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Sin tacto

Sergio González y Levet

MÁS DE LOS TOPES

Como que me encariñé con el tema y como que más bien se me quedaron algunas ideas y/u ocurrencias en el tintero (debería decir “en el teclado”, pero este tipo de anacronismos saben tan bien a nostalgia y a riqueza del lenguaje que prefiero no evitarlos), y por esa razón sigo con el tema de los topes, de los que en el pasado “Sin tacto” intenté hurgar en su idiosincrasia, si ese término se puede aplicar para el caso de objetos (y si no, ¡viva la licencia poética!).

Como la lectora sabe y el lector sufre, hay topes de varios materiales: concreto, asfalto, fierro, plástico, hule, jarcia, y los hay de infinitas formas: en relieve, tipo pared, cilíndricos, esféricos, cóncavos, convexos, etc., así como de tamaños que van desde el muy accesible de unos dos dedos de mano de altura hasta verdaderas paredes que llegan a 15 pavorosos centímetros.

Y por su outfit, son verdaderamente versátiles: romos y discretos, martelinados, satinados, capitoneados…

Y se pueden encontrar de diversos colores -aunque deberían estar pintados de amarillo brillante, los hay negros invisibles, grises trampa, rojos oficialistas, azules igual, y del tono que usted se quiera imaginar-.

Aquí podríamos parafrasear el famoso verso de Emilio Pacheco sobre el mar eterno:

Digamos que no tiene comienzo el tope.

Empieza donde lo hallas por vez primera

 y te sale al encuentro por todas partes.

Y son tan distintos los topes que nos echan a perder la tranquilidad, el vehículo y el cuerpo porque no hay una regulación nacional o estatal que precise cómo se deben construir estas linduras.

El Reglamento de Tránsito del Estado de Veracruz hace una mención muy general sobre el tema. Vamos al Capítulo Segundo: “De las actividades prohibidas en la vía pública”, y ahí al artículo 237 y a la fracción, que prohíbe “V. Instalar boyas, topes, cadenas, plumas o cualquier objeto que afecte el tránsito, sin autorización de la Dirección General, así como colocar objetos para apartar áreas de estacionamiento, será infracción grave” (la bonita redacción quedó a cargo seguramente de la Comisión de Prosodia de la SSP o de la Legislatura, si es que existen).

¡Y nada más! Así que cualquier vecino puede ir a recabar de la manera que sea una “autorización de la Dirección General” y poner topes en donde se le pegue la gana, como lo hicieron las 93 personas que mandaron a colocar un número igual de topes en los 60 kilómetros que tiene la carretera de Banderilla a Misantla, pasando por Naolinco y Chiconquiaco. Tal amenazante cantidad sólo es superada en ese largo y sinuoso camino por el número de curvas (700) o de hoyos ("¿Cómo te llamas?" le preguntó Jesús. "Me llamo Legión," respondió, "porque somos muchos.").

Si hubiera una NOM para los topes que los obligara a tener “perfiles suaves de pecho de mujer” (Serrat), la vida de los conductores y los pasajeros en México podría ser más exquisita, más segura y más apreciada. Tal vez con unos topes más amables, la gente terminaría por ser igualmente afable y no habría tantos desencuentros entre los choferes. De igual manera, los taxistas y los camioneros serían mucho más correctos (bueno, me refiero a los escasos que no lo son).

La otra sería que se prohibieran definitivamente los topes, pero entonces cómo demonios haríamos para que las y los cafres redujeran la velocidad, y dejaran de poner en peligro la integridad o la vida de viandantes y pasajeros, y la vida misma de la sociedad.

Sin tacto

Sergio González y Levet

LA FILU 2016 (1)

Dedicada en esta ocasión a Francia, a Miguel de Cervantes y a los Diálogos por la Paz, la Feria Internacional del Libro Universitario de la UV empezó el viernes 22 y culminará el domingo 1º de mayo, en el Complejo Deportivo Omega de Xalapa (una más de las hermosas instalaciones con que contamos los veracruzanos gracias a los Juegos Centroamericanos de 2014).

Ahí está la cultura en pleno de Veracruz, representada por sus mejores escritores, por sus investigadores que sí trabajan, por los académicos de alto nivel con que cuenta la Universidad Veracruzana, entre ellos la propia rectora Sara Ladrón de Guevara, doctora en Antropología y con una vasta obra, reconocida por propios y extraños.

Además de la oferta excepcional de libros con precios bajos, la FILU es un espacio para multitud de eventos culturales, como presentaciones de nuevas obras de autores reconocidos, la actuación de grupos artísticos de la Universidad y la entrega de varios premios de concursos literarios, así como homenajes y reconocimientos como el que esta vez recibieron, respectivamente, el historiador Jean Meyer y las Patronas de Amatlán de los Reyes.

La Medalla al Mérito Universitario se viene entregando desde 1999, y la han recibido reconocidos escritores, como Sergio Pitol, Emilio Carballido, Carlos Monsiváis, Eraclio Zepeda y Felipe Garrido; investigadores y especialistas de gran fuste, como Carlo Antonio Castro, Arturo Gómez Pompa, Julián Adem Chaín, Ricardo Corzo Ramírez; personalidades como el doctor José Sarukhan, Gilberto Guevara Niebla, Pablo González Casanova, José Woldenberg, Miguel León-Portilla… todos entre una infinidad de estrellas del mundo académico, cultural y científico, que han sido reconocidos y reconocen la valía y la presencia nacional e internacional de nuestra máxima casa de estudios.

Pero lo mejor de todo es que la Feria del Libro se convierte en un espacio aprovechado por los alumnos de la UV, de otras instituciones de educación superior del estado y de los otros niveles educativos.

Es un gusto ver los pasillos del Complejo Omega atiborrados de muchachos que buscan buenas lecturas; de estudiantes que acuden a los eventos culturales y artísticos que se suceden continuamente durante estos días, que son de elogio a las mejores razones y a las mejores producciones del ser humano.

Por los devaneos de la intelectualidad chilanga perdimos en Xalapa la oportunidad magnífica que representaba el Hay Festival, pero por fortuna se conserva la tradición de esta Feria que cumple 23 años de celebrarse y que está considerada como una de las más importantes del país en el ámbito universitario.

La FIL de Guadalajara es otro boleto, ya que por su magnitud y sus alcances es la más importante que se celebra en el mundo de la lengua hispana, pero guardadas las dimensiones, nuestra FILU se puede comparar con aquélla en cuanto a los beneficios culturales que deja a nuestra ciudad y sobre todo a nuestra juventud estudiosa y musical.

Vayamos todos a aprovechar esta oportunidad de pasar un rato agradable, de darse un buen baño de cultura y de tener acceso al maravilloso mundo de los libros.

Aún hay tiempo.

Sin tacto

Sergio González y Levet

DÍA MUNDIAL DE LA TIERRA

Leo en la página oficial de la ONU (http://www.un.org/es/events/motherearthday/) y me asombro:

“Tema 2016: Los árboles para la Tierra

“El Día de la Tierra comenzó a celebrarse en los Estados Unidos de América en 1970 y ahora se dirige hacia su 50 aniversario. El Día está organizado por la Earth Day Network, cuya misión consiste en ampliar y diversificar el movimiento ambiental en todo el mundo y movilizarlo eficazmente para construir un medio ambiente saludable y sostenible, hacer frente al cambio climático, y proteger la Tierra para las generaciones futuras. El tema de este año tiene el objetivo de plantar 7,8 millones de árboles en los próximos cinco años.”

Y digo que me asombro, porque plantar 7 millones 800 mil árboles en todo el mundo en cinco años, es como para que cualquier técnico forestal o alguno de nuestros sapientes indios que viven en las sierras veracruzanas se mueran de risa.

Sepan la agropecuaria lectora y el agrícola lector que tan sólo en un vivero de las faldas del Pico de Orizaba, ubicado en el municipio de La Perla, en el rancho El Berro, propiedad del Gobierno de Veracruz, se llegaron a plantar en un periodo de 12 meses casi 8 millones de semillas, las cuales tuvieron un 90% de éxito y se convirtieron en 7 millones 200 mil árboles allá por el año 2005.

¿Cómo entonces la ONU se ha puesto una meta tan reducida?

Bueno, el problema no es de falta de voluntad, sino de mala traducción, porque acudo a esa misma página en inglés y leo: “With this year's theme, looking forward to its 50th anniversary, it sets the goal of planting 7.8 billion trees over the next five years”.

Ah, así la cosa cambia son “7.8 billion trees”, que bien traducidos al castellano significan 7,800 millones de árboles para plantarlos los próximos cinco años en todo el planeta.

Y encima, la buena noticia es que Veracruz va a recuperar su capacidad productiva y en los dos años siguientes va a aportar cerca de 20 millones de árboles a esa meta de la ONU.

Platico con el antropólogo Julio Eloss Moctezuma, que es un experto en el tema forestal y el social conjuntamente, y me comenta que más que reforestar, lo que se requiere es restaurar, que es un concepto más amplio que implica la conservación de suelos, y con eso evitar las caídas brutales de agua que provocan grandes daños urbanos.

Me dice don Julio que el factor fundamental de la restauración de los bosques es que deben estar totalmente integradas las comunidades, hacer conciencia para que el proceso lo realicen las personas que viven en el entorno -los indígenas, de acuerdo con el origen etimológico del término-, y así este tema ambiental se extiende a ser una solución para la falta de empleo en nuestras zonas másmarginadas.

Bien por el Día Mundial de la Tierra, bien por la plantación de miles de millones de árboles, pero mejor por los proyectos para integrar a las comunidades campesinas eindígenas en un proceso productivo que fomenta el arraigo y evita la migración a los Estados Unidos.


Sin tacto

Sergio González y Levet

CEDA EL PASO Y SEA FELIZ

No me canso de repetirlo a quien se me deje, y no me canso de repetirlo en este espacio: si quiere vivir mejor en esta ciudad incomprensible, ceda el paso y sea feliz.

Por eso es que digo: enfangado en el inefable tráfico xalapeño, entre claxonazos y empujones de metal, pude advertir cómo, de vehículo a vehículo, muchos conductores y sus acompañantes se entrecruzaban mentaditas y mentadotas de madre con sus vecinos de desgracia y de carril.

El paso por las calles citadinas se ha convertido en una oda al derrame biliar, en una endecha al estrés, en un ditirambo al revés que sufren y padecen todos los ciudadanos metidos en esa trampa que se llama calle, en nuestra sufrida y sufriente capital de Veracruz. Crea una mala reacción, aunque tiene su parte buena.

Y digo lo de la reacción y lo de la parte buena porque en medio de la ensoñación en la que se cae sin remedio durante los largos minutos de la espera, entre un frenazo y el acelere con el que los más optimistas piensan que avanzan y que se les permitirá llegar en tiempo y forma a donde vayan; en esos largos minutos, decía, tuve el tiempo para que se me ocurriera la idea ¿brillante? de que uno se enoja porque quiere, que todo es cosa de actitud y de tomar las cosas con filosofía.

Y como es cosa de filosofía, se me ocurrieron seis premisas que aquí pongo a consideración del respetable:

La primera es recordar que no hay manera de viajar rápido en las rúas xalapeñas. La lentitud es inevitable en una ciudad con el doble o el triple de los vehículos que puede soportar.

La segunda, que el tránsito tortuoso de nuestra ciudad lo hacemos peor cuando todos queremos pasar primero y antes que nadie. Y a ello hay que aumentarle el gancho al hígado repetido que significa andarse peleando por un quítame esas pajas o porque el otro ya se quiere avilonear nuestro carril o porque alguien se estacionó en doble fila o porque….

La tercera, que los agentes de vialidad no sirven para nada, más que para elevar los niveles de estrés con sus silbatazos y sus incapacidades.

La cuarta, que los compañeros taxistas no tienen remedio, igual que sus congéneres de los camiones urbanos, y es perder el tiempo tratar de hacer que comprendan algo.

La quinta es que podríamos aprovechar el ocio para aprender alguna nueva habilidad que se deje, como oratoria y declamación, algún idioma, o memorizar las tablas de multiplicar al revés y al derecho o el directorio telefónico de la ciudad de México. En verdad que da tiempo para eso.

La sexta premisa es que si uno deja de pelear por ganar lugares y se resigna a que se va a tardar mucho tiempo en ir de una parte a otra, finalmente va a llegar en el mismo tiempo que si se pelea contra el mundo de los otros conductores, pero eso sí, llegará con la vesícula intacta y en una de ésas hasta con una sonrisa en la boca.

Por eso le recomiendo una vez más, si me permite:

Ceda el paso… y sea feliz.


Sin tacto

Sergio González y Levet

MARINOS VERACRUZANOS

El 21 de abril es una fecha muy importante para el Puerto de Veracruz. Representa la cuarta H de Heroica porque ese día de 1914 los norteamericanos invadieron nuestro país, y los cadetes de la asimismo Heroica Escuela Naval, junto con muchos también épicos jarochos, salieron a defender la dignidad nacional, cosa que no hicieron ni el poderoso ejército federal que comandaba el dictador Victoriano Huerta, ni los contingentes armados de los jefes revolucionarios, más preocupados por defender sus territorios regionales en el norte y en el centro del país.

El teniente José Azueta -hijo por cierto del almirante Manuel Azueta, director de la Escuela Naval-y el cadete Virgilio Uribe perdieron la vida en este enfrentamiento.Un cadete del ejército mexicano, Jorge Alacio Pérez, también fue muerto por un francotirador gringo en el crucero de las calles Lerdo y Hernán Cortés.

Hubo muchos héroes anónimos ese 21 de abril y el día siguiente, porque algunas milicias, los presos liberados y muchos ciudadanos opusieron una resistencia inusitada frente a la fuerza militar extranjera, que atacó con artillería pesada y con soldados muy bien armados y experimentados en el combate.

Fue una acción militar y popular que llena de orgullo a los veracruzanos, porque mostró por cuarta vez el sentido de sacrificio de este pueblo que sabe sufrir y cantar… y defender el honor patrio.

[Las otras tres H del Puerto son: 1ª. El bombardeo del ejército español desde San Juan de Ulúa contra la ciudad, que empezó el 26 de octubre de 1821 y duró 18 días; 2ª. La resistencia el 28 de noviembre de 1838 contra los ataques de la armada francesa durante la Guerra de los Pasteles; 3ª. La embestida de la marina estadounidense el 22 de marzo de 1847, en la primera invasión yanqui a México].

En recuerdo de esa fecha histórica, cada 21 de abril el Presidente de la República en turno acude a la ceremonia de jura de bandera y entrega de espadines a los cadetes que cursan el primer año en la Heroica Escuela Naval Militar.

Es un evento emocionante y hermoso, en el que se hace un desfile militar que relumbra por la blancura de los uniformes y por la perfección de los movimientos marciales de los orgullosos alumnos. Impactan también las salvas de cañonazos en honor de los héroes caídos y de la presencia del jefe máximo de las fuerzas armadas del país.

El pueblo de Veracruz y los integrantes de la escuela naval de Antón Lizardo están unidos por la historia, por el orgullo, por la valentía compartida y porque muchos de esos de muchachos son porteños y son parte de la familia cercana de la ciudad.

Curiosamente, el lugar se llama así -nada que ver con su heroica historia posterior- por el propietario de una barcaza proveniente de Niza, Francia, que encalló allí en el siglo XVI. Yo creo que don Antón nunca se imaginó que su naufragio iba a perpetuar su nombre de tal manera.

Este jueves 21, le toca en suerte al presidente Enrique Peña Nieto encabezar la ceremonia, que es un ícono de Veracruz.


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL DEBATE

Bien se vio Olmeca TV de Coatzacoalcos con la organización del primer debate de los candidatos a la gubernatura de Veracruz, al que asistieron puntualmente seis de los siete aspirantes.

Juan Bueno Torio, Armando Méndez de la Luz, Alba Leonila Méndez Herrera, Alejandro Vázquez Cuevas, Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares hablaron durante dos horas de sus propuestas en su papel de candidatos, y como debiera ser lo normal en este tipo de encuentros, criticaron a sus oponentes con todo lo que les dio la imaginación y la información, según el caso.

Cuitláhuac García, de Morena, decidió no asistir, sus razones tendrá, pero la idea general es que desaprovechó la oportunidad de dar a conocer su proyecto (hay quien dice que llegaron a pensar en mejor mandar al debate a la botarga de Manuel López Obrador que lo acompaña permanentemente, junto con el propio Peje).

Obvio, el enfrentamiento mayor se dio entre los dos rivales menos débiles, los que encabezan sendas coaliciones: Héctor y Miguel Ángel, pero también se vio muy aguerrida Alba Leonila Méndez en contra de su excompañero de partido Yunes Linares.

Los priistas dicen que el debate lo ganó de calle Héctor Yunes Landa, porque le sacó a relucir la ropa sucia que le atribuyen a Miguel Ángel Yunes Linares de su pasado priista, así como de su actuación como Secretario de Gobierno de Veracruz con el gobernador Patricio Chirinos y como Director General del ISSSTE con el presidente Felipe Calderón. Pero que lo más importante fue la exposición que hizo de sus propuestas -viables y razonables- para mejorar la calidad de vida de los veracruzanos.

Los panistas y perredistas aducen que Miguel Ángel Yunes Linares se defendió bien de los señalamientos y que contraatacó con certeza, y de ahí concluyen que se levantó como el ganador de este primer ejercicio de confrontación de los candidatos.

Los petistas y toda la gente de Plan de Arroyos y mucha gente de Atzalan y varia gente de Misantla, Martínez y Tlapacoyan están contentos con la actuación beligerante y/o propositiva de Alba Leonila, y la declaran vencedora.

La gente de Dante y la izquierda pensante opinan a favor de Armando Méndez de la Luz, que hizo propuestas inteligentes como es él, aunque le faltó la carnita de los señalamientos contra sus oponentes, que atrae el interés del gran público.

Los familiares de Juan Bueno Torio y algunos de sus seguidores lo vieron como el mejor del panel por su seriedad y su aplomo ante la cámara. Digamos que si la competencia hubiera sido de histrionismo, habría obtenido el primer lugar.

Gonzalo Guízar y los escasos seguidores del PES no se convencieron mucho de la participación de su candidato el Pipo Vázquez (como que lo suyo son los espectaculares, no la televisión), aunque como es de esperarse insisten en que fue el mejor.

Lo cierto es que el verdadero ganador fue el votante veracruzano, que tuvo una oportunidad inmejorable de escuchar de viva voz a (casi todos) los candidatos, y así hacerse una idea mejor para tomar la decisión que dará rumbo a Veracruz el próximo 5 de junio.

Y muy bien por la colega Yadira Gutiérrez Mateos, quien se condujo con profesionalismo como conductora de este debate histórico, que fue posible gracias al grupo de comunicación que comanda el ingeniero Arturo Luna Modesto.

Que haya más como éstos.


Sin tacto

Sergio González y Levet

MÁS SOBRE LAS ENCUESTAS

Si me permite la paciente lectora, si acepta el resignado lector, sigo con algunas ideas que ayer se me quedaron en el tintero (¿debería decir en el teclado?) sobre el tema de las encuestas, de que tan bien nos ilustró el doctor en matemáticas Héctor Coronel Brizio.

Precisamente él me decía que quienes trabajan diseñando los instrumentos de medición para las empresas encuestadoras deberían tener una exigencia similar a la que se le pide a los doctores, a los contadores, a los ingenieros o a los abogados: que tengan un título registrado oficialmente ante la SEP, que les permita ejercer su profesión. Y que se estén certificando periódicamente.

De ser así, cada encuesta debería estar firmada y garantizada por un especialista debidamente autorizado. Sólo así se podría conseguir que los muestreos de opinión se convirtieran en verdaderas encuestas científicas.

Una buena porción de las actuales empresas que se dedican a los estudios de opinión pública adjuntan a los resultados de sus productos la metodología, el tamaño de la muestra, los estratos entre los que se realizó y otros elementos de garantía, pero a la fecha no tienen ninguna responsabilidad legal en el caso de que sus resultados sean amañados.

Tal vez el único dique de contención que tienen, es la necesidad de mantener una cierta credibilidad entre el público, porque si sus resultados no coinciden con la realidad de las votaciones pierden la confianza popular.

Hay muchos casos de encuestadores que elección tras elección se equivocan garrafalmente, porque se comportan como los mariachis: tocan al son que les pide el que les paga.

Una medida eficaz para terminar con este mal uso de las encuestas sería que se prohibiera la difusión pública de sus resultados. A fin de cuentas, son instrumentos para que los equipos y los candidatos sepan cómo va el desarrollo de sus campañas, y a partir de esa información -valiosísima en ese sentido, por cierto-, tomen decisiones para insistir o modificar sus tácticas y su estrategia.

Por su parte, el Instituto Nacional Electoral (y en nuestro caso el Organismo Público Local Electoral) podría poner requisitos mucho más exigentes para otorgar autorizaciones a las compañías que quieran hacer este tipo de trabajos.

Si la normatividad electoral federal y local es tan estricta con los gobiernos y los partidos y las asociaciones y los candidatos en muchos casos del proceso electoral (como los topes en el gasto de campaña, el manejo de la publicidad, el tipo de objetos que se pueden distribuir entre los ciudadanos), podría serlo igualmente con las empresas encuestadoras, que estarían permanentemente en peligro de perder la autorización, en el caso de que incurrieran en errores voluntarios en favor de algún candidato, y hasta si tuvieran un yerro involuntario, debido a una alta exigencia de calidad, que hoy no se ve por ninguna parte.

Dejemos que las encuestas hagan su labor científica, evitemos que se vuelvan productos mercadológicos.

Y por lo pronto, no caigamos en el engaño.


Sin tacto

Sergio González y Levet

CUIDADO CON LAS ENCUESTAS

Las encuestas bien hechas y serias son un instrumento de medición científico que sirve para tomar decisiones a partir de la información obtenida. Parten de la teoría de la probabilidad y su característica es que como están basadas en esquemas matemáticos probabilísticos, a partir de ellas es posible establecer resultados que tienen confianza y precisión.

Pero el uso y abuso de la información surgida de encuestas se ha convertido en un recurso mercadológico que utilizan varios candidatos como una forma de convencer al público votante de que gozan de la preferencia mayoritaria,con el objetivo de crear una inercia a su favor.

Platico con el doctor Héctor Coronel Bricio, siempre interesante en lo que dice, y me revela los alcances, las limitaciones y las desviaciones que pueden sufrir las encuestas electorales, tan de moda en estos tiempos de campaña.

Bueno, el doctor Coronel no es un médico cirujano como lo fue su padre tan recordado, el doctor Pedro Coronel Pérez,olo es su propio hermano Pedro. No, don Héctor es actuario y tiene un doctorado en Estadística Matemática, que logró después de estudiar arduamente en la Universidad Simon Frazer, en la Columbia Británica de Canadá. Además es miembro del Sistema Nacional de Investigadores en el área de ciencias físico matemáticas.

Así que sabe lo que dice sobre el tema. Y lo sabe como pocos.En adelante, les dejaré su docta palabra.

Más que encuestas, lo que se hace mayormente son sondeos de opinión, que pueden ser útiles a los equipos de campaña para tener una idea aproximada de cómo va su candidato en la preferencia, pero que no son tan precisos ni confiables como las encuestas científicas.

Una encuesta seria debe establecer la forma en que se recolectó la información y debe responder a un esquema de probabilidades bien definidas. Por ejemplo, haciendo una selección al azar de los encuestados, para evitar el sesgo de la respuesta si se pregunta sólo a un estrato de la población.

La encuesta tiene que establecer -mediante métodos estadísticos aplicados por especialistas en modelos de probabilidades- el grado de confiabilidad del ejercicio, que generalmente debe ser de 95%.

Y una última característica es que debe especificar el grado de precisión, es decir, en cuántos puntos porcentuales puede variar su percepción (+ - 3, por ejemplo, lo que significa que si un candidato obtiene un 30% en una variable, se coloca en un rango entre 27 y 33%; si la diferencia entre dos candidatos es menor a la variación estimada, es cuando se dice que están en un empate técnico).

Por otra parte, una encuesta puede tomar en cuenta una gran cantidad de variables, que servirán para garantizar un resultado más certero. Mientras más variables se apliquen, mayor precisión tendrá.

Estas variables pueden ser el género de los encuestados, su nivel de estudios, su lugar de residencia, su condición económica, su edad, etc.

Y también es crucial el tamaño de la muestra. En el caso de las encuestas electorales en Veracruz, lo recomendable es preguntar de 800 a 1,200 personas, y en el caso de que se haga por estratos, hacerlo con unos 400 ciudadanos por cada uno de ellos.

No faltan los que inventan encuestas y las tratan de disfrazar afirmando que se utilizó algún medio científico en la aplicación. Sin embargoestos fraudes son fácilmente detectables por un experto. Hay una validación, que es la auditoría estadística, mediante la cual se detecta la congruencia y la consistencia de una encuesta.

Así que una encuesta científica debe segur un estricto protocolo y usar una metodología específica.

¿Cuántas de las encuestas tan publicitadas en estos días cumplirán con estas exigencias científicas?

¡Cuidado con ellas!


Sin tacto

Sergio González y Levet

UNA CARTA A VERÓNICA (3)

Debo confesarte, estimada Verónica, que las dos entregas anteriores tienen muchas partes en las que me ganó la emoción, convertidas sobre todo en ejercicios de ingeniería sentimental, que igual sirven porque tanto revelan.

Pero también es mi intención aportar a la reflexión específica sobre la importante función que te espera dentro del próximo Gobierno, que encabezará tu esposo, si el voto popular así lo decide (perdón por el lugarzazo común, pero trato de atenerme a las reglas del OPLE).

Como esposa, como compañera, como ¿cómplice? -en el sentido amoroso del término-  del político, del aspirante, del precandidato, del candidato (y pronto del Gobernador, si el voto popular… etc.), están demostradas con creces tu valía, tu viabilidad, el importante soporte que le das.

No obstante, como presidenta del patronato del Sistema DIF estatal tendrás que cumplir una función crucial y delicada dentro de la administración estatal: la asistencia a los grupos vulnerables: a los niños indemnes, a las valientes madres solteras, a los voluntariosos discapacitados, a nuestros orgullosos indios -padres de nuestra cultura milenaria y única-, a los dignos menesterosos, a nuestros queridos viejos.

[No entiendo mucho esa necesidad oficial de usar eufemismos en el trato a esas porciones de la población, que lleva a decirles invidentes a los ciegos, personas de la tercera edad a los viejos, indígenas a los indios, personas con capacidades diferentes a los discapacitados, y así por el estilo. Yo siento que cuando a alguien le digo que es un indio o a otro que es un viejo lo hago con el mayor respeto al idioma, a su condición y al orgullo que deben tener por ser lo uno y/o lo otro: pero en fin…].

La asistencia social es el meollo del asunto. Para mí, es la parte más delicada y exigente de la función pública. El ataque a la pobreza y la marginación vienen aparejadas con la salud, la educación, los valores, la vida digna.

A ti te tocará velar por esa parte. Lo que tú y tu equipo hagan por nuestros vulnerables -que son, ay, tantos y tienen tantas necesidades- repercutirá en todo la administración de tu esposo. La vida digna empieza con un buen techo, con un hogar limpio y habitable, con familias en las que hay respeto, pero también una alimentación adecuada, una salud vigilada y una buena educación.

Veo que estás sumando a personas de gran valía, como doña Sonia Sánchez de Chirinos, que será una auxiliar destacada por su experiencia y su talento natural. Seguramente otras personas con calidad similar ya están contigo y se irán sumando otras inteligencias, otras pasiones, otros talentos.

Es duro ver las condiciones a que puede llegar la miseria, ante esa terrible realidad sólo queda el trabajo inmenso, pero también la buena disposición, el sentido del humor como una medicina más (recordemos al doctor Patch Adams), la persistencia.

Y tu propia educación; educación en ambos sentidos: la que adquiriste en casa directamente de tu madre (como pasa en todos los buenos hogares, la esposa es la que educa inicialmente a los hijos), esa formación que te hace ser empática, agradable, sencilla en el trato, y la otra, la académica, la que recibiste en la escuela durante tus largos años de estudio, que se completó con la experiencia de los empleos en los que tan bien cumpliste.

Veo ante ti un enorme reto. Me gusta que no te arredras y no pierdes esa sonrisa que ilumina tu rostro cuando te acercas a los necesitados para ayudarles.

Tu responsabilidad, como para Héctor, es inenarrable, pero tienes madera… y entusiasmo… y voluntad de servicio.

Te deseo -les deseo- éxito, mucho éxito, pues todo será por el bien de Veracruz.

Atentamente.

Sin tacto

Sergio González y Levet

UNA CARTA A VERÓNICA (2)

Y sigo con mi carta, estimada Verónica:

Hace poco le preguntaron a Barack Obama, que es el hombre más poderoso del mundo (si nos olvidamos un poquito del premier chino Li Keqiang), cómo había llegado a ser un hombre tan exitoso y confesó que su carrera se potenció a los 15 años de estar casado con Michelle, cuando se dio cuenta de que para que siempre le fuera bien, tenía que hacerle caso a su esposa en todo lo que ella le dijera.

Algo similar podría decir Héctor Yunes, pero aunque no fuera el caso, la anécdota me sirve para caer en el tema de la importancia que tiene una esposa inteligente (de la suerte del consorte, podríamos decir, al revés de Sara Sefkovich en su libro que seguramente leíste hace años). Mucho necesitará él de tu apoyo intelectual, de tu visión diferente a la suya sobre las cosas del mundo -los esposos que se aman no se contraponen, se complementan-, de que seas un roble cuando la tormenta está en su grado mayor. Ya ha pasado antes, y sucederá mucho en estos 60 intensos e inolvidables días de la campaña, e igual se presentará en los largos meses del Gobernador Electo a la espera de la toma de posesión y más todavía en los dos años que ustedes tendrán que hacer históricos porque a Veracruz le falta mucho, aunque tiene inmensos valores que deberán ser rescatados con empeño y trabajo, a golpes de sacrificio, con una gran mesura en el gasto. Vamos, lo que una buena madre sabe hacer para conducir su hogar (porque ustedes son las que mandan en casa, no nos hagamos).

Y, lo siento, debo mencionarlo, también te espera seguir pidiéndole a Héctor que entienda, que comprenda -no es lo mismo-, el sacrificio que haces por Veracruz… me refiero a Héctor Yunes de la Medina evidentemente, tu pequeño hijo, que no puede disfrutar a su padre, a su amorosa madre todo el día y todos los días, como cualquier niño ha querido siempre. A cambio, te puedo asegurar que con tu ejemplo se convertirá en un hombre sensato, productivo, ético, lo que se augura desde ahora al ver su cara de jovencito serio.

Sé que tú y Héctor hacen malabares prodigiosos con sus agendas para poder ir juntos al mercado, para pasar a recoger a su pequeño hijo a la salida de la escuela., para hacer lo que hacen las parejas comunes y… comunes, como la de ustedes.

Síganlo haciendo, si me permites el consejo (¡y prometí no darte consejos!), porque si no, el torbellino del poder, la magia incesante de la función pública, la generación espontánea de tantos y tantos problemas de la gente que hay que resolver, los absorberá para siempre. Y podrán hacer muchas cosas como autoridad, pero también tienen el derecho y la obligación de vivir una vida como la de casi todos.

Ayer me encontré en la calle con mi esposa y me dieron unas ganas inmensas de abrazarla, así que no me quedé con las ganas y nos fundimos en un (casto) y entusiasta abrazo, de forma tal que un amigo pasó y nos gritó que parecíamos novios a nuestros 32 años de casados.

No es consejo, pero sí recomendación: no olviden como pareja el amor; no permitan que el poder subyugue sus sentimientos mejores.

Si me sigues haciendo el favor de leer esta carta, tendrás que dedicarle otro tiempo mañana, porque una vez más se me acabó el espacio, y me quedan varias cosas por decirte.

Te agradezco tu atención… hasta ahora.


Sin tacto

Sergio González y Levet

UNA CARTA A VERÓNICA (1)

Estimada Verónica de la Medina de Yunes, antes que otra cosa te mando un saludo cordial y mi felicitación porque junto con tu esposo has logrado cumplir tus sueños iniciales, y trabajan ambos para coronar la gran ilusión de servir a Veracruz, que eso significa para ustedes ocupar puestos dentro de la administración pública, como lo has declarado desde hace varios años… y te creo.

Disculpa que te hable de tú, pero es que te veo tan joven y tan sencilla en tu trato con la gente, que me nace hablarte con esa confianza (ya tendré tiempo de hablarte de usted, cuando tengamos que guardar el respeto que se debe a tu próxima investidura de primera dama de Veracruz).

Evito caer en la monserga de la gran mujer que está siempre atrás de un gran hombre porque creo que una pareja bien integrada, de personas inteligentes y bien intencionadas en la práctica, termina por convertirse en un solo ser, sumado en sus capacidades, experiencia y conocimientos, con lo que se llega a conformar en un ente poderoso.

Una mujer y un hombre en esas condiciones, se ayudan mutuamente a ser mejores.

(Así me explico por qué veo ahora a un Héctor más mesurado aunque enérgico, menos impulsivo aunque actuante, más maduro aunque lleno de ilusiones; una versión mejorada del joven inteligente y echado para adelante que conocí hace años -prefiero no decir la cantidad para no entrar en números que nos inquietan, un poco más a mí que a él-).

Las personas mayores son muy dadas a dar consejos. Es parte del ADN que traemos como especie, desde que los viejos en las cavernas enseñaban a los jóvenes cómo cazar un mamut o cómo desbastar una rama para convertirla en un arma. Pero como yo me siento joven de corazón y encima me hicieron el favor de recorrer hasta los 65 años el inicio de la tercera edad, la de la jubilación y los achaques, pues no pienso darte ningún consejo, que creo no los necesitas, porque es obvio que las personas que triunfan en la vida y en la familia van por un buen camino y no tienen que ajustar nada.

Si quisiera, no obstante, hacerte algunas consideraciones que me dicta la experiencia sobre el transcurrir de algunos asuntos públicos, con el mejor deseo de que te sirvan de algo, si decides tomar en cuenta alguna, o cuando menos que las guardes discretamente en el baúl de los regalos inútiles pero afectuosos.

Mira Vero -como te dice a gente del pueblo cuando te acercas a las zonas marginadas, cuando hablas con los olvidados, cuando escuchas y te condueles con las razones de la miseria-, ahora que estás metida en el torbellino de la campaña, no hay mejor apoyo para un candidato que el de una esposa sensata, prudente, integradora.

Que lo sea y que lo parezca, como la mujer del César.

Me gusta la confianza y el afecto que se muestran tú y Héctor cuando acuden juntos a eventos, pero más me gusta la confianza y el afecto que inspiras en la gente cuando haces campaña sin candidato.

Noto en tu voz y en tu persona: convicción, pasión, certeza. Crees en lo que dices, sabes lo que dices, amas lo que dices.

Si algo te pudiera opinar al respecto, es: no cambies, ahonda en esas virtudes, sigue ayudando a tu esposo como siempre lo has hecho. Por algo han tenido tanto éxito y han logrado tantas victorias (tan imposibles que se veían algunas, ¿verdad?).

Y bueno, en mi entrega de mañana trataré de terminar con lo que quiero decirte, porque por hoy se nos acabó el espacio.


Sin tacto

Sergio González y Levet

DIF VERACRUZ, LA OTRA INTELIGENCIA

Hay dos tipos de hombres en el mundo: unos, los que admiten que sus mujeres demuestran una mayor inteligencia y tienen una visión mejor sobre muchos asuntos importantes de la vida, y otros, los que mienten.

Yo no soy de los que creo que la mujer sea en general más o menos inteligente que el hombre. Considero que hay mentes brillantes de uno y otro sexo, así como hay verdaderos ejemplares de tontos, sin que importe el género.

No obstante, sí creo que la mujer tiene una visión diferente de la vida y por consecuencia ve aristas en muchos asuntos que un hombre ni siquiera alcanza a imaginar. Y eso es por varias razones.

Una fundamental es que las damas han tenido que luchar por milenios contra la preeminencia del hombre, y que han tenido que dar una verdadera lucha sin cuartel para ocupar espacios que por siglos les fueron vedados, aunque se los merecían. Eso, en todos los órdenes de la vida, desde el doméstico hasta el laboral, el social, el político, el económico, el científico… uff, en todos lados.

Otra, es que la mujer al ser madre se convierte en una especialista en resolver los más complejos problemas cotidianos, como educar a sus hijos, cuidarlos en su hipermovilidad, salvarles la vida a cada momento y hacerlos mujeres u hombres de bien. Esa actividad las hace veloces, potentes, geniales e imaginativas (lo que creo que ya traen por naturaleza).

Sin duda, una buena madre es una gran ejecutiva.

Bienaventurado el hombre que tiene a su lado a una mujer inteligente, y que sabe apreciar los inmensos recursos intelectuales con que cuenta, tan sólo con escuchar y atender los razonamientos de su pareja., muchas veces llenos de cordura, de astucia, de revelación.

Y la mujer que puede actuar con toda libertad y expresarse en todas sus potencialidades, es portadora de una enorme productividad, tanto en lo intelectual cuanto en lo pragmático...

Por eso vale la pena asomarse al DIF de Veracruz, en donde durante los últimos cinco años y meses han campeado la inteligencia, la buena marcha y la efectividad, gracias a que la Presidenta del Patronato, Karime Macías Tubilla, ha hecho valer su capacidad y se ha dado su lugar para hacer de la asistencia social una de las fortalezas del Gobierno del Estado.

Y para más, la esposa del Gobernador de Veracruz ha intervenido discretamente en otros temas gubernamentales, lo que implica que varias áreas han contado con sus opiniones diversas y certeras.

Señoras como Karime son las que mejor aportan a la lucha de emancipación de la mujer, a un lado de feminismos a ultranza y de posturas irreductibles en contra del hombre.

Hay una gran cantidad de veracruzanas que están dando la batalla por la igualdad de los géneros. Luchan y se esfuerzan y ganan espacios.

Karime Macías representa un buen ejemplo de ellas, hay que reconocerlo.


Sin tacto

Sergio González y Levet

EL GURÚ: MANIFESTÓDROMO

Estamos tomando un sabroso café en el Bola de Oro de Enríquez y de la familia Falcón Fernández, según tengo entendido. El maestro saborea con fruición su expresso doble cortado. Él dice que es un néctar de los dioses y lo demuestra con gestos de placer a cada sorbo. Lo toma muy caliente, casi hirviendo, porque dice que así se debe consumir, y sin azúcar. Cada quien…

—Mira, Saltita, ahí viene otra manifestación que una vez más va a interrumpir el tráfico y echará a perder el día a cientos de miles de personas que viven en esta ciudad, pues esta calle es como la arteria aorta para el organismo humano, pues desde ella se irriga la cantidad más importante de vehículos en un caso, como es el caso de la sangre en el otro.

—Ni modo, maestro, vamos a tener que echarle paciencia —le dije, conformado con que tardaríamos un buen tiempo en lograr salir del centro de la ciudad, y más porque sobre el cielo se cernían unos densos nubarrones que anunciaban una copiosa lluvia.

—Paciencia con los manifestantes, y paciencia con la autoridad responsable de que se permita este caos (entre tantos cambios reglamentarios, ya no sé si es el Gobierno del Estado o la Dirección de Tránsito o el Ayuntamiento capitalino o el Comité de Movilidad o como se llame). La verdad es que hemos perdido nuestra calle principal, la que recuerda al general Juan de la Luz Enríquez, quien siendo Gobernador, trasladó en 1885 los poderes del estado de Orizaba a Xalapa, convirtiéndola en la capital de Veracruz.

—Todo un personaje don Juan de la Luz, maestro, —no pude dejar de hacer alarde de mis conocimientos históricos— porque fundó -con la ayuda del pedagogo Enrique C. Rébsamen- la Escuela Normal Veracruzana, primera de su tipo en el país, y además construyó el Parque Juárez y el Paseo de Los Berros, instaló los Talleres Gráficos del Estado y puso en marcha el primer tren, que iba de Xalapa a Coatepec y Teocelo.

—Pues el general Enríquez no estaría nada contento con que su calle sea usada de tan malos modos por manifestantes de todos los talantes, que con eso desordenan el tráfico vial de la ciudad entera.

El Gurú se quedó pensando un momento, echó otro trago diminuto a su café, y me concedió la idea que ya traía muy bien pensada.

—En verdad que la calle Enríquez debería ser convertida de plano en un manifestódromo, que es la verdadera vocación que ha ejercido en los últimos años. Mira, estimado discípulo, no sería nada del otro mundo convertirla en una calle peatonal, que prácticamente ya es, y hacerle las modificaciones urbanas necesarias para que discurran por ellas los quejosos de todo tipo, que semana a semana y día a día llegan hasta el centro para colocarse en la Plaza Lerdo a gritar consignas contra el Gobierno.

Otro sorbo al aromático líquido, y el maestro concluyó:

—Se podrían poner atriles permanentes con micrófonos, baños públicos para los manifestantes, sillas y mesas que sean usadas como comedores, y hasta bancas convenientemente habilitadas para que puedan ser convertidas en camas para los manifestantes que tuvieran que pernoctar. Incluso, se podrían poner vestidores (o desvestidores) especiales para las funciones que de tanto en tanto nos traen los 400 Pueblos.

—Y así, ni nos haríamos ilusiones de que la calle principal es de los xalapeños —pensé yo.

Sin tacto

Sergio González y Levet

UNA HORA DE VIDA PERDIDA

Cada año cuando se llega y cada año cuando termina el horario de verano repito sendos textos en los que me opongo a esta medida que nos afecta en una parte muy íntima de la vida: la del sueño, el descanso y el reloj biológico.

Por eso, ahora que el pasado domingo tuvimos que adelantar a forziori una hora nuestros relojes, yo vuelvo con mi queja:

Los tecnócratas de la Comisión Federal de Electricidad y los cómplices que seguramente tienen en la administración federal una vez más hicieron de las suyas, y el pasado domingo de inicio de campañas políticas en Veracruz -después de una rápida promoción de sólo dos días para dar a conocer el evento- nuevamente tuvimos que adelantar una hora nuestros relojes, y perder 60 minutos diarios de sueño y descanso, todo con el fin de que nuestro horario nacional no vaya a molestar los de aerolíneas internacionales, bancos mundiales y organismos que se rigen por las condiciones climáticas del norte del mundo, donde están establecidos los países occidentales más poderosos.

Una vez más seguirán con la retahíla de que el famoso horario de verano (que empieza en primavera y termina en otoño) significa grandes ahorros para el país; ahorros que como ciudadanos comunes y corrientes nunca vemos reflejados en nuestros bolsillos o en el recibo que religiosamente nos pasa cada dos meses (o cada mes, si tuvo la mala suerte de que le cambiaron el sistema de cobro) la Empresa de Clase Mundial. Lo será por sus tarifas.

La CFE insiste en que mandó a hacer con biólogos y otros expertos de la UNAM un estudio que demostró que el horario de verano no afecta al organismo de los seres humanos. Ofrecieron esos señores anónimos, doctas disquisiciones sobre la manera en que el cuerpo humano se adapta de inmediato al cambio de horario.

Yo lo leí concienzudamente hace algunos años, y desde entonces regaño a mi organismo porque no quiere hacer caso a tan especializadas y estudiadas opiniones. Y es que mientras ellos dicen que no, mis órganos dicen que sí, y el cerebro no alcanza a entender que se tiene que poner a dormir una hora antes, ni el estómago atiende a que va a comer a deshoras durante siete largos meses.

En fin, esta medida es una imposición de tipo fascista, autoritaria, pues los ciudadanos estamos en indefensión ante una orden dictada por el Gobierno (esperamos que al menos sea el mexicano), que vuelve a ser impuesta año con año, aunque es creciente el número de adormilados ciudadanos que se oponen.

¿Por qué no, en lugar de obligarnos a seguir una medida oficial, mejor se nos invita a participar libre y democráticamente en un ahorro nacional de energía logrado con la colaboración de todos los mexicanos?

¿Por qué no, por ejemplo, mejor convocarnos a todos a que apaguemos nuestros focos y nuestros aparatos una hora al día, como lo hicieron los de La Hora del Planeta? Así, todos veríamos una reducción notable en lo que pagamos, y sentiríamos que estamos participando activamente, no como simples títeres, muertos de sueño y hambre.

¡No hay que ser!.

 

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