuerza política y
electoral del partido; esa condición que lo ha hecho permanecer en el poder
(y hasta regresar) sobre la base de la unidad que surge cuando todas las
fuerzas internas se acoplan y convergen en dirección a lo que haya marcado
el dedazo, cuando de elegir a candidatos se trata.
Por eso la decisión presidencial es lo definitorio en la sucesión
gubernamental de Veracruz (aunque la decisión bien puede ser dejar que a su
vez decida quien tiene los hilos del mando priista en la entidad, que es el
Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa).
Ni el Secretario de Gobernación, con toda su fuerza política; ni los
secretarios cercanos en el afecto del Presidente; ni el Presidente del CEN
del PRI, con toda su sapiencia… nadie, nadie, nadie tiene el poder de emitir
la decisión. Sólo el Presidente.
Aunque convengamos en lo afirmado en el paréntesis de hace dos párrafos,
la fuerza presidencial otorgada por el sistema priista es tal, que cabría la
posibilidad de que el factótum nacional decidiera dar un vuelco de última
hora… y todo el partido se apresuraría a apoyar la medida, por más extraña
y/o estrambótica que pudiera ser (“Si el Señor Presidente dice que una vaca
debe ser el candidato, a una vaca apoyamos, y la hacemos ganar”, aseguran y
cumplen los priistas).
Así que la voluntad que se va a cumplir en esta sucesión no es la de una
aparente mayoría de militantes tricolores veracruzanos, ni se tomarán
decisiones sobre la conocencia de una persona entre el electorado, ni se
operará la refulgencia de los grupos al interior del partido.
No, no es el tiempo de los acelerados, ni de los marrulleros, ni de los
mentirosos. Pero tampoco el de los honestos, los bienintencionados, los
derechos.
Es el tiempo del Señor Presidente, y ya. Y nadie sabe (tal vez ni él aún)
por dónde se va a dirigir su decisión. La tomará una vez que haya estudiado
condiciones, y sopesado consensos. Será hecha, no se dude, con la mejor
intención de que sea consecuente con el bien de Veracruz.
Tendremos que seguir esperando unos días, semanas más, con paciencia, con
madurez… y con institucionalidad (para los priistas).
Sin tacto
AMÉRICO, EN LA FILA
(Sí, “en la fila”, porque “cola” se ve que nunca va a hacer, según me
ilustra el gran colega Salvador Muñoz).
La foto refleja un momento cerca de las 8 de la mañana del lunes 4 de
enero de este año del señor de 2016.
Veo a Américo Zúñiga Martínez, Presidente Municipal de Xalapa, parado muy
formalmente en la fila, que a esas tempranas horas de la mañana ya sale del
Palacio Municipal y llega hasta las mesas de La Parroquia, en el adjunto
Edificio Nachita.
Está formado entre una señora muy bien abrigada con bufanda y todo lo
necesario, y muy bien combinada con prendas en tonos morado y violeta. Atrás
del joven munícipe está un señor de gorra, también blindado contra el helado
viento, y conversa un rato amigablemente con él. Se nota que el vecino está
a gusto en la plática que sostiene con quien representa la autoridad
municipal de Xalapa.
Veo que Américo también está a sus anchas entre la gente del municipio
que gobierna. No hay demagogia en su gesto… y le creo: es parte de su
personalidad comportarse de manera sencilla y cercana con sus gobernados.
Y lo es por dos razones: porque su carácter es afable de suyo y porque es
la educación que recibió desde la cuna: hijo de una pareja de docentes que
conocieron el valor de la enseñanza, pues la ejercieron a plenitud
profesional y familiarmente.
El maestro Guillermo Zúñiga Martínez (a quien tanto extrañamos desde el
pasado 23 de abril, cuando partió a nuevos rumbos y entró al umbral de la
historia veracruzana) ejerció su vida y su vocación de político dentro de un
espíritu republicano que se condensaba en varias premisas firmes. Una, la
busca de la honorabilidad como divisa; dos, la afabilidad en el trato con
sus semejantes; tres, la política de cercanía y puertas abiertas para todos
en cuanto puesto tuvo dentro de la administración pública; el respeto
absoluto a las personas.
Por eso veo a Américo sin afectaciones entre la fila de quienes fueron a
pagar el predial ese lunes 4 de enero, y hay en él sinceridad y confianza,
seguridad y continencia.
A dos años de su mandato, cuando ha llegado exactamente a la mitad de él,
su figura ha madurado y despierta credibilidad, simpatía…
He ahí una de las razones de las largas filas que se han estado formando
ante las decenas de cajas que dispuso el ayuntamiento de la capital en
varios puntos de la ciudad: la confianza en el alcalde depositada por su
pueblo, que ha hecho que las personas se vuelquen a realizar el pago, con
descuentos de 50 por ciento para los ancianos y de 20 por ciento para la
población en general.
La otra razón de tan largas colas, es la larga tradición de los buenos
xalapeños, que siempre han honrado su obligación de contribuir para el bien
de la ciudad por la vía del impuesto más cercano a la población¸ ése que
podemos ver reflejado en obras y servicios que son para todos.
Me gusta esta actitud afable de nuestro presidente municipal. Denota
inteligencia, formación, educación y talento social… algo de lo que por años
estuvimos ayunos quienes vivimos en esta hermosa ciudad.
Así como que da gusto (o menos pesar) pagar las contribuciones
municipales en esta plena cuesta de enero.
Sin tacto
EL ACTO AGRARIO
Pareciera que a muchos no les importa el acontecimiento que se conmemora
este 6 de enero, que ha sido motivo para que muchos presidentes de la
República emanados del Revolucionario Institucional vinieran al Puerto de
Veracruz en Día de Reyes, en lo que se convirtió en uno de los eventos
tradicionales del calendario cívico priista, de cuando era la dictadura
perfecta.
Y no les importa, primero porque no saben de qué se trata y segundo
porque muchos sólo están preocupados por saber quién será el candidato a la
gubernatura por el partido tricolor.
Para los que están en el primer considerando, el 6 de enero se recuerda
la promulgación de la Ley Agraria hecha por Venustiano Carranza desde el
Puerto de Veracruz en 1915.
Por cierto, el texto fue responsabilidad de Luis Cabrera, un abogado,
político, diplomático y escritor nacido en Zacatlán, Puebla, quien había
sido un crítico demoledor contra el régimen porfirista y que publicó en
El Hijo del Ahuizote, Diario del Hogar y El Dictamen.
Don Venustiano decretó esa ley en su carácter de Primer Jefe del Ejército
Constitucionalista, Encargado del Poder Ejecutivo de los Estados Unidos
Mexicanos y Jefe de la Revolución, y se propuso como el marco legal desde el
que se reconstituían los ejidos y se plasmaba el derecho de cada mexicano a
tener una parcela, siempre y cuando la hiciera producir.
Carranza había fracasado en unir a las facciones revolucionarias durante
la Convención de Aguascalientes de 1914, y lanzó esa la ley, que consta de
nueve considerandos, doce artículos y un transitorio, con el fin de atraer
la simpatía de los líderes agrarios que orbitaban alrededor de Villa y
Zapata.
No hay que pensarle mucho para concluir que fue el antecedente para el
artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
elaborada en Querétaro en 1917.
Como un hecho significativo, ninguno de los dos presidentes panistas, Fox
y Calderón, acudió a este evento en Veracruz, por la razón de que su
ideología partidista chocaba con muchos de los principios emanados de la
Revolución Mexicana.
Y bueno, para los que no se preocupan por este pedazo importante de
nuestra historia patria y solamente ocupan su tiempo en bordar posibilidades
sobre el candidato de sus ilusiones, lo cierto es que cada seis años, cuando
habrá cambio de gobierno estatal, el acto agrario levanta expectativas.
No faltan los que creen que el Presidente de la República -en el caso muy
probable de que acuda- dará ahí la señal clara y verdadera de quién será el
próximo abanderado priista para buscar la gubernatura de dos años que
empieza el próximo 1 de diciembre.
Lo creen porque ya sucedió una vez, cuando Carlos Salinas de Gortari
trajo a presentar a Patricio Chirinos a sus paisanos veracruzanos como el
seguro candidato y Gobernador en la ceremonia de 1992.
Pero un destape de tal tipo solamente ha sucedido una vez en la historia,
y no se aviene con el estilo personal de gobernar del actual Presidente,
Enrique Peña Nieto.
Así que mañana el personaje principal será la figura histórica de
Venustiano Carranza, y el tema fundamental, la ley que promulgó, que cambió
el horizonte del campo mexicano.
Lo demás son calenturas convenencieras.
Sin tacto
VOLVER
Empezar de nuevo los días cotidianos y entender que la vida es eso: el
trabajo duro y fecundo, la friega permanente y los momentos breves aunque
excelsos en que nos reímos, nos comunicamos, nos juntamos y nos amamos…
Comprender que la vida no es una vacación perenne porque el descanso sólo
sirve cuando se hace para restablecer el cansancio de la labor honesta.
Entrar de nuevo a la oficina, al trabajo, a la responsabilidad, para
volver a ser nosotros, los de entonces que dijera Neruda, y encontrar la
satisfacción que deja hacer bien las cosas (o tratar de hacer bien las
cosas).
Llegar con los recuerdos para siempre de los momentos gratos, pasados por
lo general con los familiares queridos, con los amigos verdaderos, con
nuestros prójimos y nuestros próximos.
Ver fotos, videos, selfies; repasar el Facebook y las otras redes para
encontrarnos a nosotros mismos, y encontrar digitalizados a todos los que
conocemos y a muchos que no conocemos… y ver que ellos la pasaron bien,
también, y que al final todos somos y hacemos lo mismo, porque la fiesta nos
iguala (“Y hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano, bailan y se
dan la mano sin importarles la facha”, Serrat siempre).
Asimismo, repasar los gastos siempre excedidos, el aguinaldo que nunca
alcanzó como hubiéramos querido. Bendecir la costumbre -en muchas partes del
sector oficial y en algunas del privado- de que hayan retenido la mitad del
bono navideño hasta enero, con lo que nos queda el recurso de tener recursos
para afrontar de mejor manera la cuesta insalvable de este mes negro,
oscuro, desesperante, con sus 31 días que hacen de la segunda quincena un
martirio digno del purgatorio.
Regresar a ser quienes somos, reconocidos, saludados…
Tornar igualmente a padecer a nuestros demonios, a nuestras bestias
negras, a quienes creemos que no toleramos pero en realidad hemos soportado
siempre. Aguantar de nuevo sus tonterías, sus impertinencias, sus
insensateces.
Todo es equilibrio: estamos nuevamente entre los sabios y los mentecatos,
entre los inteligentes y los imbéciles, entre los simpáticos y los
insoportables, entre los amigos y los enemigos.
La vida es así, y así hay que vivir la vida.
Y soñar, que la vida es sueño y los sueños, sueños son. Pero también
parte de nuestra realidad, de nuestra vida, de nuestro devenir. Sin
ilusiones, no seríamos nada, no podríamos nada, lo lograríamos nada.
Regresar a lo burdo, a la grilla, a la politiquería.
Retornar a lo sublime, a la honorable política que consiste en buscar el
bien de todos… y, según el caso, al periodismo añorado, vocacionado,
anhelado, o a la profesión que cada uno haya elegido para su bien.
Empieza 2016 con augurios encontrados.
Arranca en Veracruz con el juego infinito de la adivinanza: que si será
éste, que si será el otro, que si será aquél… como si sirviera de algo
saberlo.
Por esta vez, en el terruño tendremos que decir: Felices dos años
próximos.
Que así sea…
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