Sin tacto
RECONSTRUCCIÓN DE VERACRUZ
Catarsis
Cuando yo empecé a ser editorialista en el año 2000 en el periódico
Hidrocálido de Aguascalientes, inicié a escribir con el afán de abrirle
los ojos a los ciudadanos e indicar las cosas que no se hacían bien. Mi
objetivo era señalar con un amplio criterio y sobre todo con el más grande
sentido común, las cosas que quienes escribimos observamos de una manera más
sensible.
Obviamente me tocó la alternancia en México, cuando Fox sacó al PRI de Los
Pinos. Hice muchos relatos de la campaña de Vicente Fox, el cual me pareció
el mejor candidato en toda la historia de la política mexicana, que sin
embargo resultó un fatal Presidente. Fue un hecho histórico. Me tocó
vivirlo, palparlo, describirlo. Con todo respeto, hubo cosas que se hicieron
bien y otras que no se hicieron bien.
Y
eso fue lo mejor que le pudo pasar a México: transitar por la alternancia;
que hubiera más formas de gobernar; que se rompiera la “dictadura perfecta”,
según definió Mario Vargas Llosa.
A
partir de ese momento, los mexicanos hemos estado transitando en diversos
estados de la República por gobiernos de alternancia, en donde algunos lo
hacen bien y otros no.
Se
destacan las entidades federativas que han tenido gobiernos de alternancia,
en que tienen mejor desarrollo y mejor infraestructura: Aguascalientes,
Puebla, Querétaro, Zacatecas y Guanajuato, son ejemplos claros
Pero en este afán, hay quien no cree en la política de los partidos y
precisamente en este año y gracias a que varios estados modificaron sus
leyes electorales, es que en el Estado de Nuevo León hubo ya un candidato
que es Gobernador ciudadano, independiente.
La
política en nuestro país va lenta, pero con paso firme. Avanza, y se va
construyendo poco a poco el país que queremos los mexicanos.
Veracruz había sido un estado en el que la alternancia parecía más un sueño
que una realidad. Acostumbrados como habían estado los veracruzanos a hacer
las cosas a la veracruzana: siempre fuera de la Ley y con acuerdos por
debajo de la mesa. Hoy esto empieza a cambiar.
Deja el PRI al estado después de haber gobernado casi 90 años, mal; pésimo,
diría yo.
Si
hacemos un balance, en este momento sería desastroso para el estado. No en
vano lleva el nombre de este artículo, “Reconstrucción de Veracruz”.
Hoy
lo mencionó así el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares, en su
mensaje al dar a conocer su gabinete legal y el ampliado.
Es
penoso que en lugar de que se hablara de una “reconstrucción”, los
veracruzanos estuviéramos haciendo o concretando planes de progreso, sobre
todo para los veracruzanos que menos tienen, que no han tenido oportunidades
de mejoría, que no tienen caminos por los cuales puedan transitar. Pero
gracias a los pésimos gobiernos del PRI, este estado está en quiebra, como
ya lo dijo la Secretaria de Finanzas, Clementina Guerrero: “Si Veracruz
fuera una empresa, yo la declararía en bancarrota”.
Hoy, los veracruzanos esperamos resultados, y sabemos que la cosa no está
fácil. Si acaso, al Gobernador le dará tiempo, en dos años, de elaborar las
bases para que en el siguiente sexenio se concrete el estado que tanto
anhelamos.
Escuché varias cosas que considero buenas, en este mensaje matutino de este
día: que hoy “empieza una nueva y mejor etapa, crucial para el desarrollo”.
“Veracruz espera y merece este cambio”.
Fue
muy grato escuchar que una de las sorpresas del gabinete histórico es que
está integrado por un gran número de mujeres, en cuatro secretarías:
Finanzas, Medio Ambiente, Protección Civil y Trabajo.
Además otras cinco mujeres: en Deporte, Instituto Veracruzano de Asuntos
Indígenas(de nueva creación), DIF estatal, IVEA y UPAV. Y todas, lo recalcó
el Gobernador Electo, por méritos propios, que merecen participar y con
perfiles adecuados, que tienen la tarea de reconstruir.
Pero sobre todo mencionó que son veracruzanas y veracruzanos con
experiencia, que formarán el gabinete del cambio; que cumplen con los
requisitos, pero sobre todo que “tienen una vida honesta y transparente”.
Habló también de que sin haber tomado posesión del cargo, ya se hizo
justicia y se recuperó la cantidad de 450 millones de pesos que habían sido
robados a los veracruzanos y que la Secretaria de Finanzas estaba en la
Ciudad de México, recibiendo los cheques, “fue el primer paso para hacer
justicia a los veracruzanos”.
Veracruz no es menos importante que otros estados. Tenemos mucha riqueza en
petróleo, tierras, litorales, ríos, lagos, lagunas, montañas. Somos
productores de muchas cosas: ganado, café, frutas, verduras, etc., y de eso
se han aprovechado muchos.
Hoy
es la hora de Veracruz.
Ojalá que terminando este bienio los veracruzanos estemos mejor, pero sobre
todo, que sepamos bien todos hacia dónde vamos, que se queden los cimientos
bien profundos del cambio que queremos todos, y que el siguiente gobierno le
dé continuidad a las cosas que nos van a hacer una mejor sociedad,
reduciendo la corrupción en el más alto grado y construyendo la
infraestructura que merecemos los veracruzanos.
En
este momento, Veracruz nos necesita a todos, y que a los corruptos se les
haga como se les hace en China, que se les corten las manos.
Por: Elsa
de León A.
Sin tacto
TULA GUERRERO (2)
Si algún nombramiento
estaba cantado en el Gabinete que entra en funciones este bendito 1º de
diciembre, era el de la maestra Clementina Guerrero García, quien en
realidad más que tomar posesión continuará en el puesto de Secretaria de
Finanzas y Planeación, al que llegó con antelación hace unas semanas, en el
primer movimiento estratégico del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Y ese nombramiento
estaba cantado por razones que tienen orígenes diversos:
Amistosos: ya que es
conocida de todos la antigua relación de afecto y cercanía que la maestra
Clementina Guerrero ha guardado con Miguel Ángel Yunes Linares, desde los
tiempos inmemoriales en que ambos fueron estudiantes de la Universidad
Veracruzana; tiempos gloriosos en que ella y él (y un servidor, y todos los
miembros de nuestra generación) eran muchachos con sueños imprevistos, con
metas impecables, con las ilusiones no perdidas ante un mundo que se nos
presentaba lleno de promesas, que tantos años después podrán intentar hacer
reales. Tula -como se refiere siempre cariñosamente a ella el Gobernador-
fue el punto de enlace del aspirante/candidato/Gobernador Electo con el
potente grupo que está al frente de la Universidad Veracruzana y con la
intelilgentsia veracruzana, representada exquisitamente (no lo digo en
plan de sorna) por los académicos, investigadores y artistas que conforman
la cumbre intelectual de nuestra casa de estudios.
Políticos: porque Tula
fue un alfil protagónico del proyecto de Miguel Ángel Yunes Linares desde
los inicios de su recorrido hacia la gubernatura; en ese largo y sinuoso
camino que finalmente encontró su meta y la victoria el histórico 5 de junio
de 2016. Pocos como ella estuvieron desde el principio; pocos como ella
merecen ser considerados en el círculo rojo de la confianza, de la cercanía,
de la inclusión; son nones y no llegan a nueve los que caben en esta
clasificación: Enrique, Manuel, Leopoldo; seguramente los dos hijos; algún
otro incondicional de siempre.
Profesionales: puesto
que el complejo panorama financiero y administrativo que enfrenta el
Gobierno, lo que es todo un eufemismo para describir el desastre absoluto en
que nos sumieron los excesos estrambóticos del duartismo… puesto que, decía,
ese complejo panorama que recibe el nuevo gobierno requiere de alguien con
un talento especial, con un gran conocimiento en su área, con una alta
preparación en crisis profundas e inexorables como la que hoy padecemos los
veracruzanos. Y esas facultades y virtudes se congregan naturalmente en la
maestra Tula Guerrero, quien supo surcar airosamente las aguas turbulentas
de una universidad que alcanzó a seguir navegando no obstante la atonía
económica a que fue condenada por los recursos multimillonarios que le
sustrajo el Gobierno duartista.
Y de confianza: porque
ante la corrupción galopante de los últimos dos sexenios en Veracruz, el
gobernador Miguel Ángel Yunes Linares deberá presentar un gabinete compuesto
por personas impecables, que puedan revertir la percepción ciudadana que
existe ahora respecto de los funcionarios públicos. La honestidad, la
honorabilidad, la honradez deberán ser los valores que muestren los miembros
del gabinete entrante.
Tula los tiene… y bien
puestos.
P.D.
Y por fin hoy termina la catástrofe, la debacle, la hecatombe. Lo que sigue,
será la garra suave (dejadme la esperanza…).
Sin tacto
ROGELIO FRANCO CASTÁN (1)
Todos los hombres (y mujeres) del
Gobernador
El miércoles 30 a las 11 de la mañana, en lo que fue la sede de su casa de
campaña en Boca del Río (muchas cosas sucederán en Boca del Río, en lo
sucesivo), el Gobernador Inminente dará a conocer el nombre de quienes
integrarán su gabinete, el legal y casi todos los del ampliado.
Como político experimentado que es y conocedor de las
mudanzas que luego tiene la vida, Miguel Ángel Yunes Linares ha dejado muy claro
que a la fecha nadie tiene un nombramiento seguro, y que los nombres que se han
barajado/filtrado/conocido/soñado no son necesariamente los definitivos.
No obstante, hay algunos personajes que con toda seguridad
estarán en el equipo pesado del yunismo panista-perredista, y no está de más
darse una vuelta por sus historias de vida.
Por orden de importancia curricular, el puesto siguiente al
de Gobernador es el de Secretario de Gobierno, que debería ser una especie de
jefe de gabinete -aunque no lo es-.
Rogelio Franco Castán va a ser el titular de esta delicada
dependencia, a la que llega como fruto de la importante alianza que signó, en su
papel de presidente estatal del PRD, con los directivos del PAN para conformar
el trabuco electoral que llevó al triunfo a Yunes Linares.
Sobre Franco confluyen percepciones muy distintas entre los
actores políticos veracruzanos, desde los que lo ven como un representante de
una izquierda combativa y difícil, hasta los que lo consideran un negociador
formidable para lograr los mejores objetivos, ya sea personales, partidistas o
-esperamos- en bien de Veracruz.
Varios escollos ha tenido que librar para acceder a tan
elevado puesto, y entre ellos algunos que tienen que ver con la normatividad,
como el hecho de que no tenía un título universitario, lo que arregló a través
del examen profesional que presentó el pasado 14 de octubre, para pasar del
estatus de Pasante al de Licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana,
según consta en los archivos de la Dirección General de Asuntos Escolares (su
cédula profesional está en trámite, y pronto la recibirá).
Y puede haber otros detalles, si nos atenemos a lo que dice
su currículum en la página del Congreso de la Unión, de cuando fue Diputado en
la LXII legislatura:
“DATOS PERSONALES: Nació en México, D.F. el 19 de Noviembre
de 1975. Casado. Lic. en Derecho” (http://www.legisver.gob.mx/?p=dipcurr&dip=172&idLeg=5).
Siempre se ha dicho que Rogelio Franco nació en Tuxpan, en
donde creció, estudió y es ampliamente conocido. En todo caso, puede ser un
error de datos de la Cámara de Diputados federal. Lo de “casado” entra en el
ámbito de lo privado, así que ni tomarlo en cuenta, y lo de “Lic. en Derecho”
seguramente fue una exageración. En todo caso, si es chilango de nacimiento, el
Gobernador puede pedir una dispensa a la Legislatura y darle el nombramiento (la
otra es que seguramente el padre o la madre de Franco son veracruzanos, y por
ende es constitucionalmente considerado ciudadano de este estado, y con eso
queda arreglado), y lo del título, pues ya lo tiene.
¿Qué podemos esperar los veracruzanos de Rogelio Franco
Castán como Secretario de Gobierno?
Primero, que imprima a su cargo el ímpetu de su juventud y
la fuerza moral de su condición de luchador social de izquierda.
Segundo, que sepa interpretar el pensamiento político y las
formas de acción del gobernador Yunes Linares, para que aporte y actúe en
consonancia con las tremendas exigencias que tendrá desde esa posición
estratégica.
Y tercero, que -como la mujer del César- sea y parezca
honesto a carta cabal, porque funcionarios así le urgen a Veracruz en esta hora
crucial.
Sin tacto
LAS VÍSPERAS
¿Se acuerda la memorable lectora? ¿Recuerda el memorioso lector?:
“Ya va llegando diciembre y sus posadas. Se va acercando ya también la
Navidad. El año nuevo me traerá nuevas tristezas y por tu ausencia lloraré
mi soledad”…
Don Javier Solís cantaba así por estas fechas hace muchos años, mediados
de los 60, en esa mezcla de bolero y canción ranchera que liaba con un
estruendoso ¡Ea!, mientras la música daba el respiro al cantante.
Sabíamos los que ya vivíamos en ese entonces que se acercaba la época de
los anuncios de Colgate Palmolive (“fabricante de Fab, le desea cordialmente
una feliz Navidad, una feliz Navidad, tantán”), del pavo que regalaban las
relojerías Cantú en Xalapa, de las ramas y los viejos, pero sobre todo del
disfrute del aguinaldo, con sus compras de ropa abrigada para el frío y
algunos juguetes que hacían la delicia de los chiquitillos.
Y la cena de Navidad, y la borrachera inevitable de fin de año en que
caían los señores grandes… y los muchachos entrones.
Misanteco de corazón, pero inmerso en una gran familia peroteña venida a
enorme en Xalapa, compartía la fiesta con 10 tíos carnales y algunos
políticos, y una cincuentena de primos hermanos que casi todos viven y
sobreviven (perdimos y extrañamos al querido René Villegas y al sacrosanto
Gonzalo González Barradas, orgullo de la Federal de Caminos, pero persisten
en nuestro recuerdo), la época navideña era el reencuentro con los
comerciales de buena fe, que casi te suplicaban que compraras su producto,
con las tiendas abiertas de par en par pero honestas aún, que no te ofrecían
gangas aparentes ni facilidades engañosas.
Cierto, no faltaban los codiciosos que iban con trampa tras los
aguinaldos -la naturaleza humana es de siempre ambicionar más y sin medida-,
pero ésos eran los menos, los pocos, que de inmediato eran señalados por la
fama pública: No compres en esa tienda, que venden productos malos o caros o
robados o sospechosos.
Las farolas y los adornos navideños traían un poco de calor y luz entre
la cerrazón de una niebla húmeda y despiadada, que sin embargo no alcanzaba
a quitarle la nostalgia (“saudade”, dicen los brasileños, con un enorme
sustantivo que quiere decir añoranza, tristeza y cierta felicidad al mismo
tiempo) a esa época llena de buenos deseos, de agradecimiento por un año más
de vida, de paz y armonía entre todos los hombres, como quería Jesús.
Pronto llegarán los aguinaldos y la Profeco insistirá con su módico
mensaje para todos los mexicanos de a pie -la inmensa mayoría-, de que hay
que tener cuidado al gastarlos, no derrochar y mejor invertir en cosas
necesarias… y llegarán también las compras suntuarias, los lujos
innecesarios, las embarcadas con tarjetas que muchos ejercen con la ilusión
de que son ricos por un momento, en desquite de tanta pobreza que hay que
aguantar todo el año (“Compre hoy y gástese su aguinaldo en otras cosas
igual de suntuarias e innecesarias, y pague hasta enero, cuando ya no tenga
un centavo”).
Llega diciembre… “y si una gracia el cielo a mí me puede dar, le pediré
como regalo un día de Reyes, besar tus labios y estrecharte junto a mí”.
Sin tacto
EL PADRE ZILLI
“Esta mañana fue llamado a la casa paterna el Padre José Benigno Zilli
Manica”. El comunicado es escueto y sin embargo da cuenta de la coronación
de una vida que fue plena en el estudio y la enseñanza; de un apostolado que
se congregó en las aulas, en donde también hay muchos hijos del Señor.
Porque el padre Zilli fue tan maestro como sacerdote y tan filósofo como
teólogo.
Nacido en la zona de inmigración italiana cercana a Huatusco,
profundamente religiosa, José Benigno vio siempre como algo natural e
inevitable para él que dedicara su vida al sacerdocio. No obstante, el
seminario le dio la oportunidad de abrevar en la filosofía, a cuyo estudio
se dedicó con toda la entereza de su vocación de aprendiz perenne, y así la
Universidad Veracruzana ganó a uno de sus intelectos más reconocidos.
Hoy ha sido un día triste para quienes lo conocimos y empezaremos a
extrañar su manera particular de demostrar el afecto, su modo fuerte y
cariñoso al mismo tiempo. “Estos mensos fueron mis alumnos”, decía de Arturo
Reyes Isidoro y yo alguna vez que nos encontramos en el Auditorio de
Humanidades (ése que lleva el nombre de otro querido amigo nuestro ya ido
también, Jesús Morales Fernández) mientras nos presentaba con don Luis
Villoro (Villoro el bueno, porque el hijo…). Mi colega y yo pudimos ver cómo
un filósofo enorme como don Luis, sostenía un trato de iguales con el padre
Zilli, a quien respetaba y admiraba.
Pero cuidado y se vayan con la finta, y piensen que el padre Zilli era
irrespetuoso. No, qué va. Para él, quienes tomamos su clase alguna vez,
continuamos siendo siempre aquellos muchachos ávidos de saber que nos
bebíamos sus enseñanzas de pe a pa porque era de los que sabía mucho y nos
compartía plenamente su conocimiento. Y como un mentor cariñoso nos siguió
tratando siempre.
Recuerdo que en el aula, el padre Zilli siempre se enojaba conmigo por
dos razones concomitantes:
Una, cuando a mitad de su larga clase de dos horas (de 4 a 6 pm, en esas
tardes de estío que invitaban tanto a la siesta) decía: “Vamos a hacer un
pequeño receso de 10 minutos para descansar, porque Sergio ya se está
durmiendo”.
Dos, cuando estábamos a punto de presentar un examen con él y yo siempre
le hacía -le hice- la misma petición: “Padre, solamente le rogamos que a la
hora de calificar este examen, se porte Benigno con nosotros”.
Por razón de nuestra circunstancia, quienes fuimos sus alumnos lo
recordamos como un maestro sutil pero estricto, sencillo y profundo en su
enseñanza; una enseñanza que vertía siempre con una sonrisa, pero muy en
serio. Durante la mayor parte de su vida profesional fue catedrático y
director de la Facultad de Filosofía de la Universidad Veracruzana, y en su
carga académica tuvimos la suerte de que diera algunas clases de su
especialidad a los alumnos de la Facultad de Letras, que fue mi caso.
Los que fuimos sus alumnos, sus amigos, sus feligreses vamos a extrañar
al padre Zilli, aunque nos consuela que ya dejó de sufrir la larga
enfermedad que por fin lo postró.
Hoy se ha adelantado José Benigno, todo un hombre de Dios. Su intelecto
ávido ya debe saber a estas horas qué tan cierto era lo que tanto pensó y
reflexionó acerca de la divinidad, porque fue un teólogo formidable que tuve
la oportunidad de ver en todo su esplendor en sus discusiones teologales con
otro filósofo de gran fuste, el tres veces doctor Renato Prada Oropeza.
Seguramente van a seguir la discusión interminada allá en donde podrían
estar ahora.
Sin tacto
EL RUIDO
DE XALAPA
Con tantos
bloqueos y manifestaciones, el paisaje urbano de Xalapa ha cambiado… y
parece que la nueva conformación de la ciudad llegó para quedarse, como la
música de la 6.20, aquella estación de am que hacía las delicias de los
melómanos en el Distrito Federal hace 40 años.
Se ha
quedado tanto esa nueva imagen de nuestra ciudad, que ya los guías de
turistas están pensando en cambiar su oferta de atracciones: en lugar de un
recorrido por el inigualable Paseo de los Lagos en donde nacen mujeres
hermosas, un acompañamiento a pie de una manifestación de Antorcha
Campesina; en vez de una visita al majestuoso Estadio Heriberto Jara, una
hora de contemplación y escucha de oradores tan formidables como Orfilio
García o Toño Luna, y por no ir a un espectáculo picante en algún centro
nocturno, mejor un lugar en primera fila para contemplar la vanguardia de
los 400 Pueblos, con sus muchachonas hechas de carne de campo.
Y junto con
este nuevo panorama de la capital de todos, todos, todos los veracruzanos
(saludos Mario Lozano Carbonell, que te mejores), también han cambiado los
sonidos, el ruido ambiente que le daba una personalidad a esta culta ciudad.
Lo digo porque antes quien caminaba por el centro podía oír a buenos
intérpretes populares tocar la marimba y el güiro, el arpa y la jarana; la
guitarra eléctrica, y también a músicos de carrera, muchachos que llevaban
su saxofón o su viola a la calle Enríquez para hallar unos centavos extras.
Igualmente, se podían escuchar conversaciones tan peculiares como ésta:
—Hola,
Alfredo, ando buscando a Efrén. ¿No lo has visto de casualidad? —el que
pregunta es un resabio del hipismo sesentero: pantalones de mezclilla, una
chamarra de cuero negra que viene desde aquellas épocas, pelo largo y
agarrado en una cola de caballo grisácea; sobresale en el bolsillo de su
camisa una cajetilla de Delicados y en la mano izquierda sostiene un libro
de Roberto Bolaño, Los detectives salvajes.
—Estaba aquí
hace un rato, pero se fue a su casa con Julio —responde Juan José con su
vozarrón de locutor de la W de mediados del siglo XX.
—¿Con Julio?
—Se pregunta en voz alta Alfredo—. No conozco a ningún Julio entre sus
amigos. ¿Quién es ese?
—¿Julio?
Pues no hay otro: Julio Cortázar. Se fue a su casa a terminar de leer
Rayuela, en la segunda modalidad propuesta por su autor.
Ahora ya no
se pueden escuchar esas conversaciones tan culteranas en Xalapa. Y no porque
ya no las haya, sino porque el ruido que hace la rabia de los que gritan en
la calle no deja escuchar nada. O sí: se escuchan sus consignas, sus
exigencias, sus comentarios:
- “El pueblo
unido jamás será vencido”.
- “No que
no, sí que sí. Ya volvimos a salir”.
- “No somos
uno ni somos cien. Prensa vendida, cuéntanos bien”.
- “Yo vine a
reclamar aquí porque no me han pagado mi quincena…” (o una vasta variedad de
pagos extraordinarios: …mi bono de productividad …de puntualidad …mi bono
por el Día del Maestro …mi compactable …mi ayuda para despensa …mi apoyo
para lentes …para libros y material didáctico …mi segunda parte del
aguinaldo …mi quinquenio…)
- “Yo la
verdad no reclamo nada, porque a mí sí me han pagado mi quincena, así que
asisto solamente para acompañar aquí a los compañeros”.
- “Yo estoy
aquí porque me invitaron mis vecinos, y prácticamente toda la cuadra se dejó
llegar”.
“Yo ni
sé por qué estoy aquí, pero da coraje ver cómo nos robaron todo esos pillos,
así que vine a mentarles la madre”.
“Cuando menos
me desquito gritando…”
Sin tacto
COLESTEROL Y TRIGLICÉRIDOS EN XALAPA
Sin que muchos lo sepamos a ciencia cierta, nuestra vida pende de un hilo
sobre la viabilidad de nuestro torrente sanguíneo. En la medida en que
nuestra sangre corre más o menos libremente por las venas y las arterias del
cuerpo, el riesgo de una enfermedad cardiovascular (una de las principales
causas de muerte en adultos en México) sube o baja.
La cantidad de grasa que tenemos acumulada en nuestras
venas dificulta el funcionamiento de nuestro sistema circulatorio, y hay dos
tipos de ella: los triglicéridos y el colesterol malo (lipoproteínas de baja
densidad o LDL), porque hay un colesterol bueno, (lipoproteínas de alta
densidad o HDL) que ayuda a eliminar los lípidos de nuestras arterias.
[Por cierto, la idea de mantener bajos los índices de
grasa sanguínea se ha terminado por convertir en una obsesión hasta para
quienes tienen controlado ese departamento de su salud. La venta de
astatinas, que son el mejor medicamento alópata para reducir las grasas, se
ha convertido en un negocio de miles de millones de dólares para los
laboratorios británicos y gringos. Para vender aún más, los gigantes
farmacéuticos presionan para que se reduzcan los niveles aconsejables de
colesterol. Antes, con 250 puntos alguien se consideraba libre de riesgo,
pero ahora están saliendo estudios “muy serios” y avalados por universidades
de prestigio que dicen que lo más aconsejable es tener menos de 200, e
incluso hasta 150. Mi médico de cabecera, el Doctor House xalapeño Miguel
Iván Hernández, a quien le debo la vida varias veces, me dice que en
realidad los niveles permisibles de colesterol se deberían establecer por
métodos estadísticos y atendiendo a la organicidad de cada paciente en
particular, en lugar de andar obligando a personas sanas a que tomen
medicamentos que son muy caros y a que lleven dietas que en realidad son
innecesarias.].
Bueno, y todo esto lo traigo a colación porque así como
la vida de cualquier persona pende de su sistema circulatorio, la de una
ciudad -constituida y hecha por humanos- también se asienta sobre su
vialidad, sobre la capacidad en que fluyan los elementos que la nutren, que
la informan, que la mantienen.
Una ciudad obstruida, una ciudad bloqueada, es una
ciudad muerta. La vida de Xalapa pende del hilo de sus arterias taponadas
por el colesterol de los iracundos, por los triglicéridos que dejan los
indignados -con justicia- que reclaman -de manera injusta- en las calles,
avenidas y carreteras.
Por eso este martes 22 ha sido muy bueno que los
manifestantes de 10 sindicatos magisteriales que exigen el pago de sus
salarios no hayan bloqueado las avenidas y las carreteras, y mejor hayan
tomado las oficinas, que es donde verdaderamente le duele a los funcionarios
que deben acelerar los recursos para que las quincenas lleguen en tiempo y
forma, para que se entreguen completas y a quienes las merecen.
Sé que soy un optimista incorregible y que debo estar
consciente de que los bloqueos van a seguir en Xalapa al menos durante los
días que le restan a este sexenio malévolo y desperdiciado, pero quiero
mantener la esperanza de que será suave la garra de líderes, que entenderán
finalmente que sus movimientos en la calle no tocan ni con el pétalo de una
rosa la tranquilidad de los funcionarios que se quedaron a soportar las
quejas y los insultos (los otros, los que depredaron sin compasión, salieron
huyendo y piensan que el brazo de la justicia no les alcanzará, pero están
equivocados).
Bien por los maestros que han tomado la SEV y Finanzas;
bien porque han dejado que Xalapa transcurra al menos por un día. La
ciudadanía se los reconocerá con un apoyo popular a sus exigencias. Y eso es
lo mejor de todo.
¿Entienden?.
Sin tacto
LA
AMASEMECA
—¡Señor, señor! ¿Cómo está usted? ¿Se
acuerda de mí? Soy el “Marchista Profesional”. ¿Recuerda que una vez me sacó
en su columna, hace como un año? Soy Juan Pueblo —nuestro personaje,
vestimenta de campesino, mirada pícara, hombre de sonrisa feliz.
—Claro, amigo. Es usted el que se dedica a
alquilarse y alquilar a su mujer, sus hijos y hasta a la abuelita para
engrosar marchas y manifestaciones en Xalapa. ¿Y cómo le ha ido últimamente?
—Mal, señor, la verdad. La profesión está de
capa caída. Después de la buena temporada que tuvimos con la campaña del
Gobernador, ahora nos está yendo de la patada.
—¿Y eso? Yo pensé que con tantos bloqueos y
tomas de oficinas que ha habido aquí, usted habría estado muy ocupado y con
usted toda su familia.
—Mire, de faltar, no nos ha fallado la
chamba. Ha habido mucha, como nunca. Hasta el grado de que hemos tenido que
trabajar de manera vespertina y hasta nocturna, porque ahora los plantones
tardan hasta varios días…
En ese momento, mi conocido dejó ir la vista
hacia el infinito, desapareció de su rostro la sonrisa perenne, se puso
entre serio y triste (“saudade”, le dicen a ese sentimiento los brasileños)
y dejó que la congoja se apoderara de su ánimo.
—Chamba no nos falta, sobra, — me explicó—
pero el problema es que ¡nos la han quedado a deber! No nos pagan. Viera
usted qué confusión, que nosotros marchamos para exigir que le paguen a los
empleados, a los contratistas, a los proveedores, a los líderes, y éstos no
nos pagan a nosotros. Se me hace que vamos a tener que hacer una marcha por
nuestra cuenta para lograr que nos den lo que se nos adeuda.
La picardía volvió a aflorar, indetenible, y
entonces pasó a explicarme lo que estaba haciendo en los últimos días, que
me maravilló francamente. Ahí les va:
—Fíjese, patrón, que como no veíamos claro
con lo de los pagos, me junté con otros colegas ahí en la calle y fuimos a
hablar con un licenciado de apellido Hernández, que nos salió muy bueno para
las ocurrencias. Por recomendación de nuestro abogado, nos constituimos como
un grupo organizado, la Amasemeca, S.C. (Asociación de Marchistas al
Servicio de las Mejores Causas, Sociedad Civil) y empezamos a levantar
demandas ante la Secretaría del Trabajo. Nos explicó el licenciado Hernández
que, aunque no trabajamos en una oficina ni tenemos horario ni contrato
firmado, es posible… ummm… documentar que tenemos una relación de trabajo
con los que nos contratan para engrosar las marchas, como usted dice.
—Y seguro van a tener éxito, porque a ese
licenciado lo conozco y sé que es muy bueno, y porque además las leyes
laborales protegen más al trabajador que al patrón —le dije, pensando en
animarlo.
—No, y ni se imagina lo que nos acaba de descubrir don Rafael. ¡Vamos a
patentar las marchas! Nos dijo que hay una empresa que se llama Mansonto o
Musanto, creo, que patentó todas las semillas, y en adelante cuando
quiéramos sembrar le vamos a tener que pedir permiso para hacerlo… y encima
pagarle. Y de ahí se le ocurrió la idea de que pusiéramos un patente por las
marchas. ¿Se imagina? Si nos dan la patente, en adelante quienes quieran
hacer una manifestación en Xalapa, vestidos o encuerados, van a tener que
pagarnos los derechos. A ver si con eso cuando menos nosotros los de la
Amasemeca salimos del bache. Ya ve cómo están de difíciles las cosas en
Veracruz.
Sin tacto
ANILÚ Y LOS ABUELITOS
Ahora son 11 millones, y las proyecciones para 2030 son de que habrá en
nuestro país 14 millones de viejos (prefiero usar ese sustantivo que para mí
es de orgullo y respeto, a decirles vergonzosamente “adultos en plenitud” o
“personas de la tercera edad”, o incluso el poco usado “senectos”). Van a
representar, como nunca, el 10 por ciento de la población total de México, y
serán un importante sector en el que se condensarán la experiencia y la
habilidad mayor de dar los mejores consejos.
Pero también son un grupo vulnerable, porque como sociedad hemos perdido
la capacidad de valorar y cuidar como se debe a nuestros ancianos (“que a
los viejos se les aparta, después de habernos servido bien”, siempre Serrat).
Por eso y muchas deficiencias más, es que el Gobierno tuvo que inventar un
programa de apoyo económico que, reducido y todo, ha servido para mejorar y
hasta para salvar vidas que estaban en absoluto peligro por la falta de
recursos para adquirir un medicamento, por ejemplo.
Platico con Anilú Íngram Vallines, la delegada de Sedesol en Veracruz
–toda pasipon por su trabajo- y me cuenta que “este año, el programa 65 y
Más cuenta con un presupuesto de 39 mil millones de pesos, por lo que otra
urgencia para la Secretaría de Desarrollo Social es hacer lo más eficiente
posible la aplicación del recurso”, pero sobre todo “que éste llegue a
quienes verdaderamente lo necesiten”.
Y como no es mujer que se quede con una meta pululando en su cabeza,
empezó desde hace algunas semanas” una revisión con lupa del padrón de más
de 500 mil adultos mayores beneficiarios”.
Esas “revisión con lupa” les ha permitido detectar que se entregaban
apoyos a quienes no calificaban para el programa, por diversas razones, y en
ese breve espacio de tiempo en el que sí está Anilú se han integrado 30 mil
viejos que spi merecen ser auxiliados en lo económico… y en todo lo demás.
La delegada federal me cuenta que desde hace varios días y hasta este
jueves 17, “en Coatzacoalcos, se lleva a cabo la prueba de supervivencia a
los abuelitos”, y en su primer día se atendió a más de 1,200 personas,
siempre con un trato digno y cálido”.
La misma prueba y en las mismas condiciones de respeto se realiza a lo
largo y ancho de la entidad.
Claro, como está funcionando el barrido y como ha afectado algunos
intereses de quienes se beneficiaban injustamente con este programa, no han
faltado los que quieren llevar agua a su molino y se han ido por el camino
facilón de gritar y acusar sin pruebas de que los viejos son maltratados.
“Basta con darse una vuelta por las pruebas, para constatar la dignidad y
calidez con que son tratados”, responde con seguridad Anilú, y concluye:
“Tal parece que a esos pocos les molesta el orden y la transparencia con que
se llevan a cabo las cosas”.
Para algunos puede parecer una bicoca el monto de lo que reciben por este
programa los mexicanos que tienen más de 65 años, pero para muchos de ellos
son oxígeno puro, una tabla de salvación para sobrevivir en las condiciones
en que hemos permitido en que caigan ellos.
Por eso es tan importante que este apoyo se entregue bien y con
eficiencia, como lo está logrando Anilú en Veracruz.
Sin tacto
EL GURÚ:
DE PERROS Y SUS LINDEZAS (2)
—Ayer me fue imposible llegar, mi pequeño
Salta. —me dijo el maestro apenas se acercó a la mesa del café, y continuó
su explicación:
—Me tocó en el camino a la ciudad un grupo
de manifestantes que exigían algo que no alcancé a escuchar. Por lo que vi,
ellos decidieron que la mejor manera de molestar a la autoridad era hacerle
la vida imposible a todos los ciudadanos, sus iguales, y para ello cortaron
el paso de la transitada carretera que nos lleva a la ciudad a quienes
vivimos en los pueblos aledaños. Así que estuvimos detenidos por más de dos
horas, y a mí no me quedó más remedio que bajar del autobús y regresar
caminando a mi casa. Pero aquí me tienes para culminar lo que te estaba
diciendo respecto del mejor amigo del hombre, el perro (aunque en una de
ésas el hombre es el peor enemigo del perro).
Te decía que hay que tener cuidado con las
mordidas de los canes, porque en su hocico pululan bacterias y virus que
llegan a ser peligrosos para el ser humano. Anteayer antes de irme hablaba
de un bicho particular, el estreptococo pyogenes, que puede llegar a causar
una fascitis necrotizante, una gangrena que prácticamente se come la piel
humana y todo lo que encuentra a su paso hasta el hueso.
—Ah caray, señor Gurú, eso está para
espantarse —exclamé—. ¿Y qué tan a menudo puede suceder un caso así?
—Bueno, no es muy usual. Más bien es una
rareza, pero el peligro de que se pueda dar es patente si tienes una mascota
en casa y convives con ella… o si alguien la tiene, la saca a pasear y no
tiene el cuidado de evitar que su perro muerda a alguna persona.
—Es cierto que hay muchos (¿dueños?, ¿amos?)
tenedores de perros que no guardan ninguna precaución con las molestias que
le pueden causar a quienes no tienen la costumbre de convivir con este tipo
de animalitos o animalotes.
—Y aquí viene lo ético del asunto. Tener un
perro implica una serie de responsabilidades con el propio animal y con la
sociedad. En principio de cuentas, exige que se le alimente bien, que se le
cuide, que se le bañe y que se manejen adecuadamente sus residuos
corporales: heces, orina, pelos y baba. Un perrito requiere tanto trabajo y
tantos cuidados como tener un bebé, si se hace con compromiso. Y después
vienen las responsabilidades con los demás. Cualquier perro ladra con
estridencia (los peores en este departamento, asómbrate, son los diminutos
chihuahua, que hacen un verdadero escándalo a partir de sus pequeños
hocicos) y molesta al vecindario; también ocasiona fuertes olores si no se
le baña o no se limpian con rapidez sus excreciones, y añade el peligro de
una mordedura, que puede ser muy dolorosa y peligrosa, según vimos.
—¿Se ha dado cuenta, maestro, de que cada
día hay más personas que tienen mascotas, sobre todo gatos y perros?
—En efecto. Yo creo que tiene que ver con la
soledad. Como cada vez estamos más solos porque las relaciones humanas se
han ido al caño, buscamos la aparente compañía de un perro, lo que hace
exclamar a sus dueños que es como un ser humano, que sólo le falta hablar y
que es más leal que cualquier persona y más cariñoso que toda nuestra
parentela junta. Yo, la verdad, prefiero aguantar mi soledad a tener que
andar levantando caca y limpiando orines, pero ya sabes cómo soy de
especial, Saltita, y más con responsabilidades que son adquiridas
artificialmente.
Dicho lo que tenía que decir, el pensador se levantó y se fue.
Sin tacto
CLEMENTINA GUERRERO Y LA TRANSICIÓN
Por
fin, este lunes 14 de noviembre empezó a caminar el proceso de
entrega-recepción de la administración estatal con un nombramiento que
resulta estratégico para el gobierno entrante: la maestra Clementina
Guerrero García ha asumido como Secretaria de Finanzas y Administración en
el gabinete del Gobernador Interino, Flavino Ríos Alvarado, y lo seguirá
siendo en los dos años del Gobernador Constitucional, Miguel Ángel Yunes
Linares.
La
llegada de la maestra Guerrero manda un mensaje claro del mandatario
entrante sobre cómo se enfrentará la aguda crisis financiera, la bancarrota
de facto que padece el Gobierno del Estado de Veracruz: con una
experimentada profesional al frente, que sabe de manejar estrecheces, porque
consiguió que la Universidad Veracruzana siguiera operando en su función
esencial de formar a los jóvenes veracruzanos, no obstante la inmensa deuda
de más de 2 mil millones de pesos que nunca le pagó el gobernador Javier
Duarte de Ochoa.
Este nombramiento da también una idea de la manera en que integrará a su
equipo el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, pues si la maestra Tula es
el modelo, será un grupo -como ella- de profesionales, con un alto perfil
académico y vasta experiencia en las rudezas de la administración pública.
La
carrera profesional de Clementina Guerrero García arrancó en la Facultad de
Contaduría y Administración de la UV en los años 60 y 70, y tuvo un primer
momento en el Inmecafé, de donde salió para regresar a su alma mater
y hacer una notable historia curricular, desde 1973, cuando fue nombrada
Jefa del Departamento de Control Presupuestal, y después Directora de
Integración y Modificación Presupuestal, en el rectorado de Roberto Bravo
Garzón. De ahí en adelante, fue escalando posiciones a base de eficiencia, y
se convirtió en un referente de la administración universitaria. Fue ni más
ni menos que la primera mujer que accedió a un puesto de primer nivel en la
Rectoría de nuestra máxima casa de estudios.
Con
Emilio Gidi Villarreal como Rector, Clementina Guerrero fundó la Contraloría
General de la UV, en un puesto que tenía su chiste, por la alta
responsabilidad de crear un área de auditoría y control muy delicada.
Y
Tula lo hizo muy bien allí. Lo hizo tanto, que el 10 de abril de 2012
regresó a ser Contralora general, con Raúl Arias Lovillo.
Al
llegar a rectoría la doctora Sara Ladrón de Guevara, la maestra Guerrero fue
nombrada Secretaria de Finanzas y Planeación, posición a la que renunció
hace algunos días para integrarse al equipo de transición del Gobernador
electo, y finalmente ser designada como Secretaria de Finanzas y Planeación
En
lo académico, la maestra Guerrero García ha sido investigadora en el IIESCA
y catedrática en las maestrías de Ciencias Administrativas y Contabilidad, y
de Gestión Gubernamental. Tiene, además de la maestría, estudios inconclusos
de doctorado en el Instituto de Administración Pública de Veracruz.
Ahí
está el primer nombramiento de altura en el próximo gabinete. Menudo paquete
le ha tocado a Clementina Guerrero, como le tocará a sus colegas del equipo
yunista. No obstante, si alguien tiene la formación y el talento en el área
de la administración pública, es ella.
Así
que Miguel Ángel Yunes Linares ha dado un buen primer paso.
Sin tacto
EL
GURÚ: DE PERROS Y SUS LINDEZAS
—Hola Albert, qué gusto saludarte.
El
individuo se acercó al Gurú, adelantado por un perro de enormes proporciones
y hocico babeante. Era de una variante poco conocida en México de la raza
mastín, según me explicó el dueño. Obvio, el animalote echó sus patas
delanteras sobre la anatomía del pensador, quien como pudo mantuvo la
dignidad y ocultó convenientemente el susto que le produjo tal invasión a su
espacio vital… y a su tranquilidad, corporal y espiritual.
—Amigo, años sin verte. No te pregunto qué ha sido de tu vida porque te sigo
religiosamente en lo que publicas a diario -el desconocido para mí era,
obvio, periodista-, y así me entero de muchas cosas que pasan, pero también
aprovecho para conocer tus demonios y tus ángeles. Ya ves que quienes
escribimos, delatamos sin querer y sin remedio nuestras intimidades más
recónditas.
—Me
ha ido más o menos bien, amigo Guardiola, con las altas y las bajas producto
de la economía gubernamental, con la que la prensa en México guarda tan
estrecha relación, para mal pienso yo.
Se
cruzaron celulares. Como es costumbre entre personas que nunca se ven ni se
verán, se prometieron buscarse el uno al otro, y el amigo salió disparado
atrás de la fuerza indomable de su fiel guardián, que imagino eso era este
perro, que había sacado a pasear a su amo.
De
ese encuentro fortuito me quedaron dos cosas:
Primero, la oportunidad de poner por escrito el nombre del maestro, Albert
Guardiola, quien había discurrido hasta ahora en estas charlas velado por un
anonimato, debido más a la falta de previsión de quien esto escribe que a
algún afán de ocultar su nombre, que es reconocido y prestigiado en el
ámbito académico, en el periodístico, en el político y en algunos más.
Y
segundo, conocer la especie de fobia que tenía el Gurú hacia los perros,
porque apenas se alejó unos metros el otro, dio un sorbo a su taza de café y
de inmediato se lanzó sobre el tema:
—Por la reacción lastimera que tuve ante el embate de ese magnífico animal
sobre mi persona, pensarás que no quiero mucho a los perros… y tendrás
razón. No es tanto que odie a los canes, mi pequeño discípulo —el maestro es
seis centímetros más alto que yo, una bicoca—, sino que no tengo costumbre
de tratar con ellos, así que nunca sé qué hacer cuando un perro me ladra, me
lame o se me echa encima, como acaba de ser el caso.
—Debe estar en contra de todo aquél que tenga un perro en casa —adelanté,
entre divertido y solidarizado con el maestro—.
—Pues fíjate que no. Estoy más bien en contra de quienes tienen un perro y
no lo mantienen en casa. Sean chicos o grandes, los perros tienen una
capacidad por sobre los humanos, que es la de morder, y a ella hay que
sumarle la de ladrar con un ruido imprevisto. Para salvaguardar tu
consideración hacia mi valentía, debo decirte que el mordisco de un perro
puede traer consecuencias muy desagradables para la salud de los humanos. El
hocico de los cánidos resguarda una enorme cantidad de virus y bacterias que
no les afectan a ellos pero a nosotros sí. Hay un bicho particular que
prácticamente “come carne humana” y lo pueden trasmitir los perros con una
mordida superficial.
Aquí el maestro se detuvo, pidió la cuenta rápidamente y me dijo como
despedida:
—Mira, tengo que dar una clase y sabes que aborrezco llegar tarde. ¿Qué te
parece si mañana seguimos con el tema?
Y
se alejó caminando a grandes zancadas.
Sin tacto
LLAMADAS INOPORTUNAS
Me escribe un querido lector, don Albert
Guardiola:
“Señor Levet, buenos días, he visto que en su
columna usted ha escrito varias veces sobre llamadas inoportunas que
recibimos para que contratemos servicios, y quiero comentarle que a mí me
acaba de pasar lo mismo, con unos telefonistas del banco Citybanamex. Le
cuento a usted lo que me pasó, y le pido que lo cuente en su columna, si
tiene a bien hacerlo, porque me gusta su estilito”.
Cumplo con él:
—Buenos días, ¿tengo el gusto de hablar con el señor
Fulano de Tal y Tal? —la voz del otro lado del teléfono tiene un acento
extraño y difícil de identificar; es una mezcla entre español caribeño y
argentino, si eso es posible.
El que contesta el teléfono (que en adelante
llamaremos El Cliente) responde con cortesía que sí, y con eso ya cayó en la
trampa, según piensa el telefonista, de acuerdo con lo que sus capacitadores
le enseñaron, pues tiene la idea de que si se logra mantener a El Cliente en
la línea más de tres minutos, seguro contratará el servicio. Esa
consideración no tiene que ver nada con la realidad, pero convenza usted a
esos genios de la mercadotecnia, que con su ideota nos hacen que tengamos
que esperar colgados del teléfono las largas pausas a que nos obligan desde
el otro lado de la línea:
—Señor Fulano de Tal y Tal… Espero que tenga… un muy
buen día… Mi nombre es… Mengano de Cual y Cual… y me pongo a sus órdenes…
Estamos llamándole para ver si se interesa en un servicio especial… es un
servicio que sólo le ofrecemos a personas como usted… clientes distinguidos…
En estas alturas empieza a entrar El Cliente en
desesperación, porque esas llamaditas llegan por lo general cuando se tiene
alguna urgencia, ya del trabajo o ya de la conducción del auto o -lo peor-
ya de la vejiga (porque ni modo que nos metamos al baño con el teléfono a
hacer una acción que requiere cuando menos de las dos manos). Y el otro:
—… clientes que se sentirán muy satisfechos… si
deciden aprovechar esta oportunidad que le da… —aquí por fin mete el nombre
de la empresa que nos está fastidiando— …en este caso el banco CityBanamex…
que pone a su disposición su nueva tarjeta de crédito especial —para
embaucar a ingenuos, piensa el Cliente que no es tonto— …solamente con que
me proporcione algunos datos personales… para que uno de nuestros ejecutivos
se comunique con usted… pero antes déjeme contarle de otros beneficios… que
usted obtendrá si decide…
Aquí El Cliente ya ha caído en el Síndrome de Los
Panchos (se llama así porque el paciente padece “ansiedad, angustia y
desesperación” -saludos al excelente doctor Jorge Vázquez Sangabriel-) y no
encuentra cómo cortar la llamada.
No sé por qué razón, pero más de 98 por ciento de
los ciudadanos consideran imposible cortar abruptamente una llamada
telefónica. Por un condicionamiento ignoto, todos nos rehusamos a colgar si
no es con el consenso de quien está en el otro teléfono. La verdad es que lo
más fácil sería interrumpir sin miramientos al impertinente que nos está
quitando el tiempo, pero qué difícil resulta hacerlo así, y ahí es donde
ganan las empresas que contratan a sujetos o sujetas para que nos llamen a
deshoras para ver si consiguen vendernos un producto que las más de las
veces es semi-fraudulento.
Y la otra pregunta que queda en el aire, es cómo
demonios consiguen esas empresas nuestro número y nuestro nombre.
Servido, don Albert.
Sin tacto
CHECO PÉREZ Y EL NACIONALISMO
No cabe duda que las crisis crean nichos de
oportunidad
Y qué bueno que un joven mexicano ponga el
ejemplo
El piloto Sergio (Checo) Pérez tuiteó: "Que mal
comentario, Hoy mismo acabo mi relación con @HawkersMX. Nunca voy a dejar
que nadie se burle de mi país! #MéxicoUnido".
Esto debido a que la marca de lentes de sol que lo
patrocina tuiteó un mensaje por el triunfo de Donald Trump, donde el piloto
de F1 es imagen oficial y tuiteó esto: “Mexicanos, ponganse estos lentes
para que no se les noten los ojos hinchados mañana en la construcción del
muro #electionnight”.
Creo que la mayoría de los seres humanos estamos
viviendo quizá miedo e incertidumbre ante el futuro que nos pinta que Donald
Trump llegue a la Presidencia de Estados Unidos.
Pero la oportunidad se genera en que, cuando caemos
en una crisis, lo más importante es ver para adentro, para dentro de uno y
para dentro del país.
De hecho, lo que más nos ha afectado a los mexicanos
es vivir a un lado de Estados Unidos.
Ojalá que lo primero que dejen de importar sea la
Coca Cola.
Aunque lo que yo más admiro de los norteamericanos
es su pragmatismo, reconozco que más que bien nos han hecho mal.
Nos han robado territorio. Nos mandan su basura y
costumbres "artísticas", que más que artistas, su arte es más cercano a un
espectáculo de circo. Aunque hay sus excepciones.
Hay tres aspectos que son preocupantes de la
propuesta de Trump: 1. La deportación de inmigrantes; 2. Gravar las remesas
que envían nuestros paisanos; 3. Afectar los tratados de libre comercio.
Entiendo que ningún presidente tiene el poder
absoluto y aunque Trump pertenece al Partido Republicano y tienen mayoría en
el Congreso, no creo que lo dejen hacer estupideces que pongan en riesgo que
Estados Unidos pierda su liderazgo como la primera fuerza económica del
mundo.
Mientras, los mexicanos debemos apoyar a Checo
Pérez. Empecemos por defender nuestro nacionalismo mirando siempre y primero
para adentro, para dentro de nosotros y para adentro del estado y para
adentro del país.
Si nos aplicamos, quizá este sea el comienzo de la
reconstrucción nacional.
No hagamos tanto caso a los juicios, a las opiniones
sin conciencia. Leamos más, informémonos más y tratemos de formar nuestra
propia opinión. México nos lo agradecerá.
Sin tacto
TRUMP,
EL PEOR
He
encontrado a mucha gente que opina que el triunfo de Donald Trump no es tan
preocupante para México y los mexicanos como podríamos temer. Aducen quienes
piensan así que no es lo mismo el candidato Trump que el presidente Trump,
que en las campañas se dicen muchas cosas que no se piensan cumplir, y que
en ellas se opera con una virulencia que por lo general se reduce
ostensiblemente cuando el ganador obtiene la victoria y llega al puesto.
Tienen algo de razón… pero no toda.
Y
digo lo de “algo” porque si bien es cierto que Donald Trump como jefe del
gobierno norteamericano llegará con una serie de acotaciones a su poder, con
un Congreso -aunque con mayoría de su partido- que actuará como un dique de
contención para medidas extremas y hasta con un Poder Judicial realmente
autónomo que tiene la capacidad de echar para atrás órdenes presidenciales,
ciertamente tendrá atribuciones para cambiar la tendencia de muchas
políticas públicas que de una manera u otra operan en favor de los
inmigrantes.
Trump ganó su campaña con un discurso fuerte y hasta insultador en contra de
las minorías inmigrantes, en particular la mexicana. Ese mensaje de odio
prendió entre el electorado WASP (White, Anglo-Saxon, Protestant; de raza
blanca, origen anglosajón y religión protestante), entre los güeros, que
todavía son mayoría y controlan electoralmente al país, y fue el camino por
el que este energúmeno alcanzó la victoria.
Así
que me cuestiono: Si le funcionó el esquema, si lo hizo ganar, ¿por qué lo
cambiaría?
Los
gringos votaron por el empresario porque les prometió que endurecería las
políticas en contra de los indocumentados, sobre todo nuestros connacionales.
Y como le cumplieron con el voto, ahora él no será menos.
Con
todo y su actitud liberal y abierta, Barack Obama deportó a cerca de millón
y medio de mexicanos, casi el 14 por ciento de los 11 millones de
indocumentados de nuestro país que permanecen en Estados Unidos.
Con
Trump las cosas serán peores, y se teme que empiece una serie de
deportaciones masivas, que podrían llevar a que sean regresados hasta cuatro
millones de indocumentados, con desastrosas consecuencias para la economía
mexicana, que no tiene empleos suficientes para acomodar a esos paisanos, y
que además perdería un flujo considerable de las remesas que alimentan
nuestra divisas y nuestro mercado interno.
Días negros les esperan a las minorías en Norteamérica: redadas, abusos,
despidos, maltratos y el peligro la deportación como consecuencia
inevitable.
Y
en el país, ¿qué haremos con tantos desempleados, que serán un ejército de
clientes o cómplices para el crimen organizado? ¿Por qué? Porque esos
millones que vendrán de regreso son personas en edad de trabajar, varios de
ellos adictos, y todos necesitarán dinero para sobrevivir o para comprar
drogas. Y si no tienen manera de ganarlo más o menos honradamente, pues
recurrirán a la violencia, al asalto, al robo.
Estamos ante el peligro inminente de que la inseguridad se termine de volver
inmanejable, que vivamos en la ley del más fuerte o el más sanguinario.
¿Que Trump no será tan malo?
No,
¡Será peor!
Sin tacto
NICANOR MOREIRA Y XALAPA
Exitoso empresario, hombre hecho en el trabajo cotidiano -un poco en el
estilo de Ricardo Ahued-, Nicanor Moreira decidió hace algunos meses
transitar por el rumbo de la política, pero la política concebida como la
“aptitud de mando y de gobierno para obtener lo que a todos interesa”
(Platón) y como “una especie de ciencia práctica en la cual desemboca la
ética, ya que el fin del Estado es formar buenos ciudadanos” (Aristóteles).
Decidió pues sacrificarse por la ciudad que respondió al esfuerzo suyo y de
su familia y les permitió florecer en los negocios, y lo ha hecho a través
de la Fundación Nuestro Municipio (las siglas son obvias), desde donde lleva
apoyos a la población inerme y desde donde propone acciones y políticas para
mejorar la ciudad.
Quiere ser presidente municipal en 2018, y por eso anda recorriendo el
municipio y platicando con los vecinos sobre su idea de una ciudad más justa
y con servicios de alta calidad.
Nicanor tiene la inteligencia que da la sagacidad en los negocios, y la
visión que da la brega en la vida diaria. Por eso y por la buena voluntad
que exhibe, es creíble lo que dice y lo que propone.
Leo
en un comunicado que manda Karla Ortega -toda una profesional de la
comunicación, que acompaña a Moreira en su cruzada por la ciudad- que la
“economía de Xalapa no aguanta más. Entre los adeudos del Gobierno a la
iniciativa privada, los bloqueos y las manifestaciones constantes, la
actividad productiva pende de un hilo”.
El
exitoso empresario mueblero propone que los ciudadanos que vivimos en esta
capital debemos exigir lo justo, y que dentro de ello está “permitir que la
actividad económica se desarrolle, pues en un momento en que existe una
crisis política y financiera que afecta al estado y al país, sólo el trabajo
y la reactivación de la inversión permitirán sacar adelante a la sociedad”.
Para él, las inversiones productivas son el motor que permiten crear y
acrecentar los empleos, combatir a la delincuencia y lograr una vida con los
mejores indicadores de calidad, con acceso universal a la salud y a la
educación.
Los
bloqueos deben ser detenidos, proclama, y cuenta una historia que sirve como
parábola de cómo afectan hasta a la microeconomía:
“Apenas esta semana, una familia que produce nopales y viene desde El
Castillo mostró su inconformidad contra una de las manifestaciones que
bloqueaba el acceso a Xalapa, pues diariamente tienen que tomar un taxi que
les cobra de 70 a 100 pesos para llegar hasta la central de abastos a vender
su producción.
“Esta familia pagó el precio del transporte y de todas formas terminó
cargando las rejas entre manifestantes y vehículos parados, pues el bloqueo
impidió que la unidad continuara con su camino, lo que obligó a una mujer,
dos menores y un anciano a jalar o empujar las rejas con varios kilos de
nopales en su interior”.
Y
de lo micro, Nicanor Moreira pasa a lo macro, a “escalas más grandes, cuando
hacemos un recuento de las unidades de carga que quedan largas horas en las
carreteras, bajo el sol, perdiendo mercancías y gastando combustible, así
como horas de trabajo de choferes”.
Los
bloqueos y los adeudos están acabando con la economía regional, con los
empleos, con la tranquilidad, condena el empresario y se une a la voz del
alcalde Américo Zúñiga, que ha pedido que cesen las manifestaciones y los
bloqueos, y se busquen “otras formas menos perjudiciales de mostrar el
descontento”.
Ahí
va Nicanor Moreira, ora en una colonia, ora en una plaza pública llevando su
mensaje positivo en pro del bien común de los xalapeños. Habrá que seguirle
la huella, a ver hasta dónde llega… o lo dejan llegar.
Sin tacto
MISANTLA, LA ALCALDÍA
—Faltan, ora verás, unos dos meses y medio
para que se definan los precandidatos y los candidatos a la presidencia
municipal de Misantla, y la cosa ya está que arde en el pueblo, primo —me
dice un paisano con el que no tengo lazos de parentesco, pero allá los que
somos ya grandes nos decimos así, como si fuéramos parientes, que de alguna
manera lo somos.
Y como buen misanteco, me cuenta todo, me
suelta la sopa, me dice la neta.
Si me permiten, se los voy desbrozando.
Primero, todo indica que los partidos se van
decidiendo hacia personajes específicos y casi están cantados los que serán
candidatos, aunque puede haber sorpresas.
Por el PAN-PRD (que seguro irán en alianza)
no hay otro que Othón Hernández Candanedo, un misanteco que es conocido,
tiene buena imagen y es muy cercano al Gobernador Electo. En la campaña de
Miguel Ángel Yunes, Othón participó con eventos en Misantla, y goza de su
afecto.
Por el PRI, quien tiene todo el merecimiento
es Luis Fernando Rodríguez Pérez, un muchacho preparado en lo académico, con
vocación política, con experiencia electoral, y quien sin duda sería el
mejor abanderado para intentar levantar a un partido que está a la baja en
el municipio, pues en la pasada elección municipal se fue hasta el tercer
lugar, y en la de diputado local tuvo que dejar pasar al arrollador
candidato del Ave, Ernesto Cuevas. Con el PRI, seguramente participarán en
alianza el Partido Verde y el Panal.
(Aquí hay que tomar en cuenta que Ricardo
Callejas y Arroyo quiere ser candidato otra vez, y en una de ésas su hermano
el profesor Juan Nicolás haría valer la fuerza que tenga en ese entonces la
Sección 32 del SNTE para imponer a su abanderado).
Por Morena dicen que la busca con denuedo el
maestro Gustavo Moreno Ramos, quien logró impulsar hasta el triunfo al
candidato del Ave en la pasada elección municipal, el actual alcalde Efrén
Meza Ruiz. Gustavo ha sido históricamente una garantía de votos, y si se
lograra sumar a la marca de López Obrador sería un contendiente de mucho
peso.
Javier Hernández Candanedo es otro caso
digno de analizar. Fue alcalde por el PAN y lo hizo bien, con obras que
permanecen en el imaginario colectivo, como el mercado o la casa señorial.
Como era buen amigo de Alba Leonila Méndez, aceptó ser candidato por el
Partido del Trabajo en la pasada elección del congreso local, y consiguió
una abundante votación en el municipio; votación que algunos piensan que, si
la repitiera, le alcanzaría para ganar, aunque fuera con un partido chico y
prácticamente inexistente en Misantla, como lo es el PT.
Y hay que agregar también a Arturo Aguilar
Fernández (por sus apellidos deduzco que es de la Congregación de Morelos),
quien es Presidente de la Asociación Ganadera Local, y podría buscarla por
Movimiento Ciudadano.
Estos son los nombres que seguramente
aparecerán en la boleta electoral, pero el resultado estará de pronóstico,
pues todos los gallos (que no son bolos) traen espolones electorales como
dar una buena batalla.
Por cierto, parece que la moda entre los
aspirantes son las fundaciones, pues varios de ellos han basado su pre-precampaña
en este tipo de asociaciones civiles, con lo que han hecho un buen trabajo
de apoyo a las comunidades y a los más necesitados.
Anote en ellas a “Formando Resultados Para
ti”, de Fernando Rodríguez Pérez, a la “Fundación Providencia”, de Othón
Hernández Candanedo, y a “Juntos Hagamos Cambio por México”, de Javier
Hernández Candanedo. Hayan servido o no para impulsar alguna candidatura,
los misantecos ya ganaron con la ayuda que han recibido de ellas.
El domingo 4 de junio de 2017
será un día muy intenso en Misantla, como en muchos otros municipios
veracruzanos, y esa misma noche sabremos quién fue el definitivo ganador de
esta cerrada pelea, que otra vez se da entre muchos.
Sin tacto
EL
PLAN DE YUNES LINARES
Será recibido “en tiempo y forma” el próximo domingo a las 11 de la mañana
en Xalapa por el Gobernador Electo, Miguel Ángel Yunes Linares, quien
acudirá a la Sala de Juntas de la Rectoría, para recibir de manos de la
doctora Sara Ladrón de Guevara, Rectora de la UV, Plan Veracruzano de
Desarrollo 2016-2018 (PVD 16-18) elaborado por un grupo multidisciplinario
de especialistas de la máxima casa de estudios, en un hecho inédito que vale
para todos los estados de la República.
Habrá que decir a los optimistas que el Plan no es una panacea por medio de
la cual se resolverá mágicamente la compleja situación por la que hoy
atraviesa Veracruz como nunca antes en su historia.
Pero también a los que todo critican y que en nada creen, cabe advertirles
que el PVD 16-18 es un documento rector que si fue bien elaborado y se
siguen sus lineamientos, será la guía por la cual transitará la solución de
la encrucijada actual de Veracruz. O mejor deberíamos decir “por la cual
transitará el comienzo de la solución”, porque es evidente que dos años son
insuficientes para sacar del bache profundo a nuestra economía, a nuestra
seguridad, a nuestro bienestar social.
Dice el dicho que si alguien inicia algo, ya tiene la mitad del camino
avanzado. Así que con un Plan congruente y viable, añadido a un buen
arranque el próximo 1º de diciembre y a dos años de una estricta disciplina
administrativa, podríamos ver una luz en el horizonte para despejar los
nubarrones sórdidos de la situación actual.
El
Plan no es la panacea ni una inutilidad. Al contrario:
El
Plan es el camino.
Por
eso habrá que estudiarlo con detenimiento, analizar sus fortalezas; tratar
de descubrir sus puntos ciegos o sus debilidades, para proponer
modificaciones si fuera necesario.
De
acuerdo con lo que adelantó el Gobernador Electo, que ya conoció el
documento, es un trabajo muy bien hecho en lo técnico, contiene propuestas
innovadoras, plantea soluciones con cordura.
[Dice el clásico que para sacar a Veracruz de este infierno hay dos posibles
soluciones: la objetiva y la milagrosa. La primera está sustentada en
nuestra realidad y nuestras condiciones como pueblo, y la segunda se asienta
en nuestras ilusiones y nuestros sueños.
[La
solución objetiva consiste en pedir a monseñor Rafael Guízar y Valencia,
nuestro santo local y cumplidor, que haga descender del cielo los dineros
que necesitamos para pagar la horrorosa deuda que nos heredaron las dos
últimas administraciones estatales; que asimismo baje legiones de arcángeles
con trompetas y cuernos de chivo si es necesario, para que impongan el orden
y la paz, y que toque el corazón de todos para que se nos alivie la rabia y
la iracundia que nos han provocado tantos excesos de la autoridad.
[Ah, y la solución milagrosa consiste en lograr que los que se robaron los
dineros públicos los devuelvan rápida y voluntariamente, para que esos
recursos se apliquen en favor del bienestar de todos los pobladores de este
bendito estado.]
A
un lado del chascarrillo, este domingo los ciudadanos tendremos oportunidad
de conocer los planteamientos que hacen los expertos de la Universidad
Veracruzana para que podamos salir de la crisis inconmensurable.
Todo esperamos que sea un documento sorprendente, y eso es posible; todos
esperamos que se ejecute con responsabilidad de parte del Gobernador y su
equipo, y eso es posible; todos deberíamos aportar nuestro esfuerzo y
nuestro sacrificio para levantar a Veracruz.
¿Y
eso es posible?.
Sin tacto
VERACRUZ EN LLAMAS
En estos tiempos, todos nos sentimos dueños de la verdad.
Unos mejores que otros. Unos más informados que otros. Unos más inteligentes
que otros.
Pero la realidad, mi realidad, es que observo que estamos en una crisis de
valores a nivel general y mundial; que lo que sucede aquí, sucede en
cualquier parte del mundo, y que ahora más que nunca, la mercadotecnia se ha
adueñado de nuestras vidas.
La
tecnología se ha posesionado de nuestras vidas, y muchas de nuestras
decisiones, lo que sentimos, lo que supuestamente sabemos, lo basamos en la
información que tomamos de los nuevos canales de comunicación, más
eficientes, más rápidos, más universales.
Quienes hemos vivido de la comunicación, sabemos que la información es
poder. Pero como todo en la vida, hay niveles, calidades, nuevos
conocimientos, técnicas, que no todos quienes se dedican a la comunicación
dominan convenientemente.
Me
explico, que alguien escriba, no necesariamente quiere decir que lo hace
bien y correctamente; que alguien diga que tiene doctorado en economía, no
necesariamente implica que sabe manejar bien las finanzas, como es el caso
del ex Gobernador de Veracruz, el-gordo-con-k.
Y
ahí todos nos vamos con la finta. Que alguien de repente tenga una
exclusiva, no es garantía de que las va a tener siempre o va a ser dueño de
la verdad absoluta. Puede que un día le pegue y puede que otro día no.
Finalmente, como todas las profesiones, la gente hace lo que le gusta y si
le gusta, le pone pasión, y si le pone pasión, lo hará bien, y si lo hace
bien, obtendrá reconocimiento, y si tiene ética, profesionalismo, respeto
por sí mismo y por los demás, entonces ofrecerá buenos resultados.
Pero soñar no cuesta nada. Y la realidad supera a la ficción.
Hoy
el Estado de Veracruz está en llamas y todos hemos contribuido al fuego con
un soplidito. Quizá siendo permisivos, no hablando a tiempo, con sarcasmo,
no aplicando lo que sabemos hacer. De mil maneras. Ahora los valores están
tergiversados. Y creo que la cosa viene peor. Todos nos tornamos en expertos
y sobre todo en jueces, situación que está llevando al periodismo a la
pérdida de objetividad.
Hoy hay grupos, grupos que se llevan, grupos que se pelean, grupos que
tienen interés o intereses. Lo importante sería trabajar por Veracruz. Con
ética y responsabilidad.
Veracruz es un abanico de pluralidad y tenemos que lograr que todos, todos,
estén lo mejor que se pueda. Debemos abandonar prácticas nocivas de hacer
política y no permitir que ese tipo de política se siga haciendo. Mejor
solicitemos proyectos específicos y viables, planes de desarrollo, manejo
responsable de los recursos. Vigilemos y no nos hagamos cómplices porque,
aunque no participemos, si sabemos algo y lo ocultamos, nos convertimos en
cómplices.
Veracruz nos necesita a todos. Necesita personas responsables, con ética y
valores. Urgen proyectos que desarrollen el estado para que la gente que
está más amolada pueda vivir dignamente.
Ya
no más maestros, doctores, con títulos pero sin conocimientos. Mejor
personas reconocidas y éticas.
Sin tacto
DIÁLOGO EN EL INFIERNO…
—Sí, esto ya se volvió un verdadero infierno, don Chepe, con todas esas
oficinas y calles tomadas ya no se puede vivir en Xalapa —la señora ya ha
vivido sus buenos años, pero muestra una elasticidad propia de otras
jovialidades, y un cuerpo fuerte, asentado en unas pantorrillas de atleta
forjadas en tantos años de subir y bajar las escarpadas calles y los
imposibles ángulos de esas calles que serían inadmisibles en otros lugares.
—Tiene usted razón, vecina, qué le vamos a hacer…
El
que responde, con un dejo resignado, es un señor también de años maduros, en
el filo seguramente de la tercera edad o la adultez en plenitud. Usa un
traje aún no raído pero ya víctima del paso de los años. Se nota que se ha
podido conservar gracias al excelente casimir con el que está hecho y al
extremo cuidado con el que lo porta su dueño, que no da un paso sin prever
las consecuencias gravitacionales y evita cualquier movimiento brusco que
afecte las ya vetustas aunque cumplidoras costuras de su atuendo.
La
mujer, sin embargo, no muestra la misma mansedumbre y al hablar muestra en
su rostro y sus acciones la iracundia en que la mantienen tanta molestia y
tantas interrupciones a la vida cotidiana.
—Hace unos años se perdió la decencia en las calles, con tanto pelafustán
que de palabra y de obra nos agredían con sus insinuaciones. Pero de ahí,
señor, fuimos perdiendo todo. Perdimos la seguridad, con tanta violencia y
tanto asalto en plena calle que hacen tan peligroso salir hasta de día. Qué
nos íbamos a imaginar que tendríamos que vivir entre policías y militares
así de armados, y que nos tocaría ver balaceras delante de nosotros, en
nuestras calles, casi en nuestras casas.
Se
llama Victorina, pero todos la conocen como doña Víctor, o como le dicen los
más flojos al hablar: “doña Vítor”. Ha vivido siempre en el barrio reo,
presa ella del arraigo que le inculcaron sus padres. Puede dar cuenta de las
malas andanzas y los esplendores que tuvo esta zona de la ciudad, en las
últimas cinco o seis décadas.
—Y
si antes el miedo a que nos asaltaran hacía que nos quedáramos escondidos en
nuestras casas, hoy permanecemos adentro porque ya no hay forma de salir. ¿A
dónde va a ir una si los pocos camiones que pasan apenas pueden avanzar unas
cuadras y se topan con cualquiera de los bloqueos que ya crecen por todas
partes?
—Debo reconocer, doña Víctor, que es desesperante tanta toma de avenidas y
de oficinas. Si de por sí la situación ya está tan difícil, con el dinero
que no alcanza para nada y, peor ahora que terminaron por quitarnos también
las calles por las que nos trasladábamos de un lugar a otro de la ciudad.
—Eso es lo que digo. Se acabó la decencia, se terminó la seguridad y ahora
ya no tenemos ni movilidad. Vamos a acabar todos escondidos entre cuatro
paredes, y no sé cómo le vamos a hacer para comprar las cosas con las que
hago la comida de los hijos y el marido.
La
señora arquea una ceja, en un gesto histriónico que recuerda las mejores
épocas de Dolores del Río y María Félix, y culmina como despedida:
—Bueno, que le diré… tampoco dan muchas ganas de salir porque ya casi no hay
nada que ver o que disfrutar, ¿no ve que ya todo se lo llevaron esos
ladrones del Gobierno?
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